Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer, yo solo juego con ellos ;)

Y aquí estoy, en el aeropuerto… la fila ya había avanzado, solo quedaba un hombre que Continúe caminando por las calles de Londres, tranquilamente, sin molestar a nadie.

Dioos! Que frio hace aquí - susurraba para mí – ahora me hace falta chocar con un adonis como en las películas – murmuraba - ¿no? ¿no? Vamos dios solo chocar con uno – continuaba murmurando. Tan distraída iba que no me di cuenta que iba muy rápido hasta que choque contra algo duro.

Ah, mierda – dije – eso dolió.

Disculpa, ¿estás bien? Lo siento venia muy rápido, no me di cuenta que había alguien… - EL seguía hablando mientras lo miraba como una idiota. ¡Era hermoso! Lo primero que note fueron su grandes y espectaculares ojos verdes, su cabello enmarañado color cobre, nariz recta y unos labio muuuuuy apetecible.

¡Dios si! – no pude evitar gritar, haciendo que él me mirara extrañado. - Vamos Isabella, recuerda tu lista, total no lo volverás a ver – pensé. Así sin problemas y con un impulso, coloque mis manos en su cuello, me puse en puntintas – era muy alto – y lo atraje hacia a mí para juntar nuestro labios. El contacto fue mágico, sus labios suaves se comenzaron a mover lentamente, nuestro ritmo era apasionado, intenso, sus manos se quedaron en mi cintura atrayéndome mas hacia él – estaba en el cielo –

No sé cuánto tiempo estuvimos besándonos, hasta que me detuve, abrí mis ojos y lo mire. Estaba jadeando al igual que yo, su mirada me taladraba, trataba de decir algo y yo con la adrenalina en mis venas me solté de su agarre, me di media vuelta y me fui.

Creo que quedo en shock – pensé – dios fue geniaaaaal – no pude evitar hacer un bailecito de victoria en medio de la calle, haciendo que la gente me mirara raro – amargados -.

Luego de ese magnífico episodio, comencé a vagar buscando algún lugar para comer. Un letrero me llamo la atención, era "SWEETESME", (¿ideal el nombre no? hahah) por lo que entre. La decoración era muy elegante, pero con un toque hogareño, el ambiente era relajado – era una cafetería – la comida se veía exquisita.

Me acerque al mostrador donde se encontraba una señora de aspecto joven, tenía unos ojos verdes y el pelo castaño cobrizo – me recuerda al adonis – y una sonrisa sincera.

Hola cariño, ¿en qué puedo ayudarte? – era tierna.

Hola – no pude evitar sonrojarme - ¿me preguntaba si necesitaba a alguien para algún trabajo? Puedo lavar, servir mesas, lo que necesite – agregue rápidamente.

¡Oh! Por ahora no cariño… - su mirada se dirigió a mi maleta – ¿acabas de llegar a Londres dulzura?

Mm la verdad si – respondí avergonzada – por eso busco un trabajo.

A ver… debe haber algo para ti – me dijo sonriente – ¡Kate! ¿Puedes venir un segundo? – llamo a una chica que estaba por ahí.

Kate, ¿Jessica a llegado? - pregunto la señora.

No Esme, es la quinta vez que no llega o llega tarde – respondió con un suspiro. Así que se llama Esme la agradable señora.

Mm comunícale que ya no se necesitaran sus servicios ¿de acuerdo? , y no te preocupes Kate, aquí te tengo la perfecta ayudante – dijo señalándome.

Poco a poco voy armando esta historia, cuando tenga tiempo de la U me dedicare a ella.

Muchas gracias a las que siguen leyendo y tienen esperanza en mi aun, las adoro!