Capítulo 2: En la enfermería. Primera parte: Visitas, visitas y más visitas
PROFESORA MCGONAGALL POV:
Volví a mojar mi pluma en el tintero por enésima vez y continué revisando los trabajos que tenía sobre mi escritorio. Esta noche tenía mucho por revisar, les había dejado a mis alumnos de quinto año una redacción sobre la transformación de las personas en objetos y ahora tenía que revisarlos, lamentablemente, parece que mis alumnos no tienen la suficiente capacidad mental como para leer un libro y escribir un trabajo que merezca la pena revisar.
Me paré de mi escritorio y me dirigí al mueble que había en una esquina de mi oficina, lo abrí, saque una botella de hidromiel y me serví una copa. Tanto revisar me estaba estresando, definitivamente necesitaba un trago. Terminé mi copa y regresé a mi escritorio y me senté. Estaba comenzando a revisar otro de los trabajos cuando el patronus de Dumbledore atravesó la puerta y se detuvo frente a mí:
"Minerva, necesito que vayas a las mazmorras a vigilar, tengo noticias de que algunos mortífagos van a tratar de infiltrarse en el colegio. Iría yo mismo pero tengo unos asuntos pendientes que deben ser solucionados. De todas maneras, si tienes algún problema o encuentras algo importante, envíame un patronus diciéndome dónde estás para ir si necesitas ayuda. Si tienes algún inconveniente en hacer lo que te pido, contáctame por polvos flu."
Suspiré, arreglé mis cosas y los trabajos sobre mi escritorio y lo guardé todo en los cajones. Definitivamente prefiero hacer esto que seguir revisando esos intentos de trabajos, pero a veces no soporto el hecho de que Dumbledore avise las cosas a último minuto. Aunque también cabe la posibilidad de que haya tenido una emergencia, pero en fin, dejé todo acomodado y salí de mi oficina dejándola cerrada.
Caminé rápidamente por el corredor, ya que mi oficina queda en el primer piso, y llegué a la puerta que lleva a las mazmorras y a las cocinas. Bajé los escalones y caminé por los pasillos. Hoy le tocaba a la señorita Evans hacer su ronda, esta tarde le pregunté si tenía problema en hacerla sola ya que el señor Lupin no la podía acompañar. Tal vez me la encuentre por aquí, pero ya es muy tarde; debe haber terminado su ronda.
Seguí caminando hasta llegar a las aulas donde se daban las clases de pociones, solo unas pocas de esas aulas se usaban, por lo tanto la mayoría estaban desocupadas. Algunos de los alumnos las usaban de vez en cuando para muchas cosas, desde grupos de estudio hasta lugares de reunión, incluso para otras cosas que no quiero ni imaginarme. Siempre le he dicho a Dumbledore que debería asignar esas aulas para algo en específico, pero él me contesta que los alumnos necesitan lugares dónde estar aparte de los terrenos y sus salas comunes. Hay veces en que simplemente no logro entender su razonamiento.
Peeves también era un problema en todo sentido; dejaba caer las armaduras, lanzaba proyectiles, decía groserías y trababa las puertas de las aulas. Causaba estorbos en los pasillos y alborotaba las clases, sin olvidarse de molestar a profesores y alumnos. A mí me ha hecho sufrir más de un dolor de cabeza. Los profesores hemos planteado castigar a Peeves o expulsarlo del colegio en más de una ocasión, pero el director opina que el poltergeist es una parte importante del colegio y, por lo tanto, no puede ser echado.
Seguí mi camino por las mazmorras, empezaba a creer que lo de los mortífagos en Hogwarts había sido un dato falso que le habían dado a Dumbledore; es cierto que él casi nunca se equivoca, pero al fin y al cabo seguía siendo una persona como todos los demás.
Estaba acercándome a las últimas aulas, había una armadura tirada en el suelo; al parecer uno de los estudiantes había chocado con ella y no había tenido la delicadeza de levantarla. Creo que Peeves pudo haberla tirado por molestar a Filch.
Mientras me iba acercando vi que alguien estaba detrás de la armadura, parecía que se hubiera caído. Si me encontraba un alumno ebrio tirado en el suelo lo castigaría y le mandaría hacer un montón de trabajos pesados con el celador, lo mandaría limpiar el castillo sin magia y a alimentar al calamar gigante, un castigo que de seguro no olvidaría por el resto de su vida.
Pero, la persona que está tirada parece una chica…
Me paralicé… Todo el suelo estaba manchado con sangre…
Corrí hasta ella con el corazón latiéndome rápidamente y me arrodillé a su lado. Estaba de espaldas y tenía una herida en la cabeza de la que le había estado saliendo mucha sangre, ahora ya había parado, pero era una herida al parecer grave, como si se hubiera roto la cabeza. La giré para poder ver si tenía otras heridas y mi corazón se detuvo.
Era Lily Evans…. Tuve que sujetarme el pecho fuertemente y apoyarme contra la pared para no caer. Esto es horrible, la chica tenía varias heridas serias por todo el cuerpo y estaba cubierta de sangre por todos lados. Esto definitivamente no ha sido un simple accidente, no.
Esto era, sin lugar a dudas magia oscura.
Hice aparecer con mi varita unas vendas para la señorita Evans e hice aparecer un patronus. El gato plateado se detuvo frente a mí mientras esperaba que le dijera mi mensaje. Con la varita un poco temblorosa dije:
"Dumbledore, bajé a las mazmorras como me dijo y encontré una escena horrible. Vi una armadura caída y cuando me acerqué para ver vi a la señorita Evans en el suelo bocabajo con varias heridas graves que parecen hechas por magos oscuros. No había nadie más y parece que ella se encuentra aquí por un buen rato, me imagino que sucedió mientras hacía sus rondas de prefecta. Necesito que venga urgentemente ya que no sé qué hacer con Evans. Estoy en uno de los últimos pasillos, casi al fondo, por las aulas desocupadas."
Me volví a inclinar sobre la pobre muchacha y le vendé con cuidado la cabeza, luego traté de curarle las demás heridas, pero no dio muy buen resultado. Cuando estaba tratando de curarle uno de sus brazos escuché pasos atrás mío y me volteé.
Dumbledore caminaba rápido hacia donde me encontraba, en su rostro se podía observar que estaba bastante preocupado ya que estaba más serio de lo normal y tenía una actitud ligeramente amenazante. Obviamente él pensaba que esto era un asunto grave.
- ¿Qué sucedió, Minerva? -me preguntó mientras observaba atentamente a la chica.
- No lo sé, Albus. Simplemente la encontré tirada en el suelo con todas esas heridas, no había nadie más ni escuché algún sonido extraño antes de hallarla. ¿Cree que haya sido alguien del colegio? Nadie puede aparecerse en Hogwarts, pero esto definitivamente fue ocasionado por magia oscura muy avanzada.
- No lo dudo, Minerva, pero tengo la suposición de que algunos de nuestros alumnos tienen la intención de unirse a las líneas de Voldemort -me hice para atrás en cuanto mencionó a Quién-no-debe-ser-nombrado-. Vamos, Minerva, no hay tiempo para esas cosas -dijo a la vez que alzaba a la señorita Evans en brazos tratando de no abrir nuevamente sus heridas y empezaba a dirigirse a enfermería.
- Hable por usted. En fin, me gustaría saber en qué se basa esa suposición suya -le dije un poco molesta por su comentario y yendo justo detrás de él.
- Son simples suposiciones, no podría estar seguro de que sean ciertas; pero en el caso de que lo fueran, creo que sería correcto asegurar que algunos de nuestros ex-alumnos, e incluso varios alumnos actuales se han unido ya a sus filas; pero no podría decir quiénes. Es cierto que tengo mis sospechas, pero no podría asegurar nada ni culpar a personas que podrían ser inocentes.
En ese momento llegamos a la enfermería, con una seña Dumbledore me indicó que fuera adelante; corrí hasta la habitación de Madame Pomfrey y toqué su puerta despacio pero fuertemente. Al final abrió la puerta mientras se amarraba su bata, la apresuré llevándola hasta la cama donde Dumbledore había dejado a Evans. La enfermera se quedó atónita observando todas las heridas de la pobre muchacha y tartamudeó torpemente preguntando qué había pasado.
- No hay tiempo para explicaciones, Poppy, ahora debemos curar a esta chica. Parece haber perdido mucha sangre -dijo Dumbledore mirándola fijamente.
- Sí, claro…claro-dijo ella caminando hacia su despacho y volviendo segundos después con una mesita flotando detrás de ella, sobre la cual habían un montón de pociones y medicinas.
Dejó todo al lado de la camilla en la que estaba recostada Evans y empezó a trabajar rápidamente. Le aplicó algunos ungüentos sobre las heridas, que iban cicatrizando rápidamente; además de murmurar algunos hechizos sobre su cuerpo. Le hizo beber delicadamente una poción re-abastecedora de sangre; la chica iba adquiriendo de nuevo el color de su piel, ya no estaba tan pálida como antes, eso quería decir que se estaba poniendo mejor.
Finalmente le vendó la cabeza y las heridas más graves luego de colocarles una pomada de color amarilla, nos indicó con una señal que fuéramos con ella y nos dirigimos hacia unas camillas algo alejadas a la de Lily. Se volteó a mirarnos y con la mirada nos exigía una explicación.
- Poppy, ha habido un ataque hacia la señorita Evans -comenzó Dumbledore-, tenemos la suposición de que fue realizada por mortífagos, pero no sabemos por quienes ni como entraron a la escuela. Lo único que sabemos es que podrían haber más ataques, pero creemos que la señorita Evans solo estuvo en el lugar y momento equivocados. De todas maneras no debemos alertar a los alumnos con respecto a esto, ya que podrían reaccionar de una manera no muy agradable.
- Pero profesor -replicó la enfermera-, si los mortífagos han podido ingresar a Hogwarts ¿cómo podemos estar seguros?
- En este momento no debemos de preocuparnos por ello, por lo pronto debemos asegurarnos de que la señorita Evans se encuentra bien. Haga el favor de comunicarnos cualquier avance o signos de mejoría que pueda tener.
- Está bien, físicamente no tiene ninguna herida grave y solo le quedarán unas cuantas cicatrices que podrían ser tratadas posteriormente. De todas maneras les avisaré cualquier cosa.
- Muchas gracias, Poppy. Y ahora le recomiendo que se retire a descansar, en realidad todos deberíamos hacerlo. Ha sido un día complicado.
Madame Pomfrey se retiró a su habitación mientras que el profesor Dumbledore y la profesora McGonnagall salían por la puerta de la enfermería para dirigirse a sus respectivas habitaciones, todos sin darse cuenta de que una persona había observado y oído toda la situación…
REMUS POV:
- Te lo digo por última vez, Sirius. Devuélveme mi libro -dije como por sexta vez en cinco minutos.
- ¡Oh vamos, Lunático! ¿Para qué quieres este aburrido libro? -dijo mientras caminaba por la habitación agitando el libro frente a mí, provocándome.
- Ya te lo he dicho, tengo que terminar la redacción para Slughorn para el lunes y recién estoy comenzando. Ahora, ¿quieres hacer el favor de devolvérmelo?
- Mmmm…, déjame pensarlo -dijo pareciendo pensativo pero con un brillo burlón en sus ojos-; no, no quiero ¡Cornamenta, atrápalo!
James, que había estado sentado en su cama observándonos y riéndose de cómo trataba de quitarle el libro a Sirius, saltó para atraparlo y empezó a correr con él detrás de Sirius por la habitación alejándose de mí.
Los dos actuaban como si fueran niños la mayoría del tiempo, a veces es gracioso; pero en otras ocasiones, como ahora, resultaba molesto. Ya estaba comenzando a perder la paciencia.
- Son unos inmaduros, ya dejen de jugar.
Peter entró por la puerta en ese momento, lo miré de reojo, traía unos pastelillos en sus brazos y comía uno en ese momento. Caminó por el cuarto y se sentó en su cama.
- Lunático es un lobito gruñón… Es un lobito molesto…
Habían empezado a cantar esa absurda canción que acababan de inventar, en un tono muy molesto. Traté de respirar hondo para tranquilizarme, pero la poca paciencia que me quedaba se me estaba agotando.
- …un lobito gruñón… es un lobit… ¡AHHH!
No aguanté más y los dejé levitando a los dos en el aire, habían quedado bocabajo y habían dejado caer mi libro por la sorpresa. Me acerqué a ellos y empecé a reír al ver sus caras sorprendidas y molestas. Me agaché y recogí el libro que había quedado abierto por la caída, luego retrocedí y me les quedé mirando burlón.
- ¡REMUS! ¡BÁJANOS DE AQUÍ EN ESTE MOMENTO! -gritaba Sirius con la cara roja por la furia y por toda la sangre que le debía de estar bajando hasta la cabeza.
Alguna otra persona hubiera pensado que quería matarme en este momento de la manera más dolorosa y lenta posible en este mundo; como por ejemplo, tirarme desde la torre de Astronomía, cortarme en pedacitos y dárselos de comer al calamar gigante, o algo parecido. Pero en realidad solo estaba un poco molesto porque lo habían dañado en su orgullo al tomarlo por sorpresa.
Giré mi cabeza para mirar a James. Él también estaba molesto pero, a diferencia de Sirius, sus ojos tenían un poco de burla hacia la explosiva actitud de Canuto. Parecía que estuviera tratando de contener la risa.
- Bueno, si eso quieres -le dije a Sirius a la vez que deshacía el hechizo y ambos caían al suelo de golpe. Peter y yo empezamos reír al ver que caían uno encima del otro y se enredaban con sus propias túnicas. Sirius, que estaba arriba, trató de pararse pero se resbaló con una camiseta que estaba tirado en el suelo y volvió a caer. Quedó sentado recostado contra la mesita farfullando maldiciones.
James se paró de un salto y empezó a sacudirse el polvo del suelo que se le había pegado a la ropa. Iba hacia el escritorio para continuar con mi trabajo cuando Peter comenzó a hablar.
- Oigan, ¿sabían que ha habido un ataque aquí, en el castillo? -dijo despreocupadamente.
- ¿En serio? ¿Y contra quién? -preguntó James, que seguía sacudiéndose el polvo.
- Ah, creo que contra Evans -dijo sin tomarle mucha importancia, dándole una mordida a otro pastelillo.
Al escuchar eso, el libro se me cayó de las manos. No le di importancia y volteé a mirar a los demás, James se había quedado paralizado y miraba a Peter horrorizado. Incluso Sirius dejó de maldecir y miraba a Peter con incredulidad.
- ¿Qué dijiste? -pregunté luego de unos segundos. Peter seguía comiendo su pastelillo sin darse cuenta de la tensión del momento.
- ¿Peter, qué…que fue lo que acabas de decir? -preguntó Sirius, al ver que James se había quedado sin palabras. Miraba a Peter sin entender y no sabía cómo podía reaccionar de un momento a otro.
- ¿Ahh? -preguntó mientras pasaba lo que tenía en la boca.
- ¿Que qué has dicho sobre Lily? -dije desesperado y casi gritándole.
- Ahhh, ¿lo de que Evans fue atacada? -dijo mirándonos confundido.
- Sí, sobre eso. ¿Cómo lo sabes? -preguntó Canuto.
- Ah, verán, estaba yendo a la cocina porque me dio un poco de hambre, así que decidí ir por algo de comer. Estaba a punto de llegar a la separación de los pasillos que llevan a las cocinas y a la Sala Común de Hufflepuff cuando escuché a alguien hablando. Me transformé en rata y fui despacio hasta el lugar de donde venía la voz. Vi que eran unos chicos de Hufflepuff, de cuarto creo; estaban hablando sobre algo como un ataque que había sucedido por la noche. Uno de ellos, el que contaba, decía que había estado en la enfermería anoche. Mientras estaba allí, pudo ver cómo la profesora McGonnagall entraba rápidamente y tocaba la puerta de Madame Pomfrey, ambas se dirigieron a una cama donde el profesor había colocado delicadamente a una muchacha. La enfermera se inclinó sobre ella y ahogó un grito. Dijeron algo que no llegó a escuchar y se puso a curarla. Cuando terminó, se alejaron un poco de su cama, acercándose a la suya sin darse cuenta que estaba escuchando. El director explicó que Evans había sido atacada, y creía que podía ser obra de los mortífagos; le pidió a la enfermera que lo mantuviera informado de cualquier cosa y se retiraron a descansar. Dejaron de hablar y, mientras se iban, yo fui a las cocinas.
Todo esto lo dijo mientras le sacaba la envoltura a otro pastelito, sin darse cuenta de la desesperación de James, la incredulidad de Sirius y mi estupefacción.
Antes de que me diera cuenta, James se había levantado y se había acercado hasta quedar enfrente de Peter. Tenía una mirada extraña en el rostro, no podría decir qué era con exactitud, pero gran parte era dolor.
- ¡Está bien! ¡Ella está bien! -gritaba fuera de sí mientras zarandeaba a Peter bruscamente. Él se veía asustado frente a la inesperada reacción de James.
- C…cre…creo que sí -tartamudeó mientras temblaba, estaba asustado y nervioso.
James lo soltó y empezó a caminar hacia la puerta, le dirigí una mirada a Sirius; éste asintió y se puso de pie para seguirme. Salimos del dormitorio y bajábamos las escaleras, vimos que James salía por el agujero del retrato, por lo que nos dimos prisa para poder alcanzarlo.
- ¡James! -gritó Sirius- ¡James, espera! -él seguía caminando rápido, pero se detuvo y espero a que lo alcanzáramos.
- ¿Te encuentras bien? -le pregunté al ver que tenía la cabeza gacha.
- ¡Ahhh! ¿Cómo crees que me encuentro, Remus? -dijo frustrado dándole un puñetazo a la pared y apoyando su cabeza en ella con los ojos cerrados. Lo miré con tristeza, sabía lo que debía estar sintiendo, por algo Lily es mi mejor amiga.
Sirius se acercó a él y puso una mano en su hombro, apoyándolo. Me acerqué y palmeé su espalda tratando de infundirle ánimos.
- Vamos James, escuchaste lo que dijo Peter, Lily ya ha sido atendida por Madame Pomfrey. No hay nada de qué preocuparse.
- Sí, Cornamenta, ella estará bien. Además, fueron Dumbledore y McGonnagall los que la llevaron a la enfermería.
- Lo sé, es que…, todo fue tan inesperado. Quiero decir… ¿mortífagos en Hogwarts? -trató de explicarse-, se supone que Dumbledore pone protección especial en el castillo, sobre todo en estos tiempos.
- Tienes toda la razón, James, pero tienes que admitir que hasta el viejo Dumby se puede equivocar ¿no?; después de todo, es un humano, aunque a veces no lo parece -dijo Sirius intentando bromear para romper la tensión.
Lo logró, James esbozó una débil sonrisa hacia él y volteó a mirarnos a ambos.
- Gracias, en serio. Siempre saben cómo levantarme el ánimo -sonrió agradecido.
- No es nada, para eso están los amigos -contesté yo.
- Sí, además uno se termina acostumbrando cuando tiene que consolarte luego de los tantos rechazos de Evans -bromeó Canuto-. Hablando de eso, ¿por qué crees que la hayan atacado?, ¿por ser hija de muggles? -me preguntó serio.
- No creo, pienso que simplemente estuvo en el lugar y momento equivocados, tal vez escuchó algo que no debía escuchar y la atacaron por eso. No creo que los mortífagos sean tan tontos como para atacar a alguien en Hogwarts solo por su status de sangre.
- Pero, si es como tú dices, ¿eso no la pone en más peligro al estar bien? -preguntó James preocupado.
- Estoy seguro de que Dumbledore no permitirá que le pase algo de nuevo. Hará todo lo que le sea posible para mantenerla segura. Además, puede que tenga información importante sobre Voldemort -le aseguré.
- Sí, está bien. Me gustaría asegurarme de que esté bien, ¿crees que nos dejen visitarla mientras esté en la enfermería? -dijo más tranquilo.
- No veo por qué no, vamos a ver cómo está Evans -dijo Sirius animado al ver a James volver a la normalidad.
Comenzamos a caminar hacia la enfermería, de vez en cuando alguien decía una broma o algún comentario gracioso. Íbamos bastante animados, como si no pasara nada malo. Al final llegamos hasta las puertas de la enfermería. Estaban cerradas, así que me acerqué y toqué esperando a que alguien me abriera.
Se escucharon pasos apresurados del otro lado y después de unos segundos la cabeza de Madame Pomfrey se asomó por la puerta preguntándonos que queríamos.
- ¿Podemos pasar a ver a la señorita Evans, por favor? -preguntó James educadamente.
- Ella no ha despertado, aunque entraran no sabría que están aquí -nos respondió.
- Por favor, Madame Pomfrey, solo queremos ver si está bien. No haremos ningún alboroto que pueda incomodarla -le rogué.
- Está bien -accedió-, pero como me hagan desorden los saco inmediatamente de la enfermería ¿está bien?
- Sí, no se preocupe por nosotros -le aseguré-, no le incomodaremos.
Entramos a la enfermería y nos acercamos despacio a la cama donde se encontraba Lily. Tenía una venda en la cabeza y otra en el brazo, pero aparentemente se encontraba bien.
Había una bolsa de lo que parecía una especie del suero que usan los muggles en los hospitales sostenida por un tubo al lado de su cama, de la que salía un tubito delgado con una aguja que se clavaba en su mano. Parecía dormida y respiraba con tranquilidad.
Acercamos unas sillas y nos sentamos a su lado.
- ¿Desde qué hora está dormida? -le preguntó Sirius a la enfermera.
- Ella no está dormida, muchacho, está inconsciente. Aún no ha despertado.
- ¿Tan graves son sus heridas como para que aún no haya despertado aún? -preguntó James.
- No es eso, sus heridas ya están curadas, pero todavía necesita recuperar sus energías. Uno no pierde tanta sangre todos los días -luego de decir esto, se alejó hacia su despacho alegando que tenía mucho trabajo por hacer y que le avisáramos si sucedía algo.
James simplemente se acercó más a la cama con su silla y se quedó observando a Lily en silencio, sumido en sus pensamientos. Sirius y yo simplemente nos quedamos callados pensando cada quien en sus asuntos.
Estábamos en eso cuando las puertas de la enfermería se abrieron de nuevo, y por ella entraron Alice y Mary, las dos mejores amigas de Lily y sus compañeras de dormitorio. Se notaban preocupadas mientras avanzaban hasta donde estábamos nosotros.
- Acabamos de enterarnos -comenzó Alice-, escuchamos hablar a unos de tercero de Hufflepuff en el Gran Comedor y vinimos lo más rápido que pudimos.
- ¿Ella está bien? -preguntó la otra chica, Mary- Escuchamos que había sido atacada, ¿qué saben sobre eso?
- Acabamos de enterarnos también, chicas -contesté, ya que era el que me llevaba mejor con ellas-. Uno nuestros compañeros de cuarto escuchó la noticia y nos lo comentó. Hemos llegado aquí recién hace unos minutos.
- ¿Quién?, ¿Peter? -preguntó Alice, asentí-. No me sorprende que él también lo haya escuchado, la noticia ha corrido como si fuera pólvora. Nadie en el colegio está hablando de otra cosa.
- Siempre he dicho que las noticias en Hogwarts se esparcen más rápido que en otro lugar -comentó Mary-, sarta de chismosos…-dijo esto último por lo bajo ocasionando una risita por parte de todos los que estábamos presentes.
- Tienes razón, ya parece que fuéramos la columna social de "El Profeta" -intervino Sirius en la conversación haciendo que comenzáramos a reír, rompiendo la tensión del ambiente.
- Bien, volviendo al tema y al motivo de esta agradable reunión aquí en la enfermería, ¿cómo rayos paso esto?, me refiero a que, Lily es una gran duelista que no se deja vencer tan fácilmente, y no creo que sea un accidente, ¿o sí? -dijo Alice cuando paramos de reír.
- No, está claro que no pudo ser un accidente. Peter nos contó lo que sabía, él lo escuchó de un chico de Hufflepuff que pasó la noche aquí y escuchó la conversación entre Dumbledore, McGonnagall y Madame Pomfrey...-empezó a explicar James.
-… Sí, Dumbledore le explicó a Madame Pomfrey que Evans había sido atacada por mortífagos y que no estaba seguro si eran ex-alumnos o alumnos actuales del colegio…-continuó Sirius.
-…, así que creemos que la razón por la que Lily fue atacada fue porque escuchó algo que no debía escuchar, y la descubrieron. Tal vez era algo respecto a los mortífagos, pero no podemos estar seguros -terminé.
Alice y Mary se nos quedaron mirando unos momentos antes de mirarse entre ellas y volver a reír. No era la primera vez que nos pasaba, ya estábamos acostumbrados a que la gente encontrara gracioso el hecho de que pudiéramos completar lo que están diciendo los otros como si fuera la cosa más normal de mundo o como si nos leyéramos el pensamiento, pero para nosotros era normal y pasaba muy a menudo, en especial a James y a Sirius. Los chicos comenzaron a reír también, y yo me contagié de ellos y comencé a reír igual.
ALICE POV:
Estuvimos riendo un buen rato hasta que me dolieron las costillas, ¡estos chicos son geniales! No entiendo cómo es que Lily siempre está reclamando lo inmaduros y superficiales que son, sobre todo del "arrogante y egocéntrico de Potter". Si le dijera lo preocupado que se ve por ella ahora, me tildaría de loca y diría que había bebido algo, que a Potter solo le interesaba el quidditch, sus amigos, las chicas anoréxicas que usaban minifaldas que más parecían cinturones anchos, y más quidditch.
Y ni que hablar de Black, o como lo llama Lily, "Sirius no-me-entra-tanto-ego-en-el-cuerpo Black". Peter no está aquí, qué raro, siempre está detrás de los otros merodeadores como si fuera un perrito faldero. Aún no logro entender cómo es que se junta con ellos, pero bueno, tendrán sus razones.
Remus es otro caso, él es el "prefecto perfecto" al igual que mi amiga, Lily nunca ha criticado a Lupin al igual que a los otros, es más, siempre se pregunta cómo es que alguien tan responsable pueda juntarse con los alborotadores del colegio. Y así vuelve a criticar a Potter.
Estaba tan perdida en mis pensamientos que casi no me di cuenta cuando Mary me dio un leve codazo en el brazo, la miré y ella me señaló con su cabeza la puerta de la enfermería. Giré a ver qué era lo que pasaba y vi a Snape que entraba por la puerta en esos momentos.
- ¿Qué estás haciendo aquí, Snape? -le pregunté molesta, no podía creer que después de todo lo que le había hecho a Lily tuviera la cara de venir aquí, cuando precisamente eran sus nuevos amiguitos mortífagos los que le habían hecho eso.
- Nada que te importe, Jones. -dijo mientras caminaba hacia la cama de Lily, pero yo no iba a permitir que le hiciera más daño a mi amiga así que me paré delante de él impidiéndole el paso.
- Quítate de en medio, Jones. Esto no es asunto tuyo -me dijo mientras trataba de hacerme a un lado-, no te metas donde no te llaman. A nadie le gustan las muchachas entrometidas.
- Te equivocas, Snape; éste sí es asunto mío ya que Lily es MI mejor amiga. Más bien el que se está entrometiendo en asuntos ajenos eres tú, así que te voy a pedir amablemente que salgas de la enfermería ya que tu… presencia nos desagrada. -le dije desafiante mientras lo miraba a los ojos.
- No te atrevas a retarme de nuevo, mocosa, o sino…-iba susurrando amenazante mientras su mano se dirigía al bolsillo de su túnica.
- No te atrevas a ponerle una mano encima, Snape -dijo James, que se había acercado al ver que Snape empezaba a ponerse amenazador. Al escucharlo, volteó a mirarlo mientras Mary me jalaba del brazo para alejarme de ellos.
- Vaya, vaya. Al parecer la enfermería está llena de entrometidos hoy, no es así, Potter -decía Snape despacio mientras su mirada nos recorría a todos hasta detenerse en James. Los dos se miraban con odio y mantenían la mirada fija en los ojos del otro.
Trató de acercarse, pero el muy maldito sacó su varita y amenazó con ella a James.
- No te me acerques Potter que no estoy con ánimos de aguantar a nadie hoy, y mucho menos a ti.
James también iba a sacar igual su varita para defenderse pero Remus lo tomó del hombro para detenerlo, giró la cabeza para mirarlo y él solo levantó los hombros mientras lo miraba.
- Lo siento James, pero no vale la pena meterte en problemas por culpa de Snape -se explicó.
- Es cierto Cornamenta -intervino Sirius-, no vale la pena un castigo por algo tan insignificante como una asquerosa serpiente.
- Aww, pero que tierno, Potter no puede hacer nada peligroso porque sus amiguitos no lo dejan. No sabía que eras un cobarde Potter -se burlaba Snape.
Él le dio la espalda y caminó para sentarse otra vez al lado de la cama de Lily.
- Pero que podía esperarse de un engreído hijito de mami. No me sorprende que seas así, Potter, siendo hijo de unos buenos para nada que solo han tenido éxito en la vida por pura suerte…-continuó Snape, pero se interrumpió cuando James se volteó y se lanzó hacia él, pero Sirius y Remus lograron sostenerlo.
- ¡No te atrevas a hablar mal de mis padres frente a mí, Snape! -gritaba mientras trataba de liberarse del agarre de sus amigos y sacaba la varita, amenazándolo- ¡No te atrevas a hacerlo si no quieres que te vaya mal!
- ¡Pero que está sucediendo aquí!, ¡que es todo este escándalo!
Madame Pomfrey había salido de su despacho y se dirigía rápidamente hacia nosotros. Se detuvo y comenzó a mirarnos con reprobación: a Mary y a mí mirando a los chicos, a Remus y Sirius deteniendo a James, a James amenazando a Snape, y a Snape mirando a James con odio con la varita levantada.
- ¿Y bien? -preguntó mientras se cruzaba de brazos y pateaba el suelo repetidamente con su pie- Se puede saber, ¿qué significa todo este escándalo? Señor Potter haga el favor de dejar de amenazar al señor Snape. Quiero que me expliquen todo esto, ¡ahora! -exigió molesta.
- ¡Snape empezó! -dijo Sirius a la enfermera apuntándolo con el dedo.
- Pues yo veo que el señor Potter también a estado amenazándolo con la varita -replicó Madame Pomfrey.
- Insultó a mis padres -masculló James tratando de contener la ira.
- ¿Es eso verdad? -nos preguntó a todos.
- Sí, Madame Pomfrey, es verdad. Snape amenazó a Alice y James la defendió, luego Snape insultó a sus padres -dijo Mary con una vocecita. La miré sorprendida, ella siempre es tímida y reservada, sobre todo con los chicos; no es normal que hable con uno, y menos que defienda a uno de los Merodeadores con los que nunca se ha relacionado.
- Bueno, en ese caso. Señor Snape salga de la enfermería y diríjase a su Sala Común. Ya me encargaré después de hablar con el Jefe de su Casa.
Snape nos miró una vez más con odio y luego se dirigió a la puerta. Esperamos hasta que saliera siguiéndolo con la mirada y luego nos volteamos. Madame Pomfrey cerró la puerta con su varita y se dio la vuelta para mirarnos.
- Y con respecto a ustedes…-comenzó
- Madame Pomfrey, le juramos que nosotros no hicimos nada -dijo Sirius con una cara de perrito que me hizo reír.
- Se equivoca, señor Black, sí hicieron algo: desorden. Les dije que la señorita Evans necesita descansar y no me hicieron caso, así que les voy a pedir que salgan de la enfermería. -nos dijo.
- Pero… ¡madame Pomfrey! Eso no es justo -se quejó James
- No me importa, ya ha sido suficiente por hoy. Vuelvan otro día.
- Pero… pero…-seguía James.
- No te preocupes, nosotras nos quedamos aquí y les avisamos cualquier cosa. Vayan a comer. -les dije, James no parecía no muy convencido pero los otros se lo llevaron fuera de la enfermería. Antes de irse Remus se volteó.
- Alice, gracias. -me dijo agradecido.
- No hay de que Remus, de todos modos, ya han habido suficientes visitas por hoy -le contesté sonriendo.
- Sí, creo que tienes razón. Hasta luego -dijo mientras salía con los otros y yo iba con Mary a sentarme junto a Lily.
"Sinceramente han sido suficientes visitas por hoy -pensó Remus cuando caminaban hacia el Gran Comedor- No ha habido más que visitas, visitas y más visitas".
Hey, hola potterheads! Antes de que empiecen a lanzarme todos los tomates y los crucios que seguramente tienen para mí, déjenme explicar por qué he tardado en actualizar, aunque no mee he demorado tanto ahh?
Bueno, primero que nada, pensaba actualizar en la semana del 25, pero justo esa semana y la siguiente estuve con mis exámenes de fin de trimestre y debía quemarme las pestañas estudiando para aprobar la escuela muggle. No estudio en Hogwarts como para que cancelen los exámenes de fin de curso o algo así (se dan cuenta de que pocas veces Harry dio las pruebas, es un suertudo!). Además, el 27 fue mi cumpleaños! Mi familia llegó a la casa para celebrar que soy un año más vieja ahora, ya tengo 16, poco a poco me acerco al momento en que recibiré a la muerte como a una vieja amiga jajaja.
Esta semana estoy de vacaciones, así que voy a tratar de escribir más capítulos y actualizar más rápido. Esta historia ya la subí antes en potterfics, pero tardé bastante en subir los capítulos por problemas personales y supongo que los lectores se aburrieron de mí, a nadie le gusta tener que esperar. Pero, decidí darle una nueva oportunidad a la historia, no podía dejar abandonados a mis merodeadores por mucho tiempo. Espero en serio que tenga un buen recibimiento aquí, mis esperanzas están puestas!
¿Alguien más está impaciente por el estreno de The Maze Runner? ¡No puedo esperar por ver a mi Thomas precioso en la gran pantalla!
Quiero agradecer enormemente a lauramariam98, Penny Love Edward, LaChicaSinNombre y a Superaisha por agregar mi historia a sus favoritos y/o seguirla, en serio chicas, no saben cuán felices me hicieron. A ustedes va dedicado este capítulo.
También quiero dedicar el capítulo a Charlotte, que me dejó dos reviews y yo recién me acabo de dar cuenta. Mil gracias en serio, me alegra que pienses que esta cosa está bien escrita y que puede tener futuro, aunque no se por qué, porque a mi me parece que no está tan bien. Gracias!
Sigan leyendo, cualquier sugerencia, crítica no destructiva y tomatazos serán recibidos. Los dejo con un beso sabor merodeador. Nos leemos pronto!
