Hola!
Después de un milenio regresé a la vida fufufufu XD bueno que se cuentan nose los números ¿talvéz?
Bueno, sin más preámbulo que venga la historia.
Ah!, se me olvidaba no se si quieres que haga en el próximo capítulo un preguntas a cualquier personaje que quieran obviamente fuera de la historia pero saldrán en negrita a si que me avisan. :3
Ambos rostros se observaban. Él con sorpresa, más su mirada carmesí empezaba a irradiar una fingida neutralidad; ella, se mantenía firme mientras una suave sonrisa se colaba en sus labios.
Era justo la reacción que ella desea ver en él.
-Tsu…rara eres tú-Mencionó algo aturdido el joven Nura.
-Si waka la misma que tomo la decisión de partir hace tres años-Contestó de manera firme.
Todo en ella había cambiado…demasiado era el cambio no solo mental sino también físico. Su cabello era más largo obviamente seguía teniendo esos tonos azulados que él extrañaba, por otro lado su rostro se había vuelto más fino y sus ojos se habías oscurecido producto de su cambio. Su cuerpo era completamente distinto a como lo recordaba. Antes era una pequeña adorable a la que disfrutaba hacerla sonrojar, sin embargo era muy diferente en este momento. Sentía la corriente eléctrica recorrerle gran parte del cuerpo al recorrer con su carmesís iris su figura femenina…sin duda alguna sería un inigualable desfile esa noche.
-Bien-Apartó la vista-Avancemos finalmente estamos completos.
Para cuando se colocó en la cabecera se dio por enterado de algo que sinceramente empezaba a sembrar en el algo que repudiaba sin duda alguna…Celos.
Algunos, para no decir todos los youkais miraban prácticamente hipnotizados a la joven que se colocó de última en su desfile.
Cuando experimentaba el cambio a su yo nocturno su sangre se tornaba muy caliente, de seguro las hogueras les envidiarían en estos momentos. Firmemente decidió caminar hasta la femenina y entrelazando sus dedos hizo que esta fuera la segunda de su desfile.
-Amo, no creo que esto sea lo correcto-Sonrió ella mientras deducía la presencia de celos en el joven.
-Lo es-Acató este.
El desfile transcurrió con éxito alguno, claro que comentarios no se hicieron esperar respecto a la hermosa yuki-ona del tercero y como este no le soltó la mano en todo el desfile.
Para cuando llegaron nuevamente a residencia Nura, uno a uno fue entrando para celebrar el festín en honor a los completos 100 youkais del tercero.
Tsurara decidió que lo más prudente para ella era no asistir, pues solo se bebía sake y ella era muy débil contra eso.
-Bueno, supongo que todo salió bien-Susurró- pero a pesar de todo por más que desee olvidar este sentimiento se me fue imposible sigue grabado aquí…que me has hecho Nura Rikou.
-Puedo preguntar lo mismo no crees-Contesto frente a ella l causante de todas sus desdichas.
Esta vez la mirada de asombro fue de la yuki-ona quien rápidamente intento camuflagear todos los sentimientos encontrados.
-Tenemos que hablar-Mencionó Rikou.
-Se equivoca amo no tenemos nada de que conversar.
-porque finges no sentir nada eh-Preguntó mientras esa sonrisa ladina se dibujo-es que acaso temes que te haga algo.
-No sé de qué me habla waka.
-pero yo sí.
Se acerco, la youkai femenina ya no era aquella que se sonrojaba si el se acercaba un poco más de lo debido, sin embargo él apostaba nenekimaru a que ella seguía siéndole fiel en cuerpo y alma.
Rozó su rostro con una mano como lo hizo la última vez que se vieron mientras ella empezaba a reflejar nostalgia en su rostro.
-Prometo no fallarte Tsurara, solo bríndame tu corazón como alguna vez lo hiciste.
