Mmm primero antes que nada, solo quiero avisarles que me tome la libertad de re-editar los tres primeros capítulos anteriores de este fic, puesto que (sinceramente) su escritura me hacia sangrar los ojos, no exagero: mala ortografía, mala narrativa, falta de coherencia que por un lado se me hiso divertida, ya que no tenía una estructura fija al escribir, un error que hice al principio sin tomar en cuenta al escribirla :) me tome en serio los comentario que me dejaron antes, de que tenia fallos de comerme o que le agregaba letras y si, todo muy cierto y por ello quise hacer este cambio, ser de una vez coherente con lo que escribo xD

Estoy abierta a sugerencias o un consejito que gusten darme :D la verdad que lo apreciaría mucho n.n

Y muchas gracias a todos(as) que dejan review!

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La pelirroja se había lanzado contra el interior de la tina, pegándose lo más que podía de la esquina de la regadora, aterrada e sumergida por el pánico que envolvían su cuerpo al borde de padecer un ataque de adrenalina, aferraba más el agarre del teléfono celular en sus manos temblorosas llorando en silencio, el llanto de sus sollozos eran acallados por los bestiales bramidos y gritos que se escuchaban del otro lado de la puerta del baño, al interior de su recamara. Estado ahí dentro podía apreciar claramente el destruir de sus cosas y ventanas rotas, el estrepitar de algún objeto pesado caer al suelo y vidrios rotos, tras un segundo la pelirroja tuvo la urgencia de llevarse las manos cubriéndose los oídos por los chillidos agudos y gritos que amenazaban con destrozarle los tímpanos.

Abril con el uso de todas sus fuerzas trato de reprimir el grito, convulsionándose del llanto y encogiéndose más y más a la esquina, refugiando su rostro entre sus piernas.

Estaba atrapada en medio del infierno.

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Unas horas antes.

Se sentía sola y con falta de compañía estando ahí sentado en la sala de la estancia, recargando su peso en el respaldo del mueble y con las piernas dobladas a la altura de su pecho, entre sus manos sostenía una fotografía, acariciando su contorno con cierto anhelo en su caria, sonriendo débil y amargamente hacia aquel papel.

En la fotografía se encontraban Casey y ella, sonriendo ambos y mirando hacia la cámara, ataviados de ropas sencillas y ligeras para climas de verano, era en unos de sus viajes cuando fueron a acompañar a su hermana Robín en chicago durante unas semanas.

El solo mirar la fotografía, en especial aquella sonrisa del hombre de cabellera negra capturada eternamente en esa foto, le hacían humedece sus preciosos ojos verdes.

Le dolía, muy en el fondo, le causaba dolor, su rompimiento con Jones era algo que ella misma no quería superar, lo amaba demasiado como para dejar ese vinculo atrás en el olvido. Lo amaba a pesar de sus malos hábitos y sus contantes riñas con él, y a pesar de aquel horrible vicio con el alcohol que tenía el caballero nocturno arraigado desde ya hace años con la nefasta bebida. Ella desde un principio había creído ingenuamente con ayudarlo y sacarlo adelante, hacer que olvidara y que dejara sus penurias que tanto le estaban matando a Jones, hacer que abandonara aquel vicio, y al final ella se equivoco.

Pero otra mujer logro hacer lo que ella no.

Y eso era lo que le estaba matando.

Borrando los últimos rastros salinos que recorrieron su fino rostro con el dorso de su muñeca, se inclino hacia un lado recostándose por completo sobre el sofá, tomando uno de los cojines y estrechándolo fuertemente contra su pecho, a calmando sus silenciosos sollozos. Deseando que alguien estuviese ahí para consolarla, que la rodearan unos cálidos y fuertes brazos y que la refugiara entre ellos aunque fuesen unos instantes.

Dejo la foto sobre la mesita de centro.

Con el volumen en alto de la televisión observando quedamente las escenas de la película que estaban transmitiendo, una que trataba de una joven chica que debe de travesar un laberinto para rescatar a su hermano de un tal malvado rey Jareth, la cinta la mantenía entretenida dejando de lado sus penurias por un rato y comenzando poco a poco dejarse caer en sueño. De pronto un estallido seco la hiso brincar del sofá, el sonido era similar a la de un choque de autos y auto seguido las luces de su estancia comenzaron a parpadear, la pantalla de la televisión perdió su señal dejando nítida la imagen produciendo un leve sonidito de estática, y en otros par de segundo otro estallido de choque se volvió a presenciar seguido con el coro de gritos proceder desde afuera de la ventana. Abril, anonada observo fijo las cortinas corridas preguntándose internamente si asomarse o no, y dudosa se encamino a paso lento en dirección de la ventana, rosando con la punta de sus dedos la tela que la cubría y entre abriendo las persianas plásticas. La visión que tuvo la dejo un tanto choqueada.

La gente corría a todas partes mientras una enorme cola de autos aparcados yacían inmóviles impidiendo el flujo de tráfico, las personas que estaban dentro de los coches comenzaban a salirse de ellos tomando todas sus cosas e reunirse entre el gentío que corrían despavoridos entre las aceras y otro saltando los carros, y no solo eso había notado sino que también vio grupos de uniformados recorres entre las calles disparándole a la civil.

Entre el medio de la confusión de que estaba pasando, la pelirroja se aparto instantáneamente de la ventana, estando entre el impacto y el horror, sin poder evitarse llevarse la mano a la boca.

La pobre mujer pego un chillido agudo al escuchar los golpes precipitados contra la puerta de su vivienda, apreciando claramente una voz masculina gritar un "todos salir del edificio rápido", la pelirroja de encamino a paso de trote aun con la confusión implantado en su rostro, quito los picaportes de la puerta abriéndola ligeramente hasta quedar en par en par, en el pasillo del edificio se encontraban sus vecinos saliendo de sus departamentos con el mismo deje de estado o de confusión como el de ella, todos alarmados por la presencia de los uniformados que portaban mascaras de gas y armados de munición pesada. Abril se puso nerviosa al ver pasar uno de los hombres caminar por su puerta cargado del arma a la vista, el uniformado a paso presuroso paso entre los demás presentes preguntando quien estaba enfermo y quién no.

Ninguno de sus vecinos lo estaba.

En total solo había como cuatro uniformados, uno al pie cerca de las escaleras, los otro dos en medio del pasillo y el ultimo a escasos metro del departamento de la vecina de ah lado de Abril, este ultimo traía consigo una radio en las manos en la que contantemente recibió o mandaba ordenes, y desde la distancia en la que se encontraba le era apenas audible escuchar la conversación de las llamadas.

-¡¿Cómo que aun no ha enviado los convoys?! ¡Esta es una de las últimas zonas de este barrio en ser evacuadas de esta maldita ciudad! ¡Estamos a escasos minutos de ser convertida en zona roja!-

-negativa la autorización-

-¡!jodete!- blasfemo unas cuantas palabras más antes de apagar de la radio, dirigiéndose a paso veloz hacia las escaleras cruzando por el pasillo lleno de personas preguntándoles de sus interrogas de lo que es lo que estaba pasando en ese lugar.

-¿por qué tardan tanto de enviar los blindados?- pregunto él quien yacía custodiando las escaleras

-nos dejo-

-…que?-

-cancelaron la operación, nos dejaron aquí valiéndonos de nuestra suerte-

Su compañero estaba incrédulo

-¿y qué hay con los civiles? ¿Qué paso con toda la operación?-

-sin los blindados es inútil hacer algo por ellos-

De pronto el estruendo de las balas inundo por los aires del lugar, alterando en pánico a todos los demás presentes.

-¡se aproximan los infectados!- grito alguien proceder del piso de abajo.

-maldición- carraspeo entre dientes el hombre, volteando a ver a toda la gente angustiada en el pasillo, aterrorizada por el escuchar de las balas.

-¡escucharme bien todos!-

-¿qué es lo que está pasando ahí afuera?-

-¡no hay tiempo para explicaciones! ¡Así que escucharme bien!- todos hicieron lo que dictaba el hombre, a callando levemente sus gritos- volver a entrar a sus respectivos cuartos, si escuchar a alguien o algo fuera de lo normal correr por este pasillo, ignorarle! De eso dependerá de sus vidas! Procurar de no hacer ruidos para no correr en riesgo! Ahora todos metáis dentro de sus cuartos!-

-¡!¿por qué carajo no nos dicen que es lo que pasa?!-

Rugidos bestiales empezaron a descender cada vez con más fuerza, alzando un coro infernal de voces y gritos de agonía y de auxilio, los dos hombres oyeron con suma atención las escaleras escuchando como sus demás compañeros parecían escapar o desvanecerse luego del césar de la munición.

Parecía que había una batalla desde allá abajo

-oh dios-

Se les acabo el tiempo.

Ambos hombre sacaron sus armas cargadas y apuntaron hacia el frente en dirección de las escaleras apretando del gatillo, todos los presentes en el pasillo se tiraron al suelo gritando del terror provocado del estruendo de las balas y de los cuerpos caer pesadamente bajo las escaleras hasta acabarse de la carga de munición de sus pistolas y en cuestión de segundo ambos hombres corrieron hacia arriba de las escaleras despavoridamente al tiempo que comenzaron de surgir las gentes que subían, procedentes de los pisos de abajo.

La visión que tuvieron todos fue horrorosa.

Personas con sus vestimentas demacradas y múltiples heridas abiertas a carne viva y sangrante con la pus blanca asomándoseles de la ennegrecida y purpurina piel descarnada, de sus bocas que mostraban con gruñidos como animales se les caía a borbotones las babas mezclada de sangre acompañados de un pestilente hedor y de miradas desquiciantes, con un singular brillo cobrizo y carmesí de entre sus miradas.

Los otros dos hombres que se habían quedado en el pasillo sin dudar apuntaron con sus armas.

Abril veía como en cámara lenta las balas atravesaban los cuerpos de aquellas personas de demacrado aspecto al tiempo que se habían abalanzado correr por el pasillo, las balas impactaban con cualquier zona del cuerpo, piernas, brazos, muslos, torso y aun así seguían corriendo sin detenerse como si el impacto de esas balas les fueran mulos, como si les embistieran mosquitos, inmunes a las balas, se abalanzaron a las personas que aun permanecían dentro del shock tumbándolas al piso y ataviándolas con sus mordidas y desgarrando sus cuerpos con sus manos, la pelirroja observaba como su vecina era estampada contra la pared a unos metro de su puerta recibiendo la mordida directo a su yugular en presencia de sus niños quienes estaban al pie de la entrada de la puerta.

Abril soltó un agudo grito desgarrador viendo la escena vivida delante de sus ojos, sin podérselo aun de creer. Y desgraciadamente a causa del producto de ese grito atrajo miradas indeseadas caer sobre ella.

La pelirroja presa del pánico cerro de un portazo la entrada de su departamento, aplicando los picaportes y seguro a la manija para luego retroceder sobre sus pasos, sin fijarse bien hacia donde caminaba estando de espaldas, tropezando con los cables de la telefónica y cayendo precipitadamente hacia atrás, llevándose consigo la mesita del jarrón de floreros de cerámica fina cuartándose en pedacitos en el alfombrado, su departamento yacía en las penumbras de la oscuridad al ras de las miles de embestidas que eran azotados contra la puerta, haciendo volar pedacitos de madera desprender de ella.

La pobre y temblorosa mujer retrocedió aun estando en el piso, con el uso de sus manos se arrastro sin atreverse a apartar la vista de la puerta, las piernas les temblaban del tanto que no sentía las fuerzas en ellas por el pánico e sentía el sudor frio recorrerle por su frente, al son de la helada que albergaba el interior de su cuerpo, revolviéndole el estomago, sufriendo momentáneamente las terribles arcadas que empezaba a padecer amenazándole con vomitar su ultima cena.

Finalmente, los minutos que transcurría de que la puerta daba incidíos de dejarse vencer por el peso de las embestidas, cedió. La madera literalmente exploto en dos, mandando volar pedazos de madera por el aire y dejando entrar a los intrusos al tiempo en que la pelirroja lograba ingresar a su recamara cerrando de un portazo, al poco del segundo ya tenía nuevamente los golpes azotar contra su puesta violentamente.

Con la adrenalina en alto, Abril logro bloquear la puerta atravesando el mueble del cajonero de la ropa. Desde el interior de la recamara, la alterada y atemorizada mujer busco rápido con la mirada su bolso que se encontraba justo en una esquina de la cama, a tropezones se precipito al colchón lanzándose sobre ella cayendo en picada, tomando de su tajo su bolso de una maniobra rápida lo abrió y desecho todo el contenido sobre la funda de la colcha buscando entre sus labiales y monedero sin hallar un rastro del celular, al no encontrarlo sintió como la sangre se le helaba y empezaba a sudar frio a acompañado del repentino marea que se le venía atacando encima. Volvió a rebuscar, esta vez bajo la cama o inclusive bajo de las colchas de la cama hasta entre el tocador, arrogando y apartando las cosas sin tomarle alguna importancia que estás dieron contra el suelo y entre los extremo del desborde del llanto su mirada esmeralda finalmente recayó en la mesita de noche situada del otro lado de la cama, a un lado de la puerta del baño y del vestidor, en ella se encontraba el celular con el cargador puesto y sin pararse a pensar en el alivio que le produjo al verlo se arrojo volando hacia él.

Tecleando en el diminuto aparatito entre sus manos temblorosas y el ataque de nervios que se le quería avecindar, marco el primer digito que se le vino primero en mente.

-por favor… contesta por favor-

Entre los rogos y llanto, la pelirroja se encontraba al borde del colapso nervioso, sentada a la orilla de la cama mordiéndose el pulgar derecho, teniendo el celular pegado a la oreja entre sus sollozos ahogados y a los gritos infernales e azotes que empezaban a llenar más y más en el ambiente.

Los minutos pasaban y Rafael no contestaba.

Un sobresalto escapo de la mujer al oír el crujir de la madera, haciéndole erizar los vellos del cuerpo.

Y sin pensarlo ni un segundo más se fue a encerrar directo al baño.

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Sé que al principio dije que no iba a poner algún emparejamiento, pero la idea de un Rahp/April me es muy tentativa :B aunque solo sean una mera insinuación entre ellos dos.