Maligno
Capítulo VIII
Dave intentó no mostrarse aterrado ante las palabras de Nick. Tal vez en otro momento hubiera dudado del estado de salud mental de su hermano, tal vez si no hubiera visto esa figura fantasmagórica, tal vez si no hubiera estado a punto de morir en su cocina por incendio provocado por unas llamas que se embravecían ante sus ojos sin explicación alguna. Observó a Nick con sus ojos fuertemente cerrados y los puños casi blancos por la presión que estaba ejerciendo en ellos. Le pareció volver a ver al niño de ocho años que había fallado un pase en la final de futbol en el cuarto grado. En aquel momento Dave no había dicho absolutamente nada porque respetaba a su hermano y sabía la presión que existía en ése tipo de partidos. Dejó que su padre animará a Nick, que le dijera esas palabras que lo harían sentirse mejor.
Esa tarde habían ido todos a comer helado y festejar como si Nick hubiese ganado el campeonato, al final del día su padre había conseguido una autentica sonrisa de los labios de Nick. Ése gesto había sido tranquilizador y alentador a la vez porque Dave estaba seguro que Nick había encontrado en el cobijo de su padre la compresión y el cariño que necesitaba para obtener algo positivo de ése aparente fracaso.
Pero en ése momento su padre ya no estaba y lo que sucedía no era tan sencillo como haber fallado un pase. Dave se limpió las lágrimas que intentaban saltar de sus ojos y caminó hacia su hermano para sujetarle de los hombros con firmeza.
─Vamos a salir de esto Nick, juntos. No voy a dejarte ─era su hermano pequeño que se veía tan indefenso, solo y aterrado. Dave no se imaginaba dejarle solo ni por un segundo.
─Mis viajes a Westerville han sido para encontrar la forma de deshacerme de esto. El abuelo de una amiga, el señor Neuer, me está ayudando. Gracias a él descubrí lo que de verdad quería y porque me está persiguiéndonos.
─Nick, lamento tanto haber sido el hermano que fui contigo ─Nick negó intentado apartarse ─. Escúchame, fui un idiota que se dejó envolver por una pose idiota de hermano mayor. A veces fui indiferente apropósito y muchas otras veces sólo fue porque realmente quería darte tu espacio y evitar que sintieras que te presionaba de alguna manera para que fueras como yo. Te quiero hermano y pasaremos por esto juntos, paso a paso, ¿está bien? ─Nick asintió abrazándose a Dave quien por primera vez sintió que ése abismo infranqueable se estrechaba.
─¿Qué sucede? ─Dominic observó a sus hermanos y de inmediato supo que algo andaba muy mal si esos dos estaban abrazándose ─. Debe ser muy grave y no quiero que me lo oculten.
─Aquí no, ¿ya tienes las habitaciones? ─Dominic asintió ante la pregunta de Dave ─. Bien, vamos…
Dominic podía sentir la tensión en la habitación después de que Nick y Dave le habían contado todo lo ocurrido en la casa esa noche. Una parte de él se negaba a creer todo lo que le habían contado, sin embargo, sabía que sólo era esa parte lógica y racional que todos los seres humanos conservaban al toparse con cosas que realmente eran inexplicables. Porque el mismo había experimentado en aquella casa el terror en su máxima expresión. Aunque estaba seguro que nadie había sufrido como Nick. Él había visto hacia la oscuridad a tal grado que un poco de lo que su hermano era se había perdido, Dominic podía notarlo con sólo mirarle a los ojos.
Era como si Nick hubiese madurado de golpe, incluso más que con la muerte de sus padres. Eso, lo que sea que los estuviera asechando, había penetrado tanto en la vida de Nick que Dominic estaba seguro de algo, aunque salieran victoriosos de esa empresa, su hermano jamás volvería a ser el mismo.
─Cometí un error ─Dave puso su inquisitiva vista en Dominic ─. Le dije a Jonah donde estábamos y habíamos tenido un percance en la casa, no debe tardar en llegar ─Dave negó.
─Es peligroso que esté aquí ─Dominic se temía que eso era verdad ─. Estarán en tu habitación, hablarán un poco y después le pedirás amablemente que se retire. Decirle que no venga aquí sería infructífero pero confió en que tu criterio y en que sabes que esto no podemos contárselo a todo mundo ─Dominic asintió y se sobresaltó cuando su móvil sonó ─, ¿es él?
─Sí. Me espera en lobby ─Dave puso cara de circunstancia. Lo último que deseaba era lidiar con dos adolescentes solos, en una habitación de hotel, pero no tenía muchas opciones.
─Confío en ti Dominic. Sé que no harás nada estúpido en un momento como éste ─Dominic le lanzó una mirada herida por unos segundos pero Dave no vaciló en su postura. Dominic bajó la cabeza y murmuró una tenue despida. Necesitaba alejarse de sus hermanos por lo menos por unas horas y aclarar en su cabeza todo lo que había sucedido esa noche.
Nick observó a Dave desplomarse en el sofá con un gesto cansino y resignado. Por segunda vez en ése día sintió que amargura le golpeaba el pecho al recordar que como hermano había sido un gilipollas.
─Es duro hacerla de padre ¿cierto? ─Dave sonrió apenas.
─Y que lo digas. Ustedes son muy duros. Tuvo que venir un espíritu del infierno a querer matarnos para que se acercarán un poco a su viejo hermano ─Nick lo asintió un poco más y bajó el rostro avergonzado por lo que había provocado. Dave le golpeó amistosamente la rodilla como un gesto tranquilizador ─. Pediré un par de tragos para nosotros y llamaré a Kurt para decirle que estamos bien, ¿crees que el señor Neuer tenga problemas para encontrar el hotel?
─No, no creo. Le he dado indicaciones, no debe tardar ─Dave empezó a marcar al servicio a cuarto y Nick disimuló con cierta maestría su nerviosismo al mirar al reloj. Lo cierto era que el señor Neuer ya debería de estar en el hotel.
Neuer estacionó su coche enfrente de la casa de los Karofsky que parecía estar desierta sin embargo él podía sentir que algo, una presencia más allá de toda explicación, que estaba ahí ambulando por las habitaciones deseosa de seguir alimentándose de los temores más profundos de un chico que había chocado con esa presencia sin imaginar lo que desataría. Vio las luces encenderse de la nada y tragó saliva pesadamente sintiendo una opresión en el pecho. Las luces fluctuaron ante sus ojos. El viendo gélido elevó las hojas secas de los árboles y el dobladillo de su gabardina.
En la primera habitación de la planta superior y, ante los atónitos ojos del señor Neuer, una figura espectral se formó. Era apenas una silueta con formas humanas pero Neuer sabía que toda humanidad había abandonado a ése ser mucho tiempo atrás. El terror tenía que provenir de aquellos huecas y hundidas orbitas que mostraban un negro abismo de soledad, de tortura. Ése ser estaba furioso y clamaba venganza, Neuer lo sabía, lo podía sentir con tan sólo mirarlo. Estaba fuerte, más fuerte que nunca y esperaba a Nick con un deseo que resultaba aún más escalofriante que su presencia. Fue entonces cuando Neuer supo que haber ido a esa casa había sido un completo error.
Casi corrió hacia su coche y como un acto reflejo volteó hacia el asiento de atrás mientras arrancaba. No había nada pero se sentía como si lo hubiera. Arrancó a toda velocidad abrazándose a la idea de que mientras Nick estuviera lejos de esa casa nada malo pasaría pero a medida que avanzaba se sentía más y más intranquilo. Observaba continuamente hacia el retrovisor y veía el asiento trasero esperando que en cualquier momento eso apareciera detrás de él. Nunca ningún camino se le había hecho tan largo, nunca una sensación tan atemorizante, lo había invadido de esa manera.
Cuando por fin llegó al hotel se tomó uno segundos para respirar y tranquilizarse antes de darle una última mirada al retrovisor, lo que sea que esperaba encontrar allí no estaba. Cogió el diario que había estado firmemente cerrado y las notas del hechizo que pondría fin a la pesadilla de los Karofsky. El señor Neuer se giró tan rápido que chocó con una niña que iba en su bicicleta, dio unos pasos para evitar que la chiquilla callera, la niña rió por lo alto y el señor Neuer maldijo internamente por los modales de aquella insensata niña que iba por la banqueta conduciendo su bicicleta sin precaución alguna. Fue entonces cuando todo encajó en cabeza como bloques de aquel viejo videojuego que tanto le encantaba su nieta.
Se giró para observar a la endemoniada niña que aún sonreía. Neuer vio como los rasgos de la niña se ensombrecían y aparecía en su rostro una negrura capaz de hacer enloquecer a cualquiera. La niña desapareció como había llegado, dejando petrificado al viejo quien observó acera. El diario se había abierto al chocar con la fría vereda. La puerta del hotel se abrió de par en par y todas las luces parpadearon por unos segundos. Algo mucho más allá de su compresión lo había llevado esa noche a la casa de los Karofsky y en ése momento comprendió que era.
Eso que se escondía en el diario era tan fuerte que había influido en él y ahora lo había traído exactamente a donde quería. Corrió despavorido esperando que no fuera demasiado tarde para los hermanos Karofsky.
Nick cogió la botella de cerveza a medio terminar de la mano de su hermano Dave que estaba cómodamente dormido en el sillón. Pensó en despertarle pero no tenía corazón para interrumpir lo que parecía un sueño placentero y reconfortante. Nick apagó el televisor y dejó encendida solamente la pequeña luz de la lámpara de noche y salió lo más silencioso que pudo de la habitación de su hermano. Esa noche esperaba dormir cuando menos un par de horas sin las pesadillas que lo azoraban en su casa. Caminó por el pasillo hacia la habitación contigua a la Dave. Estaba a punto de abrir cuando vio las luces del pasillo perder intensidad, se congelo, no podía correr. Quería gritarle a Dave que le ayudara pero fue inútil, algo invisible le golpeó de lleno y cayó como desmayado en medio del pasillo del hotel.
Dominic estaba tenso y se preguntaba vagamente que era lo que le tenía realmente en ése estado. La idea de que un ente sobrenatural estuviera acechando a su familia o estar a solas con Jonah que no hacía más que verle con ojos anhelantes. Odiaba tanto las malditas hormonas que no lo hacían concentrarse en lo que realmente importaba.
─Aún no me has dicho que fue lo que paso realmente en tu casa. ¿Dave quemó la cocina? ─Dominic asintió. Legendaria la falta de pericia de Dave al momento de estar en cocinando ─. Bueno, pero eso no explica porque salieron como despavoridos de su casa. Digo, sé que no debe ser muy atractivo estar oliendo a cosas quemadas, pero su casa está completamente funcional.
─Nick es alérgico ─bien, no se le pudo ocurrir otra estupidez mejor que decir. Dominic realmente apestaba para decir mentiras.
─¿Alérgico? ¿Al humo? ¿A las cosas quemadas? ─Dominic asintió ─. Dom, no me estás diciendo nada ─Jonah se acercó un poco más a él y Dominic evitó dar un paso hacia atrás ─. Dave te dejó que md trajeras a tu habitación cuando en tu casa no pudo si quiera poner un pie en tu cuarto sin que él esté. Algo gordo pasó está noche en tu casa, sólo quiero saberlo para poder ayudar. Sé que las cosas no han estado bien entre ustedes tres. Primero lo tuyo con Dave y luego el extraño comportamiento de Nick ─Jonah se atrevió a levantar una mano y acariciar tiernamente la sonrojada mejilla de Dominic quien casi se derritió ante al toque tan íntimo y delicado ─. Quiero ayudarte, ¿qué sucede realmente?
─Si lo hiciera no me creerías ─Jonah inclinó su rostro hasta quedar a centímetros del rostro de Dominic.
─Pruébame ─ambos cerraron los ojos lentamente y se aproximaron tentativamente para besarse.
El estrepitoso golpe de la puerta de la habitación abriéndose los hizo alejarse de inmediato. Jonah sonrió un poco al ver a Nick en el quicio de la puerta. Iba a saludarle cuando Nick caminó los escasos pasos que les separaban cogió la lámpara que estaba sobre la mesa de noche y le estampó la madre de todos los golpes dejándole inconsciente y sangrando copiosamente.
─¿Qué te pasa animal? ─Gritó Dominic arrodillándose a lado de Jonah ─. Eras un… ─giró su rostro lloroso hacia Nick que lo observaba sin expresión alguna en el rostro. Fue entonces cuando Dominic dio un gemido de puro miedo. Eso no era su hermano. Quiso correr pero lo atrapó de inmediato. Con la misma lámpara le propinó un golpe a Dominic que lo hizo caer sangrando copiosamente de la cabeza.
Nick cogió el cuerpo de Dominic como si de un peso muerto se tratara. Las luces completas del hotel se apagaron y las alarmas contra incendios empezaron a sonar. En medio del caos, Nick logró salir del hotel con Dominic en brazos sin que nadie lo notara. Tomó el primer coche estacionado, abrió el maletero sin mucha dificultad y metió el cuerpo de Dominic. Subió al auto y arrancó con un sólo destino en mente.
Dominic soltó un quejido lastimero cuando despertó. La cabeza le dolía tanto que no sabía si se le había partido. Sangraba copiosamente, podía sentirlo porque un líquido caliente y pegajoso estaba empapando su ropa. Quería llorar, de hecho, sabía que lo estaba haciendo pero se obligó a calmarse porque no quería darle el gusto a eso de verlo tan aterrado. La oscuridad le perturbaba pero estaba consciente de que se encontraban en movimiento. Lo primero que pensó es que estaba en la cajuela de un coche. Sólo esperaba que Jonah estuviera bien. Intentó moverse pero eso fue un terrible error, la cabeza empezó a dolerle aún más y tuvo la sensación de que vomitaría en cualquier momento. Cerró los ojos, tragó saliva lentamente para intentar calmarse, no quería pensar en lo que le esperaba en cuanto el coche se detuviera.
Sabía que Dave haría hasta lo imposible por rescatarle pero Dominic no estaba de acuerdo con eso. Él quería salir de esa, incluso quería salvar a Nick. Su hermano debía estar atrapado en algún lugar de su cuerpo, pugnando una batalla contra ése maldito ente.
Se volvió a limpiar las lágrimas que estaban surgiendo de sus ojos. Él siempre había sido considerado débil, o por lo menos así se sentía. Pero nunca había sufrido de más abusos como cuando era niño, porque los niños son crueles por naturaleza. A los niños no les importaban nunca los sentimientos de los demás porque ellos no sabían lo que son los sentimientos. Aunque para Dominic esa era una excusa tonta de los adultos que en lugar criar personas hacían engendros capaces de pisotear los sentimientos de los demás porque eran carentes de sentir empatía por nadie.
Uno de esos entes en particular era Simón Dupré quien había sido su némesis particular durante todo el quinto grado. Dupré tenía particular interés en hacerle la vida miserable tal vez porque había visto en él lo que Dominic había intentado ocultar hasta a sus propios padres. Simón Dupré era un chico pelirrojo, pecoso y demasiado alto para ser un crio de diez años. Tenía una fascinación por causarle dolor. Por lo pasillos de la escuela siempre buscaba la manera de hacerle caer, una vez en el suelo, Simón Dupré le daba un pisotón en las nalgas y lo llamaba culo gordo, marica culo foso y si favorita, culo de manteca.
Porque a Dupré le encantaba buscarle apodos, eso era en otra de las cosas en las que destacaba. En retrospectiva se preguntaba porque nunca les había dicho a sus padres sobre Simón Dupré pero él sabía la respuesta; estaba aterrado de que sus padres vieran lo que Simón vio desde el primer día, que era un marica sin remedio.
Los niveles de tortura de Simón Dupré alcanzaron un punto estratosférico cuando descubrió el extraño parecido de Dominic con Humpty Dumpty. Sí, el huevo marica, que al parecer de Simón, era idéntico a Dominic. Su fiesta de graduación de quinto grado había sido una fiesta de disfraces y Simón lo había obligado a disfrazarse de Humpty Dumpty con el único y sádico propósito de joderle durante toda la fiesta. Por un momento Dominic se le plantó y le dijo que se fuera a la mierda, que no iba a ser su burla, pero luego Simón Dupré le dio un bofetón que lo sentó de culo en el suelo. Dupré le dijo que haría lo que él dijera si no quería que sus padres supieran el tremendo marica que tenían por hijo.
Dominic se vistió de Humpty Dumpty y bajó del coche de sus padres dispuesto recibir la última humillación de ése año. Caminó por largo pasillo esperando el momento en el que aparecería el sádico Simón Dupré. Sabía que nunca iba a olvidar ése momento, aunque fuera un viejo sin dentadura, la puerta se abrió y tembló por un segundo. El temblor fue remplazado por la más pura de las sonrisas.
En la puerta estaba Nick, su hermano, que había descendido del Olimpo del séptimo grado y además estaba disfrazado como el maldito gato con botas. Si bien Nick siempre esperó la aceptación de Dave, ése hermano mayor que habitaba más allá de todas la galaxias y que era una leyenda en todos lados, Dominic había crecido viendo a Nick como el hermano más perfecto de todo el mundo. Nick sí que era un digno representante de los Karofsky con todo y ése encanto, con habilidades para todos los deportes, con la seguridad a flor de piel. A los doce años su hermano ya era un dios en ése pequeño reino llamado escuela.
Nick había caminado hacia él y le había sonreído como si supiera lo que estaba pasando. Después, Nick le confesaría que realmente si sabía lo que estaba pasando y que no le dijo nada a sus padres para no preocuparles. Habían caminado juntos por el pasillo hacia el gimnasio pasando de largo por enfrente de Simón Dupré quien seguro le había tenido algo terrible preparado pero gracias a la presencia de Nick sólo se había quedado en eso, en un plan siniestro que había sido frustrado.
Nick había hecho suyo el lugar y se había echado a la bolsa a tres chicas populares que después se convertirían en las mejores amigas de Dominic. Luego había ido hacia Simón Dupré. Dominic nunca supo a ciencia cierta qué fue lo que le dijo Nick, pero después de ese día toda bravuconería había terminado para siempre. Simón Dupré nunca se le volvió acercar hasta que Dominic se mudó a Lima.
Dominic adoraba a su hermano y sabía que eso nunca iba a cambiar, ni siquiera en ese momento, y tenía que hacer algo para salvarlo, para liberar a su hermano. El coche se detuvo y uno segundos después la cajuela se abrió. Fue empujado a través del jardín hasta la casa y luego arrastrado escaleras arriba. Levantó el rostro para ver la cara de Nick que había dejado todo rastro humano, sólo era una máscara, un cascaron en el que todos los sentimientos habían sido arrebatados. Lo vio a los ojos y descubrió la más profunda oscuridad. Era un pozo oscuro lleno de la más pura maldad, fue entonces cuando entendió a Nick. Su hermano había observado hacia el fondo de ése abismo y claro que debía estar aterrado. La maldad habitaba allí y no había forma de liberarse de ella.
Dave despertó de un sobresalto cuando escuchó la alarma de incendios. Fue corriendo hacia la habitación de Nick, vio la tarjeta tirada justo frente a la puerta y el dolor se apoderó de él. Sabía que algo le había pasado a Nick, algo horrible. La siguiente habitación era la de Dominic, la puerta estaba entreabierta, Dave entró y vio a Jonah en el suelo.
─Joder ─corrió hacia él para auxiliarlo. Como pudo lo sacó de la habitación y bajó las escaleras, a mitad del camino Jonah pareció recuperar el sentido.
─Dios… ─gimió adolorido ─. Dominic…
─¿Qué paso? ─Dave lo dejó en la acera en donde la gente se arremolinaba observando hacia el interior del hotel.
─No sé. Nick entró, de pronto me golpeo. Creo que fue él… dios, me duele muchísimo la cabeza.
─Estarás bien chico ─Dave llamó al personal del hotel para decir que había encontrado a alguien herido. No dio mayores explicaciones porque se zafó de los guardias cuando vio a un hombre mayor que parecía buscar algo entre la multitud. Pensó de inmediato que ese hombre tenía que ser el señor Neuer.
Caminó hacia él y le cogió gentilmente por el brazo presentándose sólo como Dave Karofsky. Fueron hacia el aparcamiento de los coches, alejados de toda la multitud.
─Mis hermanos no están…
─Se los llevo. Es más fuerte de lo que creía ─Dave contrajo su rostro ─. No sé qué me paso pero algo me hizo ir a su casa. Lo traje aquí, lo traje a ustedes sin saberlo ─Dave negó ─. Tenemos que ir a buscarlos, esa maldita cosa tiene que parar.
─¿Esa maldita cosa? ¿Cómo? ¿Usted sabe…
─Aquí no. No podemos hablar, le alertaremos, la pondremos sobre aviso y no es algo que queramos. ¿Tiene su coche aquí? ─Dave fue hacia la camioneta y notó que faltaba un vehículo del aparcamiento.
─Nick sabe abrir coches. Papá me contó de las miles de veces Nick se había escapado durante la noche para abrir el coche de mamá y dar un paseo con alguno de sus amigos. Papá me hizo jurar que nunca le diría para no avergonzar a Nick, luego papá habló con él y dejó de hacerlo.
─Her Karofsky, su hermano sigue vivo, sigue aquí y tenemos la forma de salvarle. Vamos…
Dave condujo a toda prisa aguantando las preguntas que tenía en la mente y alejando los malos pensamientos que eran remplazados con los recuerdos de sus padres y de los momentos con sus hermanos. El pavor le hizo acelerar olvidándose de que el señor Neuer estaba a su lado.
Bajó a toda prisa del coche cuando vio las luces de la casa encendidas pero la mano del señor Neuer le detuvo.
─Trate de tranquilizarse Her Karofsky ─le dio el diario, unas hojas y una daga ─. No puedo acompañarle. Aunque quisiera ella no me dejaría entrar. Quiere a Nick y ustedes son el vehículo perfecto para obtenerlo.
─¿Qué tengo que hacer? ─Dave cogió las cosas y se tragó todo el pavor que tenía de perder a sus hermanos. El señor Neuer no se lo había dicho. Pero mantenerse ecuánime era un requerimiento tácito para que sus hermanos estuvieran bien.
─Traduje esto al ruso ─Dave vio las hojas con un extraño escrito en ellas ─, Nick me dijo que usted sabe el idioma ─Dave asintió. Su padre había querido que aprendiera a pesar del propio Dave y de lo mucho que le aburría tener que levantarse temprano los sábados ─. Tiene que decirlo en voz alta, es un hechizo que la hará regresar al diario. Tiene que hacerla abandonar a Nick y para eso es la daga, tiene que herir a Nick.
─¿Qué? Claro que no. Debe haber…
─No la hay Her Karofsky. Debe sacarla. No es un simple fantasma a lo que se enfrentan y tiene que hacerlo sino quiere que Her Nick se queje confinado en ese diario también. Cuando termine de decir el hechizo tiene que hacer un sacrificio de sangre, recuérdelo, es imprescindible que lo haga para poder sellarla para siempre.
Dave caminó hacia la casa, su confianza en lo que estaba por hacer no era más que un pusilánime intento de salvación. Con la mano en el picaporte vio el destello de dos luces que se acercaban por la calle, era el coche de Kurt, quien bajó de la camioneta y quiso correr hacía él pero el señor Neuer lo detuvo. Cerró los ojos y pensó en sus padres, les rogó porque estuvieran con ellos ésa noche, rogó para que protegieran a sus hermanos y luego entró a la casa.
Abrió las notas del señor Neuer y observó hacia todos lados. La casa estaba pestilente, hedía a muerte y había un oscuro sentimiento detrás de la luminosidad incandescente de cada bombilla encendida.
Dlya svezhey krovi , kotoraya byla prolita bez viny. Po nevynosimoy boli vse yeshche ne tronutyye sobstvennoy krovi...
Dominic pudo escuchar la puerta, intentó gritar pero ésa maldita cosa le cogió por el cuello, lo estaba asfixiando para callarlo. Luego escuchó la voz de Dave diciendo algo que Dominic no entendía pero sabía que eran palabras en ruso. Eso se distrajo y Dominic aprovechó para hincarle las uñas en las mejillas. Le hizo profundo sucos para herirle y luego salió corriendo hacia la habitación de Dave, pensó que le seguiría pero lo escuchó bajar a toda prisa por las escaleras, fue entonces que rogó con todas sus fuerzas para que sus padres estuvieran allí cuidando a Dave y Nick.
Eto bylo kompensirovano smerti palacha , kotoryy svoditsya v adu pytali vechnosti…
Dave vio a ésa maldita cosa bajando e intentó no llenarse de rabia al verlo conducir el cuerpo de su hermano como si de un muñeco de trapo carente de toda voluntad se tratara. Intentó seguir con el hechizo. Un cuchillo de la cocina llegó volando hacia él y le clavo la mano a un muro cercano. Dave no gritó, ni soltó las hojas, todo su dolor se convirtió en fuerza para poder gritar a todo pulmón la siguiente parte.
Uvekovecheniyu mest' devstvennoy smerti bez grekha, styd svoyego brata, yego krovi. Abaddon deystvoval revansh I Abaddon ya prikazyvayu vam otkazat'sya ot vashego presledovaniya.
Eso se lanzó corriendo hacia él, retorció el cuchillo y Dave no pudo evitar chillar de dolor. Cogió el cuello de Dave quien lo escuchó casi crujir. Sabía que si ponía un poco más de fuerza le rompería el cuello con una facilidad inquietante. Lo vio reír porque sabía que Dave estaba a punto de morir y Dave tragó saliva, antes de sentir que toda la fuerza de su cuerpo se desvanecía cogió la daga y le la encajó con firmeza a Nick en el abdomen rogando por no haber tocado nada vital.
Nick cayó y Dave junto con él. Dave intentó aspirar, una, dos, tres veces hasta que lo consiguió. El dolor en su cuello era horrible pero estaba más preocupado por su hermano, se arrastró hacia él y lo acunó en sus brazos.
─Nick… por favor… hermano… ─Nick abrió los ojos y para alegría de Dave la oscuridad ya no estaba en ellos. Nick llevó sus manos al abdomen con un gesto doloroso ─. Lo siento, Nick, yo lo siento tanto…
─Era la única manera. Estoy bien, no te preocupes ─Nick se incorporó como pudo. La daga seguía encajada en su abdomen y tal vez eso era lo único que evitaba que se desangrara ─. Sigue aquí. Sólo está herida, pero va a regresar para matarnos. Ve por Dominic, está encerrado en tu habitación.
─Pero tú…
─Estoy bien. Duele, pero estoy bien. Ve por Dominic.
Dave corrió escaleras arriba y Nick aprovechó para arrastrarse y caer apoyándose en la pared. De la nada empezó a reír con fuerza.
─Sigues aquí, puedo sentirte, puedo olerte. Todo éste tiempo pensando que los querías a ellos y no… claro que no. Me querías a mí, todo éste tiempo me querías a mí. Para castigarme, para hacerme pagar por lo que él te hizo. Vamos, enfréntame, muestra tu maldita cara. Ya no me aterrorizas…
El alarido resonó por cada rincón de la casa y el fantasma espectral se presentó delante de Nick bramando con dolor y con la más pura de las furias.
Dave no tocó la puerta simplemente la derrumbo, fue hacia el armario y la abrió de par en par. Dominic saltó hacia él y lo abrazó.
─¿Nick? ─Preguntó Dominic temblando.
─Abajo. Tenemos que ir a ayudarle ─Dominic asintió. Estaban a la mitad del pasillo cuando escucharon el alarido infernal. Corrieron y vieron a Nick cara a cara con el ente que los había perseguido todo ése tiempo. Bajaron de dos en dos las escaleras y Dave intentó terminar de leer el hechizo pero las hojas se incendiaron en sus manos. Se quedaron atónitos, muertos de miedo y merced de la furia más plena.
Nick se arrodillo delante del diario y lo abrió. Se sacó la daga del abdomen de un solo tirón, las gotas de su sangre se esparcieron por la madera del suelo. Contrajo su mandíbula y luego empezó a gritar con fuerza.
Abaddon vzyskal tebya. Vash dukh dolzhen otdykhat' dolzhny byt' ogranicheny. Angel bezdny vy zakazali, vernut'sya k kolodtsu, vozvrashchayetsya. YA izgonyayu tebya iz etogo mira dlya prozhivaniya v vashey. YA izgonyayu tebya.
La daga adquirió un rojo intenso, Nick observó a sus hermanos, luego a la figura que estaba casi encima de ellos. Levantó la mano izquierda y sin pensarlo se cortó el anular y el meñique dándolos caer en el diario. Una bruma negra estalló, todos los cuadros de la casa cayeron, los vidrios y cristales se hicieron añicos. Nick observó como la bruma negra se concentró en torno al diario y él se parto escuchando un nuevo el alarido de terror. El diario se cerró de golpe y Nick se dejó caer casi desmayado, Dave y Dominic corrieron hacia él. Lo último que observó fue las caras de preocupación de sus hermanos pero Nick sólo les sonrió. No importaba nada ya, pues la pesadilla se había terminado.
Tres meses después
Nueva York
Azimio se bebió de golpe sus whisky y luego se sirvió uno más con las manos tan temblorosas que terminó derramando casi la mitad de la botella.
─Dios mío… ─Dave movió sus dedos a través de la muñequera. El cuchillo le había dañado varios tendones y tras tres meses de rehabilitación estaba mucho mejor, aunque le faltaba por lo menos un mes más para recuperar la movilidad total ─. Sólo porque tú me lo estás contando ─Azimio negó de nuevo ─. Nick…
─Está bien. Recuperándose. La daga no hizo tanto daño y también está en rehabilitación por lo de sus dedos. Antes tenía pesadillas casi todos los días pero fueron disminuyendo conforme pasaron las semanas. Compramos una casa en la calle Roosevelt, la de las flores rosas, ¿recuerdas? ─Azimio asintió. Le había contado cientos de veces la historia de la casa gay de Lima. No era más que una casa con un jardín enorme que bien podía haber sido usado como campo secundario de los Titanes. El jardín tenía la particularidad de estar siempre lleno de pétalos rosas por los dos enormes arboles de buganvilias ─. Estamos muy bien allí.
─Lo siento tanto tío. Mi papá compró la casa en una subasta del banco, nunca supimos a quien le perteneció, ni nada.
─No te preocupes. En medio de toda la pesadilla creo que fue cuando nos rescatamos como familia ─Azimio se terminó su whisky y le dio una media sonrisa.
─Te esperaba para hablar de negocios y decirte que los zapatos de Kurt han sido un éxito y que pronto tendremos que hacer un desfile porque todo mundo quiere conocer al gran diseñador y mira con lo que me saliste. Nada puede superar lo que me has contado ─Dave sonrió y le dio un gran abrazo a su amigo.
─Tendré que decírselo a Kurt. Se pondrá feliz, aunque, no te imagino haciendo ningún tipo de desfile ─Az se encogió en hombros.
─Rose organizara todo. Yo sólo seré un espectador y luego recibiré los aplausos. Iré a Lima la próxima semana, espero saludar a los chicos y nuestro diseñador estrella.
Azimio siguió conversando sobre todos sus planes futuros para la fábrica de calzado y Dave se emocionaba junto con su amigo.
Fiel a su promesa Azimio viajó a Lima para ver la fábrica, saludar a Kurt y a los chicos. Dave fue enternecido por la actitud de Nick que después de todo aquel horrible asunto parecía querer apreciarlo todo y entre ese todo iba conocer a Azimio con quien había conversado ávidamente.
Después de la visita de Az la casa de los Reynolds fue demolida, prácticamente arrancada desde los cimientos, fue en esas obras que el cuerpo de Elisa Reynolds fue encontrado.
La vida de Elisa Reynolds había sido trágica y hasta cierto punto Dave entendía que su espíritu se hubiese transformado en un ente que perseguía la venganza. Se había escondido en el diario de Lucas y cada vez que Nick lo leía y se sentía identificado con él, alimentaba al espíritu vengativo de Elisa. Ella lo quería para sacrificar su alma en la eternidad y no le importaba sacrificar la vida de Dominic o la de Dave. Habían regresado a Elisa al diario con el hechizo. El señor Neuer se había llevado diario a una abadía cercana a Utah.
Al encontrar el cuerpo de Elisa Reynolds, Azimio había mandado a hacer varias misas en su nombre, la había sepultado junto a sus padres en una ceremonia privada y muy respetuosa.
Azimio reconstruyó la casa para hacerla un centro comunitario para mujeres maltratadas y que sufrían violencia en sus casas. Nueve meses después de los sucesos en la casa Reynolds el centro comunitario abrió sus puertas. Dave había escuchado rumores sobre ruidos y cierta actividad paranormal pero los eventos fueron cada vez menos y menos, hasta que desaparecieron por completo.
El beso era pasional y correspondía al frenesí del que acaban de disfrutar Dave y Kurt. El beso fue languideciendo con forme sus respiraciones y el sentimiento del orgasmo se iba diluyendo de sus cuerpos. Dave suspiró y abrazó a Kurt quien empezó a jugar con el vello en el pecho de Dave que estaba perlado de sudor y se veía más negro que nunca.
─¿No crees que era un poco duro con Dominic? ─Dave rió. Sabía por dónde iba la bola pero lo dejó seguir ─. Nick si puede traer a su novia e incluso dormir con ella pero Dominic no puede traer a su novio sin que pongas esa cara de lacónica.
─Jonah, Thomas, Ian, Liam y el otro chico de intercambio que era de asiático, no recuerdo su nombre.
─Lee Gun…
─Sí, ése. En un año todos esos chicos han sido novios, amigonovios, amigos con derechos de mi querido hermanito menor. Cuando me traiga a un chico por más de seis meses entonces hablamos ─Kurt iba a decir algo pero Dave lo calló con un beso ─. Lily y Nick tienen un año juntos y en un par de meses se van juntos a Nueva York. No creo que vayan hacer florecitas ─Kurt rió.
─Eres todo un padre de familia.
─Me costó. Sobre todo después de…
─Quedo atrás. Lo que sigue es el futuro…
Kurt lo besó de nuevo y Dave se dejó llevar disfrutando la belleza de tener una familia.
Llegó a su final éste fic que ha sido un maravilloso viaje para mí. Lo escribí para ver si era capaz de asustar, creo que me falto, sin embargo eso no quita que haya disfrutado mucho la historia y escribirla.
Como cada año, acm presenta resurge con tres muy buenas ideas para unos drabblers navideños. Si alguien quiere alguno no deje de decirme. Ya sabes, con la pareja que quieren y la idea más o menos de lo que quieren.
Glee, Harry Potter, The Flash, Arrow, THG, Shameless.
Ustedes pidan.
Sin más por el momento, me despido. Nos vemos en acm presenta.
