¡Hola! Sip, se que no es exactamente Lunes, pero ¡Hey! Apenas antier empece a escribir el capitulo ¿Porqué? Bueno, digamos la inspiración no me llego hasta ese día, y como ya había mencionado, sin ella no se puede, en este preciso instante son la 1:20 a.m. aquí en el norte de México, como fecha el 12 de noviembre, una madrugada de noviembre realmente hermosa, y -por lo menos para mi- no es una madrugada cualquiera, no, es la madrugada en la que oficialmente tengo 16 años, así es mis queridos amigos ¡Hoy es mi cumpleaños! y para festejar decidí actualizar hoy :D Sip, no falta mucho para comience a vomitar arco iris =w= -Sonríe como estúpida- Aunque ahora estoy mas vieja TTwTT, bueno, hiendo a lo realmente importante aquí(? ¡A leer!

Algo que ya todo mundo sabe:

Fairy Tail no me pertenece, ni sus personajes, todos pertenecen al Trolleador Hiro Mashima. Solo la trama me pertenece.


Sobreviví

"A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante."

-Oscar Wilde.

El "Click" causado por el arma de la rubia fue el resorte de Levy, que asustada, giro su rostro de forma brusca lastimándoselo en el camino, viendo de Lucy al interior del lugar.

-¡L-Lucy!-

La rubia solo arqueo su cuerpo hacia la derecha balanceándose en el barandal en un intento desesperado de ver mejor, su ceño fruncido y una mueca de desagrado en sus labios era lo más atemorizante en su persona; La pistola no contaba, esa era atemorizante en cualquiera.

-¡Avísale a los demás, deprisa!-

Levi no pudo más que correr desesperada segundos después le fue ordenado hacerlo escaleras abajo, dejando oír un monstruoso eco por el lugar alarmando a todos, pero a pesar de su carrera algunos escalones antes de llegar al primer piso paro jadeante y aferro sus brazos al barandal dejando que su voz saliera en todo tipo de tonos.

-¡Erza! Un, ¡Un Helicóptero!-

Erza palideció al instante emprendiendo carrera solo unos microsegundos después confundiendo a los presentes.

Al pasar a un lado de Levy esta apenas pudo girar sobre sus talones para seguirla, guardando todo el aire que pudo en sus pulmones para subir las escaleras de la forma más rápida que pudo.

-¡Lucy! ¡¿Han llegado?!-

Aun sabiendo la respuesta Erza esperaba no tener que cruzar armas tan rápido, pero todas sus esperanzas se esfumaron al ver a un kilómetro la luz emitida por un helicóptero que se encontraba suspendido sobre el aire, provocando más sospechas sobre las espectadoras, pero eso no era lo importante. En cuanto Erza estuvo segura no había otra opción estrello sus brazos de forma violenta contra la barda haciendo retroceder de forma nerviosa a Levy pero sin inmutar a Lucy que seguía con la mirada fija en sus enemigos.

-Hay que salir de aquí, Ya-

Jellal que caminaba a paso rápido por el pasillo vio a Erza ir en su dirección de forma alterada y con las manos en puños. Antes de que Jellal pudiera predecirlo Erza se aferró al barandal y grito a todo pulmón.

-¡Tomen todas sus cosas, nos vamos!-

Jellal se paralizo, pero con su experiencia logro reaccionar de forma rápida y se acercó a Erza siguiéndola de cerca para tomarla del brazo.

-¿Erza?-

-Estamos en problemas Jellal, en serios problemas-

Jellal entendió en ese momento lo critico de todo así que chasqueando la lengua acelero el paso ayudando a Wendy a moverse rumbo a la entrada principal hacia donde iba Erza cargando sus armas, tomadas de forma rápida de alguna esquina del lugar.

-Tardarían mucho abriendo la salida trasera, saldrán por las laterales, ve con ellos Levy, yo los seguiré en unos segundos-

Lucy paseo de forma rápida sus ojos por toda la extensión del lugar, buscando algo que pudiera causarles problemas, no encontrando nada, hasta que Levy chillo alterada obligándola a girar su vista de nuevo encontrando el problema, unas figuras moviéndose de forma anormal – Para ser un zombi- alejándose después para que lo único que se distinguiera fuera un leve tintineo de luces Verdes y rojas.

-Esos no son zombis-

Acoto Levy asustado mirando directamente a donde se habían dado aquellas anomalías, hasta que el sonido de unos gruñidos junto al del motor de un carro la hizo abrir los ojos impactada.

-No… ¡Es una trampa, esos no son zombis!-

Lucy retuvo la respiración al captar la misma información que su compañera, más escuchar el sonido de la puerta principal moverse y la voz de sus amigos aglomerarse debajo suyo la altero en grandes cantidades.

-¡Levy! ¡Detenlos, es una bomba, los emboscaran!-

Levy se alejó de forma rápida del barandal tomando todo el impulso que pudo chocando con la barda del pasillo y provocando una creciente histeria.

-¡No~, regresen~!-

Pero fue demasiado tarde, un fuerte sonido se dejó escuchar provocando la sordera momentánea de varios y que otros cayeran al suelo impulsados por el aire. Erza levanto medio cuerpo mirando aterrada frente suyo, donde varios cuerpos putrefactos pasaban por encima de una cerca chamuscada que ya no servía para nada, mucho menos para defenderlos, rápida como era su leyenda tomo al más cercano y lo ayudo a levantarse, siendo en este caso Cana, una aturdida Cana, empujándola hacia atrás casi provocándole otra caída y sacando su pistola del cinturón comenzando a disparar.

-¡Retrocedan, vuelvan dentro!-

Rápidamente todos comenzaron a retroceder, Natsu protegía con el cuerpo a su pequeña hermana que cargaba a ambos gatos con varias lágrimas en las comisuras de sus ojos y con sus labios tiritando del miedo, Romeo, un poco más en el papel de niño grande, escondió tras de sí a una llorosa y temblorosa Michelle que se aferró a su camisa intentando avanzar pero a causa de sus temblores tropezó varias veces alentando su huida, pero ambos fueron ayudados por Loke que ocupo el lugar de Macao cuando este se puso en primera fila disparando a los zombis más cercanos.

-¡Apúrense!-

Gray y Jellal intentaron cerrar la puerta lográndolo a medias, pero fueron jalados del cuello de sus atuendos por Erza que los dirigió a todos al ala sur este a base de empujones. Levy miro aterrada como los zombis entraban de a poco en poco por las puertas bajo ella, el pánico se extendía por todo el cuerpo. Un jalón en su brazo la hizo reaccionar. Lucy corrió con Levy detrás suyo rumbo a las escaleras deteniéndose al pie de ellas dispuesta a disparar contra todos los zombis ahí existentes, cuando tres cuerpos ya habían sido derribados la voz de Erza detuvo el ataque psicótico de Lucy.

-¡Lucy, Levy, nos vemos fuera! Salgan por alguna ventana y tomen un auto-

Aclaro Erza el plan de escape iluminando las mentes de los presentes al saber cuál era su idea, Lucy, sabiéndose incapaz de llegar sana y salva junto a Erza –Sin contar el que debía proteger a Levy- subió el único pie puesto sobre los peldaños de las escaleras y emprendió carrera de nueva cuenta rumbo a la puerta abierta más cercana. Batallo varias veces antes de aporrear una puerta que por fin pudo abrirse e ingreso en el cuanto junto a Levy cerrando con seguro. En la mente de Levy revivió aquella horrenda escena donde cerraba con llave la puerta del baño de la biblioteca imposibilitándole la entrada a Gajeel; condenándolo. Los temblores en su cuerpo le provocaron hipo e inmovilidad momentánea ante su inutilidad para hacer cualquier cosa, entre ellas, ayudar a Lucy a mover muebles para bloquear el paso.

-Lu-Lucy…-

Llamo entre lágrimas estirando de forma temblorosa sus brazos intentando alejar de su mente la imagen de Gajeel o de sus amigos y compañeros de equipo, de su gremio con sangre en las paredes, de su ciudad incendiándose, de las personas corriendo; todo, intentaba alejar todo. Su mente. Su corazón. Ya no podía, no podía más. Las lágrimas cayeron como cascadas en el pecho de una afligida rubia que intentaba no caer en el mismo estado que su compañera para tener posibilidades de salir del lugar; vivas.

Erza término de empujar el ultimo mueble grande que encontraron en el cuarto, el sonido de –otra- arma al cargarse provoco un sonido hueco en todo el cuarto, hasta que una brillante luz se dejó entre ver por la ventana más cercana, caída del cielo, y bajo tan esplendorosa magia; miles de rostros putrefactos esperando alcanzarlos.

Erza entendió al instante que pasaba, habían terminado de llegar los desgraciados hijos de puta que buscaban el tesoro de Fairy Tail, y eso no era bueno, a pesar de todo, se hacía una pregunta ¿Por qué había tardado tanto?.

Las únicas que quizás podrían contestarle eran Lucy y Levy, y para su muy buena suerte –notase el sarcasmo- ninguna estaba ahí, y por la falta de sonido, podía jurar y dar gracias a Dios que seguían vivas. Al notar la agitación producida por la precaria situación Erza decidió llevar a cabo el siguiente paso.

-Al mal tiempo darle prisa-

Susurro para sí, chirriando los dientes enojada con el mundo y sobre todo con aquellos imbéciles encima del mugroso helicóptero, de pronto detuvo sus pasos repitiéndose a sí misma la oración, deteniéndose en una palabra en especial. Helicóptero. Helicóptero. Un foco metafórico apareció mágicamente sobre la melena escarlata de la Scarlet solo notada por unos cuantos que vieron en sus ojos un brillo singular, ese brillo que solo significaba una cosa; Ahí correría sangre.

Gray no pudo evitar temblar ante el pensamiento pero toda su película mental titulada -"El terror tiene nombre y apellido; Erza "Escarlata" Scarlet, sí, como tú sangre"- se detuvo al notar como los muebles comenzaban a perder terreno, debían moverse.

-Vamos-

Erza movida por sus inauditas ganas de partir uno que otro cráneo voló una puerta de una sola patada por la que todos salieron a un pasillo, una vez en él y con la presión sobre sus espaldas, decidieron que saldrían por el norte, saliendo por una ventana o por donde se pudiera, pero la idea era salir.

-Hay varios ductos y ventanas que dan a la sala de estar del estacionamiento, nuestra meta es llegar ahí, tomar un auto e irnos-

Aclaro esta vez Loke, sosteniéndose sobre sus puntillas agachado a mitad del pasillo, escondiendo su presencia de las criaturas que caminaban fuera las ventanas, no se arriesgarían a que las rompieran, y aun así debían actuar pronto, seguramente en un rato mas ya habría varios zombis rondando dentro del lugar. Natsu tomo la muñeca de su hermana y la jalo guiándola, las lágrimas no le permitían ver del todo bien, Romeo por otro lado seguía llevando a Michelle pero esta vez era resguardado por Cana, quien no hayo otra forma de ser útil.

A un piso de distancia Levy y Lucy corrían apresuradas a la azotea ¿Por qué subir a un lugar del que posiblemente no podrían bajar? Bueno, habían tenido la misma idea que Erza, tomar el helicóptero. Pero sus ideas se veían nubladas por el precario pensamiento de que unos cuantos cuerpos grisáceos las perseguían, podrían dispararles, pero ahora que ya ponían un poco más de atención a su situación prefirieron hallar otro modo, el ruido causado por un disparo podría traerles más problemas que beneficios. Con los pedazos de un jarrón roto –Y no por accidente- lograron quitarse de encima aquel problema, Levy seguía con un toque rojizo en los ojos después de llorar y la blusa de Lucy se encontraba húmeda donde esta había derramado sus lamentos. Sin detenerse a pensar en algo más ambas subieron las últimas escaleras, logrando llegar a la azote, al abrir la puerta lo primero que sintió Lucy fue un duro golpe en su quijada, proveniente de un castaño.

-¡Lucy!-

Levy apenas pudo esquivar el mango de la metralleta de Azuma dirigida a su estómago, pero como consecuencia tropezó cayendo unos cuantos escaleras hacia abajo, pero no más de las que había rodado Lucy, quien se limpiaba la sangre del rostro e intentaba ponerse de pie. Pudo escuchar aun con su dolor de cabeza el gruñido que auguraba problemas a lo lejos. Como llevaban diciendo toda esa noche; debían apurarse. Un sentimiento de fuerza le lleno el pecho impulsándola a levantarse y correr escaleras arriba brincando a Levy e intentando darle con su arma a su enemigo, pero una K-45 contra una metralleta no era mucho, pero esa no era razón para rendirse y usando todas las habilidades obtenidas con el tiempo de un brinco se suspendió en el aire haciendo retroceder al castaño y viendo su oportunidad pateo las piernas de este haciéndolo caer.

-Levy ¡Corre al helicóptero!-

Levy ignoro el dolor punzante en su cabeza producto de la caída y corrió como posesa hacia el transporte llegando dentro de un solo brinco y disparando en el pecho a él copiloto que también había sacado su arma. Por otro lado el piloto saco su arma de igual manera doblando su brazo sobre el asiento para apuntarle a la mercenaria que aprovecho la posición para terminar de torcerlo obligándolo a soltar su arma y así, noquearlo con un codazo. A pesar de todo, ella también tenía su toque.

-¡Lucy, lo tengo!-

Grito desde la cabina observando todo ahí de forma desesperada, había olvidado mencionarlo, pero entre todos sus conocimientos no se encontraba el volar.

-¡Elévalo-

Le respondió Lucy desde el suelo donde había terminado después de un intento de disparo de su oponente, ágilmente se arrastró por el suelo levantándose de un brinco y acertando un golpe en el rostro del castaño.

-¡Pero no se manejarlo!-

Lucy chasqueo la lengua con molestia intentando prestar atención a los gritos de su amiga y a la vez a los movimientos de su contrincante, pero otro golpe en su rostro con el mango del arma la mando al suelo de forma más violenta provocando soltara un sonoro quejido y una línea fina de sangre brotara de la zona afectada –La frente- paseándose por sus pestañas, Lucy se limpió el riachuelo escarlata y retrocedió a rastras mientras Azuma avanzaba a paso apresurado hacia ella, al tantear el suelo noto una roca en su camino y la tomo sin dudar lanzándosela al rostro y , aunque no provoco daño, logro este se aturdiera aprovechando la oportunidad para lanzarse contra su cuello y enredo sus piernas alrededor de la cintura del hombre para evitar este se zafara fácilmente de su ataque. Lucy araño, golpeo y magullo el rostro, cuello y hombros del hombre en un intento desesperado por dejarlo fuera de batalla.

Levy noto la indisponibilidad de su compañera y se decidió a tomar cartas en el asunto hasta que vio el cuerpo de su amiga volar rumbo al borde del edificio, volvió a respirar al notar como esta se detenía y volvía a levantarse dispuesta a seguir peleando. Lucy detuvo sus intentos feroces por levantarse al tener frente a sus pupilas el cañón de la metralleta, tan amenazadora. Trago levemente saliva ideando un plan de escape, pero el sonido de un disparo le gano viendo a aquel castaño tomar su hombro donde había rozado la bala y alejar el cañón de su rostro; se arrepentiría de eso. La no tan buena puntería de Levy lo había salvado, pero Lucy no tenía mala puntería, para nada. Había estado evitando el disparar a diestra y siniestra volando sesos de paso, incluyendo posiblemente a Levy, para evitar llamar a los zombis que antes las persiguieran por el pasillo o que estaban cerca, pero viendo la situación, que más daba, ya era seguro no podrían bajar a la estructura por las escaleras.

Azuma retrocedió dándose cuenta de las intenciones de la rubia eh ideando la forma de salir vivo de aquella azotea camino rápidamente sosteniendo aun su hombro sangrante diviso al pie de las escaleras, una vez llego a ellas, varios cuerpos que se acercaban, sonrió, y tomando su metralleta con la mano izquierda esquivo una bala y bajo de forma rápida las escaleras esquivando a los muertos que presas de su –casi por completa- ceguera lo ignoraron y subieron hacia donde habían oído el fuerte y atrayente sonido de un balazo. Lucy decidió que luego se encargaría del intruso y aun mareada salto arriba del helicóptero viendo como su amiga noqueada de nueva cuenta al que había sido el piloto.

-¡Lucy! Estás bien, que bueno. Ya descubrí como manejar esta cosa-

Lucy metió sus manos bajo las axilas del hombre noqueado en el suelo y con dificultad lo arrastro hasta el volante.

-Levy, pon el volante en posición de ascenso-

Indico meciendo su coleta rubia mientras intentaba colocar el cuerpo del hombre sobre la silla.

-P-pero eso no…-

-¡Rápido!-

Levy nerviosa hizo lo que se le pidió aun sin entender, una vez puso el volante en la posición correcta Lucy coloco los brazos del hombre sobre este logrando mantuviera la posición y así no dejara de elevarse, pero después le dio un leve empujón haciendo se inclinara hacia el frente y el helicóptero avanzara en esa dirección.

-Lucy ¿Qué estás haciendo?-

Exigió saber Levy viendo por la ventanilla los cuerpos caminantes que pasaban por la puerta de la azotea, en realidad no eran muchos, pero aun así le causaban escalofríos.

-¡Pensé que escaparíamos!-

-Si hiciéramos eso el ruido los atraería y los demás no podrían escapar, mejor los distraeremos-

-¡¿Entonces porque avanzas hacia la ruta de escape?!-

-¡¿Qué?! ¡Oh, mierda~!-

Lucy con una cara totalmente descompuesta volvió a mover el cuerpo con todo y volante, esta vez hacia atrás, obligando al transporte a hacer lo mismo.

-¡Ahora brinca levy!-

-¡¿Qué?! ¡Pero Lucy!-

-¡Dije que brincaras! Mierda ¡Brinca anda, brinca!-

Todo aquel drama se desarrolló en su carrera hacia el área de carga del helicóptero donde una vez en la puerta Lucy obligo a Levy a saltar empujándola levemente por la espalda para que no se lastimara demasiado al caer, ya estaban unos cinco metros sobre el suelo. Una vez en el piso donde rodaron inconscientemente ambas se levantaron de esté apresuradas ante los pasos cada vez más cerca de los zombis.

-¿Qué haremos Lucy?-

La voz angustiada de levy no ayudo a calmar los nervios de Lucy que ya se encontraba en la orilla del techo bajando su cintura hasta tocar con la punta de su zapato una superficie donde apoyarse.

-¡Date prisa Levy!-

Aclaro su punto Lucy moviéndose hacia abajo y estirando uno de sus brazos de forma apresurada a la ventana más cercana. Levy por otro lado dudo por varios segundos hasta sentir demasiado cerca un gruñido que le causo terror, al hacer lo mismo que Lucy supo que aquello no estaba hecho para ella.

-¡Lucy! No alcanzo la orilla-

Lucy en cualquier otro momento se habría reído de aquel comentario, pero en ese momento entendió que aquello era grave.

-Sostente de mí, pero aleja tus manos de la orilla-

Lucy siguió en sus intentos por abrir la ventana, que luego de un ataque de histeria y enojo por las pisoteadas que recibía por parte de los pies de los zombis en los dedos, termino por romper la ventana con su puño el cual comenzó a sangrar, pero eso no era lo importante, ambas ingresaron en el cuarto que resultó ser una de las oficinas donde se hablaba con clientes, escapando por fin de la azotea, habían tenido suerte de que ninguno mordiera a Lucy; mucha suerte.

-Vamos, aprovechemos que están distraídos con el ruido que causamos en la azotea, no podremos quedarnos aquí mucho tiempo-

Levy admiro la mano lastimada de Lucy y tomándola con cuidado saco cada pequeño pedazo de cristal, después la limpio con su ropa y mirando a Lucy a los ojos asintió.

-Vamos-


Varios zombis los seguían, todos pateaban puerta literalmente buscando un lugar donde refugiarse, al final su propio hogar termino siendo un laberinto sin mapa e indescifrable que podría causarles la muerte.

-¡No gastes todas tus municiones, Loke!-

Grito Cana chasqueando la lengua decepcionada de no poder abrir otra puerta y avanzando buscando otra ruta de escape, los zombis les pisaban los talones, literalmente, todos contaban ya con uno o dos rapones algo –muy- dolorosos. Natsu que protegía a su hermana, como llevaba haciendo toda la noche, pudo abrir una puerta y agitado aventó a su hermana dentro. Los zombis se acercaron en gran cantidad y esto obligo a Natsu a meter medio cuerpo dentro del cuarto de forma atolondrada.

-¡Hey! ¡Encontré un cuarto!-

Pero la cercanía de aquellas amenazas lo obligó a cerrar la puerta apenas logrando seguirle Juvia y Erza, quien antes de entrar intento ir detrás de los que estaban más adelante pero fue detenida por Natsu que la jalo dentro.

-¡Nos vemos más adelante!-

Grito deseándoles suerte a sus compañeros que a la lejanía asintieron, sabiendo que quizás eso era lo mejor; Al final todos querían sobrevivir.

-¡Cana intenta en aquélla puerta!-

Cana obedeció las palabras dichas por Jellal que usaba los adornos de los pasillos como armas para guardar municiones, y gracias al cielo, a la virgen y a todos los santos habidos y por haber, la puerta abrió ingresando todos los miembros restantes en esta de forma apresurada y cerrando con seguro, encontrándose en un gran –Gran- cuarto con muy pocos muebles.

-¿Dónde estamos?-

Gray giro sobre sus talones observando aquel misterioso cuarto que no recordaba, y estaba seguro nadie más lo hacía, no por las caras que tenían.

-No recuerdo haber visto este cuarto antes ¿Dónde estamos?-

Jellal frunció su ceño y entre cerro los ojos haciendo memoria, no logrando recordar nada que le diera una pista, pero decidió concentrarse en algo más importante, por ejemplo: El sonido de golpes en la puerta. Un sonido para nada bello y calmante. Al diablo con su ubicación.

-Debemos buscar una salida-

Susurro para sí, pero sorprendentemente fue escuchado por todos en aquel cuarto, Loke de forma rápida se acomodó los anteojos y se arrimó a una puerta de caoba bastante sospechosa ubicada en el área sureste del salón alumbrada por la luz de la luna entrante por un gran –Y vaya que gran- ventanal ¿Cómo fue que nunca lo notaron? Impacientes como eran no tardaron en estar absolutamente todos arremolinados en la puerta viendo como Loke no lograba abrirla. Esté soltó un bufido molesto y azoto la perilla de la puerta de forma brusca.

-Cerrada-

-Pero no hay otra salida-

Cana alejo de su camino a sus –estorbosos- compañeros y saco de su cabello un pequeño broche delgado y largo, uno que jamás notaron llevaba puesto. Cana se inclinó sobre la perilla introduciendo el broche y moviéndolo de varias maneras, pegando su oreja sobre el objeto atenta al sonido que producía cada movimiento. Macao arqueo una ceja intrigado ante las nuevas habilidades de la mujer. Como había cambiado.

-¿Dónde aprendiste eso Cana?-

Pregunto incapaz de seguir resistiendo la incertidumbre. Cana por otro lado no despego su atención de la perilla y con una mueca fina y seria contesto:

-Para vencer a tu enemigo hay que conocer sus habilidades-

La simpleza de aquel comentario convenció de forma galante a todos, incluyendo a Macao, quien sin embargo se negó a aceptarlo, cuando un –Esperanzador- "Click" se dejó escuchar por el lugar la respiración de todos se detuvo, siguiendo así aun cuando Cana giro la perilla y jalo de la puerta. Pero la sorpresa fue mayor, pues nadie esperaba ver frente a ellos el cañón de una pistola. Mas la alegría los embargo al notar a Lucy y Levy vivas en el buen sentido.

-¡Lucy, Levy! Están bien, que alegría-

Suspiro Gray, bajando la guardia que su alarma interna le hizo tomar, y acercándose a las jóvenes se posiciono frente a la rubia, y con la manga larga de su sudadera limpio la sangre seca de la frente de esta, acariciando su mejilla al terminar.

-Me alegro tanto estés viva-

Pese a todo un gran sentimiento y lazo unía aquel par de amigos, perderse uno a al otro seria francamente devastador.

-Nosotras pensamos lo mismo-

Otro golpe seco en la puerta por la que habían huido devolvió a la realidad a los presentes.

-Lucy ¿Las están siguiendo?-

-¿Los zombis? Que va, ellos son lo de menos, hay personas armadas en el edificio y no son amigables, de esos preocúpense-

Todos entendieron entonces el porqué de la precaria situación de ambas jóvenes y asintiendo se asomaron por el pasillo observando cada rincón.

-¿No hay otra salida?-

-Las escaleras-

Respondió Levy apuntando con su arma a las ya mencionadas escaleras que obviamente descendían.

-Creo llevan a las calderas-

Jellal asintió convencido regresando su mirada al cuarto y paseándola por el lugar deteniéndose inmediatamente al notar una sombra en el piso.

-¡Salgamos de aquí!-

Pero aquella advertencia fue demasiado tardía ya que el ventanal se rompió produciendo un gran estruendo que obligo a varios a tapar sus oídos y a los más disciplinados a sacar sus armas. Frente al grupo de mercenarios y niños –Romeo y Michelle- se encontraba la elegante e intimidante figura de una pelinegra que en su mano sostenía unas navajas y en la otra una pistola, mientras que detrás de ella una menuda joven peli-rosa los miraba seriamente, y de fondo, un par de cuerdas balanceantes que explicaban como habían entrado el par de intrusas.

-Buenas noches, espero no los haya hecho esperar demasiado-

Saludo Ultear, refinada como siempre, pero con una sonrisa socarrona en el rostro, esto junto a una mirada afilada. Gray se tensó al instante y cargo su arma de forma inmediata apuntándole a la cabeza y liberando una de sus manos empujo a Michelle de forma sigilosa hacia la salida.

-¿Te vas sin despedirte, pequeña? No, no, no, no. ¿Qué acaso no te enseñaron modales?-

Regaño la mujer llevándose una mano a la frente y negando con esta sonriendo al final de su dramática escena, sabiendo de ante mano que había logrado su cometido, Lucy sintió sus nervios crispar al reconocer entonces a aquella mujer de cabello azabache; Malas noticias sin duda.

-Salgan de aquí-

Repitió esta vez Lucy la frase dicha minutos antes por un serio jellal que ahora mantenía su arma abajo buscando el mejor momento para atacar.

-¡Pero Lucy…!-

Intento replicar Loke jalando del brazo a la rubia sugiriéndole así que saliera por la puerta pero una bala que atravesó el pequeño espacio entre los rostros de ambos detuvo toda replica.

-Ya lo dije, es de mala educación irse sin despedirse, más si se trata de la persona con la que deseo hablar-

Lucy se soltó del agarre del castaño y se volvió de forma lenta mirándola a los ojos, Ultear no pudo evitar sonreír emocionada. Macao empujo de una forma –no tan- sigilosa a su hijo sacándolo del lugar a él y a la pequeña, cosa que puso en guardia a Meredy.

-Tú ocúpate de ellos, Meredy. Yo tengo asuntos pendientes que atender-

Ordeno Ultear colocando la mano donde sostenía la pistola sobre su cintura y sonriendo de medio lado, Lucy y Gray en ese momento empujaron respectivamente a Cana y levy fuera, indicándoles con esta acción que corrieran, lo cual no tardaron en hacer seguidas de cerca por Loke que primero se detuvo a ver a Lucy y Macao que fue empujado por Jellal quien alzo su arma y detuvo a Meredy en su intento por seguirlos, iniciando estos una pelea de miradas en el pasillo.

-No te conviene disparar, Sr. Fernández, esas cosas vendrían enseguida ¿Y no deseamos eso, cierto?-

Jellal ignoro el tono amenazador de la joven y guardo su arma sustituyéndola por un cuchillo con el que se abalanzo contra la joven que a saco a su vez una espada corta.

-Vaya, vaya. ¿Quién lo diría? Una reunión familiar y de ex compañeras escolares. Que divertido-

Gray y Lucy mantenían en la mira de sus cañones el rostro de Ultear, que no dejaba su posición anterior y seguía sonriendo. Segundos después donde solo se escuchó el chocar de los metales de Jellal y Meredy y el golpe en la puerta producido por los zombis, Ultear se lamio los labios de una forma lasciva mirando a ambos jóvenes frente a ella con un brillo en los ojos.

-Que empiece la fiesta-


¡Jo~! Este si que ha sido un capitulo largo, perdonen las faltas ortográficas por favor, sigo sin beta y es bastante difícil hacer esto, mas en la madrugada. Y bueno, espero les haya gustado, como regalo de cumpleaños(? Yo se que ustedes mis bellos y Sepsys(?) lectores me dejaran un review, sí, yo lo se. Y es por eso que los amo tanto. ¿Alguien tiene una duda? No teman y pregunten, que aquí estoy para responderlas, y contrario a lo que todos creen, aun a esta altura, habrá personajes que -lamentablemente- mueran. No pueden sobrevivir todos, aun no estoy del todo decidida si reducir el numero de muertes. Otro aviso, -También contra todo pronostico- Esta historia tendrá segunda temporada ¡Si! No estoy bromeando, enserio que no xD La tengo planeada desde el inicio y no pienso echarme para atrás. No se cuando la inicie, ya que la escena de acción -verdadera- de esta temporada tuvo que dividirse en tres a causa de su extensión, así que aun no estoy segura de cuantos capítulos tendrá. Si alguien quiere ayudarme a elegir un nombre seria la joven/puberta mas enormemente feliz, no pienso mantener el mismo nombre que esta temporada, ya que al final y al cabo, la historia tendrá su propia independencia a pesar de ser una secuela de esta. Bueno, Gracias. Hasta luego.

¡Éxito!