¡Hola! ¿Cuanto tiempo, no? Casi tres meses sin actualizar, mal, mal, mal. Se que se supone debo actualizar una vez por semana los lunes o martes, pero llego el fin de semestre, justo después de eso vino navidad y me toco ayudar a hacer la cena xDD -Se siente toda una Master Chef- Y luego mi madre decidió secuestrarnos y llevarnos a un rincón del mundo donde no hay señal de ningún tipo, ni se como le hice para mantener cargada mi computadora. Aunque Bahía de los ángeles es un lugar hermoso, cabe decir. Fue ahí donde termine el capitulo.

Tenia escrito el inicio de este capitulo desde que termine el anterior, pero me trabe y no supe como seguirlo, a decir verdad no se como describir la violencia de una forma decente y no estoy muy segura de como quedo este capitulo, pero hice lo mejor que pude y me siento orgullosa de eso.

Bueno, hasta el final.

Como ya todos saben: Fairy tail y sus personajes no me pertenecen, si no a Hiro Mashima, solo la trama de esta historia es mía. Todo esto es sin fines de lucro.


Sobreviví

"Qué injusta, qué maldita, qué cabrona la muerte que no nos mata a nosotros sino a los que amamos."

–Carlos Fuentes.

Varios disparos resonaron por el lugar, con un profundo eco tras de sí que provoco el estremecimiento de los más débiles. Aquello era una guerra, ahí se elegiría quienes sobrevivían y quiénes no. Y por supuesto, nadie estaba dispuesto a dar su brazo a torcer. Como buenos humanos eran bastante tercos y orgullosos, además de vengativos.

Sí, sobre todo vengativos.

Natsu detuvo sus pasos bruscamente, causando un choque en cadena entre sus demás compañeras quienes asomaron sus cabezas de forma cuidadosa por la pared para observar lo mismo que el único chico del grupo.

-Son muchos.-

Comento sabiamente Juvia, viendo de forma atemorizada la multitud de cuerpos caminantes en un mismo espacio, bastante pequeño, cabe decir. Otro disparo atrajo su atención, varios cuerpos se movieron con el impulso de seguir aquel llamativo sonido.

-¿Qué está pasando, Erza?-

La escarlata cabellera de la mercenaria se movió de un lado a otro cuando esta meneo la cabeza negando y cargando a la vez su arma. No es que no lo supiese, era verdaderamente obvio, pero no estaba segura de otra cosa

¿Cómo diablos harían para ayudarlos sin morir antes? Una pregunta realmente interesante, a su parecer.

-¿Ahora hacia dónde?-

Antes de que Natsu tuviera un ataque de estupidez –Nombre dado por la amable Erza- la peli-roja tomo del cuello de la camisa a esté y lo jalo a la dirección contraria.

-Debe haber otra forma de llegar por aquí-

-Pero creí que tú te perdías con facilidad-

El rostro de Erza giro al puro estila –El exorcista- tronando su cuello y con pistola en alto. Ella nunca había podido orientarse de una forma aceptable por el lugar, ve tú a saber la razón, pero después de perderse cuando recién llego al lugar dejo de tener intenciones de jugar a ser -Indiana Jones- pero eso no significaba que no supiera orientarse de verdad, sus corazonadas siempre eran ciertas. Ya luego se lamentaría de –Por quitar un poco de tensión- haberle contado a aquél bastardo de cabello rosa sobre lo poco que conocía el lugar. Caminaron por varios pasillos de forma cautelosa no teniendo demasiados inconvenientes, Erza enojada podía ser de mucha ayuda al final. Primero giraron a la derecha, luego siguieron derecho para girar a la izquierda, izquierda, derecha, izquierda, derecha, derecha y por ultimo izquierda. Llegaron a otro pasillo, donde, buscando la forma más saludable, silenciosa y eficaz de abrir la puerta de madera blanca ubicada allí; Erza aporreo la puerta hasta que esta se abrió y el grupo bajo las escaleras corriendo y cerrando la puerta tras de ellos.

-¿Dónde diablos estamos Erza?-

El sudor recorrió la frente morena de la Scarlet, quien sonrió nerviosa y giro su vista hacia todas partes, intentando ubicarse. Al final no lo logro, y no tuvo más remedio que aceptarlo.

-No lo sé.-

La reciente aclaración provoco que naciera en las cejas de un alterado Natsu un nuevo estilo de Tic nervioso. Juvia abrazo por los hombros a la niña a su lado y retrocedió, sabiendo que venía una tormenta.

-T-tú~… ¡Tú!-

Grito molesto Natsu acusando con el dedo a la peli-roja que bajo la mirada avergonzada y sobando uno de sus brazos de forma nerviosa.

-Estaba segura que había dos formas de llegar al área central del lugar.-

La voz de Erza seguía siendo predominante, ni avergonzada podía dejar de ser una líder, pero a Natsu eso no le importaba, su sentido de imprudencia –Idiotez- le decía que debía regañar a aquella mujer. Mala idea.

-No se han perdido, están en el área central.-

Pero aquello no lo había dicho Natsu, aquella voz no era la de Natsu, y aquella arma en la cabeza de Erza, obviamente, no era la de Natsu. La frondosa cabellera rubia de un hombro fornido se dejó ver de entre la obscuridad. Su revolver que se dirigía amenazante contra la peli-roja imponía cierto aire a derrota. Natsu entrecerró los ojos, aun con el mismo tic nervioso en sus cejas. Cargo su arma de manera lenta, viendo como aquel desconocido hacia lo mismo, gruño por lo bajo al verse acorralado, tenía que sacar a su hermana de ahí antes de empezar cualquier pelea, no quería la alcanzara una bala perdida.

-Wendy, Juvia, cuando les diga, salen de aquí.-

-P-pero hermano, no hay forma de…-

-Wendy.-

La pequeña morena giro su vista a Juvia quien a su vez con unos leves movimientos de cabeza le daba indicaciones, sus ojos viraron en la misma dirección a la que Juvia le indico y la vio. Una puerta, entre la obscuridad de la que había salido aquél hombre. Ahora sus ojos se posaron en su hermano, dándole a entender que estaban listas, pero ahora el problema era dejar a su hermano ahí. No quería hacerlo, y estaba segura jamás querría hacerlo.

-Jejeje, nadie saldrá de aquí.-

Natsu gruño por lo bajo ante la amenaza, los golpes en la puerta por la que habían llegado cesaron de repente, dándole mala espina a los residentes de aquel cuarto. Erza sudaba frio, si cualquiera de los dos disparaba se desataría un caos, pero era obvio que no podría evitarse, así que buscaba una forma en que las cosas de alguna manera quedaran a su favor. Sabía que el rubio detrás suyo no tardaría en disparar, por su tono de voz se notaba le gustaba jugar con sus presas, el no vacilaría en matarlos a todos, si no es que ya iba con la misión de matarlos a todos, lo cual, para su mala fortuna, ya era un hecho. Un estruendo se escuchó a la lejanía, detrás de la puerta, Zancrow miro levemente por sobre su hombro, cosa que aprovecho Erza para con su muñeca desviar el cañón del arma lo que Natsu aprovecho para disparar.

-¡Wendy, ahora~!

~(/*w*)/~ \(*w*\)~(/*w*)/~ \(*w*\)~

Lucy esquivo otra bala cayendo de bruces en el suelo, maldiciendo sonoramente ante el golpe y volteando al instante para bloquear una navaja que iba directo a su cuello con un vidrio del suelo.

-Debo admitirlo; Eres rápida.-

Ultear sonrió satisfecha pero abandono sus intentos de homicidio al oír pasos cerca.

-Pero tú no tanto, Gray.-

-Tsk.-

Fue lo único que salió de los labios de Gray antes de dejarse ir de nueva cuenta en contra de Ultear, la batalla entre esos tres llevaba ya un rato y era épica, sus armas de fuego se habían quedado sin municiones y ahora usaban cualquier material como arma, una simple y sencilla astilla se había convertido en algo letal, la pierna de Meredy podía asegurarlo, el cuerpo de Jellal se encontraba tirado a mitad del salón, no muerto, pero si noqueado, el hombre era fuerte y astuto, pero al escuchar a Lucy gemir del dolor en el suelo perdió de vista a su contrincante que le dio con el espejo del pasillo –Definitivamente ahora todo era un arma.-

-¡Maldita!-

Lucy quien se había negado hasta el momento a matar a la pequeña ayudante de Ultear ahora se encontraba torciendo el brazo de la muchacha sobre el cuello de la misma inmovilizándola y negándole el aire, sus cuerpos chocaban contra las paredes en una batalla por ver quién cedía, Lucy tenía la ventaja, pero un mal paso termino con ambas en el suelo y Meredy encima suyo acercando otro vidrio roto a su blanco cuello.

-¡Lucy!-

Gray tastabillo un poco después de un certero puñetazo en su quijada por parte de Ultear. Golpeaba duro. Esta vez fue su turno para lanzar un golpe, logrando tirarla, y al instante soltó una patada, arrastrándola por el suelo. Su consciencia pesaría después de eso, pero Ultear no le dejaba de otra, era ella o sus amigos. Y aunque se sentía culpable por el sufrimiento de la morena, no por eso dejaría matara a sus amigos; eso nunca.

Otro golpe, pero esta vez su pierna fue detenida por la misma morena, quien giro su tobillo haciéndolo caer. Gray pateo su mano y gateo lejos para después levantarse apurado con ayuda de la pared, un codo se estrelló con rapidez en su mejilla izquierda provocándole otra caída, está más atroz que la anterior, un gemido de dolor salió de sus labios, tosió algo de sangre y levanto su mirada. Ultear se acomodaba los mechones azabaches detrás de las orejas y alisaba su ropa con cierta elegancia y a la vez de una forma un tanto perturbadora, murmurando cosas mientras sonreí de una manera desconocida para Gray.

-He de decirlo Gray, eres muy divertido, pero me has causado muchos problemas. Ya termine contigo, es hora de que mueras.-

Esas palabras causaron eco en el lugar, pero antes de que Ultear se acercara esta volteo y al instante se estrelló contra la pared impulsada por el cuerpo volador de Meredy al mero estilo de –Una persona bala- lo cual tomaba un sentido muy literal, quien había sido lanzada por Jellal que jadeaba cansado y detrás suyo Lucy chasqueaba la lengua quejándose de la herida que pasaba por su cuello y su quijada del lado derecho, no era profunda, pero sangre ya brotaba de ella.

-Vamos.-

Gray se levantó de forma rápida y corrió rumbo a sus amigos cuando en la puerta apareció un castaño armado que los miraba serio. Otro enemigo. Genial. Fue el pensamiento que cruzo la mente de las tres hadas. Para sorpresa de todos, aquel castaño tan imponente fue estrellado desde la altura de su rostro contra el marco de la puerta cayendo al instante noqueado. Cana detrás suyo asentía satisfecha con su trabajo y dejo caer una barra de madera sacada de quien sabe dónde. Rápidos y nada tontos Lucy y sus compañeras pasaron encima de él y bajaron las escaleras, o eso intentaron. Pero en realidad terminaron rodando cuando el pie de Jellal fue sostenido por Azuma que apenas consciente lo alcanzo y provoco una caída en cadena, al terminar de caer el grupo levanto la mirada encontrándose con Loke que apuntaba con su pistola a su contrincante.

-¡Rápido! Antes de que se recupere.-

Intentaron levantarse pero fallaron en el acto, el dolor era demasiado.

Ultear abrió los ojos con un agrio sabor de sangre por su boca, paso como pudo su brazo por su labio limpiando su propia sangre, no tenía tiempo para saborearla, tenía, no, exigía la sangre de otras personas, empujo el cuerpo inconsciente de Meredy y se levantó de madera lenta, sintió un líquido tibio deslizarse desde su frente hasta su barbilla, no se molestó en limpiarla ni arreglar su ropa o su cabello, sentía furia, mucha furia.

-Morirán, todos morirán.-

Con un empujón proferido con su pie volteo el cuerpo de Meredy y lo agito, despertándola. Lo primero que Meredy pudo observar apenas abrir sus ojos nublados por su propia sangre fue una retorcida sonrisa en el rostro de su jefa. Sus ojos se abrieron de par en par y su cuerpo se congelo, tenía miedo, mucho miedo.

-Levántate, Meredy.-

Su cuerpo se movió solo, automático, el miedo se apodero por completo de ella.

-Salta por la ventana.-

Giro su rostro de forma rápida y observo perpleja a quien le había dado tan descabellada orden, sus ojos mostraban la más sincera de las sorpresas y su boca se abría y cerraba de forma nerviosa.

-¿Qué…?-

Termino por preguntar cuando el nudo en su garganta se lo permitió.

-Que saltes. Y hazlo rápido.-

-Pero los infectados…-

Antes de que la discusión pudiera seguir un balazo las silencio a ambas, en el portal Macao las miraba decidido.

"-No podemos permitir que se vayan.-

Escucharon todos decir a Macao que se acercaba rápido y cargando su arma.

-Si saben el secreto nos ira peor si los dejamos ir ahora.-

Miro a Lucy sabiendo que esta entendería el motivo y subió las escaleras, pateando al castaño inconsciente en el camino.

-¡Macao espera!-

Grito Cana detrás de él siguiéndole de cerca sin alcanzar a ser detenida por Loke que sin más remedio bloqueo a Romeo que intento seguirlos.

-Ellos estarán bien.-"

-Ustedes sí que son peores que las cucarachas.-

Murmuro Ultear hastiada y girando sobre propio eje para admirar a su contrincante de forma asesina.

-Te usare como carnada para los infectados.-

Amenazo sin mover un dedo la azabache, pero un grito provoco que Macao mirara hacia donde Cana era tumbada al suelo por un Azuma ya consciente.

-¡Cana!-

Macao antes de poder moverse de su lugar recibió una patada en el rostro de parte de Ultear que ya cansada de que las cosas se hubieran salido de sus manos también lanzo un puñetazo logrando derribar al hombre. Ningún mercenario le volvería a tocar un solo pelo, no por nada sus subordinados le tenían tanto miedo, si ella también era peor que las cucarachas, mucho peor. Un golpe tras otro, uno tras otro fue lo que recibió Macao, quien a duras penas pudo defenderse, logrando agregar uno que otro rasguño a la colección, pero aquello solo avivaba la furia de Ultear quien solo se ponía más agresiva. Cana por otro lado luchaba por mantener el aire en sus pulmones, pero la mano en su cuello se lo estaba impidiendo, apenas pudo intento dar algún tipo de golpe en contra de su agresor, sin mucho éxito. Lucy se quitó los cuerpos de sus compañeros de encima y contra todo el dolor que sentía corrió escaleras arriba, asestando un arañazo en el rostro de Azuma, ya no tenía fuerzas para dar un puñetazo decente, pero lo daría todo, en cuanto Cana se vio liberada del agarre tosió intentando recuperar tanto aire como se pudiera, pero al ver el temblor en las piernas de Lucy y notar que esta ya no tenía fuerzas suficientes se lanzó en contra de Azuma derribándolo, entre Lucy y Cana intentaron dejarlo tan mal como pudieran. Pero bueno, el hombre tenía una metralleta.

Jellal y Gray intentaron levantarse, ambos estaban en precarias situaciones, pero debían pelear; no tenían opción.

-¡Hey! Por aquí.-

Llamo Loke que jalaba consigo a un inquieto Romeo y por consiguiente a una pequeña Michelle, Jellal miro por sobre su hombro a Lucy y Cana y después lanzo una mirada a Gray.

-Ve tú con ellos, si Ultear te mira nos llevara más tiempo.-

Gray asintió no totalmente convencido, pero igual sabia él tenía razón, camino de forma rápida tras Loke y al llegar a la puerta escucharon varios sonidos huecos y constantes, inconfundibles, tan parecidos a… golpes. La puerta se abrió de repente dejando ver a Wendy y Juvia. Levy que se encontraba escondida detrás de Loke junto con Romeo y Michelle salió de su escondite y corrió a su encuentro.

-¿Están bien?-

Pregunto alterada hincándose frente a ambas mujeres, mas sin embargo Gray la tomo del brazo y la halo haciendo se levantara de nuevo.

-¿Dónde están Erza y el idiota?-

Juvia respiraba agitada e incapaz de hablar solo apunto de dónde venían, lugar del que seguían saliendo sonidos de golpes.

-Hay que ayudarlos.-

Se apresuró a entrar Gray quien no tardó en ser seguido por Loke.

-Quédense aquí.-

Ordeno de forma rápido al tiempo que sacaba su arma, Levy asintió y Juvia siguió recuperando el aire, tenía ciertos problemas respiratorios, pero nadie tenía porque saberlo.

-H-hay que buscar una forma de salir.-

Murmuro intranquila Levy mirando hacia todos lados, buscando una escapatoria, encontrándola pegada a la mitad de la pared. No tardo en correr en aquella dirección siendo seguida por los niños a excepción de Wendy que se quedó quieta aun lado de Juvia, Levy intento abrir la puerta pero esta se encontraba cerrada con seguro. Desesperada golpeo varias veces está usando todas sus fuerzas para intentar girar la perilla.

-Le-levy, creo que yo sé cómo.-

Romeo tomo del cabello de Michelle un pequeño broche a lo que esta lo observo curiosa llevándose las manos a la cabeza, posándolas en la zona de la que había sido removido el broche.

-¿Romeo?-

El azabache introdujo el broche en la cerradura de la perilla y empezó a removerlo, Levy lo observo con atención, sin saber qué hacer.

-Vi a Cana haciéndolo, con esto pudo abrir la puerta.-

-Pero Romeo, para eso se necesita algo más grande.-

Aviso Levy, sintiendo simpatía por el intento del pequeño, pero no podía dejarlo intentar algo que sabía no funcionaria. Wendy y Juvia se acercaron una vez esta última se recuperó, pero cuando vieron a Jellal rodar escaleras abajo todos se exaltaron. Jellal se quejó sobándose la zona afectada, levantándose en el acto con la iniciativa de volver a subir, pero al mirar a los niños y ambas jóvenes se detuvo.

-¡¿Por qué no se han ido?!-

Su estado de alteración creció al notar como en el piso de arriba Lucy caía al suelo más herida, debía apurarse y ayudarla.

-¡Váyanse! Los alcanzaremos luego.-

-¡Pero la puerta no habré! Y Loke dijo que…-

Jellal sacó una pistola y le disparo a la perilla, girándose al instante y corriendo escaleras arriba.

-¡Vamos! Esas cosas no tardan en llegar.-

Jellal llego justo a tiempo para evitar que Lucy fuera ejecutada, del otro lado de la pared Cana ayudaba a Macao luchando ambos contra una muy enojada Ultear.

-¡Cana cuidado!-

Apenas pudo esquivar un pedazo de vidrio que le había sido lanzado y ahora reposaba clavado en la pared, ese golpe hubiera sido fatal, mas sin embargo Macao recibió un codazo en su rostro al intentar sujetar a Ultear aplicando una llave, el siguiente movimiento de Ultear fue usar el otro pedazo de vidrio roto y encajarlo en el estómago de Macao que retrocedió conmocionado y llevando ambas manos al área herida.

-¡M-macao~!

Ultear viro su vista hacia su subordinada de cabellera rosa que seguía petrificada en la ventana.

-Te dije que saltaras. Meredy.-

Ordeno de nueva cuenta con esa sonrisa retorcida en el rostro, caminando y haciendo sonar su taconeo en el proceso, rumbo a la ventana, dispuesta a hacer cumplir su orden. Por otro lado Cana llego justo a tiempo para sujetar a Macao y no dejarlo caer al suelo, observo la herida e hizo muecas de dolor, paseando su mirada de la herida al rostro de Macao y del rostro de Macao a la herida.

-T-tengo que sa-sacarlo y…-

Murmuraba incongruente Cana en un tono desesperado moviéndose nerviosa y con algunas lágrimas en los ojos. Macao sonrió de forma mínima y soltó un pequeño suspiro antes de posar sus temblorosas manos sobre las de Cana y detener sus intentos por curarlo. Al tocar sus manos una sensación cálida le recorrió el cuerpo y una ancha sonrisa apareció en su rostro, logrando al instante el contacto visual con la persona que amaba.

-Lo siento Cana, pero te tendré que pedir un favor.-

-¡Anda! Salta.-

Se escuchó en el fondo acelerando el corazón de ambos, Macao volvió a suspirar y de forma tierna limpio una lágrima de la mejilla de la castaña, levantándose, y sujetándose de la pared para no caer se alejó de Cana y llevo una de sus manos a la herida.

-Te encargo a Romeo, Cana. No hay persona en la que más confié para pedirle esto que tú.-

-¿Pero qué dices…?-

Susurro abatida la de ojos color miel intentando acercarse a Macao el cual detuvo sus intentos con una mirada, pasando su mirada a Ultear y Meredy, las observo; Decidido.

-Ganare tiempo para ustedes, vive Cana. Vive y encuentra al amor de tu vida, y no mueras hasta entonces.-

Aquellas palabras dejaron en Shock a Cana que solo pudo observar por unos segundos como Macao se dirigía hacia Ultear y Meredy que estaban a punto de saltar por la ventana, donde había una infinidad de infectados; De zombies. Pero fue sacada de sus pensamientos por un castaño alto que la empujo para sacarla de su camino y seguir su carrera, rumbo a Macao. Fue jalada del brazo por Lucy y Jellal que a sabiendas de lo que haría Macao decidieron sacar a Cana de ahí, pero al cruzar la puerta esta pudo estirar el cuello y alcanzar a mirar como cuando Macao intentaba derribar a Ultear que acababa de saltar Azuma lo derribaba, cayendo ambos, cayendo, cayendo hacia el grupo de zombies debajo suyo.

-¡Levy! Juvia no cree sea buena idea usted suba.-

Intento detener Juvia a Levy quien también termino corriendo escaleras arriba viendo como una horda de zombis se acercaba, cuando vio aparecer por la puerta a sus tres compañeros suspiro aliviada, hasta notar la ausencia de otro.

-¿Y Macao?-

Su pregunta no fue respondida pero al no verlo bajar con ellos su corazón se detuvo unos instantes, sabiendo entonces cual era la respuesta. Había muerto.

-Debemos apurarnos.-

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Con ayuda de Loke y un herido y ya no tan útil Gray, Erza y Natsu lograron noquear a Zancrow y ni lentos ni perezosos corrieron por el pasillo por el que antes habían llegado el castaño y peli-negro, llegando en el momento en que una horda de zombies caían por las escaleras, Michelle grito asustada sujetándose con fuerza a la espalda de Romeo en lo que este exigía como respuesta el paradero de su padre, Cana se mantenía quieta y con los nudillos blancos al apretar sus puños, observando al pequeño, Lucy intentaba hacer entrar en razón el niño y conseguir que corriera rumbo al pasillo de la puerta que Jellal había abierto a balazos. Loke corrió exaltado al notar la Vulnerabilidad del pequeño grupo.

-¡Wendy!-

Natsu alcanzo a ser detenido por sus compañeros que retrocedieron al saber que no alcanzarían a llegar. Loke apenas llego empujo dentro del pasillo a Juvia, Wendy y Michelle que anonadas no respondieron a tal acción, por otro lado Cana sabía que la puerta ya no cerraría, así como sabía que había otra puerta en el fondo del lugar, y que no alcanzarían a llegar a ella con aquella horda detrás suyo.

-Vayan, yo los detengo.-

Se acercó arrebatando el arma a Loke de las manos y disparando a los zombis que se levantaban después de caer por las escaleras.

-¡Cana! ¿Q-qué estás haciendo…?-

Pregunto alterada Lucy haciendo entrar a Romeo en el pasillo y que comenzara a retroceder junto a las demás.

-Lucy, cuida de él.-

Pidió aun disparando cuando otro pequeño grupo de zombies cayó sobre ella derrumbándola.

-Lo siento Macao. Pero ya había encontrado al amor de mi vida.-

-¡Cana~!-

Levy en un acto de valentía y siendo la más cercana jalo del brazo aun visible de la castaña intentando salvarla pero fue jalada por otros zombies cayendo al suelo y empezando a ser arrastrada.

-¡NO~! ¡Ayuda, Lucy, ayuda~!-

Lucy volteo en ese momento, con los ojos abiertos y su boca tiritando. No, no Levy, cualquiera menos ella. Desesperada soltó a Romeo e intento ir en su ayuda, pero unos brazos en su cintura se lo impidieron.

-Suéltame Loke, debo salvarla ¡Levy!-

Estiro ambos brazos al notarse menos fuerte que Loke en el momento, intentando alcanzar a Levy que hacía lo mismo, con varias lágrimas en sus ojos.

-¡Lucy! No me dejes.-

Imploro hipando la joven derramando varias lágrimas más, Lucy dejo de forcejear para mirar impactada como el primer zombie mordía la pierna de la peli-azul.

-No. ¡NO~!-

Loke halo con él a Lucy introduciéndola en el pasillo y jalándola para que corriera, Lucy sintió como las lágrimas se acumulaban en sus ojos y su corazón dejaba de funcionar, por un momento, dejo de vivir.

Jellal pateo un par de zombies intentando alejarlos del cuerpo de Levy, sin éxito, al final, y tras haber oído varios de sus gritos de dolor prefirió ayudarla de la única manera que le quedaba; Terminando con su sufrimiento. Levanto su arma, y viendo a los ojos a su amiga, jalo del gatillo, sintiendo como su corazón se oprimía. Apenas pudo notarlo, pero por el rabillo del ojo, pudo observar el rostro estupefacto de Lucy, lo sabía, ella se había roto.

Incapaz de entrar por aquel pasillo por donde ya paseaban varios zombis corrió en dirección contraria donde los demás también se encontraban tiesos, sin poder creerlo.

-Vamos.-

Susurro, su garganta se encontraba seca y un nudo le impedía elevar más la voz, sentía su mente dar vueltas y su corazón todavía estrujado. Nadie objeto, lo siguieron, pero sus miradas se encontraban desoladas, dolidas.

==== (/QoQ)/ \(QoQ\) ==== (/QoQ)/ \(QoQ\) =====

Sus pasos apresurados resonaban por el pasillo al igual que el sonido de unos pies arrastrándose un poco más atrás.

-¡Vamos, corran más rápido!-

Ordeno Loke a todos los presentes que se concentraban únicamente en llegar a la puerta al final del pasillo, pero varios zombis les pisaban los talones, no sabían si alcanzarían a llegar. A unos cuantos metros de la dichosa puerta empezaron a frenar y Juvia fue quien giro la perilla para dejar entrar a los más pequeños, Lucy que corría aun con la mente nublada detuvo su carrera de forma mínima y se desvió para tomar de un rincón unos explosivos.

-¡Lucy apúrate!-

Llamo Loke jalándola y al instante en que varios infectados extendieron sus brazos para darles alcance Loke lanzo de forma brusca a Lucy dentro de lo que había resultado ser el cuarto de gas y cerrar la puerta. Lo último que observo y escucho Lucy fue como la puerta se cerraba mientras Loke caía al suelo y susurraba un apenas audible.

-Te amo, Lucy.-

El silencio reino, Lucy quedo estática frente a la puerta, aun hincada en el suelo y con el cabello revuelto, los ojos bien abiertos y dilatados, la boca semi abierta y su mente echa un caos, en ella solo se repetía una y otra vez la imagen de sus amigos al ser devorados y la voz de Levy implorando ayuda. Se llevó de poco en poco las manos a ambos lados de su cabeza, presionándola y tocando con su frente el suelo, las lagrima empezaron a caer y sus pupilas se dilataron completamente, apenas notándose, el aire se atoro en su garganta, y cuando Juvia intento acercarse a ayudarla, está soltó un grito, un grito agudo que asusto a los presentes y los obligo a cubrirse sus oídos, Lucy siguió gritando, una y otra vez, arrastrando su rostro por todo el suelo, desesperada y con pequeñas lágrimas en sus ojos, azotando varias cosas y lanzándolas, asustando aún más a Wendy y Michelle, Romeo por otro lado sentía unas inmensas ganas de llorar y abrazarla.

-¡¿Por qué?! ¡¿Por qué hijos de puta?! ¡¿POR QUE?!-

Grito hacia la puerta, golpeándola levemente y pegando su frente a esta.

-Los hare pagar. ¡Los hare pagar por todo! ¡Se irán al infierno~!-

Presiono sus manos contra sus piernas alzando el rostro y gritando, dejándose caer sentada al final, recargando su espalda contra la pared. Todo volvió a quedar en silencio, Lucy mantenía su cabeza gacha, rememorando la muerte de sus compañeros, y a la vez, sus últimas palabras, sus labios temblaron pero esta vez se limpió las lágrimas y se levantó, dirigiéndose al ducto de ventilación. Quitando el seguro y alzando la tapa, dirigiendo su vista a Juvia.

-Salgan por aquí, debe llevarlos al área trasera, donde están los autos.-

Su voz era fría, sin ningún sentimiento, su mirada en cambio estaba llena de fuego, Juvia asintió tímida y se volteó hacia los niños para ayudarlos a subir, siendo ella la última, una vez dentro se giró y vio como Lucy le extendía algo; Las llaves.

-Pero Lucy…-

-Llévalas, yo les seguiré, pero por si no logro salir.-

Juvia sintió una presión en su pecho, ya había muerto demasiada gente, no hacía falta más.

-¡Pero Lucy!-

-Yo ganare tiempo, ahora vete.-

Murmuro dándole la espalda y Juvia no tuvo más remedio que obedecer, empezando a gatear. Lucy suspiro aun con su labio inferior tiritando.

-Los hare pagar.-

Se acercó a los tanques de gas y recogió del suelo los explosivos, empezando a quitarles las mechas y atarlas a los tanques, escucho durante ese tiempo como los golpes en la puerta se hacían más sonoros, más frecuentes, se limpió el sudor con su brazo y una vez termino llevo consigo la punta del mechero y un encendedor, de Loke, había caído dentro cuando él la empujo, se introdujo en el ducto de ventilación. Observo por unos minutos la puerta, con la llama de fuego frente a ella, a unos centímetros de la mecha.

-Váyanse al infierno.-

Susurro encendiéndola y comenzando a arrastrarse por el ducto.

==== (/QmQ)/ \(QmQ\) ==== (/QmQ)/ \(QmQ\) ====

Erza sentía como su cabello chocaba contra su espalda y el sudor recorría su rostro, detrás suyo no había nada, pero no podían detenerse, debían llegar a los autos. Al verse acorralados en el – Usado quien sabe para qué- cuarto anterior, habían utilizado a Zancrow como carnada para poder escapar, aun podía escuchar sus gritos. Paso saliva y siguió corriendo, cuando al fin llegaron a lo que parecía la sala de estar de la parte trasera del lugar se detuvieron jadeantes. Jellal ayudaba a Gray quien ahora se recargaba en la pared observando el lugar en busca de sus demás compañeros.

-¡Wendy! ¿Wendy dónde estás?-

Llamo agitado Natsu, recorriendo el cuarto de forma nerviosa. Poniendo más nerviosos a sus compañeros, sobre todo a Erza, que ya tenía tiempo harta de sus impulsos –Idioteces-.

-¡Idiota! Cállate, llamaras mucho la aten…-

-¡Hermano!-

Gray no termino su oración al escuchar la voz de Wendy salir del ducto de ventilación, a donde Natsu ya había corrido, quitando la tapa y recibiendo en brazos a su pequeña hermana.

-Wendy, que bueno, estas bien.-

Susurro feliz al oído de su hermana mientras la mantenía en brazos, Erza se conmovió pero al instante noto una anomalía, Jellal ya ayudaba a Michelle a bajar, y detrás de ella vino Romeo y después Juvia, pero Lucy no salió. Eso no le daba buena espina.

-Juvia ¿Dónde está Lucy?-

Juvia que apenas tentaba el piso la miro aturdida, llevando su mirada al ducto para después extender sus brazos hacia Erza y dejar caer las llaves entre sus manos.

-Venía detrás nuestro, pero me dijo me trajera esto.-

-¿Qué…?-

Erza quedo aturdida cuando a mitad de su pregunta un fuerte estruendo seguido de un pequeño temblor lanzo a todos al suelo, más el golpe de varias cosas que se salieron de su lugar suspendidas al área contraria de donde estaban. Natsu cubrió con su cuerpo a su hermana y Jellal a Michelle y Romeo. Gray apenas pudo evitarle uno que otro rasguño a Juvia, pero de igual forma esta no se salvó y termino lesionada. Al abrir todos sus ojos se sorprendieron, a su alrededor varias cosas se encontraban en el suelo, con pequeñas llamas sobre ellas y sobre el puro suelo, del ducto de ventilación salía una gran cantidad de humo y las paredes se incendiaron.

-¿Q-qué paso?-

Interrogo Gray alzando su torso del suelo y apoyándose en su rodilla, en cambio Natsu se levantó presuroso.

-¡Lucy! ¿Dónde está Lucy?-

Juvia se llevó las manos a su boca entendiendo entonces cuales habían sido las intenciones de la rubia al quedarse.

-L-lucy e-exploto el lugar…-

-Ella esta…-

Murmuro impactado Gray observando el ducto de ventilación del que ya se asomaban llamas.

-¡No! Ella está viva ¡Hay que buscarla!-

Exclamo Natsu retando a sus compañeros y a punto de ingresar de nuevo en el lugar que ahora se incendiaba. Su cuerpo se impulsó hacia adelante rumbo al inicio de las llamas al igual que el posible final de aquella bella mirada color chocolate, dos pares de brazos lo detuvieron impidiéndole correr en su búsqueda, junto a su pequeña esperanza de encontrarla viva.

-¡No! ¡Suéltenme!-

Una mano rígida se posó sobre su hombro estrujándolo con fuerza y sacándole las primeras lágrimas de esa tormentosa noche.

-Natsu, tenemos que irnos-

La negación absoluta lo embargaba y hacia su trabajo con cada fibra de su cuerpo.

-No… debemos ayudarla-

Una pequeña brisa sacudió los cabellos escarlatas de la dueña de la mano sobre su hombro que entrecerró los ojos con furia negándose a dejar salir las perladas lágrimas que se acumulaban sobre sus ojos y tomando aire para decir aquellas crueles palabras, que aunque no deseaba decirlas, había prometido lo haría si en algún momento era necesario.

-Ella está muerta Natsu, ya no podemos ayudarla-

A duras penas sus pies dieron la vuelta, quedando de frente a frente con Erza, que lo observaba seria.

-Mírame a los ojos y dilo de nuevo.-

Exigió, escuchando pequeños sollozos a su alrededor, pero no despego la vista de los ojos color chocolate de la peli-roja, sus ojos temblaban, abatidos por tanta perdida, pero en su consciencia estaba grabada aquella promesa, Erza respiro profundo y dejo salir de nuevo aquella frase, sin tartamudear, sin dudar, convenciendo a Natsu, convenciendo a todos. Gray sintió su cuerpo ser acogido por la brisa y en ese instante se quedó tieso, esperando un milagro, esperando a Lucy. Pero fue llamado y no tuvo más opción que seguir, guardando en su garganta un gran nudo. Una vez se subieron en el auto en forma de tanque se pusieron en camino, derribando una pared del lugar y saliendo por el bosque.

El sonido de un motor hizo eco en las paredes del lugar, Lucy se arrastró como pudo y una vez llego al final del túnel se dejó caer, cayendo de bruces, tosiendo todo el humo en sus pulmones y levantando su cansada y borrosa vista, su cuerpo se encontraba lleno de magulladuras y manchones negros, no alcanzaba a divisar nada, su vista le fallaba, unos pequeños tonos azafranados se asomaban entre toda su obscuridad y decidida, con las últimas fuerzas de sus brazos temblorosos se arrastró, jalo sus dañadas piernas tanto como pudo, intentando utilizarlas, pero solo se provocó más dolor, gimiendo en el acto. Sus ojos apenas captaban movimiento, sus brazos dejaron de funcionar abandonándola a su suerte, su cuerpo quedo ahí, en medio del fuego y el caos, con gruñidos y un motor de fondo. Como último, escucho un ruido acercarse, pero sus pupilas también se estaban dando por vencidas, en medio de los charcos de fuego noto como unas grandes botas bajaban de un vehículo y se acercaban, entonces, se sumió en una profunda obscuridad.


¿Y qué les pareció? Tengo mis mudas, como siempre, pero creo es uno de mis mejores trabajos xD ¿Ustedes no lo creen?

Bueno, como dije, realmente me costo escribir este capitulo, no sabia como desarrollarlo, hubo un momento en que llegue a las palabras que me plantee como meta, pero me di cuenta de que faltaba todavía el final que yo había predicho para el capitulo, y no estaba del todo segura de si seguirlo o no, pero termine haciéndolo.

Escribí todo esto a la orilla de la playa llamada "El Rincón." En Bahía de los ángeles, donde suelen llegar los tiburones ballena. Un lugar hermoso que me relajo y me inspiro. Enserio que lo hizo. Y me siento tan~ feliz. No sé, tengo un aura rosa a mi alrededor desde ese día y no me la han podido quitar X3 Sigo sin entenderme del todo a mi misma. Jojojojojo.

Ya falta poco para el final, dependiendo de que tan largos haga mis capítulos, pero no deben faltar mas de 5 owo Igual quería dar la noticia. Tengo mas que planeado hacer una continuación, o segunda temporada, como quiera llamarlo. Espero les agrade la idea. Bueno, gracias a todos los que han leído esta historia, a los que me dejan sus comentarios que me hacen tan feliz, a quienes la agregan a favoritos o seguidores, todos, todos me hacen feliz.

Y realmente espero lo sigan haciendo w

Hasta luego.

¡Éxito!