CHAPTER 1

Aquí estoy, mirando a 29 personas que no conozco y serán mis compañeros de clase a partir de ahora, y Nezumi. El chico que rescaté y se escapó hace 4 años.

¿Pero qué hace el aquí? Le he estado buscando durante 4 años. ¡4 años! Y el chico no ha dado señales de vida en ningún momento. He buscado en todas las escuelas de la ciudad y nada, hasta he mirado lo registros, y salía absolutamente ningún Nezumi en el país (los privilegios de Chronos te permiten muchas cosas). Al final, cuando pasaron dos años, me di por vencido y dejé de buscarle pensando que se habría mudado a otro país o alguna cosa por el estilo.

Pero no. Resulta que ha estado aquí todo el tiempo. ¿Pero cómo es posible que no le encontrase? Recuerdo que también miré los registros de este instituto… Pero si ha estado aquí… ¿Por qué no me has contactado, Nezumi?

El profesor me indicó que me sentase donde prefiriese de los dos asientos libres. Uno al frente de todo y otro al final de la clase, justo detrás del asiento de Nezumi. Obviamente, fui al del final. No solo porque estuviera tras el de Nezumi, sino que también porque no quería estar al frente de la clase.

En cuanto me senté y saqué mis cosas, el profesor comenzó a dar clase como si nada. Empezamos con matemáticas. Y todo lo que está explicando ya lo sé (para no saberlo después de haber pasado tanto tiempo en una escuela para ''prodigios''). Miro al chico enfrente de mí. Lleva el pelo largo y recogido en una cola alta, dejando parte de los laterales y el flequillo suelto. Y lleva una bufanda o un pañuelo, no sabría decirlo desde aquí, de color gris.

Este es el chico al que salvé hace cuatro años… La verdad es que, físicamente, sigue pareciéndose bastante, pero a saber cómo es su personalidad ahora. Pero… si tengo que ser sincero, me alegro mucho de encontrarle de nuevo. Al menos sé que está bien y que no le pasó nada después de irse de mi casa.

Entre pensamientos así y sin darme cuenta, me he pasado toda la hora de clase mirando a Nezumi fijamente. Después de que sonará el timbre, intenté levantarme para hablar con él, pero en seguida estuve rodeado de gente haciéndome preguntas.

-¿Por qué viniste a este instituto?- me pregunta una chica que resulta que se sienta a mi lado.

-Pues… Mi madre quiso transferirme al darse cuenta de que no me gustaba el otro.

-¿Por qué dejaste el otro?- volvió a preguntar otra persona, esta vez un chico, a la vez que yo daba la respuesta, y entonces todos a mi alrededor rieron.

-¿Ya sabes a que club te vas a unir?- continuaron haciendo preguntas y yo respondiendo. Hasta que llegó la fatídica pregunta que esperaba que nadie hiciera:

-¿De qué escuela vienes?- Chronos. Vengo de Chronos. Y no quiero que nadie lo sepa. No quiero que me traten diferente solo por eso.

Porque claro, de repente se aparece un chico nuevo en una escuela y resulta que ha dejado la mejor escuela del país para irse a una que, realmente y según piensa mucha gente, no vale la pena. Pero a mí eso no me importa, yo solo quiero una vida normal donde yo pueda decidir quién soy y quien quiero ser.

Miro a todos, que espera una respuesta por mi parte con ansias, o eso parece. ¿Qué les respondo? No quiero que sepan que vengo de Chronos, pero tampoco quiero mentirles y empezar mal…

-Dejadle en paz, acaba de llegar, no le atosiguéis a preguntas –dijo una voz que venía de frente de mi, seguido del sonido de una silla arrastrándose y alguien levantándose.

Miro hacia el frente y veo a Nezumi, mirando a todos fijamente y entonces todos comienzan a dispersarse y volver a sus sitios. Después la mirada de Nezumi se clava sobre mí. Levanto la mirada para mirarle a los ojos, y me vuelvo a encontrar con aquella mirada fría y amenazante del primer día.

-¿Nezu…?

-Eve. Eluryas Eve- me interrumpe antes de que pueda acabar. ¿Eluryas Eve?- Soy Eluryas Eve.

No es Nezumi… Vaya, me he ilusionado para nada… Es tan solo un chico que se parece bastante a él, pero es solo casualidad al parecer…

-Perdón, supongo que me he confundido de persona. Yo soy Akatsuki Shion.

Espero que no se haya notado mucho la desilusión en mi voz. Suena el timbre y entra otro profesor a la clase. Ahora toca lengua. Supongo que voy a intentar prestar un poco más de atención en esta clase. Pero poco después de que empiece el segundo período, ya estaba aburrido. Y de repente cayó un trozo de papel doblado sobre mi mesa. Miro a mi alrededor intentando descubrir quien lo ha lanzado, pero no veo a nadie que pueda ser. Lo abro y leo el interior.

¿Sabes quién soy?

Tan solo decía eso en el papel. Respondí con un simple "no", pero como no sabía quién lo había puesto, no podía dárselo a nadie, así que lo dejé sobre la esquina de la mesa pensando que tarde o temprano alguien lo cogería.

Segundos después, algo de un ligero tono gris pasó rápidamente sobre mi mesa llevándose el papel. Y rato después volvió a dejar el mismo papel encima.

Sí lo sabes, pero no te quieres dar cuenta

¿Qué no me quiero dar cuenta? Bueno, a ver, tengo curiosidad, pero no lo podré averiguar si no me lo dice… Vuelvo a responder.

Como que si no me lo dices, no lo sabré

Vuelvo a dejar el papel en el mismo sitio. Esta vez logro distinguir más o menos lo que recoge el papel. Es… ¿Una rata? ¡Eso parecía una rata! Pero no es posible. Se darían cuenta si hubiera una rata aquí. ¿No? La rata vuelve. Sí. Es una rata, no hay duda.

"Ahí no tienes libertad. Toda la ciudad está

casi bajo el control de los prodigios que

salen de Chronos. Y tú serás uno más tarde o

temprano, al menos, mientras estés ahí…

¿Pero sabes? Yo creo que tu no serías como

esos que salen de Chronos, creo que tu serías

diferente. Que podrías cambiar el país."

Te suenan de algo esas palabras?

Sí. Si que me suenan. No solo eso, han estado sonando en mi cabeza durante cuatro años, haciendo que me pregunte si realmente podría cambiar el país… Realmente, creo que es imposible. Esas palabras me las dijo Nezumi hace mucho tiempo. Y tengo la sensación de que el que esta escribiendo eso, es Eluryas Eve. ¿No estaba equivocado? ¿Eluryas Eve es Nezumi?

¿Eluryas-senpai?

Después de escribir. La volví a dejar en el mismo sitio. Esta vez, la rata tardó mucho más en cogerla. Miré por la ventana. ¿Es mayor que yo? Sí. Un chico de mi edad no podría tener esa mirada. Debe de haber repetido algún curso y por eso está aquí. Llevo pensando eso desde que le conocí. ¿Pero es posible que yo sea mayor que él y no lo sepa? No, imposible.

Cuando la clase casi ha acabado, la rata vuelve a dejar la nota sobre la mesa. La miro y la cojo.

Ahora, levántate y sígueme sin decir nada

y evitando a todos

¿Eh? ¿Cómo me voy a…? Suena el timbre. Veo que Eluryas-senpai se levanta y camina hacia la puerta sin decir nada. Me levanto lo más rápido posible y le sigo por los pasillos. Subimos las escaleras hasta llegar a la terraza superior. Le veo apoyado contra la valla protectora y los brazos cruzados, con los ojos cerrados.

Me acerco un poco a él. ¿Sabe que estoy aquí? Sí, claro que lo sabe, es él quien me ha dicho que le siga.

-Nezu...

-No me llames así, ya nadie me llama así.

-¿Eh?

¿Nadie le llama así? ¡Eso quiere decir que es él! Tras tanto tiempo, he vuelto a encontrarle... Ahora mismo me siento tan feliz que no puedo evitar la sonrisa que se forma en mi rostro nada más escuchar aquellas palabras.

Ha sido tanto tiempo... ¿Cómo has estado? ¿Qué has estado haciendo todo este tiempo? ¿Dónde has estado? ¿Con quién has estado? son palabras que realmente ahora me gustaría decir, pero, por alguna extraña razón, no consigo pronunciarlas.

-¿Qué? ¿Después de cuatro años tan solo eres capaz de decir "¿Eh?"? -escuché que decía y se reía por lo bajo.

-¿Y a ti tanto te costaba decirme quién eras?

-¿Delante de toda la clase? Imposible- rió -, si lo hubiera hecho todos se habrían sorprendido.

-¿Por qué?

-Porque sí. No preguntes sobre eso, tan solo llamame "Eve"- y al decir aquello, se acercó a mi hasta quedar a pocos centímetros de mi.

Sin saber por qué, noté que mi corazón se iba acelerando poco a poco por la cercanía de Nezumi, y al percatarme de que la distancia entre nosotros era cada vez mas pequeña, también noté un cierto calor en las mejillas.

¿Acaso Nezumi pretendía...? No, imposible. Me fijé en que sus pies no se habían movido y tan solo era el inclinándose hacia mi, con ambas manos en la cintura.

Cuando quise darme cuenta, la poca distancia que había entre nosotros estaba a punto de cerrarse...

... Y noté su mano posándose en mi cabeza y empujándome levemente hacia abajo, haciendo que bajase la cabeza como si mirase al suelo. Segundos después, volví a alzarla sorprendido y vi a Nezumi sonriendo con malicia.

-Cambiando de tema. ¿Te has estado alimentando bien? Porque parece ser que has encogido, yo soy más alto que tu ahora.

-¿Eh..? - me costó un poco entender lo que acababa de escuchar - ¡No lo eres!

-Claro que lo soy - se volvió a reír y volvió a poner su mano sobre mi cabeza mas suavemente y tomando una posición mas recta, de modo que se notara que, efectivamente, era más alto que yo.

-¡Imposible! ¿Cómo es posible que seas mas alto que yo? -y al decir aquello, caí en que Nezumi era mayor que yo -Bueno, de cierto modo tiene sentido, ya que eres mayor...

-¿Qué te hace pensar que soy mayor? -noté que cuando dijo eso estaba levemente sorprendido. ¿A caso no era así?

-Bueno... No sé, solo me da esa sensación...

-Pues no se tu, pero yo tengo aun no he hecho los dieciséis -dijo sonriendo levemente. Estaba equivocado, no es mayor que yo.

Espera. ¡¿Aún no tiene dieciséis?! Eso quiere decir que tiene quinze, por lo que realmente yo soy mayor. Pero si estamos en noviembre, los cumplirá pronto.

-Vaya... No esperaba eso. Llevo cuatro años pensando que eras mayor que yo y de repe te resulta ser que es al revés- río irónicamente.

-Pues a pesar de no se mayor, soy más alto. ¿No será que estás encogiendo?- rió el también.

Parece que Nezumi se ha vuelto un poco mas agradable desde que nos conocimos. Pero... Quiero saber más sobre este Nezumi. Y sobre el Nezumi de hace cuatro años también. ¿Qué pasó realmente aquella noche? Hace mucho que me pregunto eso.

-Deberíamos volver, el tercer período esta por empezar.

-Yo no voy. Me quedaré aquí a dormir un poco- y al decir aquello, se alejó un poco de mi, se estiró en el suelo y cerró los ojos.

¿No irá a clase? Entonces... ¿Es el típico estudiante delincuente que se salta las clases, eh? Creo... Creo que a pesar de ser mi primer día, me quedaré aquí con él.

Me estiro también en el suelo, cerca de el, y miro al cielo. Veo de reojo como Nezumi abre un ojo para mirarme.

-¿No irás?

-No, me quedaré aquí, contigo, Nezumi- sonrío diciendo su nombre, que me había pedido que no dijera.

-Como quieras. Y no me llames así.

-Vale, vale, Eve- dije aquella frase dándole énfasis a su otro nombre.

Vuelve a cerrar los ojos para dormirse. ¿Este es el Nezumi de ahora? Creo que podría acostumbrarme a él. O, al menos, eso intentaré. Intentaré acercarme a él todo lo posible durante este año.