Disclaimer: Vocaloid, sus personajes y la canción Scissorhands no es mía. La imagen tampoco es mía.
—Rin, Kagami Rin —dijo al fin. La escaneé de pies a cabeza, pero me detuve en su cara. Portaba una expresión alegre y unas levemente coloreadas mejillas. Su aspecto era similar a la de una muñeca de porcelana, pareciese que si la tocas se rompe al instante—. ¿No vas a presentarte? —preguntó curiosa. Estaba por hacerlo, mas algo me recordó que no debía, exacto, mis manos. Ese irritante sonido que hacían cuando las movía me recordó la triste realidad en la que vivía.
—Disculpe señorita, pero estar aquí ha sido un error, no debió haber evitado el destino que deseaba —anuncié con melancolía. Arrastré las sábanas hacia atrás, rompiéndolas un poco a pesar del cuidado que tuve. Me puse en pie y caminé lentamente hasta lo que parecía ser la puerta de salida, estaba bastante claro que tu hogar era bastante pobre, en una misma habitación comías, dormías y hacías tus necesidades. Mis "dedos" estaban a centímetros de rozar el pomo de la puerta, pero me detuviste, agarrando mi muñeca para evitar que hiciera nada.
—Aún estás herido —aquella actitud alegre se desvaneció por completo, siendo sustituida por una seria pero que no dejaba de mostrar amabilidad y preocupación.
—No debes preocuparte por un ser erróneo —murmuré, abriendo con mi mano libre la puerta. Sin yo darme cuenta me abrazaste por detrás, evitando cualquier tipo de movimiento que me permitiera irme.
—No voy a dejar que nadie, aunque no lo quiera así, muera —tus palabras resonaron en mi mente como si de un eco se tratase. De alguna forma sentí algo cálido invadiendo mi cuerpo poco a poco, una sensación extraña la cual no experimenté en todos los años de mi vida. Me reconfortaba, tranquilizaba, me hacía... ¿feliz? Una lágrima se resbala por mi pálida mejilla... ¿Por qué estaba llorando? En aquellos momentos no lo lograba comprender.
—Rin... —dije con voz entrecortada mientras volteaba para verte. Las gotas que salían de mi retina iban aumentando cada vez más al igual que la fuerza con la que me abrazabas. Correspondí con cuidado aquel tierno gesto y nos quedamos así unos cuantos minutos. Fue la primera vez que me sentí tan lleno de vida y con ganas de vivir, una experiencia extraordinaria sin duda.
Nos separamos del abrazo y nos miramos, en un momento dado me fijé en tus ojos, en los cuales, si no recuerdo mal, me perdí nada más echarle un simple vistazo. Eran como cascadas de un precioso azul claro, reflejaban inocencia, alegría y ternura; podría afirmar sin miedo a equivocarme que era la misma mirada de un infante que no sabe nada del lado sucio del mundo.
—Mi nombre es Len, Kagamine Len —solté con una sonrisa... La primera que se había formado en mi cara.
Un encuentro tierno ¿no creen? Pues eso no era nada. Con el tiempo Rin y yo nos fuimos conociendo, descubrí su dura infancia, donde su madre era una prostituta y por un descuido la tuvo a ella. Cuando sus jefes descubrieron que estaba embarazada la despidieron. Las cosas no terminan ahí, al contrario, a penas comienza. Con los años, su progenitora inició con unos síntomas que la llevaron a padecer de esquizofrenia. Rin, con una edad de nueve años, soportó los delirios, golpes e insultos a su persona de parte de la mujer que le dio la vida. Los sucesos que vivió su progenitora antes de que naciera ella los sabía por el pequeño diario que llevaba consigo. Ahora no se sabe si su madre está viva o muerta, en ese instante pensé inmediatamente en la muerte, llevaba desaparecida unos cuantos años teniendo en cuenta tu edad, pero seguías con la esperanza de que aparecería. Lo más interesante de todo esto es que a pesar de todo lo ocurrido seguías con una sonrisa en tu rostro, algo que no comprendí en su momento, pero que lo haría tarde o temprano.
Aunque ella me contara todo eso, mi yo de ese entonces era incapaz de contar nada pues no estaba en condiciones de soltar todo, mi estado anímico se encontraba bastante mal —como yo actualmente—.
De ahí en adelante los días monocromáticos fueron sustituidos por un tono rosa. Era feliz, no había ni un solo día que no sonriera. Dejé el castillo en el que vivía y me quedé en tu residencia, algo que te hizo muy feliz, amaba tu expresión de alegría, mi cuerpo sentía una rara sensación cada vez que lo hacías. Nerviosismo, alegría y calor en mis mejillas eran los principales síntomas. No dudé en preguntarte sobre esto y cuando lo hice te ruborizaste y sonreíste. Me explicaste que eso raro que me recorría de pies a cabeza es amor y que, al igual que yo, estabas enamorada de mí. En ese instante pasamos de amigos a pareja. Abrazarnos y besarnos en la mejillas era lo que hacíamos a todas horas. Siempre nos decíamos lo tanto que nos queríamos. Aunque nunca nos besábamos en los labios por timidez, no importaba, había tiempo de sobra. También había dejado de lamentarme tanto por mis manos, mientras estuvieras allí, nada me interesaba... Por desgracia, los momentos de felicidad no duraban para siempre.
Todo ocurrió un día cualquiera, en uno de nuestros paseos por el bosque. Esta vez fuimos al gran lago que había cerca de casa. Paz, tranquilidad y un montón de animales pacíficos, es lo que describía a la perfección ese bonito lugar. Ambos nos sentamos en la orilla del lago; hablando, riéndo y haciendo cosas varias.
—¡Toma Lenny! —exclamáste tan entusiasta como siempre. Dirigí mi vista hacia bajo y vi que tenías una corona de flores la cual no tardaste nada en ponerme. Reí ante tanta ternura a lo que tú hinchaste tus mofletes para luego acompañarme en mis carcajadas.
De la nada, un sonido de alguien pisando las hierbas se hizo escuchar, consiguiendo que nos levantáramos de golpe. Me puse delante de ti por si se trataba de algún peligro, lograr protegerte. Los pasos se oían cada vez más cerca hasta que reveló al desconocido. Un hombre corpulento de cabello castaño claro con muchas canas grises, ojos marrones y tez blanca. No fue hasta unos segundos después que me percaté de la escopeta que llevaba en su mano.
—¡Al fin te encontré, bastardo! —gritó con furia el adulto.
Holi :3 por fin actualizo, llevaba mucho sin escribir en este fic xD pero aquí está el penúltimo capítulo :3 el próximo será el último no sé si algunos ya se esperan lo que pasará con ese hombre misterioso, pero no haré spoilers xD
Prometo que haré esta semana el último capítulo y daré por finalizada esta historia :'D me da algo de pena, ya que Scissorhands es mi canción favorita uwu pero todo lo bueno llega a su fin.
En verdad no debería de estar escribiendo porque me puse mala, pero tenía muchísimas ganas y bueno, aquí me tenéis xD
Bueno, espero que les haya gustado :3
Nos leemos~
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