Forjando alianzas en chatarra.
(NA: Me viene bien pensar en glaciares y cosas así porque tengo...tanto...CALOR!)
Forjando alianzas en chatarra.
"...Bienvenidos a Pandora" resonó la voz de Jack en su mente.
...Los pitidos que emitían los explosivos pararon de sonar al instante.
Y el tren voló en mil pedazos.
…
Después de la explosión el silencio había invadido aquel glaciar. Era como si allí nunca hubiera pasado nada. Aunque en realidad la explosión había sido desastrosa a su alrededor.
Los vagones ardían dispersos por el suelo, al igual que la chatarra y todo lo que había.
Los únicos que salieron vivos de allí fueron los busca cámaras que habían salido a duras penas de entre los restos llameantes y carbonizados de lo que había sido un tren.
El frío los invadía y las pocas fuerzas que les quedaban se fueron consumiendo a medida que pasaban más tiempo en aquel glaciar…
Estaban demasiado heridos, cansados y confusos para hacer nada. Se habían dedicado a mirar entre los restos en busca de algo que realmente pudiera serle útil...
Salvador miraba a sus dos escopetas rotas en el suelo, lamentando su pérdida.
-Deberíamos irnos...- habló- aquí ya no hay nada útil, todo esta roto o carbonizado- levantó la vista al glaciar dirigiendo su mirada a Axton se encontraba a unos cuantos metros de él, rebuscando desesperadamente en la nieve sin hacer caso omiso de las palabras de Salvador. Había perdido su torreta.
-No lo entiendo... como ha podido perderse?- se tiró dramáticamente en la nieve, rendido.
-Déjalo ya, se ha perdido. Aqui no hay nada más que buscar... Ni nada vivo que encontrar -dijo dirigiendo la mirada a Maya que buscaba entre los restos del tren a los dos desaparecidos- Y esto también va por ti sirena. No merece la pena buscar siquiera sus cadáveres.
-No sabes si están muertos -replicó Maya aún con esperanzas de encontrar al psicópata y a la adolescente que habían desaparecido en la explosión- ¿Que pasa si siguen vivos eh? ¿Les dejamos aquí en medio de la nada?
Axton resopló.
-¡No os hagáis ilusiones! Si los encontráramos o no, no tendríamos a donde ir. ¿¡Esque no lo veis!?-gritó perdiendo los nervios- ¡Estamos en medio de un puto glaciar!
Sus palabras crearon un pesado silencio. Tenía razón, si no podían ir a ningún sitio lo único que podrían hacer era quedarse allí para una muerte asegurada o intentar salir de aquel glaciar con gran posibilidad de muerte…
Entonces el silencio fue roto por una voz...
-Oh, vaya- habló una voz robótica entre el viento-otro buscador de la cámara muerto. Parece que Jack! ha estado ocupado.
Los cuatro miraron de volvieron hacia el emisor de la voz, entre la niebla glaciar se distinguía una pequeña unidad Claptrap que escarbaba en la nieve con una pala. A unos metros de él, un montón de nieve se movía, casi arrastrándose...
-Hay alguien ahí- observó Maya. Corrió hacia la nieve y empezó a desenterrarlo.
Axton y Salvador hicieron lo mismo..hasta que de entre la nieve por fin, salió la adolescente, que empezó a toser incontrolablemente.
-Hug...! Creo que he tragado nieve…
-¿Estás bien?- preguntó Maya.
-Bien se ve que no-comentó Salvador a su lado- pero por lo menos está viva, es más de lo que me esperaba.
Al oír sus palabras la adolescente levantó la vista observando a Axton y Salvador que se encontraban delante suya.
-Quien..? Quienes sois vosotros?
-Soy Salvador- se presentó- este de aquí es Axton y ella es…
Salvador no pudo terminar pues la adolescente, al ver los tatuajes azules de Maya la identificó como una sirena.
-Una...una sirena!- gritó casi emocionada- Woah, es como...como ver un unicornio!
-Esto...- dijo Maya sin saber qué decir- Soy Maya.
Gaige sin hacer caso omiso le cogió el brazo curiosa, observando los tatuajes que recorrían su brazo- Es tan...Uh, como te has hecho eso...?-Preguntó al ver el corte profundo que tenía en el antebrazo- No tiene muy buena pinta...
-¿...Como te llamas?- preguntó Maya cambiando de tema. Cada vez más incómoda ante la actitud de la adolescente llamada...
-Gaige-Respondió ella.
-Gaige- asintió Axton- Y dime, ¿Que hacías en la estación?
-¿No es obvio? Voy en busca de la cámara, como vosotros- sonrió.
-¿Tu?- Dijo Axton incrédulo- Pero si eres una niña y no tienes experiencia en combate.
-¡Oye que tengo dieciocho!- replicó ella molesta-Y se lo suficiente para...
-No sabes donde te estas metiendo, chica - la interrumpió Salvador- Deberías volver a los maravillosos planetas centrales, este no es lugar para ti.
A medida que hablaban el rostro de Gaige se enrojeció brevemente por la rabia y la humillación.
-¡Huh!- dio un paso atrás dolida- ¡No direis lo mismo cuando mi DT os…os...!- Levantó su brazó robótico intentando invocar al llamado DT. La palma de su mano se iluminó durante unos instantes hasta que empezó a parpadear.
No funcionaba.
-¡No...nonono! ¡NO FUNCIONA!- Se tiró de rodillas a la nieve.
Los demás la miraban confusos sin entender su repentino cambio de humor. Por lo que Gaige contó después, su DT, llamado Trampa Mortal era un Bot de combate que fabricó ella misma. Lo invocaba a través de su brazo robótico. Pero al parecer este este estaba dañado.
-Vale...- dijo entonces Axton aún sin creerse lo del bot de combate de Gaige- entonces eso significa que definitivamente no tenemos absolutamente nada. Pero supongo que lo mejor sería preocuparse por salir de este glaciar...¿Alguna idea?
-Salir del glaciar?- habló una voz robótica detrás suya- Yo sé salir del glaciar!
Los cuatro dirigieron la mirada al pequeño robot al que habían ignorado hasta el momento
-¡Tengo una pequeña embarcación en Liars Berg en el que podemos salir de aqui!
-¿En serio?
-Si! Venid, vamos! Os llevaré a mi casa, no esta muy lejos de aquí...- el Claptrap comenzó la marcha.
Los demás lo siguieron. A excepción de Maya, que dirigió la mirada a los restos del tren.
-¡Esperad!- gritó- ¡No podemos dejar a Krieg!
Los cuatro se pararon, Salvador y Axton se dirigieron una mirada de complicidad, no tenían ninguna intención en ir a buscar al psicópata. Pero tampoco querían dejar a Maya.
-Maya- empezó Axton- se que no te va a gustar esto pero... probablemente esté muerto o haya desaparecido entre los restos.
-¡No sabes si esta muerto!-replicó ella- ¡Me salvó la vida! Estoy en deuda con él.
-¡Por favor si es un psicópata!- gritó Axton harto de sus réplicas.
Un silencio se interpuso entre ellos. Maya se dio la vuelta y empezó su marcha en sentido contrario, en busca del psicópata.
-Seguid sin mí- finalizó Maya sin mirar atrás- Ya me las apañaré yo sola...
Maya había desaparecido entre los restos del tren hacía ya un rato. Sus compañeros aún gritaban su nombre tras ella, sin conseguir respuesta…
Se caía de vez en cuando tropezando con los restos del tren, dejando un resto de sangre que aún brotaba de la herida. Pero le daba igual, ya no quería pertenecer al grupo de los buscadores de la cámara.
-¡Krieg Krieg!- gritaba entre el fuerte viento.
Se subió a lo más alto de un vagón destrozado, para poder tener una vista objetiva de todo su alrededor pero entre la ventisca no consiguió ver nada.
Volvió llamarlo desesperadamente. Pero no hubo respuesta y cuando se encontró sola en el silencio decidió rendirse.
Y cuando lo hizo, ya fue demasiado tarde, no podía volver, estaba desorientada y no sabía donde se encontraba. Intentó bajar de lo alto del vagón pero entonces un paso en falso la hizo desestabilizarse y cayó en el frío suelo. Pensó tantas veces en quedarse allí, a la espera de su inminente muerte que no se dio cuenta de la figura que la observaba cerca de ella.
-La vida traiciona/ la muerte perdona/ Es inútil rendirse ante ella...
Al oír aquella voz tan conocida y reciente levantó la mirada de inmediato. Ante ella, en lo más alto, se encontraba el asesino. La pilló por sorpresa pues él era lo último que esperaba encontrarse allí. Había tenido la esperanza de no volver a verlo.
-¡Tu…! ¿¡Otra vez?!- dijo con cansancio.
- El destino es cruel / Lo sé...- dijo con voz neutral. Con la agilidad propias de un felino, bajo del vagón y se acercó a ella- Pero esto es lo que hay.
Maya sin escucharlo cerró los ojos, esperando lo peor.
- Venga, acaba con lo que empezaste -habló.
-No me interesa tu vida - respondió el asesino indiferente.
Maya volvió a abrir los ojos confusa. El asesino delante suya le ofreció su mano en muestra de ayuda. En ese momento se dio cuenta de que sólo tenía cuatro dedos en cada mano. Al verlo Maya frunció el ceño. ¿Quien demonios era aquel hombre?
-¿Quieres vivir o no?- dijo.
-Oh, así que ¿ahora quieres ayudarme?- Preguntó molesta.
El asesino resopló aburrido.
-Venía en busca de la cámara.../ Hubo un malentendido/ ¿Vienes o no?
-Tse...¿Acaso sabes en que dirección hay que ir?- le preguntó tercamente.
El asesino no respondió, le dirigió una mirada rápida al glaciar. Y, harto de las réplicas de la sirena, la cogió en brazos y sin una palabra empezó a andar en una dirección.
-¿¡PERO QUE HACES!?- gritó Maya. Intentando deshacerse de él. Empezó a golpearlo en la espalda- ¡Suéltame!
El asesino no hizo caso omiso a sus palabras y siguió como si nada. Por fin más tarde divisó su destino...
-Oh, la has encontrado!- oyeron una voz en la lejanía.
-A-Axton?- preguntó Maya incrédula. No tuvo tiempo de sorprenderse. El asesino por fin la dejó libre reuniéndose con los demás... Si, era Axton, que se encontraba con Salvador, Gaige y el pequeño Claptrap parlante.
-Maya, ¿estas bien?
Maya apenas pudo decir nada. La confusión reflejada en su rostro.
-Verás- explicó Axton más tarde- Volvimos a por ti y al final nos lo encontramos a él- señaló al asesino- También va en busca de la cámara. Así que, acabamos pactando una alianza.
- ¿¡Una alianza!? Él me atacó en el tren, ¿quien dice que no lo volverá a hacer?- volvió a mirar al asesino que se encontraba a un lado, sumiso y peligroso-...No confío en él.
-No busco vuestra confianza/ Ni vuestra amistad/ Es simple interés- replicó Zero.
-Si- afirmó Salvador- por muy rarito que sea él por lo menos va armado. Y por lo que hemos visto...es capaz de enfrentarse a una sirena y salir vivo. Necesitamos a alguien así y lo sabes.
Maya le dirigió una mirada llena de ira a Salvador pero no dijo nada más. Se guardó sus palabras con frustración, no le apetecía discutir más.
- Oye, por cierto...- habló Gaige entonces- no nos has dicho tu nombre.
Todos miraron al asesino a la espera de una respuesta. Con una nota de curiosidad en sus rostros.
Entonces en el visor del asesino apareció un holograma rojo en el que ponía un número:
"0"
-Eh...¿Qué significa eso?- preguntó Gaige insegura- ¿Es eso? ¿...Zero?
Zero asintió.
MMmmmeh... por fin pude actualizar.
