Hola, pequeñuelos, muchas gracias por los reviews, ahorita les contestó por via MP o por aquí, pero cómo los que me escribieron fueron GUEST. Les contestó por aquí. Nah, a todos les contestó por aquí. La verdad se me hace más fácil por aquí que por mp xD
La verdad me cuesta mucho trabajo esta pareja. Enserio, nunca había escrito de ella.
AVISO: Los que siguen ANTES DE SER UN DIOS (WESKERTINE) Se tardará un poco en salir el capítulo porque tengo que terminarlo. No se desesperen ya lo continuaré, no prometo nada.
DESCLAIMER: Claire Refield, Albert Wesker y demás son de CAPCOM-RESIDENT EVIL.
Capítulo dos: Obras y peleas
Entre las sombras se encontraba un hombre con traje obscuro de gran porte, paseaba con paso altivo, y para complementar su vestimenta traía unas gafas obscuras. Iba caminado por los obscuros pasillos del museo, pasó por un gran ventanal por donde entraba un rayo de luz pálida, blanca como la nieve de la luna que al reflejarse en su rostro se detuvo para observarla con atención.
Él ya llevaba mucho buscando venganza hacia la persona que le había herido su orgullo, sus planes, todo. Al seguir mirando la luna su mente divago por varios sucesos del pasado que había hecho que su estado mental divagara por recuerdos que jamás quería volver a recordar como la derrota en la mansión todo lo había planeado desde tiempo atrás para que idiotas e inferiores arruinaran todo.
Seguía sin entender.
¿Qué es lo que pasó?
¿Por qué todo salió mal?
Será que el destino lo había hecho esa mala jugada, ahora cobrar venganza era su prioridad. Aunque lo pagué las personas más indeseadas de esta vida. Cuando la conoció la utilizó para atraer al estúpido de su hermano, ahora la busca para hacer lo mismo: hacer sufrir aquellas personas que lo habían retado.
Eso lo hizo sonreír, dejó de mirar la luna, y siguió su camino hacia el lugar que tenía que ir: la oficina de la pelirroja.
Se alegrará verme la hermanita pequeña de Chris, hasta intentará todo lo posible de darme una buena bienvenida. Es hora que mi venganza de frutos.
Siguió con su camino, dio vuelta por un pasillo que estaba iluminado por los rayos de luna, y se detuvo al ver una pintura de una mujer blanca como la nieve descubierta del torso, la vestimenta era una toga, pero se la había quitado dejando cubierta la parte del pubis, estaba descalza y ella se encontraba rodeada de ángeles. Ella los miraba con inocencia. Los ángeles estaban jugando a su alrededor.
El caballero lo miró con mucha atención el nombre de la pintura esta se llamaba "Amores", pero no tenía un autor, él leyó las características del cuadro óleo/tela. 40x32'5 cm. S. XVIII. Él sonrió, se imaginó él con sus seres perfectos alrededor de él. El gobernando hacia todos los seres inferiores.
Observó muchos cuadros de autores famosos como: Picasso, Van Gogh y Mignard Pierre. Este último era francés, rio con ironía, era obvio que tienen obras francesas, estaban en París.
Esos franceses y sus obras románticas, ¿Por qué no ponen cosas de poder como una tiranía o algo así? Debería seguir mi camino y no estar pensando con estupideces.
Los pasos de él se escuchaban en los rincones del museo, era un tipo de melodía para sus oídos. La soledad que tenía le pegaba bien porque podía hacer lo que quisiera; podía matar a la hermanita de su 'subordinado' en la silenciosa noche.
Dobló la esquina para pasar por la Gioconda, es decir la Monalisa, es cuando la ve ahí viéndola era Claire Redfield la hermana menor de Chris. Ella estaba anotando en una libretita, que para su punto de vista era para repararlas o darles mantenimiento. Terminó de anotar cuando se queda viendo la obra, ella tenía el ceño fruncido como analizándola; haciendo un mar de pensamientos.
Entonces se acercó a unos cuantos metros de ella para observarla tenía su melena completamente roja. Cuando la conoció lo tenía realmente corto, pero se lo había teñido porque ese color representaba su valor y perseverancia para lograr sus objetivos.
―Sí tienes que restaurarla ―dijo a lo lejos de Claire. Ella se había sobresaltado porque no había nadie. Claro que había alguien, pero se encontraba oculto en la obscuridad.
― ¿Quién anda ahí? ―preguntó mirando hacia los lados, pero nadie respondió.
Claire se encogió de hombros, y comenzó a caminar hacia otro lado a ver otra obra, pero se percató que no le reconoció la voz. Comenzó a caminar sin hacer ruido, esa costumbre la tenía desde que estaba en la RPD así era su forma de sorprender a sus ex subordinados cuando dormían, jugaban o se encontraban platicando de un tema que no era relacionado a su profesión.
Chiquilla estúpida, cómo que la estupidez se hereda. Es igual que su hermano. Será mejor que llegue antes que ella la quiero sorprender.
Los pasos eran sigilosos pero rápidos, hasta que dio la vuelta en otro pasillo y ahí estaba su oficina enfrente de él había una puerta de caoba color café claro en esta había un gran letrero bañado en oro con su nombre. Abrió la puerta y entró para esperar a su víctima.
Los ojos de Claire estaban desorbitados, no sé imaginaba que la persona que estaba parada enfrente de ella era el mismísimo Albert Wesker la persona que le causó daño a su familia. Él traía su traje de media noche con una gabardina obscura igual que sus botas largas de cuero.
Ella quiso decir algo, pero de sus labios no salía ningún sonido; se había quedado muda. Él al notar eso, sonrió con malicia, porque eso siempre provocaba esa reacción en todas las mujeres. Caminó con paso elegante para encararla, pero ella se había hecho para atrás, se detuvo a unos cuantos metros de distancia de ella.
―Es bueno volverte a ver, Dearheart ―susurró colocando sus manos en su espalda―. Los años no pasan en ti…
―Wesker ―susurró al fin después de una larga pausa―. ¿Qué haces aquí?
―Vine… por un asunto contigo ―respondió quitando esa sonrisa maliciosa para optar por su semblante frío de siempre―. Es decir, algo pendiente quedo en la isla…
Será mejor que intente buscar algo con que defenderme porque si no este hombre me matará, no puedo llamar a nadie porque los arriesgaría, y no quiero meter en líos a Leon, ni a Chris…
Wesker se posó enfrente de una pintura que se encontraba en el lado derecho de la oficina de Claire. La pintura que él observaba era de un barco en medio del mar en dónde se veía en el cielo se vía un sol ya casi metiéndose en el mismo, era un anochecer, estaba realmente casi obscuras, pero aún se veía el cielo.
Mientras él estaba distraído abrió rápidamente el cajón para buscar algo con que defenderse, pero no había nada. Todo lo tenía en su taller de restauración. Maldijo por debajo.
―Exquisita pintura ―comentó mirando la pintura que se encontraba en la oficina de Claire. Esta se encontraba junto a la puerta del lugar. Ella se sentía con la necesidad de huir―. Es bueno que estés aquí.
―Vete de aquí, Wesker ―susurró buscando con la mano algo con que defenderse, se sentía demasiado nerviosa porque temía que él le hiciera algo malo para atraer a su hermano.
¿Por qué no encuentro algo con filo? O ¿Por qué siempre tengo todo en el taller de restauración? Dios, ¿Qué hago? No me gusta esta situación, siento que si lo sabe Chris es capaz de meterme en la BSSA toda la vida ya quiero oír la voz de mi hermano: "¡Te lo dije, por qué nunca me haces caso, eh!" No, no, ahora que hago, tengo que hacer algo rápido sin involucrar a mi hermano. Sí, encontré un cuchillo, con razón no lo encontraba, pues aquí lo dejé.
Albert Wesker se encontraba mirando todavía la pintura dándole la espalda a Claire, ella corrió hacía Wesker, pero él se percató del movimiento de Claire se lanzó contra ella haciendo que quedará pegada en la pared.
Albert, tomó su mano donde con el que sostenía el cuchillo quitándoselo e intentó someterla a la fuerza. Claire no se dejaba así que intentó todo lo posible, pero Albert era mucho más fuerte.
Todo se encontraba perdido.
―Crees, que vas a poder conmigo ―susurró a su oído―. Una simple mortal no puede…
― ¡Suéltame! ―gritó con dolor, realmente la estaba lastimando― ¡Por favor!
Él cada vez la acorralaba en la pared. Sus ojos brillaban a través de las gafas de sol, era de un color rojo furioso.
―Tú, no me podrás vencer. Ni siquiera tu hermano ―Al pronunciar a su hermano, Claire se puso pálida, el rubio de los ojos carmín le había dado en su punto débil: Su preciado hermano Chris Redfield―. Te gustará verlo morir, enfrente de ti.
Al decir eso, Wesker la suelta dejándola sentada en el piso con los ojos bien abiertos, le salieron lágrimas de impotencia. Él le toma el mentón a Claire para hacerla mirarlo.
Estaba conmocionada. Ella no quería que su hermano muriera, no pronunció ninguna palabra; pero Wesker la miró como un gusano.
―Sí, tú no quieres que tu hermano muera, harás lo que yo te diga ¿entendido?
Seguía sin hablar, entonces su mirada cambió a una mirada furiosa se levantó como un resorte e intento golpearlo de nuevo. La detuvo con un golpe en la cara que la arrojó hacia su escritorio partiéndolo a la mitad. Tenía un corte en la cara, en su labio posterior, tenía dolor de espalda y cabeza.
La tomó del cuello.
La iba a matar, pero Albert Wesker comenzó apretárselo. Él sonreía con una sonrisa maliciosa. Este momento le había recordado muchos sucesos como su encuentro con Chris que lo tenía en esa misma situación.
―Esto me recuerda la Isla Rockford. Es cuando a tu hermano lo tenía de la misma manera.
―Por favor ―suplicó tratando de soltarse, pero él la tenía bien agarrada de su cuello.
―Harás lo que yo diga.
Pobre Chris. Se va a quedar sin hermana. Ya quiero verlo llorar ante su tumba… esta sería la venganza perfecta, pero no por ahora. La tengo que utilizar a mi favor para poder manipular a su hermano, espero que ella lo quiera hacer a las buenas, sino a las malas. Aunque me gusta la segunda opción. La verdad soy un caballero, pero esta chiquilla me saca de mis casillas.
―Por favor ―seguía suplicando. Se estaba poniendo morada. Su respiración cada vez era lenta.
Seguía estrangulándola cuando de repente se escucha voces de personas alarmadas por el escándalo que se había hecho. Los guardias de seguridad corrían hacia ellos, por lo tanto era su pauta para irse ya.
La suelta dejándola en Shock aterrorizada junto a la pared con lágrimas en los ojos. Antes de irse le dijo a Claire qué pensará en su propuesta y que volverá por ella para hacerla su aliada. Si no regresaría después para terminar este pendiente que tenían los dos.
Se marchó del lugar corriendo. Él desapareció entre las sombras como siempre lo hacía como un gato negro desapareciendo por un sucio callejón de la ciudad de París.
Los guardias llegaron, y la vieron con la mirada perdida. Le preguntaron que como se sentía, ella sólo se levantó sin tomar su bolso y salió de ahí sin hacer caso de los demás.
Es mi primer WeskerField es el segundo capítulo.
¿Aceptará su propuesta?
¿Podrá vivir tranquila después de esto?
¿Regresará Wesker?
Música que ayudó a inspirarme: How high-Madonna para todo el capítulo xD
Ahora responder Reviews:
frozenheart7: Hola, que bueno que te gusta mucho. Gracias.
GUEST: Hola, gracias por tu review, ya casi continúo el otro fic. Sólo falta terminarlo porque esta incompleto todavía :D
Gracias.
Los dejo chaoo bbs.
