Hola, pequeñuelos, muchas gracias por los reviews, ahorita les contestó por via MP o por aquí, pero cómo los que me escribieron fueron GUEST. Les contestó por aquí. Nah, a todos les contestó por aquí. La verdad se me hace más fácil por aquí que por mp xD
Que les parecé ¡YA VOLVI! Lo sé, me tardé es que tengo que actualizar la otra historia. Además tengo un documento que terminar para mi titulación... y pues... jajajaaa...
Gracias por los reviews...
Continuamos...
DESCLAIMER: Claire Refield, Albert Wesker y demás son de CAPCOM-RESIDENT EVIL.
Capítulo 3: Aceptó la propuesta
Claire salió caminado a toda prisa de la oficina para dirigirse a la salida del museo y huir a su casa; alejarse de todo lo que había sucedido hace unos momentos con Wesker, sin embargo no paró hasta que se detuvo en un puente dónde se paró a llorar recargándose en el mismo. El viento frío de la madrugada le golpeo la cara sintió escalofríos al tener contacto. Por lo tanto, le recordó al ex capitán de los S.T.A.R.S esa mirada glaciar aunque no la vio, la sintió detrás de sus lentes de sol, pero le salieron más lágrimas, sin embargo no dramáticamente como lo haría una mujer en tragedia. Además tenía una vida normal ejercía lo que había estudiado en un lugar que siempre le gustó. Ella se preguntó del porque siempre se lo arruinaban, es decir cuando al fin tenía algo estable tiene que aparecer un maniaco con lentes obscuros a meterse en donde no lo llaman.
Se limpió las lágrimas porque ya se había dicho que no lloraría de nuevo, que no sería débil, mucho menos que haría lo que todos querían que ella hiciera. Ella recordó cuando falleció Steve gracias al Virus de Alexia Ashford quien lo contagió para poder matarla, pero no lo hizo porque la amaba, todavía recordaba sus palabras antes de morir «Te amo» al decir eso el muere en sus brazos.
Albert Wesker se lo había llevado para experimentar con su cuerpo que fue contagiado por el virus T-Verónica. Además que ataco a su hermano en la isla para tener la satisfacción de lastimarlo y aparte tratar de asfixiarlo.
Porque siempre me pasa esto. Dios, esto es culpa de Chris por obligarme dejar Terra Save. No quiero que vuelva a pasar. Tendré que analizarlo muy bien antes de aceptar… Aceptaré esa responsabilidad, pero si Chris me acusa…
Claire cortó el pensamiento y se quedó viendo el río cristalino que se apreciaba por el reflejo de la luna llena. Miraba hacia su rostro que había cambiado desde hace unos años. Sus ojos azules se posaron hacia el individuo que estaba a un lado, esa persona la observaba con mucha atención. Él hombre parecía un anciano con un gran abrigo que le ofreció una sonrisa, se la devolvió en un instante.
Comenzó a caminar hacia su hogar que se encontraba a unas cuadras del museo Louvre era un edificio rústico del centro de París a lo lejos se veía la Torre Eiffel una gran estructura en forma de triángulo con un gran elevador para poder divisar la ciudad desde una gran altura.
Subió hasta su departamento, ella miró hacia el piso en donde había una carta tirada. Ella se agacha para recogerla al levantarla esta desprendió un aroma varonil que para Claire era muy conocido y quedo impregnada en su olfato en sus cinco sentidos y en su mente.
Ahora me manda una carta, sí que Wesker tiene una forma de expresarse muy extraña la abriré o la mantendré cerrada, será mejor que la habrá y averigüé que quiere este maldito.
Al terminar el pensamiento, Claire abrió poco a poco la carta que le había mandado Wesker entonces comenzó a leer su contenido:
Querida Claire:
Ya sé dónde vives corazón. Un día te visitaré un día para que ya tengas mi respuesta.
Pd: Mira hacia afuera de tu ventana te va a gustar ver algo emocionante que te dejará helada.
Atte: Albert Wesker tu señor Dios.
Claire le dio un escalofrío al leer esa última parte de la carta. Entró a su departamento este era grande al estilo parisino con unos grandes ventanales y una pequeña chimenea ya que este se encontraba en el último piso del edificio. Además todos tenían chimeneas porque así fue construido en Paris.
Caminó hacia la ventana como lo había indicado Wesker, y lo vio, ahí parado en el edificio de enfrente con su vestimenta negra mirando hacia acá como un buitre esperando que se muera la persona para poder comer su carne.
Ella cerró la ventana de su habitación con seguro para que no entrará, sin embargo recordó que Wesker tenía sobre poderes que podía hacerla cachitos en un instante. Su corazón se aceleró demasiado que casi le da un infarto cuando se imaginó siendo descuartizada por el tirano.
¡No, no! ¿Qué haré ahora? Le contaré a Chris, pero será mejor que lo solucioné sola como en Racoon City hace mucho tiempo atrás. Ese día que conocí a Sherry, pero la verdad…
Intentó no gritar de desesperación en un instante, su mente divago por unos minutos en los antiguos recuerdos del ex capitán de los S.T.A.R.S el valeroso, el autoritario, el elegante…
Chris le hablaba mucho de él por su forma de ser, pero cuando se encontraron Claire y Albert. Era demasiado diferente a lo que lo había descrito su hermano cuando la golpeo y la pisó para hacerla una pequeña cucaracha debajo de su bota de batalla.
Se recostó en su cama para analizar la decisión, pero la respuesta aún no llegaba se sentía muy mal porque no sabría si su hermano el mayor de los Redfield le perdonaría esa traición que le provocaba al unirse a su caballero de armadura negra.
Siempre que pensaba en él se sentía culpable, porque desde que lo vio por primera vez se había sentido extraña, será que lo que le había atraído de Albert Wesker será su gran porte al caminar o el ambiente misterioso al usar esos lentes obscuros.
Entonces quedo dormida de tanto pensar, pero algo estaba segura que lo que vaya a suceder sea bien de ella y él.
―Claire, ¿Qué paso? ―la miró con enojo Chris en su departamento en la mañana siguiente. Él había llegado después de una misión en Portugal. Se había enterado por parte de un compañero que estaba infiltrado para cuidar de su hermana pequeña en el museo―. Me dijeron que te atacaron, ¿quién fue?
―Chris, ¿Qué importa, ya?
―Los guardias me dijeron… ―empezó a decir Chris con mucha intranquilidad, pues al ver los moretes que tenía, le asustaba.
―Lo que te hayan dicho, ya paso ―dijo con tranquilidad Claire tomándose una taza de café. ―No tiene importancia Chris…
―¡Dios, no te puedes salir de los problemas! En que estabas pensando… ¿Me dirás quién es el que te atacó?
Ella no respondió, no sabía cómo decirle lo que paso realmente, pero no lo dirá se guardará el secreto para ella. No involucrará a nadie de su familia quienes eran: Leon S. Kennedy, Sherry Birkin y su hermano Chris Redfield.
―No puedo decirte ―susurró con tristeza Claire mirando todavía su taza―. Perdón hermano, pero me tengo que regresar al museo.
―Ok, pero lo averiguaré, Claire.
Ella se alejó de su hermano para ir a trabajar abrió la puerta de su departamento y sin mirar atrás dejo a su hermano en su casa para que se duchará y terminará de desayunar. Caminó hacia la calle para poder tomar viada a su trabajo: Louvre.
¿Por qué no pude decirle nada a mi hermano? Será que me he vuelto una individualista después de Racoon City o la Isla Rockford. No solamente quiero proteger a las personas…
Miró a su alrededor para ver que la travesía de la calle estaba repleta de turistas que temprano quisieron caminar por esta ciudad tan bella, lleno de color matutino dónde el sol estaba alumbrando con sus rayos amarillos hacia los edificios.
Me siento cansada… ¿Estaré tranquila? Y ¿por qué me hago preguntas? Necesito llegar pronto me tengo que reportar al Sr. Francesco Champignon, pero yo a sus espaldas le digo Champiñón o huitlacoche, esta última me la dio una compañera que trabaja conmigo mexicana. Aunque al principio no lo conocía ella me mencionó que era un tipo de hongo comestible con el que hacen guisos. Además que era negro y feo; Igual a mi jefe aunque él era blanco como la nieve.
Llegó a su oficina y estaba ahí su jefe con su gran bigote poblado. Además vestido con un traje de tela de seda, este portaba un moño que de color azul que no le hacía juego con su traje negro. Era un poco anticuado, pensó Claire en ese instante. La miraba muy enojado con el ceño fruncido. Sintió un escalofrío al toparse con su mirada penetrante como el hielo le recordaba al hombre de negro con gafas obscuras.
―Señorita Redfield ―llamó a Claire con tono amenazador― ¡ven a mi oficina, ahora!
―S-sí señor ―respondió la pelirroja con temor―. Voy enseguida, señor.
El señor Champignon desapareció por la puerta de la oficina de Claire, se sentía mal porque apenas iba tres meses trabajando ahí, y ya la van a despedir. Ella se sentó en su silla giratoria, mirando hacia dónde estaba antes su escritorio el cual Wesker había destruido estrellándola ahí.
No se movió para nada cuando escuchó a lo lejos a su jefe gritarle. Entonces se levantó de la silla hecho un último vistazo a su ex oficina porque estaba segura que ya no estará ahí más.
~Sólo la luz terminará con la obscuridad.
Sonó el teléfono móvil de Wesker. Era muy temprano como las ocho de la mañana, pero él ya estaba levantado a esas horas. Siempre cumplía con el protocolo de su antigua profesión. Además, así era él puntual como un reloj suizo.
― ¿Diga?
―Wesker, soy Ada Wong.
― ¿Qué sucede? ―inquirió Albert con tono cortante― ¿Encontraste lo que te pedí?
―Sí y no―respondió Ada detrás del teléfono móvil ―Sólo que Champignon es algo detestable. ―Wesker gruñó―. Pero le tiene mucho afecto a la pelirroja, sin embargo recibió muy bien tu dinero, querido.
―Bien ―Al decir eso le cuelga a la asiática.
El sonrió con maldad, en estos instantes abre la puerta para salir de su habitación obscura.
Claire estaba nerviosa no sabía qué le iba a decir su jefe por lo que pasó en la noche anterior. No podía decir nada al respecto por proteger a su familia. Le latía el corazón a todo lo que podía.
¿La iban a despedir?
¿Qué pasará ahora?
Se preguntó mentalmente esas preguntas, pero que ya sabía las respuestas de cada una.
Genial, seré despedida. Apenas llevó 6 meses aquí, y seré despedida. Ahora que le voy a decir a mi hermano o a Leon. Me dirán: "Siempre te metes en problemas, Claire. Esto último me lo dirá muy enojado Chris. Cómo me gustaría que Jill estuviera aquí.
Al pensar en su amiga nueva: Ella era la amiga de su hermano aunque él quiere algo más con ella e igual Jill con Chris, pero no se animan ninguno de los dos; aunque mi hermano está obsesionado en espantarme a los novios últimamente. Aunque Leon lo retó para poder ser su novio ahora, se le enfrentó diciéndole que Claire tenía los mismos derechos como el de enamorarse.
Chris no estuvo de acuerdo, pero tuvo que aceptar a regañadientes por la felicidad de su hermana.
Claire ahora se encontraba nerviosa porque su hermano mayor Redfield debe estar regañando a Leon S. Kennedy por no cuidarla.
Pobre Leon, ahora Chris le debe estar reclamando que me pone en peligro por no vigilarme las 24 horas del día, ¡ni que fuera una niña! Por qué los hermanos no lo entienden. Además Leon está protegiendo al presidente Francés, porque por seguirme para "cuidarme" tuvo que pedir permiso o mejor dicho decirle adiós al presidente de Estados Unidos. Además decía que ya estaban seguros… eso creyó él.
Llego a la oficina de él era del mismo material que la suya, sólo que esta era de color obscuro como la noche y tenía en la puerta un letrero dorado. Tocó varias veces y se escuchó a un hombre decir "adelante".
La pelirroja suspiró y con paso firme entró a la oficina, esta era redonda, rustica al estilo francés, sus muebles eran mediados del siglo VIII en la época del Rey Louis IV.
―Es bueno verte, Claire. Me harías un favor de sentarse.
El señor Champignon apuntó hacia uno de los asientos antiguos que eran bellos, pero para Claire deberían ser parte del museo no en su oficina, pero prefirió quedarse callada.
― ¿Me llamó Mésie Champignon? ―inquirió Claire, esperando la respuesta de su jefe. Aunque ya sabía la respuesta, pero mejor quiso escucharla de su boca.
―Sí. Te llamé para preguntarte: ¿Qué paso la noche anterior? Porque destruyeron la oficina. Acaso estabas haciendo algo que tenga prohibido aquí o me dirás que te asaltaron.
―Señor, ya sabe que jamás haría eso.
―Entonces ¿qué paso? ―preguntó Champignon con cara sería. A primera vista le temblaba el bigote, se estaba contiendo de decirle algo a su reparadora, pero se lo guardó―. Me tienes que decir algo o lo hiciste porque odias tu trabajo.
―Claro que no, señor. Yo amo mi trabajo. Jamás destruiría…―respondió ofendida, Claire. Lleva mucho tiempo aquí y jamás haría eso.
―Así, pues los guardias te vieron ahí tirada con la mirada perdida como una desquiciada.
Claire no podía creerlo lo que su jefe le estaba diciendo; cree que ella destruyó la oficina por ella misma para llamar la atención y porque no amaba su trabajo.
¿Qué está pasando?
¿Será verdad?
La estaba creyendo loca. Eso a ella no le gustaba la idea, pero para su defensa no podía decirle a nadie lo que realmente pasó con Wesker por proteger a todo mundo.
―Mésie, Champignon. No le puedo decir que paso por su protección…
― ¡Basta de mentiras! Será despedida, señorita, y vaya al psicólogo.
― ¡No estoy loca, enserio!
―Pues para mí sí, ¿Por qué? Porque si la habían asaltado no estuviera obras de arte aquí. Se las hubieran robado en un instante, no me miré de esa forma. Además estaba ahí con sangre acaso no se hizo daño a usted misma para hacerse víctima.
Ella se sobresaltó al escuchar todo lo que había dicho su jefe ¿Qué sucede aquí? Porque no le cree, porque todo se vuelve contra mí. Siempre que se aparece Wesker hay desgracia, más que por su culpa me van a despedir de mi empleo.
―Sabe lo que realmente pasó… ―se calló un momento para reflexionar que si le decía de todas formas no le iba a creer―. Me voy…
Claire se levantó de su silla dio la vuelta para salir de la oficina y salir del museo más famoso de Paris. Sus oídos no podían creerlo que tanto llego a sus oídos para acusarla de esa forma.
Iba caminado por las calles parisinas desconcertada por todo lo que le había dicho su jefe, la verdad nunca pensó que él pensaría eso de ella. Además, la estimaba mucho igual que Claire a él. No quería volver a casa así que se quedó sentada en la calle empedrada de un pequeño callejón y se sentó ahí a mirar el suelo.
No se había dado cuenta que alguien se había sentado a su lado, pero ni se molestó a voltear hasta que olfateo ese aroma tan conocido que le hacía llenarse de sensaciones. Ya que captó de quien era. Ella se levantó como un resorte e intentó huir, pero él la detuvo tomándola de un brazo.
Claire empezó a lanzarle golpes para que la soltará, pero ninguno le había hecho daño, hasta que la arrojo a un contenedor de basura, seguía luchando hasta que el caballero vestido de negro elegante la mantuvo quieta abrazándola por la espalda así como usándola de escudo humano, pero no había francotiradores en ese instante.
La pelirroja se quedó quieta, porque ella sabía que era su caballero de negro: Albert Wesker.
―Vaya, eres como tu hermano muy explosiva ―le susurró Wesker en el oído.
― ¡Suéltame, maldito bastardo! ―gritó Claire intentando soltarse de su abrazo.
― ¿Pensaste en mi propuesta? ―inquirió ignorando su enfado.
Ella no supo que responder. La verdad sí la había pensado, pero no estaba segura todavía, pero él quería escucharla. Sus ojos se entrecerraron con impaciencia al no escuchar la voz de su nueva aliada; no respondía.
Wesker no tenía paciencia.
Los ojos se le volvieron rojos de ira esos característicos que lo hacían que todo mundo le temiera, así como en Rusia, cuando al fin cayó Umbrella Corp., y venció al coronel Sergei Vladimir hace mucho tiempo atrás.
Tomó a Claire del brazo y la volteó para que se miraran entre ellos dos. Ella estaba enojada, se le veía en la mirada aguamarina una furia contenida. Aunque intentará resaltar esa, no podría con Wesker ni podía vencerlo.
―Sí, lo pensé ―habló al fin Claire después de un gran silencio que se había provocado entre los dos en ese obscuro callejón―, te lo diré…
― ¿Qué pensaste? ―preguntó Wesker sin soltarla, cada vez su mirada brillaba y eso asustaba a Claire Redfield, pero se hizo la fuerte como siempre aunque tenga miedo.
Ella aprendió a ser fuerte en las situaciones así como en Raccoon City y en la Isla. Con la muerte de Steve y de toda la ciudad muerta aprendió que todo suele pasar en ocasiones, pero esta vez es muy peligrosa. Además si sobrevivió ante esas situaciones una con Leon y la otra con la persona que le había dicho sus sentimientos antes de morir.
―Este… aceptó, pero suéltame. Me lastimas ―susurró la pelirroja― ¿Qué tramas?
Inquirió ya que la había soltado. Se estaba sobando el rostro y los brazos, estos habían quedado adoloridos por el forcejeo.
―Lo sabrás a su tiempo, corazón―dijo dando media vuelta, y desapareció.
Claire estaba confundida del porque aceptó, se estaba metiendo en serios problemas ahora. Ella aliada del peor enemigo de su hermano su gran rival.
¿Qué acabo de hacer? Porque siempre lo hago sin pensar, bueno, lo había pensado, pero me pregunto: ¿Hice lo correcto? O ¿metí la pata de nuevo? Ahora tengo que pensar en una cuartada para evitar que mi hermano lo sepa. Porque si lo sabe lo decepcionaría.
Salió del callejón miró hacia el lugar que desapareció Albert Wesker. Ella reflexiono por qué aceptó, pero la verdad así podía ayudar a su hermano para poder atraparlo.
Sonrió de repente, esa sonrisa era amarga, porque una vez más se había metido en problemas, sin embargo se alegró porque serviría de espía a la BSSA y a Terra Save. Entonces emprendió el camino a su departamento para esperar lo que se viene ahora en adelante.
Es mi primer WeskerField es el tercer capítulo.
Que tal eh... Ya me esta gustando este fic y me estoy acostumbrándome a la pareja. Sólo pienso, si todos pueden hacer un fic, porque yo no... jajaa...
Preguntas:
¿De que se tratará la propuesta?
¿Cómo evitará que su hermano, Chris se enteré?
¿Champignon es un Champiñon? (morí jajaja)
¿El jefe de Claire le regresará su trabajo?
¿Chris, averiguará que fue lo que pasó en la noche en el museo?
Música que ayudó a inspirarme: Casper OST- Casper Lullably... para pensamientos de Claire y un pedazo de la canción Sonata de luna para la parte de Wesker :D
Ahora responder Reviews (hoy si estoy de humor, ayer no...) :
Frozenheart17: Hola, chica. Actualizaré cuando tenga tiempo, es que casi no tengo time, pero lo haré lo más pronto posible.
Lianemi Banshee: Hola, gracias por tu review una disculpa por no contestar el review de la otra historia, pero no estaba de humor, día malo. Bueno al los comentarios muchas gracias por comentar la verdad me ocasiona un poco de problema escribir y sí que le di un buen taco de ojo a Claire jajajaa... La verdad si, pero algo la hará involucrarse de nuevo en el bioterrorismo o tal vez no, la verdad... muajajajaa... Los dejaré con la duda muajajajajaajajajajaja!
Gracias por seguir este fic y la otra. Muchas gracias.
GUEST: Hola, gracias por leerlo. Y lo de leer Cuerpo Cautivo de mi Idola (Adry Vuelveee) :( Ya lo sigo desde hace mucho tiempo desde que ese fic iba en el capítulo 14, es decir cuerpo Cautivo, pero la verdad no quisiera tomar ideas de ahí porque no sería, no se como decirlo, original... aunque me encanta...
VICKY: lo sigo desde hace mucho tiempo como mencione al Guest. :D Gracias por comentar un saludo.
Gracias.
Los dejo chaoo bbs.
