Si no empiezo ahora y me desvelo escribiendo no continuo más, mucho que estudiar. . . el derecho es intenso :P (ojala pudiera detener el tiempo)


Capitulo 3: Sentir.

Kaiba termino su trabajo más rápido de lo normal, tenía muchas cosas personales que resolver, normalmente eso nunca pasaba desde que estaba con su hermano, pero desde que dejo inconscientemente a Yugi entrar en su vida ese último año se había sentido de forma casi indescriptible. . . ¿Cómo olvidarlo?

Flash Back:

Hace ya tiempo atrás,algo nuevo en su frío corazón empezó a quemar su orgullo, aunque el resto del mundo no notaba este gran cambio, el lo sintió hasta doler y casi enloquecer al no querer aceptar el necesitar de aquello que consideraba estúpido, problemático, innecesario y la máxima representación de la debilidad y la inseguridad que podía sacar lo peor, lo más vergonzoso, lo más ridículo, lo más inesperado de alguien, eso que te dejaba expuesto en tantos sentidos, te vuelve vulnerable, con una palabra te destroza como la peor enfermedad sin cura, súper dolorosa que te hace agonizar como menos que un animal patético, a veces sin necesariamente escuchar o ver algo, simplemente dejar que tu mente te diga lo que no quisieras, malinterpretar o dudar, desconfiar y llevarte a ser lo más despreciable que pudiste haber imaginado por los demonios de los celos, la envidia, la impotencia, la frustración, el despecho o el peor de todos, el rechazo. Realmente le costó reconocerlo,estaba poseído por lo que lo llevaría a tantas circunstancias poco agradables. . . amor.

Se espantó tanto esa vez, pensó en ir a un psicólogo, pero como era de esperar de él salió adelante, ¿cómo?, fácil, al aceptar sus sentimientos cuando esa tarde, ya al borde de la locura pensó en ese entonces, vio a Yugi caminando por el puente que estaba sobre el lago que reflejaba la luz del atardecer invadiendo todo con luz en diferentes tonos de rosa y rojo, se veía como un ángel, un ángel que parecía caminar sobre el borde que separa el cielo de la tierra, que giraba su rostro lentamente hacia él para lanzar accidentalmente a su corazón y todo su cuerpo ese hechizo que paralizaba al mar, detenía el tiempo y lo hacia flotar en la profundidad violeta de sus ojos hipnóticos, ojos que resplandecían más que las grande y lejanas estrellas, que dejaban en vergüenza a las constelaciones más brillantes, que humillaban la pureza de la pálida nieve que juró sentir derritiéndose en sus hombros, que impactaron más fuerte que el shock eléctrico que sintió recorrer toda su columna vertebral al asegurar que un rayo había caído sobre el para sacudir su mundo.

Casi ni se dio cuenta de que sus pies lo habían llevado allí hasta que fue demasiado tarde, su corazón podría escucharse desde cuadras e ir más rápido que sus lujosos autos deportivos, ¿cómo podía alguien tener tal poder? el poder de controlar tu cuerpo sin pensarlo, de atarte a una cruz invisible con cadenas de fuego que solo queman por dentro, de hacer de tu mente y tu cabeza un desastre, de desnudarte sin quitarte la ropa, de hacerte volver el tiempo atrás y hacerte sentir como si fueras un niño indefenso que no sabe nada...

En ese momento, al escuchar esa voz, al ver esa sonrisa que en conjunto formaban el combo más maravilloso del mundo, pudo sentir lo que pensó que ya había logrado, estar completo. Eso solo lo hace pensar; ¿por qué temer a este sentimiento? si me da lo que no sabia que me faltaba. . . ¿por qué no intentarlo? si yo puedo hacerlo todo. . . ¿por qué ocultarlo? si no hay remedio,ya es un hecho que estoy totalmente poseído por un demonio con cara de ángel, el diablo me da la mano para cerrar un trato, me da la sensación de la perfección y la felicidad a cambio de mi alma que es mi orgullo. . . ceder. . . ¿no es tan difícil o si?.

Cierra el trato con una sonrisa nunca antes vista en él que le dedica por primera vez a alguien. Sinceridad, ternura, emoción. . . amor. Eso es lo que obtuvo a cambio, también la habilidad de comprender a esa persona, por eso pudo reconocer la tristeza y angustia que ocultaba tras toda esa amabilidad, por eso fue que pudo hablar, escuchar, abrazar, contener y crear lazos con esa persona.

Ahora que el ''trato'' estaba hecho tendría que cargar con todas esas consecuencias del amor, las responsabilidades, las angustias, con el ''todo'' que implica sentir. Una de sus mas inquietantes consecuencias, el tener que esperar y lidiar con las ganas del ''contacto'' que lo haría sentir tan perfecto y finalmente completo y poderoso. ¿quién diría que algún día iba a ansiar sentir la piel de alguien?...

Fin del Flash Back.

Kaiba subió a su auto, miró su reloj que marcaba las 17:00hs y antes de encender el motor sacó su celular para llamar a Yugi pero este ni le respondía asique decidió ir a buscarlo directamente, ya no podía esperar verlo. Después de un largo suspiro cargado de emociones, al fin se puso en marcha y decidió pasar antes por un par de lugares para hacer algunos preparativos para lo que tenía en mente, con una sonrisa llena de orgullo y confianza aceleró y se perdió en el horizonte.

Mientras tanto, misma hora, distinto lugar, en el sofá de su sala para ser más exactos, Yugi, con los ojos cerrados y una sonrisa que no había tenido en mucho tiempo, se aferraba al brazo de Yami quien se encontraba algo apenado ante tal cercanía con su ''pequeño niño'' según él. En la habitación solo se escuchaba el ruido de una ignorada película mientras en silencio, los corazones de ambos latían en un ritmo lleno de paz, nostalgia y felicidad.

Yugi sentía ganas de llorar, pero ahora que estaba feliz no podía hacer tal cosa, estaba perdido en un mundo de éxtasis sintiendo como latía el corazón de su querido ex-faraón, dejaba descansar el rostro sobre su pecho mientras con ambos brazos se aferraba a Yami como teniendo miedo de que fuera a desaparecer de nuevo.

Yami: Yugi. . . -le habló suavemente al oído sacándolo de su mundo- no me aprietes tan fuerte, no me voy a ir a ningún lado. . . -le dedica una tierna sonrisa.

Yugi: lo siento. . . -lo suelta y lo mira a los ojos- es que aún no puedo terminar de procesar esto. . .

Yami: entonces es mejor que te acostumbres... -toma el rostro de Yugi entre sus manos- porque no voy a dejarte aunque el mundo se ponga en contra.

Yugi: Yami...-se sonroja-

Yami: ¿sabes?... quisiera decirte algo, que debí haber hecho antes.

Yugi: dime...-pone sus manos sobre las de Yami que aun estaban en sus mejillas- ¿qué es?

Yami: Yugi... yo volví aquí... porque quiero que sepas que yo... yo te...-su voz tiembla un poco-

Abuelo: ¡oh Dios! ¡ya estoy viendo doble de nuevo!

Yugi: ¡abuelo vete de aquí! -dice incorporándose de repente muy sonrojado.

Abuelo: ¿Qué forma de hablarle a tu abuelo es esa? -desvía si mirada al ''Yugi'' que seguía en el sillón.

Yami: hola... em... ¿se acuerda de mi? -dice un poco incómodo.

Abuelo: no lo se... no eres el primer imitador de Yugi que veo, pero reconozco que lo haces muy bien...

Yami: no, no... yo soy...-Yugi lo interrumpe.

Yugi: un fan mío, seguro no lo recuerdas...-decía mientras movía nerviosamente las manos.

Abuelo: ¿insinúas que estoy muy viejo para recordarlo?

Yugi: ve a descansar, aún no estas curado -dijo empujándolo hasta su respectiva habitación y cerro la puerta-

Yami: ¿Qué pasa? ¿por qué no le dijiste?

Yugi: bueno... no creo que sea el momento.

Yami: bueno, pero si quieres que me quede en tu casa tendrá que enterarse tarde o temprano.

Yugi: lo se, lo se... ¿escuchas eso?

Yami: creo que viene de tu bolso.

Yugi: ¡es mi celular! que descuidado... -dice corriendo para atenderlo-

Yami: hmp... sigue siendo tan adorable... -lo observaba desde el sofá.

Yugi: hola Seto-kun, acabo de ver tus mensajes, lo siento, estaba un poco distraído y olvide que ibas a llamarme-se va a otra habitación dejando solo a Yami-

Yami: oye... esta bien, te espero aquí...-dijo irónicamente- hmp, ¿desde cuando se lleva tan bien con Kaiba? debo averiguar eso...-pensó en voz alta mientras veía sobre una repisa una foto de Yugi junto a Seto, eso no le gustaba nada.

-¡Yugi! ¡ya llegué! tuve una idea fantástica a la que no puedes negarte...-dijo acercándose a Yami

Yami:...'rayos, es la madre de Yugi, ¿ahora que hago? ¿cómo explicarle?' -pensó mientras la miraba sintiéndose un poco intimidado por la energía de la mujer.

Madre: ¿qué?, ¿no piensas responderme?, ¿por qué esa cara tan seria?, ¿acaso tuviste un mal día?

Yugi: ¡mamá! ¿Qué haces? -dijo asomándose de la otra habitación con el celular en la mano.

Madre: ¡Kyaaaa! ¡es mi peor pesadilla! -se espanto mientras los miraba a ambos examinándolos.

Yugi: mamá no grites, estoy al teléfono, luego te cuento...

Madre: ¿es Kaiba-kun? ¡pásamelo! -dijo quitándole el celular y corriendo a encerrarse en el baño.

Yugi: ¡no mamá! ¿Qué crees que haces? -decía tratando de abrir la puerta pero era inútil.

Yami: ¿ella siempre es así? -preguntó medio tentado a reírse de la situación.

Yugi: es de lo peor, es demasiado entrometida, desde que salgo con Seto-kun no deja de molestarme...-decía con una mueca de fastidio mientras recordaba otras situaciones.

Yami: ¿qué? -dijo abriendo sus ojos en grande-

Yugi: lo que escuchas, se porta como una adolecente.

Yami: no eso...-se para y mira a Yugi con un semblante serio- ¿sales con Kaiba? ¿a qué te refieres con eso?

Yugi: em... yo... -miro al suelo algo avergonzado- un poco...

Yami: ¿a qué te refieres con un poco? -dijo un poco molesto.

Yugi: no quiero hablar de eso ahora... es complicado, y ahora que estas aquí lo será mas aún...

Yami: ¿a que viene eso? -le preguntó sin ocultar su molestia.

Yugi: tranquilo, ¿Qué te pasa?

Yami: Yugi... yo-la madre sale del baño-

Madre: ¡es genial! Yugi...-lo mira seriamente- tuve una charla muy seria con Seto-kun sobre sus intenciones contigo, y quedamos en que vendría a cenar hoy para aclarar ciertas cosas...-le decía muy entusiasmada-

Yugi: ¡¿qué?! -se horrorizó ante la idea de Yami y Seto en la misma mesa con él en medio.

Yami: ... -se perdió en sus sentimientos atormentados por los celos, envidia y rabia-

Madre: por cierto, ¿Quién es este chico? se parece mucho a ti... seguro es otro de tus fans ¿no?

Yugi: bueno...

Yami: así es, derecho, dio la casualidad que estamos en la misma clase -dijo fingiendo una sonrisa, tragándose su frustración-

Yugi: si... viene de Egipto, ¿se puede quedar con nosotros? -dijo con una sonrisa que compraría medio mundo.

Madre: por supuesto, me da confianza por alguna razón -gira hacia Yami- gracias por cuidar de Yugi, siéntete bienvenido.

Yami: muchas gracias...

Madre: ahora, iré a hacer una lista de cosas que quiero que me traigan par la cena -se va a la cocina-

Yugi: Rayos -suspira- es demasiado entrometida.

Yami: Yugi, ¿Cuál es tu relación con Kaiba?

Yugi: ¿a que viene eso tan de repente?

Yami: solo dime... parece que me he perdido de mucho...

Yugi: no tienes idea, bueno... no estoy seguro, supongo que... ¿amigos con derecho? -pensaba en voz alta con un rostro inocente.

Yami: ¿cómo dices? -preguntó con un tic en el ojo al mismo tiempo que sintió un balde de agua fría encima-

Yugi: nose... luego te cuento, es complicado.

Madre:¡ tomen esto y vuelvan rápido!, ¡tengo mucho que hacer! -dijo entrando de repente.

Yugi: ¿no quieres que te ayude?

Madre: no, tu preocúpate por verte bien.

Yugi: ¡mamá! -se sonroja-

Madre: por cierto, no me dijiste tu nombre... -dice viendo a Yami.

Yami: disculpe... soy Yami Atemu. -dijo haciendo una leve reverencia.

Madre: oh, Yami entonces, bueno, dime señora Muto.

Yami: de acuerdo -dijo devolviéndole la sonrisa.

Yugi: ¿a qué hora llegará Seto?

Madre: a las 20:00hs ¡apúrate! -dijo medio empujándolos a ambos fuera de la casa y cerrando la puerta-

Yami: tu madre me cae bien -le dijo sonriendo-

Yugi: espera a conocerla un poco más, te darán ganas de mudarte...

Yami: lo haré, si tu vienes conmigo... -Yugi se sonroja-

Yugi: em... vamos antes que se haga mas tarde... -empieza a caminar-

Yami: hmp...-sonríe ante la timidez de Yugi y comienza a seguirlo-

Después de ir callados todo el camino, Yugi apenado por la forma en que lo mira Yami, y Yami muy entretenido viendo a Yugi y sus distintas reacciones y gestos, llegan a la casa con las cosas, las dejan en la mesa y suben al cuarto de Yugi.

Yami: hace tiempo no estaba aquí... -mirando el lugar con nostalgia.

Yugi: no ha cambiado.

Yami: así es...-ve sobre el escritorio de Yugi la caja donde guardaba las piezas del rompecabezas.

Yugi: puedes acomodar tu ropa aquí, tengo suficiente espacio...¿Yami?

Yami: que nostalgia. . . -dice acariciando la caja-

Yugi: si... -se para junto a él- ahora pongo dulces ahí... -levanta la tapa para enseñarle- ¿quieres uno? -le dice con su rostro angelical.

Yami: no gracias -ríe un poco-

Yugi: ¿qué pasa? -lo mira confundido.

Yami: nada... es que me causas mucha ternura, es todo.

Yugi: yo no soy tierno, además, ahora soy tan alto como tu. . . -dijo con una chispa se orgullo en sus ojos.

Yami: es cierto... antes solo eras tierno, ahora eres tierno y más... -lo recorre con la mirada de arriba a abajo con un gesto pensativo- sensual -le dice con una mirada sugerente haciéndolo sonrojar violentamente.

Yugi: ¡no digas esas cosas tan raras! ¡que pasa contigo! nunca me imagine decirte algo asi... -dice medio indignado dándole la espalda.

Yami: es un cumplido. . . -dirige su mirada al trasero de Yugi- también tienes mas curvas -le susurra y pasa a su lado para empezar a desempacar sus cosas.

Yugi: ¡pues porque salgo a correr! -le dice aún muy sonrojado.

Yami: que bien, te ves muy lindo. . . -dice tranquilamente de espaldas a Yugi mientras acomoda sus cosas-

Yugi: hmp... te devolvería el cumplido pero tu estas exactamente igual. . .

Yami: em... ¿gracias? -lo mira un poco ofendido-

Yugi: no te lo tomes mal...

Yami: por cierto.. ¿Qué paso con nuestros amigos?

Yugi: por dónde empiezo...bueno, Joey esta en una ciudad no muy lejos de aquí con su hermana.

Yami: ¿a si, por qué?

Yugi: bueno, decidió que era lo mejor para ellos ya que su padre se fue con una mujer no sabe a dónde, y su madre esta muy depresiva porque su esposo actual había fallecido en un accidente de moto.

Yami: Yugi... eso es horrible. -dijo un poco sorprendido.

Yugi: pero es la verdad... descuida el está bien, hablamos a menudo.

Yami: ¿y que hay de Tristán?

Yugi: hace lo que le gusta, se dedica a las motocicletas con un pariente fuera de la ciudad.

Yami: ¿entonces todos se han ido? supongo que Tea pudo ir a América a estudiar danza.

Yugi: Así es, también Mai se fue hace un tiempo y no la he visto, igual Duke y Ryo, mira esto.-le lanza una revista-

Yami: ¿Qué rayos?. . . ¿acaso tiene su propia revista?

Yugi: es modelo ahora, esta en Paris en este momento.

Yami: interesante... -tira la revista aún lado.

Yugi: cuando les diga que volviste seguro vendrán a verte -dice muy sonriente

Yami: por ahora, no quiero molestarlos, mientras este aquí contigo estoy conforme -dice sentándose a su lado en la cama.

Yugi: he... si, ¿ya acomodaste tus cosas? -dice poniéndose nervioso.

Yami: Yugi... -acaricia su mejilla- lo que te decía hoy... es que yo...

Madre: ¡Yugi! ya casi son las ocho, baja para recibir al joven Kaiba -dijo entrando de repente.

Yugi: ¿¡podrías tocar antes de entrar!?

Madre: podría -cierra y baja las escaleras.

Yami: mejor ve... no quieres que Kaiba espere... -dijo recostándose.

Yugi: ¿tu no vienes?

Yami: no creo que sea buena idea...

Yugi: tendrá que verte tarde o temprano, ven conmigo por favor -dice tomando su mano

Yami: Yugi... sabes que no puedo resistirme a tu mirada...

Ambos bajan y Yami ayuda a poner la mesa a la madre de Yugi mientras su abuelo esperaba sentado.

Yami: Yugi...-dice entrando al comedor y dejando una bandeja sobre la mesa- ¿Qué le dirás a Kaiba?

Yugi: bueno... lo mismo que a mi madre...

Yami: si, supongo que tienes razón...

Yugi: es muy escéptico, asique...-suena el timbre- debe ser él... -va hacia la puerta.

Abuelo: oye Yami... ¿Qué no nos hemos visto antes?

Madre: claro que no, el viene de Egipto, es que se parece mucho a Yugi, eso es todo.

Yami: así es... -dijo viendo de reojo hacia la puerta.

Yugi abre la puerta y se sonroja un poco al ver a un apuesto y elegante Kaiba vestido de camisa negra semi-abierta, pantalón negro, zapatos negro-azulados de marca italiana y un elegante saco azul oscuro. Ni hablar de las hermosas flores que le traía.

Yugi: Seto-kun... te ves bien.

Seto: toma...-le entrega las flores- son rosas violetas, como tus hermosos ojos...

Yugi: ¿eso es posible? -dice mirándolas un poco intrigado.

Seto: bueno, puedo hacerlas violetas pero tal vez exageré al decir como tus ojos...-toma su mano y la besa- porque no tienen comparación.

Yugi: Seto-kun...- se sonroja- pasa, te estábamos esperando.

Seto: gracias, con permiso, espero haber sido puntual.

Yugi: Seto ya esta aquí -dice al entrar-

Madre: ay... es un placer-dice caminando encantada hacia Seto- soy la señora Muto, pero puedes decirme mamá.

Yugi: ¡madre! -le grita avergonzado desde la otra habitación mientras pone las flores en agua.

Seto: es un placer...-se queda viendo al ''segundo Yugi''- em...¿tu eres?

Yugi: ¡es mi amigo! -dice entrando antes de que Yami diga algo- esta estudiando en mi salón.

Yami: soy Yami Atemu -se para y le extiende la mano con una mirada retadora- un placer.

Seto: Seto Kaiba -dice muy serio devolviendo su saludo- un gusto... -sus miradas sacan chispa.

Madre: em... siéntense ya, la comida esta deliciosa...-ríe nerviosamente-

Seto: con permiso -

Se sienta al lado de Yugi dedicándole una mirada que solo le mostraba a el, Yugi le devuelve la sonrisa bajo la recelosa mirada de Yami que se sienta en la punta del lao de Yugi. En la otra punta del lado de Seto se sienta el abuelo y estos dos últimos cruzan miradas.

Seto:...

Abuelo:...

Seto: sin rencores.

Abuelo: creo que te conozco de algún lado...

Yugi: mi abuelo últimamente esta teniendo problemas con la memoria -le dice sonriendo nerviosamente a Kaiba.

Seto: espero que no sea nada grave.

Madre: bien, sírvanse todos. -dijo con ya todo sobre la mesa.

Pasaron casi una hora en que Seto tuvo que responder todas las preguntas que le hacia la madre de Yugi una tras otra, Yami solo comía en silencio y veía de reojo a Yugi. Yugi se limitaba a reír un poco y llamarle la atención a su madre para que no hiciera preguntas inadecuadas.

Yugi: madre... ¿no crees que son demasiadas preguntas por hoy?

Madre: lo siento, es que debo saber todo acerca de mis posibles futuros yernos...

Yugi: ¡madre!

Madre: no te apenes, bien...-cruzo miradas con Yami- es cierto, tu también podrías ser un candidato importante asique te preguntare.

Yugi y Seto: ¡¿que?!

Yami: em... si usted quiere...-ríe para sus adentros ante la reacción de Kaiba.

Madre: es cierto, yo los vi hoy en la habitación muy juntos... ¿Qué era lo que hacías?

Yami: yo...-no se esperaba eso- solo quería decirle algo a Yugi...

Madre: mmm... ¿Qué edad tienes?

Yami:. . . -pensó un momento, no podía decirle la verdad- 19 años recién cumplidos.

Madre: o ya veo, igual que Seto.

Seto: hmp, por cierto, ¿desde cuando se conocen Yugi y tu?

Yami: nos conocimos hace un par de años, hoy nos reencontramos por casualidad y me ofreció quedarme en su casa, ¿verdad Yugi? -le pregunto con una sonrisa ''aparentemente'' amigable-

Yugi: em, si pero...

Seto: no deberías meter a un extraño a tu casa...

Yami: yo no soy ningún extraño, lo conozco mejor que nadie...-decía manteniendo su ''sonrisa''

Seto: lo dudo...

Yugi: em, Seto.

Seto: ¿por qué te pareces tanto a él? ¿acaso eres su fan?

Yami: no lo se, simplemente nos parecemos, en cuanto a si soy su fan, soy mas que eso. me encanta Yugi y lo seguiría hasta el fin del mundo.

Seto: ¿acaso eres un demente?

Yugi: ya basta Yami, ¿Qué te dije de hacer esas bromas? -decía un poco nervioso.

Yami: solo jugaba, no te vallas a enojar.

Seto: hmp... pues menos mal para ti.

Yami: ¿es una amenaza? -dijo poniendo una mirada filosa.

Seto: tómalo como quieras, no digas después que no lo viste venir.

Yugi: ¡ya basta! -dijo incorporándose y viéndolos a ambos-

Madre: que envidia, un millonario apuesto y poderoso y un estudiante de intercambio muy inteligente con futuro prometedor pelean por mi hijo. . .

Seto: ¿acaso a ti te gusta Yugi?

Yami: eso no es de tu incumbencia.

Yugi: ¡basta ya!

Madre: ¡es como una novela BL! -decía imaginando quien sabe que cosas-

Abuelo: ZzZzZZzz...-casi cae de la silla-

Mientras Yugi esta con sus ganas de que se lo trague la tierra , Yami y Seto están intentando matarse entre ellos con la mirada, y su madre que miraba encantada la escena decidió acompañar al abuelo a su habitación antes que caiga dormido. La tención en el aire podría cortarse con una cuchara hasta que el celular de Kaiba empezó a sonar.

Seto: disculpa Yugi...-se levanta y se retira para hablar-

Yugi: ¡Yami! -lo mira enojado

Yami: ¿que? yo no hice nada.

Yugi: no seas infantil, ¿desde cuando te comportas de esa forma?

Yami: ¡yo no soy infantil! -se cruza de brazos.

Yugi: no puedo creerlo...-pone una mano en su frente.

Seto: Yugi... -entra de nuevo- lo siento, debo irme ahora.

Yugi: perdona, ¿lo pasaste mal? -dice un poco preocupado

Seto: no es eso, además no es tu culpa -dice viendo a Yami de reojo- surgió un tema bastante complicado con la empresa, debo estar mañana en china.

Yugi: ¿esta todo en orden?

Seto: si, no tienes de que preocuparte.

Yugi: te acompaño a la puerta...-ambos se van mientras Yami los sigue sin que se den cuenta.

Seto: estaré aquí enseguida, ten cuidado con ese tipo... no me agrada...

Yugi: descuida, es una buena persona.

Seto: si tu dices... -se inclina y le da un beso en los labios tomándolo por sorpresa- luego hablaremos de esto.

Yugi: si... adiós -dice un poco apenado.

Seto se va después guiñarle un ojo y Yugi queda un rato parado en la puerta viendo la dirección en que se fue...

Yami: ¿no vas a entrar? -dice a sus espaldas- ya es tarde.

Yugi: si, vamos...

Ambos entran callados, Yami con un gesto de molestia empezó a recoger las cosas de la mesa mientras Yugi lo miraba preocupado, se preguntaba cómo se tomaría la ''relación'' que tenia con Kaiba, si tan solo supiera que prefería que fuera él quien le robe besos y llevara flores...

Madre: ¿Dónde esta Kaiba? no me digas que tuvo que irse...-dijo entrando de repente buscando a Seto con la mirada.

Yugi: si, tuvo algo que hacer...-empezó a llevar los platos a la cocina.

Madre: pobre, es un joven ocupado, pero bueno, lo invitaremos otro día.

Yami: Yugi y yo nos encargaremos de esto.

Madre: no es necesario, no puedo ponerte a limpiar en tu primera noche

Yami: no diga eso, es lo menos que puedo hacer.

Madre: que joven tan caballero, bien, en ese caso me iré a descansar.

Yami: buenas noches.

Madre: buenas noches, no se vallan a desvelar -le dice en tono maternal y luego se va escaleras arriba.

Yugi: Yami...-se asoma desde la puerta- hay algo que debo decirte respecto a Kaiba...

Yami: creo que ya vi suficiente...

Yugi: acaso, ¿estas enojado?

Yami: no...-pasa a su lado- solo estoy triste -dice en voz baja.

Yugi: lamento no habértelo dicho, no creí que te importara tanto, además, aunque Seto haga esas cosas, la verdad yo no tenia intención de corresponderle hasta hoy...

Yami: ¿hoy? , que desafortunado entonces...-decía de espaldas a Yugi mientras comenzaba a lavar para ocultar su rostro triste.

Yugi: iba a hacerlo, pero... luego volví a cambiar de decisión.

Yami: ¿por qué será eso? -dijo tratando de hacerse el desinteresado.

Yugi: porqué... así como Seto lucha porque su amor sea correspondido... yo decidí hacer lo mismo.

Yami: ¿a quién? -dice girando su rostro sin preocuparse por ocultar su curiosidad.

Yugi: perdón... no puedo decirlo todavía-le dedica una tierna sonrisa y se para su lado para comenzar a lavar también.

Yami: ah... ya veo, esta bien, no tienes que decírmelo si no quieres. -decía fingiendo sonreír aunque por dentro sintió ganas de lanzar el plato por la ventana.

Yugi: créeme, serás el primero en saberlo... -reía ante la cara un poco ofendida de Yami, sabía que aunque diga eso estaba pensando otra cosa, lo conocía demasiado bien.

Yami: ¿de que te ríes? -decía aún con el ceño fruncido.

Yugi: tu...-cierra el grifo del agua- ¿estas celoso? -le pregunta como si fuera lo más normal del mundo.

Yami: eh... ¿qué? ¿quién? -dice ocultando su sonrojo.

Yugi: te conozco, estas molesto por algo.

Yami: claro que no, ¿por que tendría que estar molesto? -dice mientras se seca las manos.

Yugi: entonces, ¿por qué esa cara? -lo miraba fijamente como queriendo leer su mente.

Yami: déjame...-desvió la mirada.

Yugi: hm... tonto. -rio divertido y se fue camino a su habitación.

Yami: no me digas tonto -empezó a caminar tras él.

Después de subir las escaleras y llegar al cuarto de Yugi, Yami se sienta en la silla de su escritorio y vuelve a ver esa molesta fotografía de Kaiba y Yugi juntos en frente suyo, resopla como si fuera un caballo y pone el pequeño marco boca bajo para dejar de pensar en eso. ¿había llegado tarde? ¿Qué haría si su Yugi no lo quería? lo peor de todo era que ese terco de Kaiba no se lo iba a dejar fácil, ¿quién se creía para robarle el primer beso a su pequeño ángel?, eso le hizo pensar en el comportamiento nuevo de Kaiba, ¿Qué rayos había pasado para que ellos dos llegaran en tan poco tiempo a tener ese tipo de relación tan íntima?, le incomodaba pensar que tal vez no era la primera vez que se besaban, ¿hasta dónde habrán llegado?, tal vez Yugi ahora quería más a Kaiba que a él, esta idea lo llenaba de rabia, ni hablar que encima de todo Yugi había dicho que aunque ya no iba a llevar la relación más lejos, aparentemente estaba enamorado de otra persona, ¿no será la insoportable de Tea?, como le fastidiaba acordarse de ella, cierto que era una buena amiga, pero a veces era demasiado empalagosa con Yugi según recordaba, también recordó a la pequeña rubia insoportable, Yugi no le habló de ella, seguro estaba lejos al igual que Tea, mejor para él, ambas serían una molestia. En resumen, ya no tenía la confianza con la que llegó hace horas atrás, de hecho, tenía ganas de destrozar la mayoría de las cosas de esa habitación para desquitar su frustración, empezando por esa odiosa foto.

Levantó la vista al techo, que recuerdos tenía, no había cambiado nada, la verdad le daba nostalgia y felicidad al mismo tiempo, ahora que no estaba en el rompecabezas tenía la oportunidad de sentir a Yugi, tocar su rostro, sus manos, su cabello, y ojalá un poco más si le daba la oportunidad, eso le llevó una media siniestra idea que le hizo reprocharse solo por ser tan pervertido.

Yugi salió del baño con una bata y miró un poco intrigado a Yami que tenía una expresión un poco extraña que no había visto antes, le divirtió un poco y recordó la forma en que lo había celado hoy, eso le daba esperanza y ponía de buen humor, uno que hace mucho no tenia, se preguntaba cómo le explicaría a Seto todo esto, ¿Qué sería de él después que lo rechace?, se sintió un poco mal y cambió de nuevo su rostro, era la primera vez que Seto se mostraba así en su vida, la verdad nunca lo espero de él, solo deseaba que esto no lo desaliente y dejara de creer en el amor como casi había hecho él, todo dependía de la respuesta que le diera Yami, después de todo, si las cosas no salían como quería, tendría el amor de Seto asegurado. Se reprochó por pensar de esa forma egoísta pero creía merecer un poco de atención extra después de todo lo que había pasado, en realidad, ¿por qué no poner a prueba los celos del ex-faraón? necesitaba analizar cuidadosamente el por qué de sus molestias cuando estaba con Seto. Estaba decidido...

Yugi: Yami... -dijo sacándolo de sus pensamientos- ya termine, puedes entrar a bañarte tu...

Yami: ah, si... -dijo parándose y entrando al baño-

Yugi empezó a buscar su ropa de dormir, encontró junto a sus cosas las de Yami, ¿cómo habrá sido en realidad su regreso?, lo que le intrigaba más que nada era dónde había conseguido esa ropa tan bonita, ¿los dioses te conceden cosas así?, sacudió su cabeza para sacar esos pensamientos tontos y sacó lo que buscaba.

Yugi: tendremos que dormir juntos -pensó en voz alta viendo la cama sus espaldas- que pena... -dijo sonrojándose y sonriendo- bueno, ¿qué se le va a hacer? -después de esto dejó caer su bata tras de él quedando totalmente desnudo.

Yami: Yugi, ¿dónde esta tu...? -se quedó totalmente inmóvil tratando de ordenarle a su cuerpo que se moviera, o por lo menos a sus ojos que se cerraran para tener algo de dignidad -lo siento, olvídalo.- dijo volviendo a cerrar la puerta.

Yugi: eh... -esta tratando de procesar, estaba ahí parado sin moverse con la prenda que se estaba por poner hace un segundo, ¿acaso Yami acababa de verlo? - que vergüenza... -dijo en un murmullo poniéndose rojo al instante.

Yami estaba en el baño tratando de bajar, en varios sentidos, su temperatura. Pensó, ¿realmente estoy tan necesitado para semejante reacción solo por ver ese firme, pequeño y adorable... ¡basta! estos pensamientos no me ayudan. La verdad se sentía un pedófilo y degenerado pero, ahora supuestamente tenía casi la misma edad, hablando de cuerpos claro, asique se retractó de lo último.

Después de calmarse y poder al fin comenzar a tomar un baño, pasaron unos 40 minutos y salió del baño con solo una toalla atada a la cintura.

Yugi: menos mal, pensé que te habías ido por el desagüe...-levantó la mirada y volvió a sonrojarse al ver al sexy Yami-

Yami: ja-ja que gracioso -dijo mientras empezaba a buscar algo que ponerse.

Yugi: por cierto... -dijo tratando de no verlo- no te molesta compartir la cama, ¿verdad?

Yami: ¿contigo? -lo miró y sonrío- para nada... -la verdad era que no pero,tal vez, podría ser un poco difícil en algún sentido, sobre todo si se le empezaban a cruzar ciertas ideas-

Yugi: menos mal, porque no sabría donde meterte sino... -río nerviosamente sintiéndose un poco torpe y nervioso-

Yami: descuida, no se lo contare a Kaiba asique puedes quedarte tranquilo -dijo en forma de broma aunque le molestaba pensarlo.

Yugi: no digas eso, lo haces sonar como si estuviera haciendo algo malo...

Yami: es broma...-empezó a vestirse sin importarle que Yugi lo estuviera viendo.

Yugi: ¡oye! -dijo volteando la vista avergonzado-

Yami: ¿qué? no me digas que te da pena... -dijo terminando de vestirse.

Yugi: ¿y qué si así fuera?

Yami: nada, me parecería irónico porque anteriormente te había visto desnudo todo el tiempo... perdona, no lo volveré a hacer a menos que me des tu consentimiento -le dijo con una sonrisa que ocultaba la malicia en sus palabras a un Yugi totalmente avergonzado.

Yugi: ¡¿qué?! -dijo ocultándose luego bajo las sábanas.

Yami: perdón... -se sube a la cama y empieza a gatear hasta Yugi- no te avergüences...

Yugi: ¿Cómo no hacerlo después de lo que me acabas de decir? ¿acaso no sabes lo que es la privacidad? -le decía medio histérico desde abajo de las sábanas.

Yami: no te enojes por favor...-decía sonriendo divertido por la adorable actitud de Yugi-

Yugi: ya vamos a dormir... -dijo sentándose aun sonrojado y apaga la luz.

Yami: aún puedo ver el calor en tu mejillas...

Yugi: deja de molestarme, tonto -dijo medio enfadado.

Yami: oye, que actitud tan fea, no te recordaba tan agresivo... -dijo recostándose bien a su lado.

Yugi: no lo soy...pero me avergüenzas.

Yami: perdón...-sonríe en la oscuridad mientras abraza a Yugi por la espalda para acomodarse mejor.

Yugi: Yami... -se voltea- ¿recuerdas... cuando me pediste que te dejara abrazarme?

Yami: ah... -ahora era él el avergonzado- si, ¿por qué?

Yugi: bueno, se siente muy diferente.

Yami: ¿en qué sentido?

Yugi: es que... tu cuerpo se siente, real.

Yami: hmp, es porque tengo uno propio ahora...-pasa una mano por sus cabellos- ya que lo dices, me gustaría que me vuelvas a conceder esa petición...

Yugi: ¿cuál? -pregunta inocentemente

Yami: lo que te pedí esa noche... Yugi-le susurra al oído- ¿me dejarías sentir tu cuerpo un rato?

Yugi: ¡¿ qué dices ?! -dijo sentándose de repente y riendo nerviosamente- te has vuelto muy chistoso ¿sabes?

Yami: disculpa si no me expresé bien... -lo toma del brazo y lo acuesta de nuevo junto a él- sonó muy mal, quise decir que me dejes abrazarte como esa noche que me recordaste...

Yugi: oh... y ¿por qué? ¿acaso estas triste o...?

Yami: nada de eso, estoy feliz, y como tu dijiste, ahora siento las cosas reales con mi nuevo cuerpo, por eso... quiero sentir el contacto con tu piel realmente...

Yugi: yo... nose... me da mucha pena...

Yami: por favor, no sabes lo mucho que ansié esto...

Yugi: ¿por qué?

Yami: porque te extrañaba y ... te quiero -sonríe aunque no pueden verse.

Yugi: Yami...-su corazón empieza a acelerarse- yo también te quiero... y te extrañe mucho...-lo abraza y esconde su rostro en el cuello de Yami.

Yami: Yugi... ¿puedo?

Yugi: si... pero ya estoy abrazándote, ¿qué quieres hacer exactamente?

Yami: voltéate...

Yugi: em... de acuerdo -dice algo confuso.

En ese momento empieza a sentir como un brazo pasa por debajo suyo, lo toma por el pecho y lo pega a él ,descansa su cabeza junto a la suya pegando sus mejillas, Yugi tomo entre sus manos la mano que tenía Yami ahora sobre su pecho. Se sentía muy agradable hasta que empezó a ponerse nervioso cuando sintió la otra mano que se metió debajo de su ropa y acariciaba su barriga, luego su cintura, luego su espalda y lentamente recorría todos esos lugares, sino fuera por la luz apagada no podría ocultar su rostro encendido de calor. Después de unos minutos, se relajó un poco disfrutando las caricias, estaba quedándose dormido cuando abrió los ojos de sorpresa al sentir esa mano rozando sus pezones, si antes estaba avergonzado no quería verse ahora, Yami depositó un tierno beso en su cuello y le susurró -mi niño- haciéndolo ahogar un pequeño grito de una mescla de vergüenza, horror y placer. Decidió ignorarlo, obviamente no iba a hacerle nada fuera de lugar, ¿verdad?, no tuvo tiempo de responderse porque sintió como la mano bajaba ahora a sus piernas, acariciando sus muslos y apretándolos un poco, así empezó otro largo recorrido de ida y vuelta desde sus piernas, pasando por su cintura, daba una vuelta sobre su abdomen, seguía por el pecho donde se detenía un rato, rozaba ya no tan accidentalmente sus pezones y volvía a bajar, así una y otra vez mientras de vez en cuando su cuello recibía un beso y su oído unas dulces palabras como -te quiero- -mi pequeño- o -mi niño-.

Después media hora de caricias que ya estaban sacando los ''efectos secundarios'' en ambos, a Yami se le fue la mano un poco, y cuando subía por la pierna de Yugi de nuevo, inconscientemente acaricio su trasero haciendo a Yugi gemir, ese sonido lo trajo de nuevo al mundo real y se percato: uno, lo que acababa de hacer. Dos: lo que acababa de escuchar, y 3, la reacción de su cuerpo al escuchar eso después de tanto franeleo. Asique automáticamente se levanto de la cama y su instinto lo llevó, a pesar de la oscuridad, a encontrar el baño donde podría resolver sus ''problemas'', dejando atrás a Yugi muy sonrojado e incrédulo con una mano sobre la boca después de sorprenderse a si mismo por emitir tal sonido, no se encontraba en una situación muy distinta a la del ex-faraón, pero como no era tan pervertido como el otro pudo calmarse antes de que este volviera después de un rato.

Yami miró a Yugi que aparentemente estaba dormido, realmente se sentía estúpido por no poder controlarse, su mano lo traicionó, se la cortaría si no fuera porque la necesitaba. Se acostó al lado de Yugi, esta vez dándole la espalda por las dudas, y después de un rato de insultarse mentalmente y pensar, qué le diría a Yugi si le preguntaba algo, se quedó dormido.


Bueno hasta acá el otro, el promedio de cada cuanto subo un capitulo es de 20 días, asique tengan paciencia, como dije antes estoy escribiendo dos al mismo tiempo.

En el próximo ¿qué le va a decir Yugi a Yami?. ¿Qué pasa con Seto?... Ambos son unos pervertido que quiere destrozar la inocencia de Yugi y profanar su cuerpo.

Nos leemos después, Bye!