Hola amigos, jamás pensé tener este capitulo listo, pero aquí lo tengo. Mis más sinceras disculpas, pero escribirlo no es muy sencillo que digamos. Han pasado exactamente cerca de 5 años desde BW. Por ahora, no se sabrá sobre la historia de Ash y Elesa hasta el siguiente capitulo, esperemos que sea así. No creo poder subir el capitulo hasta entrada del siguiente mes, el de Betrayed hasta que termine el capitulo 3. Sinceramente sería el primer rameishipping en español, esperemos que más gente se anime a hacer más historias cómo mi amiga Jen que escribió dos One Shot de Rayshipping, yo tengo dos historias de esa, pero aun no las subo. Bueno, feliz año nuevo a todos y que la suerte este de su lado. Si quieren más historias, espérenme tantito y si saben leer en ingles lean las historias del autor Satoshi and Touko al cual le mando mis más cordiales saludos, es amigo y les recomiendo sus historias de Othelloshipping. DeepVastShipping pronto en un pequeño Drabble. Espero que este año mis esfuerzos de escritura se tripliquen más. DEL GANADOR DE POKEFICS 2014 solo es un premio más y visiten al usuario Grey Sunshine en Foros DZ. Bueno eso es todo.

-Un amor entre una modelo y un entrenador-


Después de haber estado con Elesa ayudándola, Ash estaba acostado en la cama junto a ella. Ambos se demostraban que se aman, pero el azabache

La noche había caída en la gran ciudad Nimbasa, aquella ciudad se localiza en una de las regiones más alejadas de todas, la región Unova. De hecho fue exactamente el día de hoy donde la líder de gimnasio y súper modelo Elesa, se había reencontrado con cierta persona a la cual extrañaba en su corazón. Elesa estaba actualmente recostada abrazando a Ash Ketchum, aquel joven amante de los Pokemon y que ama con todo su corazón a la joven peli negra que estaba abrazando. Después de un día que se puede considerar malo pero que al final termino con una magia ambos estaban dormidos. Después de varias horas de sueño en donde murmuraban cuanto se amaban lo primeros rayos del sol tocaban e iluminaban a los grandes edificios de la ciudad incluida la pent house de Elesa.

-Uh… ah… ya es de día- dijo la rubia dormida mientras miraba como los rayos del solo pasaban por la ventana de su hermoso y acogedor cuarto el cual estaba limpio por primera vez. De repente sintió como estaba siendo abrazada y con sus ojos color gris miro a cierto azabache el cual estaba dormido aún. –Ash- dijo le peli negra el nombre de aquel joven.

-Elesa… te… quiero…- dijo entre sueños el joven que abrazaba a Elesa y que estaba vestido como ella.

-También te quiero- dijo la joven mientras descansaba su cabeza en el pecho de este, pero aquellas palabras hicieron que el joven de cabellos desordenados abriera poco a poco los ojos solo para ver los de Elesa los cuales brillaban como unos diamantes a los rayos del sol. –Lo lamento- expreso la modelo al despertar a Ash.

-Ah… no importa tarde o temprano debo de despertarme- dijo Ash mientras reía por lo que había dicho.

-Parece que no querías temprano, ¿verdad?- decía Elesa en tono juguetón, pues para Ash levantarse un poco más tarde siempre es mejor. –Oye, por cierto, ¿me puedes preparar el desayuno?- pregunto Elesa mientras ponía una cara triste intentando hacer que Ash se levantara, cosa que casi logra hasta…

-¿Sabes hacer de desayunar?- aquella pregunta y la mirada que tenía Ash hicieron que la modelo se estremeciera.

-No- dijo Elesa mientras se acurrucaba más, ella tenía vergüenza al decir "no", pues en todos sus años que llevaba viviendo sola, jamás se había hecho un platillo en su vida. Ella tenía de todo en su refrigerador, pero era Skyla la que siempre cocinaba cuando venía o iba a comer a un restaurante cerca del gimnasio o tenía chefs que le hacían la comida, en pocas palabras era la peor cocinera del mundo exceptuando a Misty o May. –La verdad, nunca me había hecho un desayuno, almuerzo o cena. Casi siempre compro todo ya hecho o solo como fruta y agua. Skyla, es la que sabe cocinar y cuando viene me cocina a veces cosas muy deliciosas, pero yo no se cocinar… ¡y no te burles!- grito la joven mientras ocultaba su rostro en el pecho de Ash para no ver como aquel joven se reía.

-Vamos Elesa, si quieres yo te enseño lo básico. No creas que soy el mejor chef del mundo.- dijo Ash mientras acariciaba la cabeza de la chica mientras esta se despego de donde estaba su rostro para ver los ojos color chocolate del azabache. –Vamos hay que ir a desayuna ya que son las… ¡6:30 a.m.!- exclamo Ash al enterarse de la hora en l que fue despertado. Para él que debía saber, que en Unova hay una diferencia de una hora con la región Kanto. –Wow, enserio jamás pensé que el horario fuera así- dijo Ash mientras escuchaba las risas de Elesa.

-Enserio, ¿jamás te diste cuenta?- preguntaba la modelo y líder de gimnasio a Ash mientras lo abrazaba. -Ya Ash, ya quiero que me enseñes a cocinar, así se que un día de estos podrás disfrutar mis comidas.- dijo la modelo mientras se imaginaba a ella en un traje de Chef con un bigote estilo italiana negro mientras cocinaba. –Sí, sería genial cocinar, sobre todo sí es para ti- dijo Elesa para después darle un beso en los labios a Ash. El azabache no dudo en aceptar el beso y paso su mano por el cuello de la joven mientras ambos se recostaban otra vez.

-Sé que serás la mejor chef, a menos para mí- dijo Ash mientras veía los ojos color azul de Elesa, un azul más brillante y hermoso que el que vio por última vez. El joven entrenador sabía bien que la modelo debía de impresionar a los jueces de gimnasio que evaluaran la estructura de aquel lugar como el comportamiento en batalla. –Elesa, recuerda que también debemos de checar lo de tu gimnasio- hablo Ash mientras miraba como un rostro de tristeza se formaba en el de Elesa.

-Yo… no creo… no me creo capaz de ser líder de gimnasio nuevamente.- dijo la peli negra mientras desviaba su mirada de la de Ash. La modelo había convertidos sus problemas personales en los problemas de su gimnasio, lo cual causo que sea el más fácil de obtener una medalla. Skyla su mejor amiga a veces estaba ahí para apoyarla en una que otra batalla, pero la peli roja debía estar también en el suyo. –No se si estoy lista para tomar el puesto nuevamente, se que emolga quiere luchar, pero no quiero luchar para perder a los dos minutos contra un novato.- aquello que dijo la joven, en sus palabras había frustración al no poder vencer a nadie. Los Pokemon de Elesa son eléctricos, ellos heredaron de su entrenadora una personalidad chispeante.

-Elesa, tu puedes vencer a cualquiera, ere fuerte y hermosa además de que eres muy lista- dijo el azabache mientras tomaba a Elesa y la miraba a los ojos, aquellos ojos que hipnotizaron a Ash. –Sé que parece difícil, y lo es… pero no tienes nada de que preocuparte ya que yo estaré ahí contigo. Sí soy fuerte, pero lo soy gracias a que jamás me di por vencido ya que mucha gente creyó y cree en mí.- aquellas palabras fueron un detonante en el interior de la líder de gimnasio que hace tiempo no sentía… ella sintió que la electricidad que sentía cuando peleaba con alguien ya sea novato o veterano, sintió lo mismo que sintió cuando modelaba los primeros años… ella sintió que una parte que hace mucho se había ido regreso con aquel joven que no sabe de moda y que en esos momento tenía puesto un vestido de ella.

-Tienes… ¡tienes la razón Ash! No me daré por vencida y luchare por mi licencia- dijo la joven mientras tenía en sus ojos la misma determinación que tenía Ash cuando inició su viaje.

De repente un ruido se escucho en la habitación mientras las mejillas de la modelo se tenían de un lindo color rojo. De repente a Ash se le formo una sonrisa. Ya eran casi las 7:00 am y la peli negra tenía hambre, de hecho aquel ruido extraño era familiar para Ash, la hermosa modelo que le estaba abrazando recostada sobre él tenía hambre. Para Elesa era algo vergonzoso lo que acaba de pasar y su cara estaba colorada por esa razón.

-No te rías de mí- dijo la colorada Elesa mientras miraba como los cachetes de Ash se inflaban por contener la risa, a lo que ella respondió jalándolos. –No te rías… además dijiste que me harías el desayuno- dijo la joven modelo enojada según ella.

-Ya tranquila… auch… eso sí dolió- dijo Ash mientras se sobaba las mejillas coloradas por los jaloneos de Elesa. Después de esto Ash se levanto de la cama mientras se estiraba un poco en cambio Elesa estaba de brazos cruzados mirándolo "molesta". Ash vio la cara de la joven que lo enamoro y sencillamente sonrió pues sabía que él la amaba y que ella no estaba molesta en sí. Los ojos azules de Elesa se posaron en los ojos caramelo de él como lo habían hecho ayer que ella iba a cometer una locura. Aquellos ojos la hacían sentir feliz y protegida.

-Lamento lo de ayer-

Elesa puso una mirada triste al momento que recordó nuevamente que ella se quería quitar la vida. Sus ojos se llenaron de lágrimas. Ash se sentó en la cama y pasó sus manos secándolas.

-Ya pasó, lo mejor será olvidar ese momento. A veces podemos cometer locuras, pero siempre hay alguien que estará ahí para evitarlas dependiendo de que sea lo que hagas. Lo que ibas a hacer no estaba bien, pero me alegra haber llegado, pues no podría vivir sin tí.- dijo Ash mientras veía como las mejillas de Elesa se tornaban en un rosa rojizo mientras sus ojos brillaban. –Sabes me siento feliz de…-

Ash no pudo continuar ya que su modelo se lanzo sobre él. La peli negra no pudo aguantar derramar unas lágrimas al saber que Ash siempre estaría junto a ella. Ash se sentía feliz de que Elesa se empezara a recuperar de manera rápida, él sabia que aquella joven que le conquistó con el tiempo su corazón, estaba enterrada en lo profundo de su corazón. El azabache beso de manera tierna la cabeza de la joven la cual sonrió mientras sus mejillas se tornaban rojizas por tal acto por parte del chico.

-Ash- eso era todo lo que pudo decir la chica mientras miraba como su chico especial le mostraba su cariño.

-Vamos Elesa- dijo Ash mientras pasaba sus manos por la suave cara de la modelo, por lo cual pudo sentir el ardor en las mejillas d ella. Ambos se miraban para después salir del cuarto para dirigirse a la cocina. Elesa fue la primera en bajar las escaleras ya que ella quería ir por su atuendo de Chef el cual estaba en la cocina. Ash después bajo ya que se puso un par tenis que traía por suerte la noche anterior ya que Elesa lo dejo ponérselos. Cuando el joven peli negro entro a la cocina vio a Elesa vestida como chef y se rio de que ella se hubiera puesto un bigote estilo italiano. Elesa se molesto, pero también soltó una carcajada ya que ella se sentía feliz.

-Bueno Elesa, ¿has comido panqueques?- pregunto el joven de pueblo Paleta a la modelo mientras miraba como Elesa asentía. –Bien, pues eso es lo que vamos a desayunar- dijo Ash mientras sacaba del refrigerador de la modelo leche, huevos, mantequilla light. –Ok, Elesa puedes traerme un tazón y harina- dijo el azabache mientras la líder de gimnasio le daba un saludo tipo militar y se iba a buscar al tazón. –Sí, es muy juguetona como dijo Roxxie o Skyla.-

Después de encontrar el plato Elesa se dirigió a donde estaba Ash. –

-Aquí esta el tazón Ash.- dijo Elesa mientras ponía el tazón a lado de la estufa para después darle otro saludo militar al joven de ojos chocolate.

-Muy bien, es hora de preparar este delicioso desayuno. Te parece si le ponemos fresas- pregunto Ash mientras tenía a lado aquella fruta que era la favorita de la modelo la cual le brillaron los ojos al momento de ver a esa deliciosa fruta de color rojo. –Bueno, creo que la agregare.- dijo Ash mientras agarraba un cuchillo que estaba muy cerca de donde estaba Elesa y empezó a picar, de repente el azabache noto la cara de Elesa la cual ya no mostraba felicidad.

-¿Ocurre algo?- pregunto Ash acercándose a la modelo. El joven sabía perfectamente que la peli negra no superaría tan fácilmente el hecho de que se quería quitar la vida anoche, aunque se puede decir que ella por otro lado estaba feliz de estar con Ash. Elesa rápidamente lo miro y lo abrazo.

-Gracias por todo- dijo Elesa mientras unas lágrimas se formaron en sus ojos y antes de que cayeran Ash logro secarlas con su mano mientras notaba lo hermosa que siempre ha sido y será la líder de gimnasio más electrizante del mundo.

-Elesa… se me olvido decirte algo muy importante.- dijo Ash mientras tomaba a la modelo y la miraba más serio. Sin que Elesa se resistiera ya que no lo podría hacer, el azabache le dio un beso en sus dulces labios. Esos labios que ayer, eran como probar una dulce fruta de la pasión al ser suaves y tiernos. Elesa cerró los ojos al igual que Ash y se dejo llevar por el momento, su mente había bloqueado el recuerdo de anoche mientras sentía como dentro de su boca se metía un intruso cosa que ella hizo al igual que Ash. Las lenguas de ambos se tocaron y exploraban el interior de la boca del otro para después regresar a su origen. Ambos, Ash y Elesa abrieron los ojos mientras sentían el amor del otro. –Elesa… qu-quieres… quieres ser mi novia- dijo nervioso y rojo Ash por la pregunta que le acababa de hacer a la mujer más hermosa para él que aunque pasaron cosas tristes entre ellos el destino hizo que se reencontraran.

-Sí Ash… quiero serlo- dijo feliz llorando ya que una de las cosas que hace tiempo había soñado se hacían realidad frente a sus ojos. Ahí estaba el parado, vestido de la misma manera que ella se vestía para los gimnasios. Ella tomo a Ash del vestido y le planto un beso en la mejilla mientras para después posar su cabeza en el pecho de esté mientras los brazos de Ash la rodeaban de manera tierna. –Siempre… he querido serlo- dijo mientras sentía los latidos de Ash.

Después de cierto tiempo ambos jóvenes se separaron para después mirarse. Ash debía preparar el desayuno, así que Elesa le ayudo. Ella vacio la leche en el tazón junto a la harina la mantequilla y los huevos. Después de eso Ash saco una batidora y empezó a batir la mezcla para después agregarle los trocitos de fresa. A la peli negra le gusto mucho la mezcla y la empezó a probar con sus dedos hasta que Ash se la quito por lo que hizo un puchero. Después de unos quince minutos estaba listo el desayuno.

-Vamos Ash que aun te falta mi desfile de modas- dijo la modelo la cual ya se había cambiado de vestuario luciendo un vestido amarillo con detalles en negro, unas pulseras de color azul, unas mallas de color negro y unas botas café. Por su parte Ash no se ha podido cambiar y se lamentaba de haber dejado que Elesa se cambiara y él no, más aun por prometerle ese desfile de modas.

-Ya esta, tranquila.- dijo Ash mientras llevaba una montaña de panqueques en dos platos a la mesa. –Bien, espero que pronto me pueda cambiar ya que debo de ir al centro Pokemon y no pienso ir vestido de esta manera ridícula.- dijo Ash mientras se preparaba para agarrar una de esas delicias, cuando de repente su novia le quito el plato. –Elesa, ¿por qué me quitaste mi desayuno?- preguntaba Ash mientras miraba a su novia con el seño fruncido.

-Dijiste que mi ropa es ridícula… discúlpate- dijo Elesa enojada mientras sostenía el plato de Ash. Ash se arrepentía por dentro, pero tenía que admitir algo, extrañaba su chaleco y sus jeans, pero no podía negar que la ropa de Elesa era suave, más suave que la de él. Eles seguía mirándolo y parecía que seguiría igual hasta que…

-Me disculpo, no debí decirlo, pero extraño mi ropa pero debe de admitir que es muy suave.- dijo Ash sonrojado por esto último.

Elesa no podía creer lo que acababa de escuchar, Ash se había disculpado, de hecho la joven modelo pensaba llevar esta discusión un poco más… y eso haría.

-Así, pues fíjate que no te creo nada- dijo Elesa mientras en su interior esperaba que Ash comenzara una discusión. –Tu siempre odiaste mi forma de vestir, así que no vas a comer ni un panqueque- afirmo una vez más Elesa al joven azabache el cual analizaba detenidamente la situación en la que estaba. –"Solo espero que esta pelea no se lleve a mayores y que Ash se enfade de verdad conmigo"- decía preocupada en sus adentros la líder de gimnasio quien no quería pelear con su amor de manera horrible.

-Sí te doy un beso, ¿me creerás?- dijo Ash quien logro analizar los ojos de Elesa y dar en el clavo. Ash vio los ojos de Elesa, la reacción que esos diamantes tuvieron al decir dio en claro que ella quería pelear, pero para demostrar un amor de pareja. -¿Qué dices Elesa?- decía Ash mientras un tono rojizo apareció en su suave piel color melocotón. La modelo estaba impresionada, su corazón latía por mil y ahora le llegaba algo a la mente… sí quería un beso.

-T-te perdono s-sí me lo das- dijo nerviosa y a la vez avergonzada mientras Ash le daba un tierno beso. Ambos se sentían felices con los besos del otro, pero le llego a la mente cierto obsequio que elaboro ella misma para Ash hace mucho tiempo. –Ash, ¿me puedes esperar un momento?- dijo Elesa mientras se paraba de su asiento.

-Sí, claro- dijo el azabache un poco confundido.

-Gracias- dijo Elesa para salir corriendo rumbo a las escaleras y de ahí a su cuarto. –Muy bien traje, sé que estas aquí- dijo mientras buscaba en su armario un baúl en donde había accesorio para el cabello, bufandas y cuadernos con algunos dibujos de diseños de ropa. De repente sacó un cuaderno y lo hojeo mostrando un dibujo donde aparecían ella y Ash de frente tomando una bebida. –Ojala un día pueda pasar esto- dijo la peli negra mientras pegaba a su pecho el cuaderno y sonreía por tener un novio así. Después arranco el dibujo del cuaderno para guardarlo y seguir con la búsqueda. De ahí saco una caja que decía zapatos de invierno, pero al abrirla mostraba un traje azul, siendo más especifico una chaqueta color azul eléctrico con detalles en blanco y negro así como unos jeans de color negro y un poco rasgados. –"Espero que a Ash le guste mi regalo, no quiero que se moleste por el hecho de que lo obligue a vestir como está, pero también lo obligare a ponerse un vestido rojo jeje. Aunque lo que más me preocupa es que le quede, pues él esta más alto que antes"- pensaba la modelo mientras veía aquel vestuario que le quedaba perfectamente al entrenador de Pueblo Paleta.

Mientras tanto Ash miraba como los panqueques desprendían humo diciendo que todavía estaban clientes, su estomago exigía comida. –"Debes de esperarla, ella te esperaría a ti ¿verdad? No, no dudes de ella"- se decía así mismo Ash quien al oler los panqueques ya no soportaría mucho más tiempo. De repente apareció ella.

-Ash cierra los ojos- dijo Elesa mientras miraba como sus novio tenía hambre además de tener un gran autocontrol a diferencia de la mayoría de las veces que se vieron antes. Elesa estaba nerviosa, ya que no sabía como reaccionaría Ash ante este regalo, pero estaba claro que esperaba que le gustara a su querido entrenador. -¿Los tienes cerrados?- preguntaba Elesa mientras miraba a Ash con los parpados abajo asintiendo. –Extiende tus manos- dijo la peli negra mientras observaba como Ash las extendía, después de esto deposito la ropa en sus manos. –Abre los ojos.- al decir esta acción el azabache obedeció y grande fue su sorpresa al ver un traje de entrenador muy bien diseñado frente a él.

-¡Wow! Elesa, este traje esta genial. ¿Tú lo compraste?- preguntaba el azabache mientras inspeccionaba cada parte del traje.

-No- respondió la modelo con una sonrisa.

-¿Entonces?- preguntaba nuevamente el entrenador mientras se probaba la chaqueta.

-Yo misma la diseñe, yo la que viste y hace trajes ridículos- dijo la modelo mientras miraba como Ash se paraba de su asiento y con sus brazos la juntaba a ella más cerca de él.

-Lamento mucho haber dicho que tus trajes son ridículos, cuando la verdad te hacen ver muy lindos. Eres la mejor Elesa, eso debes saberlo.- dijo Ash mientras pasaba su mano por el rostro de la hacia la cual sentía un fuego en su pecho, ella sabía que Ash también lo sentía y es verdad. –Te parece si terminamos de desayunar, para después hacerte tu desfile privado para más tarde pasar por pikachu y de ahí al consejo- preguntaba Ash mientras la chica le daba un beso en su mejilla lo cual le sonrojo mucho.

-Sí, pero recuerda que yo soy la que te voy a vestir, y descuida, parece ser que a ti te quedan muy bien mis trajes y todo lo demás.- decía Elesa mientras abrazaba más fuerte a su novio y reposaba su cabeza en el pecho de esté. –Solo recuerda que tu eres mío, solo mío.- dijo de manera dulce y celosa la modelo mientras sentía como su novio reposaba su mentón en su cabeza haciendo que ella se sintiera feliz, aquella felicidad que jamás pensó que volvería a tener pues ella jamás hubiera imaginado que el amor la ayudaría a salir de la oscuridad en donde estaba ella. –Ya podemos desayunar- dijo la peli negra mientras ella y Ash rompían el abrazo.

-Muy bien, ya tenía hambre- decía Ash mientras se sentaba haciendo que Elesa soltara una pequeña risa la ver a Ash así.

-"Sí, parece que aun sigue siendo el Ash de antes"- pensaba ala modelo la cual se sentó a disfrutar de ese rico desayuno a lado de su novio.

Después de desayunar, Ash y Elesa subieron a la recamara de esta, para que después cada uno de ellos se bañara. Ash lo hizo primero, durando exactamente cerca de ocho minutos, Elesa fue la que más tardo, alrededor de treinta y dos minutos, pero cuando termino de bañarse, solo se puso la ropa interior, para después llamar a Ash. Cuando Ash entro al baño pudo apreciar la bella figura de su novia, aquella hermosa piel color melocotón que es muy suave, pero algo la opacaba, esas heridas que ella tenía en el abdomen producto de mucha presión y dolor que tenía ella dando como resultado un auto-castigo. El azabache estaba sonrojado al ver a la modelo; Elesa además de ser modelo de ropa, lo es de trajes de baño y lencería, pero es la primera vez que siente pena, lo cual no debe de ser con su basta experiencia en el modelaje.

-M-me puedes-s curar l-las heridas- preguntaba de manera nerviosa la modelo la cual estaba roja y se tapaba para evitar que Ash la observara.

-S-seguro- decía Ash igual de nervioso que Elesa. El joven azabache fue a buscar la pomada para cortadas y cicatrices que había usado la noche anterior con Elesa. Cuando Ash la encontró fue a donde estaba la peli negra la cual se sentó en la taza ya que le había bajado la tapa. Ash veía a un hermoso ángel sentado ahí -¿Te dolió cuando te bañaste?- pregunto Ash mientras Elesa asentía, Ash notó que el abdomen de la chica estaba mojado, por lo que precedió a agarrar una toalla y secarlo. –Elesa, te va a doler, pero la pomada se tiene que aplicar en seco- dijo el azabache mientras su novia le daba la señal para que la secara.

Ash suavemente seco el abdomen de la chica, la cual le dolía mucho cuando la toalla tocaba su piel. Ella apretó los dientes mientras las lágrimas amenazaban con salir. Ash notó esto y procedió a masajearle suavemente con la toalla, cosa que logro sacar entre dolor una risa a Elesa. Una vez que estaba seco su abdomen, se procedió a que las heridas recibieran el ungüento. El joven entrenador como en la noche anterior procedió a untar la pomada suavemente mientras le daba un masaje a su novia. Elesa soltó unas lágrimas por el dolor que estaba presente pero le encantaba que Ash le sobara y le masajeara su abdomen.

-Ya está- respondió el azabache finalizando por completo. –Ya no llores Elesa, se que dolió pero por favor, no me gusta verte llorar.- dijo Ash mientras limpiaba una lágrima que había bajado por la mejilla de Elesa la cual se sentía feliz de tener a Ash junto a ella. El dolor era insoportable, pero él de alguna manera aliviaba el dolor. –Elesa- dijo Ash mientras miraba como la joven pasaba su mano por el rostro de esté. Ella sonreía de manera tierna, irradiando un aura totalmente diferente al que estaba presente ayer.

-Ash, ¿crees que conseguiré tener mi licencia aún?- pregunto Elesa, mientras Ash le dio una sonrisa.

-Sabes que yo te estaré apoyando para que recuperes todo.- dijo el joven azabache mientras le daba un beso a su novia cosa que ella ecpto gustosamente. Después de aquel beso Ash tomo la palabra nuevamente.

-Recuerda, tienes que creer en ti. Sé que Skyla va a estar ahí apoyándote, yo estaré ahí junto a pikachu apoyándote.- decía Ash mientras le daba la mano a la modelo para que se levantara. Elesa tomo la mano y se paro para dedicarle a su novio una sonrisa de una ganadora.

-Y vestir a Pikachu con la ropa que le haré- dijo Elesa mientras Ash se reía en su interior por eso, pero en cierto C.P. un roedor se levanto asustado, mientras una joven de cabello largo violeta y tez morena estaba junto a él.

-¿Estas bien Pikachu?-