Les pido disculpas a todos mis seguidores y los que esperan la continuación de este trabajo. Se me es difícil estar al ritmo de los estudios por lo que no va a haber continuaciones seguidas. Lo lamento para aquellos que desean mis trabajos más seguidos pero espero regalarles un poco de diversión en próximas historias.
-El amor de un padre y una madre-
Ash estaba un poco nervioso, él no sabía que hacer o decir por así decirlo. Si bien firmó los papeles de adopción estaba muy nervioso ¿cómo debía cargar a una niña? ¿Acaso sería un buen padre? ¿Cómo debía cuidarlas? Eran muchos cuestionamientos que Ash se hacía mientras caminaba por ese pasillo mientras Elesa le tomaba del brazo derecho.
La peli negra estaba nerviosa. Ya había humillado a Ash por un rato pero ahora deseaba que él hiciese algo para calmarla. Pese a que ambos estaban de acuerdo con cuidar a las niñas, jamás se imaginaron lo que pasaría. Mewtwo había ayudado a Ash a salvar a la campeona de Sinnoh quien sufrió un accidente con el Equipo Rocket en Unova días antes y estaba en coma. Ash supo desde el inició lo que podría pasar pero jamás se imaginó que terminaría siendo aquella rubia, su maestra, la nueva niña que cuidaría junto a la modelo que no ha sabido sobre llevar su vida últimamente.
Ash volteó a ver a Elesa quien estaba sumamente nervioso por lo que pasaría. Ella se crío para ser una mujer atractiva que acaparase la atención de los medios, ella debería de saber sobre llevar la tensión que recaía durante las pasarelas. Ese no era el caso actual con la peli negra, ella estaba nerviosa sobre todo con las recién nacidas.
-Mi amor, tranquila, todo estará bien.- le dijo Ash a su novia quien le miró. Él trataba de estar tranquilo pero ella sabía que estaba en las mismas. Elesa sabía algo de él desde el inició y desde que lo empezaba a usar para ponerle trajes que van desde los de ella hasta los más finos trajes de hombre. Ash llevaba las situaciones de manera diferente y eso era algo que ella debería de saber. –Este es un gran paso ¿verdad?-
-Sí, sólo estoy nerviosa. Jamás pensé que mi vida cambiaría. Lamento hacerte pasar por esas humillaciones en el pasado, por haberte lastimado pero sobretodo hacer que te preocupes por mí.- esa sonrisa que se formo en el fino rostro de ella le daba una sensación de felicidad a Ash. Cuando ambos se conocieron, ellos eran opuestos pero pasaron los años y se llevaron mejor ya que él una vez le pidió de favor que le ayudase con a escoger la ropa adecuada y ella no se negó pero se burlo. –Sé que a veces, mejor dicho siempre puedo llegar ser una engreída y todo lo demás pero cuando te veo me siento…-
-Extraña, como si una sensación en el estomago naciera cómo en este momento te esta pasando.- él azabache vio la mirada de Elesa que dejaba en claro que no se esperaba tal respuesta de parte del joven. –Yo me siento así en estos momentos, no por ir por las niñas, bueno en parte sino porque estoy con una gran mujer que me saca una sonrisa con sus locuras y sé que vendrán más locuras.- Ash se acercó a su rostro y le depositó un beso en la mejilla mientras Elesa se sonrojaba un poco se aferraba más a Ash.
-Sabes cómo hacerme sentir especial Ashy.- dijo ella mientras trataba de contener su felicidad. Ambos llegaron a una puerta de madera que estaba al final de ese corredor. Sí la abrían a partir de ahora su futuro estaría escrito pero sí algo tenían en común los dos eran los riesgos a tomar. –Es hora.-
-Sí, así es.- expresó Ash mientras miraba la puerta dónde estaría la directora de adopciones. Él con su brazo libre, tomó el picaporte y comenzó a girarlo. La puerta se abrió mientras una luz iluminaba sus rostros.
Ash y Elesa vieron un hermoso cuarto decorado de color rosa dónde estaban unas cunas, a lado de una de esas camas para bebés estaba la directora Liliana con una niña entre brazos. La pequeña en hombros estaba dormida y arropada con una cobija, sus pequeñas manos estaban apretando la sabana de color blanco, esa pequeña niña tenía un pequeño mechón de cabello castaño. Esa escena, esa hermosa escena le daba a Elesa una imagen que jamás imaginó en el pasado, ella se veía a sí misma sentada en un sofá a lado de Ash con la niña entre sus brazos dándole mucho cariño además de que su novio le abrazaba y le daba besos a ella como a su hija. Los ojos platinados de la modelo brillaban al imaginarse tal escena que era hermosa.
-Hola chicos, estaba visitando a las niñas antes para ver cómo estaban y al parecer están bien.- explicaba la joven directora la razón de su visita ahí pero entonces noto la mirada de temor pero a la vez de curiosidad de la modelo más famosa de Unova. –Señorita Elesa.-
La nombrada se exalto un poco pero en eso vio una sonrisa en la directora.
-¿Te gustaría cargar a la pequeña Rosa?- preguntó la directora mientras miraba a la dulce niña dormir. Elesa soltó la mano de Ash quien se sorprendió un poco; ella comenzó a caminar para estar frente a la niña quien estaba durmiendo de manera tranquila. –De las tres, Rosa es la más tranquila por así decirlo.- explicó la mujer mientras le pasaba a la pequeña a los brazos de la peli negra quien estaba nerviosa al momento de recibirla. –Tranquila, no tiembles.- le dijo de manera calmada a la modelo.
-Tengo miedo.- respondió ella ya que no sabía que hacer. En su niñez ella fue cuidada por mayordomos y sirvientas. Su madre jamás estuvo presente con ella al igual que su padre. Nadie le decía como actuar ya que siempre tuvo el dinero para resolver las cosas.
-Tranquila mi amor.- Ash se acercó a lado de ella para ver a Rosa, la niña a la que le brindaría un hogar y que no la dejaría sola. –Sé que será difícil para ambos pero Liliana es mi amiga además de mi consejera en muchas cosas.- explicó Ash dejando impresionada a Elesa y con una pequeña porción de celos.
-Y cómo tu consejera te recomiendo que a Cynthia personalmente no la dejes sola. Ella no es de las que dormirá en una cuna pues tarde tres horas en calmarla.- explicó la directora un poco sobre la ex campeona de Sinnoh. Ash se impresiono y miró la cuna que decía Shirona para dirigirse a esa. Elesa no supo como pero ya estaba mejor en confianza cosa que noto Liliana. –Ella debe de ser cuidada por su padre ya que al parecer hay cosas que sencillamente recodará o que necesita saber, tú eres el más cercano a ella, Ash debes de cuidarla.- le dijo Liliana a Ash.
El azabache miró a dentro de la cama para bebés a una hermosa niña. Ella tenía sus mejillas rosas y un corto cabello dorado, estaba vestida con una ropa de dormir que decía "I Love You". Ash se sorprendió por eso pero también vio que estaba dormida junto a una gorra que él conocía perfectamente. El azabache pasó su mano por la pancita de la pequeña quien formó una sonrisa al sentir ese tacto de una persona que siempre fue especial para ella.
-Cynthia.- Ash no pudo evitar formar lágrimas en sus ojos. La pequeña estaba abriendo los ojos, al parecer Ash le había despertado pero no podía contener las lágrimas, no pudo ayudarla esa vez pero ahora la cuidaría. –Te quiero pequeña.- El cerebro de batalla paso su mano por la mejilla de la niña pero no pensó que está tomase con sus pequeñas manitas la mano de quien alguna vez fue su alumno y maestro.
-Ash.- dijo Elesa al ver cómo estaba su novio. Sabía que ellos dos, Cynthia y Ash, compartían un vínculo pero ahora sería deber de su novio protegerle a ella como a las niñas. –"Él a pesar de todo tiene ese lado más suave y emocional. Sé que cometería una locura si el no hubiera estado presente."- y un viejo recuerdo de él y ella se hicieron presentes.
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La lluvia caía mientras los rascacielos pareciesen que tocaban las grises nubes. La gente que trabajaba corría de un lugar a otro tratando de protegerse de semejante tormenta que azotaba la ciudad. Los pokémon se ocultaban dónde pudiesen estar. Una rubia, cierta rubia conocida en la ciudad estaba fuera de su gimnasio y lado de ella estaba un Pokemon de color negro con blanco y mejillas amarillas, parecía una ardilla.
-Emolga, es hora de que regreses a la pokeball.- la pequeña ardilla eléctrica se poso en hombro de la rubia quien tenía una racha de derrotas que no sabía por qué pasaban. –Tranquila, ese chico no le hizo daños a los demás.- le explico la rubia a su amiga Pokemon que no creía que su amiga y ama estuviera bien.
Unos pasos se escuchaban gracias a los charcos formados. El sonido de las pisadas alertó a la joven modelo.
-Lo siento el gimnasio esta cerrado por ahora.- explicó la rubia. Sus ojos veían a un hombre, pues esa impresión le daba pero no podía ver el rostro de esa persona que era cubierto por una sombrilla. En eso vio una cola en forma de un rayo que salía del contorno de la sombrilla. Emolga se emociono por alguna razón y saltó para correr y estar a los pies de la persona. -¿Emolga qué haces amiga?- preguntaba confundida la chica.
El sujeto se agachó y ya que con una mano sujetaba la sombrilla con la otra acarició la mejilla derecha de la Pokemon de Elesa.
-"Emolga no es así, al menos que sea Skyla o… ¿podrá ser que esa personas sea? Él está aquí, frente a mí".- La rubia se puso un poco nerviosa pues su Pokemon estaba siendo acariciada por un extraño que puede ser no tan extraño. –Di-Disculpa. – ella había hablado mientras el sujeto se paraba de nuevo.
- Tú, me preguntaba sí tú eres… perdón sí no eres quien creo que seas y…- la líder de gimnasio estaba nerviosa, ella deseaba mucho verlo de nuevo. Él era su mejor amigo. - ¿Eres Ash?- y así ella cerró los ojos para escuchar un no.
Una risa, una risa se escuchaba, aquella que era alegre y podía calmarte en ciertas situaciones.
Elesa abrió los ojos, ella veía cómo lentamente el sujeto levantaba el paraguas. Una chamarra azul celeste con negro así como podía ver un pokémon debajo de ella que no era de esa región. Vio esas mejillas, esa sonrisa y ese cabello desordenado y después vio los ojos, esos ojos de chocolate que le miraban de manera alegre. Ella apretó su atuendo con sus manos mientras se mordía el labio inferior.
-Elesa es un gustó verte de nuevo.- dijo ese chico con suma alegría.
-Pika- y su Pokemon, su fiel amigo en su hombro igual.
-Emolga.- y la pequeña Pokemon de Elesa se subió al hombro de Ash también se unió al dúo.
Elesa empezaba a caminar y se mojaba por las cantidades de agua que caían del cielo. Ella estaba con la mirada baja mientras apretaba sus puños. Ash notó esto y sabía lo que vendría después. A ella no le importaba mojarse, ella poco a poco se acercaba a él quien estaba con una sonrisa.
-Eres un idiota, sabes.- dijo ella sin alzar la vista. Ella se paró frente a él para después lanzarse a abrazarlo y llorar. -¡ERES UN IDIOTA!- gritó ella llamando la atención de pocas personas y Pokemon que estaban ahí. La líder de gimnasio sabía que él no era un súper héroe pero era su héroe.
Ash le abrazo mientras trataba de evitar que se mojasen ambos. Él sabía que se merecía esas palabras.
-Lamento preocuparte. Pero sabes que…-
-Siempre siendo un héroe… siempre cuidando de los demás.- decía ella entre sollozos mientras trataba de mantener ese cálido abrazo pero las lágrimas y ese sentimiento de impotencia le provocaban dolor hasta que sintió una leve presión en su cabeza.
-Siempre cuidare de ti y daré todo por ti.- esas fueron las palabras de él para después darle un beso en su cabeza.
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-"Esas palabras no fueron por nada. Él siempre ha estado cuidándome a pesar de que nos distanciamos por eso… por eso él estaba ahí. Yo siempre le preocupe y a pesar de todo yo no quería saber nada de él por vergüenza, vergüenza de que pensase algo de mí." – eran los pensamientos de la líder de gimnasio al darse cuenta de que Ash siempre estaría ahí para ella. Luego miró a la pequeña quien le mostraba otro lado de la vida y un lado que tiene ella y que pensó que no tenía. –Eres muy linda mi amor, eres muy bonita. – expresó la modelo para besar la frente de la niña.
La directora vería algo que no vio en mucho, un amor tan puro entre dos personas.
-"N tenía razón, ellos dos eran la pareja indicada para estas dos niñas. Pese a la situación actual de Elesa y los problemas que tiene, parece que él amor por Ash es más fuerte. Él no duda en protegerla o decirle algo que la tranquilice."- Su mirada cambió a Ash quien estaba jugando con una pequeña Cynthia que se metía los dedos del azabache en su boca de vez en cuando o reía al ver las caras de Ash. –"Él tiene lo que un padre debe de tener pese a que no vivió con uno, al igual que yo. Estos dos le darán a las niñas una vida diferente, una segunda oportunidad a las tres."- esos pensamientos de Liliana eran los pensamientos del mismo N quien fue el que presenció tan terrible accidente.
-Disculpe.- Elesa había llamado a la directora quien volteó a verla. -¿Puedo ver a la otra niña?- preguntó un tanto nerviosa Elesa quien estaba cargando a Rosa cómo toda una madre.
-Es tu niña ahora, jeje, puedes verla siempre cuándo debería ser yo quien te debería de pedir el permiso de estar aquí.- Liliana era alguien estricta pero también era alguien divertida y que miraba que todos estén bien. Hasta ese momento Elesa se dio cuenta de que Ash y Liliana compartían rasgos similares. –Por cierto, jamás dije mi nombre completo.-
Ash estaba sonriendo por mucho. Sí bien, la relación de Liliana y él era más intima por decir que ellos deberían de conocerse pese a que apenas de conocen.
-Mi nombre es Liliana Denise Ketchum, soy la prima de Ashton S. Ketchum- se presentó de manera formal para acercarse a su prima y abrazarlo de manera afectuosa para después darle un beso en la mejilla. –Y gané una liga en mi tercer intento.- dijo con una gran sonrisa mientras Ash estaba un poco molesto pero río por la actitud de su prima.
-E… Espera, s-son ¿son hermanos?- preguntaba Elesa quien había despertado a Rosa que amenazaba con llorar. Cómo si sus instintos maternales ocultos salieran a la luz, la peli negra sabía que hacer y empezaba a cantarle una canción de cuna.
-Mira mi niña, esa estrella en el cielo, papi y mami están junto a ti. Puede que a veces las estrellas se muevan y no las veas pero no estés triste que papi y yo junto a ti estaremos para quererte. Puede que las flores se vayan pero nuestro amor no…- esas palabras que salieron de la modelo, su bella y dulce voz dejaron impactados a los dos Ketchum y entonces Ash noto que Cynthia dormía plácidamente por lo que decidió taparla.
-Papi y Mami siempre te amaran mi pequeña. No llores, yo siempre estaré junto a ti.- Ash miró a su novia, muy diferente a la de hace varios días. No podía decir que estaba feliz, ella mejoraba día con día y eso cambiaría aún más. La modelo no pudo contener las lágrimas de una felicidad nueva que se mostró ante ella. –Siempre te cuidare.- expresó ella para darle un beso en la frente a Rosa.
Liliana al ver eso decidió que era más que suficiente, creía en las palabras de N como de Skyla. Ella vio la última cuna y de ella sacó a Hilda White, la hermana de Rosa quien estaba despertando. La modelo vio a la niña, no podía parar de llorar por alguna razón pero se sentía feliz.
-Esta pequeña es Hilda, ella es unos minutos mayor que Rosa según el expediente médico. No puede pasar una hora lejos de su hermana sin llorar.- Liliana se acomodó en un sofá mientras miraba a la pequeña que empezaba a sentir a su hermana lejos. Elesa sonrió y caminó pasa sentarse a lado de la prima de su novio y ver más de cerca a la hermana de la pequeña que sostenía en brazos. –Sé que serás una gran madre y sé que serás una gran esposa.-
Elesa estaba sonrojada, ella amaba a Ash y anteriormente se había imaginado una boda con él.}
-Sí, lo sé.- dijo ella con las mejillas teñidas de un color rojizo.
Ash escuchó eso y decidió unirse a ambas chicas mientras cargaba a Cynthia pero él la acurrucó para que escuchase los latidos del corazón de él. La directora notó esto y sonrió.
-Sabes que sí la mantienes así durante unos años ella ya no despegará de ti.- le dijo Liliana al azabache.
-Lo sé, pero no quiero sepárame de ella.- Ash estaba sacando a flote su lado protector, un lado que pensó no tener y que Mewtwo le mostró que podía tener cómo Ash le mostró que él también tenía derecho a amar. –Por cierto mi amor, te vez muy linda cargando a nuestra hija.- esas palabras que dijo Ash provocaron que la rubia se sonrojara y le sonriera.
-Gracias Ash.- respondió la rubia para ver que Ash se sentaba a lado de ella. Sin pensarlo le dio un beso cerca de los labios haciendo que él azabache también se ruborizara por la acción. –Eres el papá más lindo de todos.-
De repente la puerta se estaba abriendo y de ella entró cierta persona al cuarto. Elesa no le conocía, Ash lo conocía y Liliana se sonrojó al verlo. Vestido con un par de tenis, un pantalón café y una chamarra negra con un colgante de media pokéball, un chico que muchos conocen. Su cabello castaño desordenado mientras tenía esa mirada de ojos color café intenso. Él con su mirada buscaba a alguien y después de unos segundos lo encontró.
-Ashy-boy, ¿por qué no me dijiste que estarías aquí?- dijo aquella persona mientras miraba a Ash para después ver a Elesa y después ver a… ella.
-Gary ¿gracias por venir?- dijo Ash quien después vio a Gary viendo a su prima. Ash los miraba ambos tenían miradas cruzadas. Elesa supo lo que pasaba y entonces tomó a Hilda y cómo pudo acomodó a las dos niñas mientras la cargaba.
-Hola… Liliana- decía un Gary muy sonrojado.
-Q-Que tal Gary- decía ella en el mismo estado.
Quien diría que el campeón de Kanto estaría enamorado de la prima de Ash. Gary miró a otro lado como lo hizo la joven de ojos chocolate. El castaño había conocido a la joven antes pero apenas se enteró del lazo de sangre que compartía con su amigo y rival del alma. Gary después respiró profundamente y miró a Ash quien comprendió la situación.
-Ash, tengo la autorización-
Y bien hasta aquí el capitulo. Wow, jamás pensé que esa bloqueo fuera muy duro pero aquí está. El próximo capitulo veremos a Gary Oak con un mensaje importante. Hasta la vista mis amigos.
