Hola! Planeo terminarlo pronto, so… Espero que lo disfruten
Disclaimer: Demashita! Powerpuff Girls Z y todos los personajes presentes en esta historia no me pertenecen.
Mataría a Momoko. En serio, en definitiva lo haría. La había puesto entre la espada y la pared. Y ahora no le quedaba de otra que pasar por ese… suplicio. Miró hacia atrás, y se encontró con que sus amigas habían cumplido la promesa de seguirla donde fuera, hasta que cumpliera con el bendito reto. Gruño por lo bajo. Esas dos se lo pagarían; muy, pero muy caro...
-¡Matsubara!- escuchó que la llamaban desde el baño de hombres, a su costado, por lo que giró, encontrándose con su entrenador.
-Ah, buenos días, sensei- saludó con cierto entusiasmo; quizás podría salvarse del reto durante un tiempo más.
-Buen día.- Correspondió el hombretón, sonriente.-Te quería pedir un favor, Matsubara.- La chica alzó una ceja, pero no dijo ni una palabra, y puso sus manos en los bolsillos.- Necesito que busques a un chico por mí y le digas que lo espero en la cancha de baseball; lo que pasa es que empiezan las pruebas y no tengo tiempo de ir por mí mismo.
-Amm... claro,- dudó un momento, quizá no perdiera tanto tiempo, pero al menos se distraería un rato -¿a quién quiere que vaya a buscar?
-¿Conoces a los chicos Him?- preguntó con su voz grave; aunque, claro, la pregunta estaba de más, todos los conocían. Se hicieron populares en el momento en que pisaron el instituto por primera vez. -Necesito que busques al de cabello negro, Butch.- Y ese fue su fin.
Sus ojos se abrieron desmesuradamente, pero el hombretón frente a ella no pareció notarlo. Oyó unas risitas a su espalda y trató de inventar una excusa, pero el entrenador ya había empezado a alejarse a paso apresurado de la chica. Suspiró con pesar; al menos acabaría rápido.
FlashBack
-Como soy una muy buena persona- comenzó su amiga pelirroja -te daré algo... leve- Kaoru alzó una ceja, la mirada de Momoko decía todo menos 'leve'.- Tendrás que ir una semana completa con falda, a toooooodas partes- declaró con una sonrisa malévola.
-¡SÍ!- gritó la rubia entusiasmada.
-¡NO!- gritó la ojiverde, en cambio, horrorizada. -¡No, no, no! y mil veces no.- se rehusó contundentemente. -Preferiría besar a uno de los Him.
-No seas exagerada- Exclamó la chica del moño entre risas. Miyako, simplemente las miraba divertida.
-Habló en serio. Preferiría darle uno de esos besos de película a cualquiera de los Him que esta… atrocidad- aseguró, cruzándose de brazos. Y entonces una perversa idea cruzó la mente de Momoko.
-Bien, pues hazlo.- dijo con seguridad.
-¿Qué?- Kaoru se giró para mirar a su amiga, aterrada.
-¿Qué?- murmuró la rubia, como un eco, igual de impactada.
-Eso.- respondió con tranquilidad. -Si es lo que prefieres, tendrás que darle un beso largo a uno de los Him. Tendrás que besar a...- dudó un momento.- Butch.
Y entonces se desató el infierno.
Fin FlashBack
Varias amenazas, discusiones, sonrojos y burlas después, no le quedó de otra que aceptar su (según ella) cruel destino. Pero en ese momento, viendo la espalda de su contraparte no estaba tan convencida. Rogaba por que su suerte cambiara. Aceptaría lo que fuera en este momento: abrazar a Himeko, cargar una mochila llena de rocas o besar a Boomer, o inclusive a Brick. Aunque sus amigas le impedirían lo último, pero bueno. Y hablando de sus amigas... Miró a su espalda y ahí estaban ellas, dándole ánimos -y de paso, cerrándole el camino de huida-, por lo que respiró profundo y se acercó al grupo de gente que había alrededor del estúpido ese.
-¡Hey, tú, el idiota con chaqueta verde!- llamó fingiendo indiferencia, aunque los nervios se la comían viva. El aludido y todos a su alrededor se giraron, y el chico de verde reconoció la figura femenina frente a él; alzó una ceja y una sonrisa ladina apareció en su rostro.
-Matsubara, ¿qué pasa, amigo?- preguntó con fingida inocencia- Ah, cierto que eres una chica, ¿no?
Kaoru gruñó al oir las risas de los demás. ¿De verdad tenía que besar a ese imbécil? Hubiera preferido las faldas, pensó molesta.
-El entrenador te está buscando, algo sobre unas pruebas...- anunció, y una sonrisa malvada se asomó a sus labios- Pero como no pareces interesado, será mejor que me vaya y se lo diga.- Así, volteó, y echo a correr tan rápido como le dieron sus piernas. Sabía que a él le interesaban mucho esas pruebas, por lo tanto la seguiría... y podrían estar a solas.
Cuando llegó a un lugar lo suficientemente alejado de cualquier persona, pero cerca de las canchas, se detuvo y envió un mensaje a sus amigas indicándoles dónde estaba. Había dado una vuelta por un sector de la escuela, para ganar tiempo, pero ellas habían escuchado la conversación con el entrenador por lo que debían estar cerca.
Y entonces lo sintió llegar. Despegó la espalda de la pared y guardó el aparato sin llegar a ver la respuesta de sus amigas, aunque no lo necesitó. Ellas habían llegado justo tras Butch.
-¿Qué demonios te pasa?- le reclamó el moreno.
-Disculpa, pero no sé de qué hablas- respondió haciéndose la desentendida. El chico bufó.
-Como sea... ¿Dónde está el entrenador?- preguntó con el ceño fruncido.
-Ahh, en la cancha de baseball- respondió como si se acabara de acordar. Him comenzó a caminar en la dirección indicada, pero cuando pasaba junto a Kaoru, ella lo detuvo.
-Butch, espera...- lo llamó, luego de infundirse valor (y alejar el asco). Butch se giró, con una respuesta incisiva en la punta de la lengua, pero fue sorprendido por los labios de la joven, que lo tomó de la camisa y lo apegó a ella. Luego de unos segundos, el moreno pareció reaccionar y, contrario a lo esperado por Kaoru (y por todas en realidad), le devolvió el beso, con aún más fuerza.
Butch puso sus manos en la espalda baja de ella, y la morena paso sus brazos sobre los hombros de él, enredando las manos en su cabello. La lengua del chico acarició sus labios, tentándola a dejarlo entrar, cosa que hizo.
¡Dios! ¿Quién diría que ese cerdo idiota podría besar tan bien? ¿O, en cualquier caso, que ella le respondería de forma tan apasionada? Y entonces la mano del chico de coleta comenzó a bajar desde la espada de ella, arruinando el momento y regresándola a la realidad.
La morena lo separó de un empujón, gruñendo un "idiota" y alejándose rápidamente, directo hacia donde estaban sus amigas, y pronto, las tres se alejaron del lugar. Por su parte el chico parecía petrificado. Casi se podía ver el signo de interrogación sobre su cabeza. Se planteó seguirla y exigirle una explicación, pero antes de decidirse, el entrenador apareció y lo encontró, y lo presionó a seguirle.
Pero en la clase siguiente, cerca de una hora después, Kaoru agradecía ahora más que nunca que ese idiota estuviera en otro grupo. No podía sacarse el beso de la cabeza. Había sido solo un reto, un estúpido y asqueroso reto. Pero entonces ¿por qué no podía quitarse el deseo de volver a besarlo?
Apretó la mandíbula. En definitiva, mataría a Momoko.
Y bien, merece Review?
