Los personajes de Magi no me pertenecen,le pertenecen a Ohtaka Shinobu, yo solo los cogi para hacer este fanfic.

Capitulo 2: Cumpleaños, separación y comienzo de un viaje.

Habían pasado dos semanas, era el cumpleaños de Vitani y Sinbad caminaba de un lado a otro en su casa, pensando en las palabras exactas que decir. Se regaño así mismo porque parecía que estuviera pensando en una proposición de matrimonio, cuando no era así. Su madre no paraba de fastidiarle un poco, a lo que Sinbad respondió cruzándose de brazos e inflando las mejillas, para acto seguido reír. En parte tenia razón no se lo podía tomar tan en serio, era solo un regalo. Cogió aire y salio de su casa decidido a todo.

Camino hasta el pozo y allí estaba ella, jugando y riendo con los niños. Se quedo totalmente paralizado, tenia escondido su regalo en su espalda. Miro de un lado a otro nervioso, como buscando una excusa para acercarse hasta que uno de los niños lo vio y chillo su nombre para que se acercara. Sinbad cogió aire y a medida que se acercaba lo fue soltando poco a poco.

-¡Buenos días!-chillo bastante animado, Vitani se acerco a el con una sonrisa y puso una mano en su hombro.

-Buenos días, parece que se te hayan pegado las sabanas. Venga hay que irse a trabajar-le animo Vitani mientras pasaba por su lado para ir hacia el puerto.

-¡Vitani espera!-la detuvo cogiendo su mano, la chica se giro y miro a Sinbad sorprendida, mientras este soltaba su mano, cogía la otra y entre ellas dejaba una caja.-Feliz cumpleaños...-dijo en un murmullo.

A Vitani casi se le sale el corazón por la boca, abrió lentamente la caja para ver su contenido. Dentro había unos brazaletes, pensó que le habrían costado mucho trabajo a Sinbad, no podía aceptarlos bajos ningun concepto. Negó varias veces con la cabeza, en verdad agradecía el regalo pero no podía, seguro que si los vendía le darían suficiente dinero para la medicina de su madre.

-Sin...yo no puedo aceptar esto, es mucho lo siento yo...-iba a seguir hablando cuando Sinbad puso su dedo sobre sus labios.

-Solo acéptalo, no hay nada de malo es un regalo de cumpleaños venga vayámonos o llegaremos tarde.-Sinbad echo a correr para salir del pueblo, Vitani pego un suspiro y con una sonrisa se coloco los brazaletes.

A pesar de ser su cumpleaños, se tiraron todo el día trabajando, no volvieron a saber nada sobre aquel barrio en el que se habían metido pero las runas, parecían que eran parte de sus pieles como una marca de nacimiento. La madre de Vitani la había regañado al verla incluso trato de borrarla, pero le fue imposible. Sinbad por otro lado, no se la había enseñado a su madre no quería darle mas disgustos a la pobre, ademas era solo una marca y no le dio mucha importancia.

Los días pasaban como un suspiro, los meses como si fueran estrellas fugaces y los años volaron. Ambos jóvenes habían crecido bastante sanos y fuertes. Vitani algo mas alta que Sinbad, cosa que le seguía molestando al joven pero no tenia nada que hacer contra eso, sin embargo los problemas en Parthevia comenzaron a llegar. Estaban empezando a llevarse a los hombres al ejercito y con ellos se fue el padre de Vitani, a las semanas llego una carta del imperio diciendo que había muerto en batalla, días mas tardes traían su cuerpo para que fuera enterrado. La madre de Vitani murió por depresión y ella se quedo sola.

Sinbad por otro lado, aun conservaba a su madre pero ella estaba demasiado enferma y las medicinas cada vez costaban mas. Vitani, como solo tenia que mantenerse así misma le daba la mitad de lo que ganaba a Sinbad, este al principio se negó a aceptar su ayuda, hasta que un día se dio cuenta de que Vitani le ponía sus monedas en su bolsa y bueno, no se pudo negar.

Llego un momento en el que en Tison solo quedaba Sinbad y los niños pequeños. Todos habían marchado a una torre que había aparecido a la cual, llamaban calabozo. Vitani temía porque se llevaran a Sinbad también, era el único que le mantenía en ese mundo y si el moría...¿Que haría? No podía salir en busca de su hermano, al cual seguro que no reconocería y seguro que el a ella tampoco.

Un día la albina no había podido ir a ayudar a Sinbad al puerto pues, las madres le habían pedido a Vitani que se quedara cuidando a los niños de la aldea. La joven no sabia ni leer ni escribir así que, en vez de dar clases les enseñaba sobre algunos oficios. A las niñas las enseñaba a tejer y a los niños les enseñaba como arreglar casas. Ese día Sinbad trajo a un viajero al pueblo, se hacia llamar Yunan y se veía que era una buena persona así que no les molesto que estuviera allí.

Al día siguiente cunado Sinbad se iba a trabajar vino el imperio, reclamaban su presencia dentro de tres días para que fuera al calabozo. Las pesadillas de Vitani se estaban haciendo realidad y no tuvo fuerzas para enfrentar al Imperio, para ayudar a Sinbad. Se odio así misma por ser tan débil.

Por la mañana temprano, aun no había amanecido y Vitani se encontraba sobre el tejado de su casa mirando el cielo. De repente a su lado apareció Sinbad, seguro que se había subido sin que ella lo escuchara.

-Buenos días-le dijo con una sonrisa bastante animado, Vitani miro para otro lado sin poder mirarle a la cara. Claro que Sinbad noto aquello pues no era tonto.-¿Que pasa Vitani? Te ves preocupada.

-¿Como no quieres que lo este?-se abrazo así misma y apretó sus manos contra sus brazos, clavándose las uñas un poco.-El Imperio te llevara a ese calabozo...Sin, no quiero que te pase nada...

Una lagrima bajo por la mejilla de la chica, seguida de otras cuantas, se llevo las manos al rostro entre sollozos. Fue ahí cuando Sinbad comprendió cuanto le importaba a la chica. No se lo planteo dos veces antes de abrazarla, Vitani por un segundo se quedo sin aliento aunque bueno, entre ella y Sinbad no había secretos quizá el único secreto que había era que desde hacia unos dos años no veía a Sinbad como un amigo. Comenzaba a verlo como un rayo de esperanza, una luz a la que había que seguir y no dejar nunca marchar, un hombre que si se lo proponía podría hacer cualquier cosa. De esa manera Sinbad llego a su corazón y si, quizá estuviera enamorada de el, pero ella jamas seria lo suficiente buena para el joven.

-Vitani...¿Recuerdas la runa? Nada malo me va a pasar, porque se que por mas lejos que este tendré a una persona que estará pensando en mi, tendré una llama que arde como el mismo Sol esperándome. No importa cuanto tiempo pase ni donde estemos, porque siempre nos tendremos el uno al otro-le dijo el joven en voz baja, mientras se separaba de aquel abrazo y se ponía en pie.

Vitani alzo la vista, la luz del sol brillaba sobre Sin y le hacia parecer un dios. Sinbad extendió su mano y la chica no tardo ni dos segundos en cogerla. Cuando sus manos estuvieron juntas, tiro de esta para ponerla de pie con una sonrisa.

-Iré al calabozo y volveré, es una promesa Vitani.

-Yo se que la cumplirás Sinbad porque yo...confió en ti.

Todo estaba listo para la partida de Sinbad, este le pidió a Vitani que cuidara de su madre en su ausencia La chica acepto en seguida por Sinbad haría cualquier cosa y en esos instantes le estaba confiando a su madre, ella cuidaría muy bien de la mujer. Todos se despidieron del chico y este partió de inmediato hacia el Imperio.

Una semana mas tarde todo era muy extraño, como si al pueblo le faltara una gran parte, esa parte era Sinbad. La chica trataba de hacer todo lo que Sinbad hacia, no quería que cuando regresara todo estuviera patas arriba. Hasta que llego un carromato del Imperio, todos los del pueblo ya estaban preparando piedras y demás para lanzarles. Vitani por primera vez se planto delante de ellos con una mirada severa y de desprecio.

-¿Que queréis ahora? Ya os habéis llevado a todos los hombres de aquí, no tenemos nada largaos-la voz de Vitani sonaba cruel y dura como una piedra, no tenia miedo sabia lo que hacia.

-Venimos en busca de una joven, nos han dicho que es amiga de Sinbad, requerimos su ausencia en el palacio de Parthevia dentro de cuatro días. Si ella no se presenta mandaremos esclavizarla, son ordenes del rey por lo tanto mas le vale cumplirlas eso es todo.

La albina no se creía lo que había escuchado, si ya no les valía con Sinbad ahora para colmo la querían a ella. ¿Quien cuidaría de Esla? ¿Quien ayudaría ahora en el pueblo? Y lo peor de todo...¿Defraudaría a Sinbad? ¿Que debía de hacer? ¿Presentarse o ser esclavizada? Sinbad lucharía pero aun así...la mente de Vitani se fue llenando de preguntas a lo largo del día. Toco la runa que tenia en el brazo, tenia que pensar en algo y rápido pues no tenia tiempo. ¿Una decisión desesperada o una decisión pensada y acertada? Las cosas no podían haberse complicado mas para la joven...


Gracias por el review, no me lo esperaba para nada. Espero que disfruten de este fanfic tanto como yo, estoy disfrutando de escribirlo y que los siguientes capitulos les agraden. Gracias por el apoyo una vez mas y tratare de actualizarlo por aqui tambien.