N/A: Hola chicas! Gracias por el comentario anónimo de mi amiga supongo que es brasileña xD, muchas gracias por el comentario y espero este capítulo te guste, espero y los personajes me salgan bien, porque si es un poco difícil escribir con las personalidades de estos dos! Pero Hey hago mi esfuercito jejeje, espero y sea bueno, si no me avisan! gracias también por el follow, de paoladiaz026, Espero ver un comentario tuyo, me gustaria saber tu opinion, mil gracias pao... muchas gracias a todos :) por cierto los personajes no me pertenecen, si no a JK que nos deslumbro con esta saga increíble n.n
Capitulo 2
-Pansy ¡Déjame golpearlo!- dice Milly a mi lado, se había enterado de todo al día siguiente y yo era claramente incapaz de querer hablar del tema, como veía a todos entrar al Gran Comedor y mirarme con burla. Apreté el tenedor con fuerza que olvide por completo que me había lastimado en la mañana. Tuve un arranque de ira y rompí el espejo de la habitación al ver mi rostro pálido y con la nariz roja e inflamada, pues claramente pesque un resfriado al estar quien sabe cuántas horas en el Lago Negro, fue inevitable pues las palabras "Pug y Perro" aparecieron en mi mente en esos momentos, que rompí en maldito espejo y me corte la estúpida mano.
-Idiota-susurro por lo bajo, pero Milly aun así me escucha y me mira algo confundida
-¿Qué sucede?-
-Nada Milly, nada… sigue comiendo- le contesto para evitar que me mire con más atención, ¡Me siento tan observada por todos!... Componte Parkinson ¡Demonios! No dejes que te vean derrotada… Me digo mentalmente, pero no lo soporto cuando lo veo entrar al Gran Comedor riéndose junto con Blaise.
-¿A dónde vas?-me pregunta Milly al verme ponerme de pie y tomar mis cosas
-Al salón y no me sigas, quiero estar sola- salgo de ahí antes de que pueda decirme algo o detenerme
-¡Hey puggi! No te vayas…-escucho decir a Daphne entre risas mientras camino, no me detengo ni de broma, pero si le lanzo una mirada de molestia que ella ni siquiera ve.
-Tenemos que hablar- ¡Demonios! Siento mi cuerpo chocar contra el de él
-Tú y yo no tenemos nada de qué hablar Malfoy-le contesto lo más fríamente posible, cuando dejo de ver a Daphne para mirarlo a él.
-Yo creo que si Parkinson… te recuerdo que tenemos unas tutorías de Pociones pendientes- Rayos, no recordaba aquello, ¿Mi vida no podría ser peor?, aun así respiro para tranquilizarme, no puedo dejar que vea que me afecta estar a su lado, tengo que demostrarle a este idiota que puedo tener mis clases de tutoría sin afectarme su presencia o lo que opine de mí. – ¿No piensas decir nada o qué?-
-Hora y lugar-
-Salón de Pociones a las 6 pm-
-Bien- lo empujo al pasar sin decir nada más mientras lo escucho gritar que no llegue tarde ¡Maldito engreído de AH! Lo detesto tanto y a la vez no puedo dejar de sentirme incomoda con su presencia, esto no debía dejar que pasara.
Yo sé que un Malfoy´s jamás se disculpa, pero tenía la necesidad de hacerlo con ella y lo había planeado hacer en ese momento que la vi que saldría del Gran Comedor, pero su contestación y su forma de mirarme como si no fuera importante en su vida, me hizo enfurecer. Puede que me sintiera mal y que esta enana me guste de una forma inusual que no se cual sea, pero tampoco me voy a rebajar, ¡Soy un Malfoy por Merlín! Así que lo único que se me vino a la cabeza fue lo de pociones, no cruzamos más que esas cuantas palabras y no pude sentirme más molesto.
-Vamos Draco, tengo hambre-escucho a Zabini decirme por un lado
-Tu ve, tengo algo que hacer- le digo cuando lo dejo ahí y me encamino hacia donde Pansy se había ido
-¿Qué cosa?-
-No es de tu incumbencia Zabini-le gruño entre dientes molesto ¿Por qué tiene que ser tan metiche?, sin decirle nada más salgo del Gran Comedor y la visualizo caminar unos metros más adelante, la sigo sin que se dé cuenta de mi presencia hasta que llega al salón y me escondo por una estatua que me da una buena visualización de lo que hace… se ve tan bonita con el ceño fruncido...
Me dejo caer de sopetón en la silla mientras suspiro cansada, siento como el resfriado se está intensificando, me pica la nariz, los ojos y siento la garganta tan seca, y para variar mi cuerpo se siente tan cansado que lo único que me gustaría seria estar en mi habitación, tomando un delicioso chocolate caliente con malvaviscos.
-¡ACHU!- oh rayos, me doy cuenta que aquí es donde empieza mis ataques de estornudos, trato de buscar un pañuelo dentro de mi mochila cuando -¡ACHU!- otro más sale y luego otro y otro y otro y otro. -¡AH MALDITA SEA!- grito frustrada y aventando mi mochila, pero la banda de ellas aferra a mi mano lastimada, haciendo que duele como el demonio y la herida que había curado se abriera de nuevo – Rayos- susurro al ver como cada vez sale más sangre, me quito la bufanda y la envuelvo en ella, pero no puedo evitarlo y un ataque de ansiedad entra en mi sistema derrumbándome al piso mientras lloro con fuerza.
-Pansy…- mis ojos se abren de inmediato con sorpresa y me levanto lo más rápido posible, no había reconocido la voz hasta que lo vi, rodo los ojos con cansancio al verlo ahí parado como si en verdad estuviera preocupado.
-¿Qué Malfoy? ¿Nunca has visto a una persona llorar?- le suelto con desprecio
-Pansy yo, no creí que en verdad te importara tanto lo de ayer…-
-¡Oh por Merlín! ¿Enserio? ¿Crees que todo gira alrededor de ti cierto?- le grito con furia, aunque estoy más molesta conmigo mismo, porque una parte es cierto, todo tiene que ver con él, todo. Pero en esos momentos estaba harta de él, de su estúpido rostro perfecto, de esa boca rosada y sus ojos grises, pero soy Slytherin y se cómo ocultar mis emociones, no le daría el gusto. Quería decirle tantas cosas, pero el murmullo de Alumnos que se acercaban me hizo componerme, me quite las lágrimas de los ojos, me acerque un poco y lo mire fijamente. – En estos momentos Malfoy eres lo que menos pasa por mi cabeza… de hecho, no me interesa saber de ti, así que hazme un maldito favor y no me dirijas la palabra al menos que sea para las tutorías de Snape- veo como su cuerpo tiembla un poco, y no sé cómo interpretar eso…
-Bien- lo escucho decir con furia cuando toma asiento al momento que todos comienzan entrar al salón y yo solo me quedo ahí parada, algo extraña por la forma en que… bueno que más da.
No puede concentrarme en mis clases ese día, las palabras de Parkinson aun resonaban en mi mente y no tenía ni la menor idea de que hacer, cuando la vi tirarse al suelo del salón y llorar de esa manera algo dentro de mí se sintió terriblemente mal, quise hablar con ella pero como era de esperarse no pude o más bien ella comenzó a decir todo aquello que claramente me molesto.
-Yo digo que te la folles amigo, claramente necesita eso para que sepa que todas una vez de probarlo, no se pueden resistir- el consejo de Blaise me molesto, pero tal vez era lo que yo necesitaba más que ella, si esto tenía que ser, tal vez era tensión sexual hacia ella en especial, como una necesidad o algo por el estilo y tal vez después de tenerla, estas sensaciones se irían.
-No creo que pase Blaise… dudo que llegue a pasar siquiera-
-¿Por qué tan seguro Nott?- y ahí va mi orgullo de nuevo, escuchar que yo no pueda lograr algo me molesta de sobremanera y me lleva hacer impulsos.
-Amigo… la humillaste frente todo Slytherin, sería un poco idiota si cayera ¿no crees?-
-En eso tiene razón-
-Soy un Malfoy, no importa lo que diga o haga todas terminan a mis pies- les dije arrastrando las palabras con molestia, y no miento cuando lo digo.
-¿Estas muy seguro cierto?- el tono que Blaise utilizo me hizo saber que algo se le vino a la mente, rodé los ojos y me levante para salir antes de que cometiera un error- Inténtalo con ella ¿O es que tienes miedo que todo el mundo sepa, que ni siendo Malfoy lograste tirártela después de todo aquello que le dijiste?- justo en el blanco Zabini… ¿Por qué demonios tenían que saber mi punto débil?
-Yo no tengo miedo de nada Zabini- me gire para mirarlo fijamente con molestia
-Bien, entonces pruébalo… hoy mismo, en tus clases de tutoría- quería partirle la cara en dos, algo dentro de mi sabía que era un terrible error, pero ya no había vuelta atrás.
-Hecho- fue lo último que dije antes de salir del cuarto y bajar a la sala común
-Son las 6 Malfoy, no dijiste no me gusta que me hagan esperar- y ahí estaba mi víctima, con los brazos cruzados y la mirada molesta. Sé que puedo hacerlo, algo dentro de mí sabe que Parkinson caería rendido ¿Pero quería hacerlo? ¿Quería que fuera de esta forma? Sin embargo las palabras de Zabini aun resonaban en mi cabeza y yo no dejaría que nadie dudara de mi apellido, aunque esto fuera un GRAN, ENORME Y TERRIBLE ERROR.
