Capítulo 5

-¡Deja de pensar en el!- me grita y ahora me arrepiento de haberle contado todo. Después de esa noche en que Draco me tomo, él se fue a su casa para la navidad y yo me quede en el castillo. Ya había pasado una semana de ello y simplemente no podía dejar de pensar en el, y ahora para el colmo discutía con Millie.

-No es tan fácil ¿Si?

-¡Pansy por Dios! El prácticamente te violo- me estremezco cuando la escucho, realmente no lo veía así

-No es así Millie. Yo también lo quería- me le susurro un poco apenada

-¿Cómo puedes decir algo así?

-¡Porque es la verdad! ¿De acuerdo? ¡Una parte de mi quería sentirlo!- comienzo alterarme y le grito.

-¡¿Acaso te estas escuchando?! – se pone enfrente de mí y me toma de los hombros sacudiéndome un poco - ¿Qué creías? ¿Qué acostándote con el todo lo que sentías se acabaría?

-No. Yo solo quería que me dejara tranquila…

-¿Dándole lo que quería?

-¡Sí! – Me alejo de ella al otro lado de la habitación - ¡Pensé que, tal vez dándole lo que quería dejaría de jugar con mi cabeza, y que por más que doliera, tan siquiera ya no me molestaría, me dejaría en paz, por eso evite que me besara, porque si lo dejaba sucumbiría ante él y dolería más! ¡Pero estaba equivocada, después de aquello me dice todo eso, y vuelvo a confundirme y no puedo dejar de pensar en él!

-¿No lo vez cierto?

-¿Qué?

-¡Está usándote! – Me vuelve a tomar de los hombros para que la mire fijamente- Es un Malfoy, lo único que quiere es envolverte para poder tomarte cuantas veces se le antoje. Igual que a todas las demás. El no ama, ni le importa nadie más que él.

-Bien. Tal vez yo deba hacer lo mismo – mi expresión cambia a una más fría

-¿Qué? No Pansy, tú no eres así.

-Pues tal vez debería empezar a hacerlo. Estoy harta de que todos en esta maldita casa me traten como se les dé la gana. Así que de ahora en adelante cualquiera que intente algo encontrar mía, conocerá realmente a Pansy Parkinson y lo perra que puede llegar a ser.

-¡Pansy espera!- escucho gritar a Millie cuando salgo del cuarto, pero no me detengo ante nada. De ahora en adelante las cosas iban a cambiar.

Los últimos días de vacaciones de navidad, no hablaba con nadie, ni siquiera con Millicente que trato mil maneras de acercarse, para tratar de hacerme entrar en razón, pero simplemente la dejaba con la palabra en la boca. Para cuando acabaron las vacaciones de Navidad, me encontraba en el Gran Comedor, Malfoy y sus compinches aun no llegaban y eso me estresaba un poco, quería saber que sucedería en cuanto llegara, y mostrarle a Malfoy que yo también podía jugar su juego.

-Pansy, por favor… podemos hablar- Millie había llegado a sentarse a un lado mío, tome un respiración profunda para no descontrolarme.

-No tenemos nada que hablar ya tome mi decisión.

-¡Pansy, no puedes estar hablando enserio! – me exclama en un susurro para que nadie más escuche.

-Si no vas apoyarme, te sugiero que no te metas. No dejare que nadie se meta en mi vida nunca más y eso te incluye a ti. No me quieres de enemiga- le digo con tanta firmeza que veo el terror en sus ojos.

-Bien, solo no vengas conmigo cuando te arrepientas de lo que estás haciendo- me dice levantándose furiosa

-¡No lo hare!- le grito fuertemente que todos me voltean a ver, pero no me importa, porque lo siguiente que veo es a Malfoy enfrente de mí, me toma un poco desprevenida, pero reacciono en seguida.

-¿Qué? ¿Te gusta lo que miras Malfoy?- le digo y le sonrió con arrogancia, el me mira sin saber que decir - ¡Nott, que alegría verte! ¿Te divertiste en estas vacaciones?- le digo rápidamente a Theo que me mira confundido, le hago señas para que se siente en mi lado. Mira a sus amigos como buscando respuestas, pero solo Draco lo mira, como si quisiera decirle algo, Blaise simplemente es Blaise. –No muerdo Nott, pero como quieras-le digo encogiendo los hombros, mientras tomo mis cosas y me levanto de la mesa, me acerco un poco a él y le susurro en su oído, lo suficiente mente alto solo para que él y Draco me escuchen. –Pero espero verte a mi lado en pociones- le digo seductoramente y guiñándole un ojo. No sé qué le pase por la cabeza en ese momento y la verdad no me interesa, pero la mirada de Draco era más que satisfactoria para mí – Hasta luego Malfoy- le digo esto duramente sin mirarlo y me voy del lugar con una sonrisa en mi rostro. Pero mi felicidad me es interrumpida a la mitad de un pasillo, cuando alguien me toma del brazo bruscamente y me gira. Creo que saben de quien trata.

-¿Qué rayos? Suéltame Malfoy- le digo zafándome de su agarre

-¿Qué demonios estás haciendo?- me dice furioso

-No sé de qué hablas- le contesto con falsa inocencia, cosa que lo hace enojar más y me azota contra la pared. Debo admitir que me asuste, pero trate de controlarme.

-No juegues conmigo Parkinson- me dice entre dientes, colocando una mano a la altura de mi cabeza sobre la pared y con la otra sujetándome el hombro.

-¿Quién dice que juego contigo? – iba a decirme algo pero lo interrumpo de inmediato – No, ¿Sabes qué? Si juego contigo, pero no contigo, contigo, más bien, juego tú mismo retorcido y enfermo juego.

-¿Qué?- me pregunta confundido, miro alrededor para ver que no venga nadie y como es así, lo tomo del cuello de su camisa para acercarlo a mí.

-No eres el único que puede cogerse a tantas como quiera, yo también puedo hacerlo y mucho mejor que tú.

-¿Por qué estás haciendo esto? ¡Tú no eres así!- me dice tomándome de las manos y presionándome más contra la pared

-¿Qué sucede Malfoy, no te gusta la competencia? –le dijo con una sonrisa en mi rostro.

-¡No, no es eso Pansy!

-¿No? Cierto, dirás que es porque te importo y no puedes dejar de pensar en mi. ¿No es así?- se lo restriego en la cara con burla y su agarre se vuelve más fuerte

-¡Deja de jugar! ¡Si me importas pequeña estúpida!- me grita zarandeándome de nuevo, solo que esta vez no jugara conmigo.

-Si lo que quieres es acostarte conmigo de nuevo. Solo pídelo Malfoy, pero no mientas, es más fácil de ese modo-le digo quitándome de su agarre con fuerza. – Nos vemos en clase Malfoy- es lo último que le digo mientras camino hacia el aula, mientras el me mira desconcertado.

La verdad, creo que empezaba a disfrutar esto de ser una completa perra. Ver a Nott retorcerse y contener el deseo en su rostro me estaba causando demasiada gracia. Y ni hablar de la mirada que Draco nos lanzaba a cada rato.

-¿Soy yo o aquí hace mucho calor?

-Yo… am, creo, que…-

-¿Pasa algo Theo? Luces demasiado reprimido ¿Puedo ayudarte con eso si gustas?- mi mano viaja a su rodilla y la acaricio lentamente. Lo siento temblar un poco, no puedo evitar sonreír. Esto es definitivamente entretenido…

-¡Ya fue suficiente Parkinson!- exclama Malfoy está enfrente de nosotros con la mirada puesta en mí.

-No sé de qué hablas- le digo sin mirarlo

-¿Cuál es tu problema Draco?- le dice Theo mirándolo un poco molesto

-Solo aléjate de ella Nott- le dice entre dientes, cosa que parece enfurecerlo una vez mas

-¿Por qué? Creí que habías dicho que no te importaba, que ni siquiera te gusta- sinceramente eso me hizo sentir furiosa, es por eso que hago lo siguiente. Una de las cosas que no pienso volver hacer. Los besos simplemente estaban prohibidos en este juego.

-Solo ignóralo Theo… - le susurro lentamente y giro su rostro hacia el mío para que me vea – Y solo así poder darte esto…- junto mis labios con los de el de una manera que jamás había hecho, era casi erótico, nuestras lenguas están prácticamente hasta el fondo de nuestras gargantas y no cierro los ojos en ningún momento, más bien miro fijamente a Draco, él que por algún motivo que no debe importante en absoluto, mira a Theo como si fuera a matarlo.

-¡Parkinson!- Snape me grita al vernos, me separo de Theo antes de que alguien nos vea

-Si profesor- contesto con dulcura

-Salga del salón. Ahora

-De acuerdo- tomo mis cosas pero antes de eso- Tal vez quieras alcanzarme- le digo a Theo guiñándole un ojo, el cual se levanta de su silla rápidamente y sale primero que yo del salón, ante la mirada molesta de Snape.

-No lo harás Pansy- me toma del brazo y me ordena en un susurro antes de que pueda irme detrás de Theo, pero me zafo de inmediato, me acerco lo suficiente para mirarlo de cerca, con arrogancia levantando una ceja, pero no tanto para no tener contacto con él antes de contestarle

-Voy a cogerme al que se me dé la gana Malfoy. Y tú no vas a detenerme, que empiece el juego.

Y sin decir más salgo del aula, me recargo en la puerta una vez que estoy afuera y suspiro, me había costado demasiado haber actuado de esta manera, pero la verdad es que comenzaba a disfrutarlo. Una sonrisa apareció en mi rostro cuando escucho gritos de Snape dentro del aula, diciéndole a Draco que guardara silencio y se sentara.

-Lo siento Draco. Tú empezaste todo eso- me digo mentalmente, antes de ver a Theo frente a mi,

-Pansy, te estoy esperando- tenia una mano extendida hacia mí, sonrió antes de tomarla. Y no voy a negar que tuviera dudas, pero bueno ¿Que tan malo puede ser disfrutar del sexo? Lo descubriría pronto… y con ese pensamiento, tome la mano de Theo…