N/A: Los personajes no me pertenecen. Gracias por las sugerencias chicas y a mi invitado … y Raquel espero te guste el nuevo capítulo. Gracias por tus comentarios (:

Capítulo 6

-Solo tengo una regla Nott- le digo una vez que entramos a un salón vacío y ponemos todo tipo de protecciones para no ser descubiertos.

-¿Y cuál sería esa?- me pregunta cuando comienza a quitarse el chaleco y a desabrocharse los botones de la camisa blanca, dejándome ver su pecho y torso bien formado.

-Puedes besar todo lo que quieras… menos los labios- le digo mientras me deshago de mi chaleco y camisa también.

-Por mi está bien- me dice acercándose a mí de manera desesperada y comenzando a besarme el cuello y tocarme las piernas con intensidad. Me siento extraña al principio, pero cuando sus manos empiezan a tocar mis senos y besarlos, no puedo evitar sentir un líquido correr entre mis bragas. Me quito la blusa de un jalón y comenzó a bajar los besos hacia mi estómago, cosa que me causo cosquillas, sentí mi falda caer al suelo y a sentir sus besos entre mis piernas. ¡Se sentía genial! Noto como sus manos comienzan a deslizar mis bragas hacia abajo y no puedo evitar lanzar un gemido cuando lo siento besarme en mi parte. No sabía que eso pudiera sentirse tan bien. Me tengo que sostener fuertemente de la mesa donde me encontraba recargada, pues la sensación que sentía era demasiada placentera que hasta me hacía temblar de las piernas. No fue hasta que sentí como una explosión dentro de mí que Theo se alejó de ahí y se deshizo de su plantaron y bóxer. No pude no fijarme en su miembro el cual estaba levantado, Theo me miraba con una cara de excitación, supuse que quería que hiciera lo mismo que el a mí, y aunque no sabía ni como, hice mi intento. Imitando lo que una vez había visto en una película muggle y por los ruidos y muecas que Theo hacía, suponía que lo estaba haciendo bien. ¡Eso era extraño, pero no se sentía tan mal hacerlo! Para cuando gimió con fuerza, me levanto y coloco sobre la mesa, besando de nuevo mis pechos, yo le bese el cuello y mis uñas se encajaban sobre sus piel desnuda. No estuvimos así mucho tiempo, pues él me bajo de la mesa y me puso de frente a ella e inclinada, no fue hasta que sentí su miembro dentro de mí que supe que ya estaba perdida. Me dolió un poco, pero el dolor fue desapareciendo cada vez más, conforme el entraba y salía haciendo gemidos al mismo tiempo.

-¡Merlín, te sientes tan bien!- lo escuche decir y la verdad no sabía a qué se refería, pero me importaba muy poco. Se sentía tan bien que hasta perdí la noción del tiempo hasta que lo sentí salir de mí. Esta vez no había sentido tal explosión, supongo por que no llegue hasta el final.

-Eso fue… guau, excelente. Deberíamos repetirlo- lo escuche decir cuando ambos nos vestíamos de nuevo, pero esa era otra de mis reglas, nunca hacerlo dos veces con el mismo hombre.

-Lo siento Nott, pero ya no me complace tenerte dentro de mí de nuevo- le contesto y no puedo evitar sentirme tan bien al tratarlo de esa forma. ¡Como un idiota cualquiera! Me miro molesto claramente, pero me daba igual o bueno, trataba que me diera igual y para eso tenía que salir de ahí rápidamente antes de arrepentirme

-¿Qué estás diciendo?

-Lo que oíste, ya te probé y no hay nada más que hacer contigo- le digo aventándole una mirada dura antes de salir del salón con rapidez antes de que pueda decirme algo más, lo peor de todo es que no me esperaba encontrar a Draco detrás de la puerta mirándome fijamente y con el rostro lleno de ira.

-¿Te divertiste?- me dice, trago un poco de saliva antes de contestar, necesito ser fuerte.

-No te incumbe- le digo comenzando a caminar hacia mi siguiente clase y buscando a una nueva víctima, jamás había estado tan decidida hacerle la vida imposible a alguien, pero es que Draco era la persona que más detestaba y a la vez me fascinaba.

-¡Esta no eres tú y lo sabes!- lo escucho gritarme, me molesta el hecho de que crea conocerme y me volteo molesta para contestarle algo, pero en ese momento Theo sale del salón y se queda mirándonos. No hago otra cosa más que bufar molesta antes de irme de ahí sin decir nada más, dejándolos solos.


-¿Qué? Dijiste que no te interesaba- lo escucho decirme cuando Pansy nos deja solos, lo único que siento es una rabia enorme contra de Theo por haberla tocado, por haberla hecho suya de una manera diferente a la que yo la tuve. Lo tomo del cuello de su camisa y lo estrello contra la pared.

-¡Me conoces perfecto para saber que no lo decía enserio!-le gruño

-No es mi culpa que no supieras llevar la situación- me contesta tratando de quitarme de encima

-Eres un pedazo de imbécil

-Mira Draco, el problema no soy yo, pero debo admitir que Pansy es otra persona completamente diferente…

-¡No la llames por su nombre!- le grito empujándolo nuevamente contra la pared

-¡Estoy tratando de ayudarte imbécil!- me dice empujándome

-¿Ayudándome? ¿Acostándote con ella? ¿Quitándomela?- le hago todas esas preguntas mirándolo fijamente

-No te equivoques Draco, yo no te eh quitado nada. Tu solo lo hiciste- y debo admitir que escucharlo decir aquello me da de lleno en el pecho, pues no hay nada de mentira en eso. No puedo contestarle pues me quedo estático y el comienza a caminar- Pero si de algo te sirve, estoy seguro de que Parkinson miente y si tiene sentimientos por ti. Aun estas a tiempo de recuperarla- me dice antes de desaparecer por completo. Sus palabras quedan grabas en mi cabeza durante todo el transcurso del día, mientras veo a Pansy a platicar con cualquiera que se le acerque, cosa que me pone de un humor insoportable, y lo que es peor, que ni siquiera sé cómo acercarme a ella sin que me diga algo que me enfurezca o me evite.

Sin darme cuenta pasan los días y cada vez la siento más lejos, a pesar de que jamás la tuve cerca de mí. No me acosté con nadie desde lo que paso. No sé ni siquiera que hacer, no hablo con nadie y mi cabeza me da vueltas todo el tiempo, hasta he dejado en paz a Potter. ¡A Potter! Lo miro reír con sus amigos, tan feliz como siempre el muy idiota.

-Así jamás lograras nada- escucho la voz de Theo a un lado mío.

-Sigo molesto contigo.- le gruño sin mirarlo

-Por merlín Draco, deja los rencores contra mí y mejor piensa en que harás para que Parkinson te perdone.

-Yo sé lo que hago Nott- le exclamo molesto

-Claro, sentado y sin siquiera tratar de hablar con ella. ¡Vas a lograr mucho!- me dice con sarcasmo cosa que me hace molestar más, pero el correo matutino me hace mirar a los búhos con las cartas y veo el de mi padre que deja caer un sobre sobre mi plato, con una simple pregunta.

"¿Qué tal las cosas con la joven Parkinson?"

Había olvidado por completo la plática que había tenido con él, pero el a ver regresado y ver a una Pansy totalmente diferente me había nublado por completo los pensamientos. Incluso la primera vez que mi padre y yo hablábamos de manera tan abierta y sincera.

Flash Back (Cambio Narrador)

Son las vacaciones de Navidad y la mesa de los Malfoy´s es solo ocupada por dos integrantes, los cuales han estado en silencio desde que se sentaron. Narcissa Malfoy ni siquiera ha probado bocado y tiene la mirada fija en su marido, o más bien el periódico que tiene sobre su rostro. Él sabe bien que algo quiere su esposa y quiere evitarlo a toda costa, porque cuando Narcissa quiere algo, nunca es nada bueno, pero no puede retrasar más la conversación antes de que su mujer explote y lo haga perder la paciencia.

-Suéltalo de una vez-le dice Lucius bajando el periódico y mirando a su mujer-¿Qué sucede?- Narcissa suspira con anhelo al escucharlo.

-Es Draco. No ha salido de su habitación, ni siquiera escribe a sus amigos y es tan pálido y delgado desde que llego.

-Querida, por si no lo has notado, la palidez y el ser esbelto es una característica de los Malfoy. Tal vez es solo la gripa.- le dijo Lucius tomando de nuevo el periódico entre sus manos, pero el manotazo de Narcissa sobre la mesa, lo hizo bajar de nuevo.-¿Qué?-exclamo sorpresivo

-¡No es la gripa Lucius!-exclamo furiosa sin tratar de levantar tanto la voz- Estoy casi segura de eso, le eh dado todo tipo de pociones, y el no reacciona.

-¿Qué estas insinuando?- pregunto Lucius con los ojos entrecerrados hacia su mujer.

-Estoy casi segura que Draco tiene algo.

-¡¿Qué?! Tiene solo 16 años por Salazar, ¿Qué puede tener a esa edad?

-Casi 17 Lucius… y no me contradigas, que otra razón puede ser para que su hijo no quiera hacer absolutamente nada de lo que le gusta, si no se trata de una chica.

-¿Y qué quieres que haga?- el ceño de Lucius se tornó en una mueca, estaba casi seguro que ya conocía la respuesta a esa pregunta.

-Hablar con él. Yo ya lo intente pero no me escucha y creo que es hora de que usted hable con él.

-Ya he hablado con él acerca de eso-contesto con burla – A demás por lo que eh oído le va muy bien.

-¿Sexo? No, no… Lucius, estoy casi segura que su hijo está en el amor. Tiene que hablar con alguien acerca de sus sentimientos- Lucius soltó un suspiro, odiaba hablar acerca de sentimientos, pues prácticamente era algo que a los Malfoy´s no se les daba muy fácil.

-Bien, hablare con el después del desayuno.

-¿Por qué no mejor de una vez?- sugirió Narcissa, su esposo lo vio con resignación y se levantó de la mesa con pesadez.

-Bien, al fin y al cabo que se me fue el hambre- menciono una vez que paso a lado de su esposa, la cual lo detuvo tomando su mano.

-Tú eres un buen padre Lucius- la mención de aquello y los ojos amorosos de su mujer casi hacen que el patriarca de los Malfoy´s lanzara una sonrisa. En cambio de eso, solo se acercó y beso los labios de su mujer antes de desaparecer del comedor.

Una vez que Lucius toca la puerta de la habitación de su hijo y no recibe señales, la abre sin importarle si su hijo pueda estar desnudo o algo por el estilo.

-Draco- le habla al verlo acostado boca abajo en la cama, mira la habitación con asombro- ¿Qué rayos ah pasado aquí? Que es ese olor…- susurra acercándose a su hijo que se sienta en la cama para mirar a su padre. -¿Qué sucede contigo? Su madre está preocupada.

-No pasa nada padre, solo es gripa- Draco no lo mira, simplemente evita la mirada de su padre que lo ve fijamente, como si supiera que está mintiendo

-Dime la verdad Draco… - Lucius jamás había visto a su hijo en ese estado y eso le preocupo, tal vez era momento de demostrar sentimientos aunque fuera por esa vez. –Habla conmigo hijo. ¿Qué está mal?- que su padre le digiera esas palabras a Draco tuvo un efecto, se dejó caer de nuevo sobre la cama y se tapó la cara con los brazos.

-Estoy perdido Padre. Ha sucedido-Lucius lo miro confundido, ¿Qué rayos había sucedido?

-Tienes que ser más claro, ¿Qué exactamente sucedió? ¿Eres gay?- La voz de Lucius entro en pánico y Draco se levantó de la cama de golpe.

-¡¿Qué? No, papa!

-Eso es un alivio, entonces. ¿Qué es?- Draco desvió la vista y susurro algo que su padre no entendió-¿Qué?- pregunto con el ceño fruncido al escucharlo.

-Meeheenamoradodeunaniña.

-Draco deja de balbucear y habla claro- lo regaño Lucius

-Me eh enamorado de una niña. Pansy Parkinson se llama, pero lo eh echado a perder. Creí que yo le gustaba, no creo que quiera volver hablarme nunca después de lo que le hice- le dijo por fin todo de un jalón, y se volvió aventar sobre su cama.

-¿Qué fue exactamente lo que hiciste Draco?-Él lo miro avergonzado desde su cama, ¿Cómo decirle a su padre que la obligo a tener relaciones con él?

Cuando Draco le conto todo a su padre, no pudo sentirse más avergonzado. La cara de su Padre era realmente de asombro y algo de molestia, ¿Qué iría a pensar de él ahora?

-Tengo que decirlo Draco, pero lo que has hecho estuvo realmente mal, y antes de que te aconseje lo que tienes que hacer tengo que preguntar ¿Usted realmente la quiere?

-¡Por supuesto que sí! Jamás había querido a alguien con tata intensidad

-Tendrás que pisotear tu dignidad. Tendrás que aguantarte los desprecios e humillaciones, más que nada Draco, hijo mío. Tendrás que tragarte tu orgullo y contralar tu iría contra ella cuando sientas que no puedas. ¿Crees poder hacerlo?

-Como bien decimos en la familia Padre… Un Malfoy siempre logra lo que quiere- Una sonrisa aparecieron sobre ambos y así fue como Lucius le dio consejos a su hijo de cómo recuperar a la mujer que quería.

Fin del Flash Back (Regresamos a Narrador primera persona)

Claro que todos los consejos de mi padre hubieran sido bien aplicados si la Pansy que tenía frente a mi fuera la misma de siempre. Miro al ave que sigue en el gran comedor y me apresuro a contestarle a mi padre, le cuento todo excepto el hecho de que Pansy se acostó con alguien más y espero que pueda ayudarme ahora con este nuevo problema.


Desde que sucedió lo de Nott, no se ha acercado a mí y no lo he visto estar con ninguna chica, cosa que me deja confundida. Me siento tranquila pero a la vez no puedo evitar querer que me diga algo. ¿Cómo es posible que tu cabeza y tu corazón no coordinen? Detesto tanto no hablarle o estar cerca de él, y no debería ser así, no después de lo que hizo. No me he acostado con nadie más, a pesar de que tengo una lista de hombres detrás de Nott.

-¿Estas bien?- escucho la voz de Millicent a mi lado

-Creí que no querías hablar conmigo- le digo sin mirarla y jugando con mi pluma

-Soy tu amiga, aquí siempre voy a estar aunque me corras o maltrates- ambos sonreímos y yo me giro para abrazarla, la eh extrañado tanto.

-Lo siento- le susurro tratando de contener las lágrimas, cosa que se da cuenta porque me aprieta más a ella y me da un suave beso sobre mi cabeza.

-Tranquila no pasa nada, y no llores. Malfoy nos está mirando- suspiro recomponiéndome, logro hacer que las lágrimas no salgan y me separo de ella.

-Tenías razón, el hacer lo mismo que él no sirve de nada. Aunque no voy a negar que se siente bien.

-¡Pansy!- las mejillas de Millie se vuelven rojas y eso me hace reír

-Solo digo que si se me da la oportunidad lo hare… mas no lo buscare ¿Estás de acuerdo con eso?- la miro mirarme y morderse el labio, pensando lo que le dije.

-Mientras no seas tú la que se les insinué, me parece bien-suspira diciéndome aquello, y sé que no está convencida de ello.

-Hecho.

-Sé que no quieres hablar de Malfoy, pero ha estado extraño todos estos días… no lo eh visto estar con nadie- me susurra sin que el profesor Snape nos vea.

-También lo veo Millie, pero eso no quiere decir nada. ¿Creí que querías que dejara de pensar en él?- le digo confundida. ¿A qué venia todo esto?

-Lo sé, pero creo que pude haber estado equivocada- la veo sacar algo de su bolso, un sobre, el cual me lo entrega sin que nadie nos vea.

-¿Qué es esto?-le pregunto abriéndolo

-Es de Draco, se le cayó en el Gran Comedor Pans… Él le hablo a su padre de ti- me quede mirando a Millie, realmente sorprendida por lo que decía. Veo la carta y lo único que está escrito es una pregunta. ¿Qué tal las cosas con la joven Parkinson? – Eso significa solo una cosa, está realmente interesado en ti, por eso dejo de ver a otras mujeres, por eso te insistía tanto e inclusive lo hizo antes de navidad ¿Recuerdas?- no sabía ni que pensar, sentía mi cabeza trabajar por horas y mi corazón latir con tal fuerza que juraba que me desmayaría. Lo miro ver por la ventana con desesperación, como si esperara algo de manera urgente.

-Ese interés puede ser cualquier cosa Millie- le contesto y veo que Draco se levanta hacia la ventana y toma una carta que una lechuza le entrega.- Necesito que lo diga, que en verdad me diga que está enamorado o que le gusto o algo por el estilo, no simplemente que le importo e intereso, eso a cualquier persona se lo puedes decir.

-¡Eres tan terca!- exclama llamando la atención del profesor.

-Ustedes dos, silencio- nos señala con el dedo -Parkinson cambie lugar con Zabini- suspiro, porque sé muy bien que el lugar que ocupare es alado de Draco y no sé si sea buena idea que eso ocurra en ese preciso momento.

-Hola- le digo torpemente y me maldigo por ello. ¡No debí hablarle! Me mira de manera extraña como si estuviera un dilema dentro de su cabeza.

-Parkinson- me hace su típica sonrisa de arrogancia, ¡El viejo Malfoy ha vuelto! Niego con la cabeza y me siento en el asiento sin mirarlo. El haber creído que Millicent tenía razón era una estupidez. Malfoy solo quería jugar conmigo y una vez más había caído.

-Estuve pensado… eh perdido practica- lo escucho decir y no sé a dónde va con esto, pero estoy casi segura que no es nada bueno.

-¿Y eso por que debería importarme a mí?-le escupo, y al igual que él, ninguno nos miramos a la cara.

-No debería, es verdad. Pero ya que decías querer jugar mí mismo juego, pensé en tomar la oferta- eso no lo veía venir, y había jurado que no haría eso más.

-Eso ya no está en oferta Malfoy, perdiste tu oportunidad- le contesto y esta vez lo miro a la cara.

-¿Por qué? Tienes miedo ¿Cierto?- me mira a los ojos y eso hace que me ponga nerviosa

-No es miedo, solo que yo no soy como tú y no quiero serlo

-Bien, entonces hagamos esto diferente- se vuelve a acomodar en la silla para mirar al profesor y dejar de verme.

-¿Qué quieres decir?-le pregunto sin dejar de mirarlo, no me gusta por donde van las cosas

-Potter…

-¿Potter?

-Potter…

-¿Potter qué? – no lo estoy siguiendo y eso me está enfureciendo -¿De qué demonios hablas?

-Si logras que se acueste contigo, tu ganas y admitiré que eres mejor que yo, pero si no… tendrás que ser mía las veces que quiera- se gira para mirarme y no puedo creer lo que sale de su boca

-¿Y eso es lo que yo gano? Que admitas que soy mejor que tu… - eso me enfurece y hace que lo deteste más –No Malfoy, si yo gano deberás dejarme en paz… Para siempre-le digo con fuerza las últimas palabras. No puedo creer que fuera tan tonta al pensar que tal vez si le interesaba de otra forma, y no podía creer que su propio padre le diera ese tipo de consejos a su hijo. ¿Qué clase de familia eran? Pero si lo que Draco quería era creer poder lograr lo que quisiera, yo le enseñaría que no sería así.


La miro fijamente, recordando la carta que mi padre, había mandado momentos antes.

"Si quiere jugar juega… a puesta a tu favor y terminara por quererte sin que se lo proponga. Y cuando veas que eso sucede… díselo.

P.d: Piensa muy bien lo que vayas apostar."

Continuara…

¿Qué hubiera pasado si la carta de Lucius hubiera llegado después? ¿Las cosas hubieran sido diferentes? ¿Qué será ahora lo que pasara con ellos?

Perdón si se me fue alguna falta ortográfica.