Advertencia: Abuso infantil.

Cap.2: Aquello que nadie quiso ver…

Tony no podía recordar cómo había llegado hasta el nuevo laboratorio de su padre. No recordaba mucho de lo que paso después de que logro escapar para buscar un escondite.

El día había ido bien. Howard estaba en su viaje anual para encontrar al Capitán América mientras que María había ido a una recaudación de fondos en Paris. Tony tenía la casa para él solo…bueno, para él y para Jarvis.

Se suponía que era un día especial. Al menos Jarvis lo consideraba así. Tony cumplía siete años y sería el último que pasaría en la mansión puesto que el año entrante lo pasaría dentro de un bonito internado al que lo enviarían.

Tony odiaba la idea de separarse de Jarvis pero esa podía ser la única oportunidad de que su padre lo quisiera…

Sin embargo, por ese día no pensaría en el futuro incierto que era el internado. Tony iba a disfrutar su cumpleaños en compañía de Jarvis y de su querida tía Peggy.

Su tía Peggy le había enviado hace un par de días una réplica exacta del traje del Capitán América para que Tony lo use en su cumpleaños. Decir que Tony esta extasiado era quedarse corto. El niño genio había estado contando los minutos y segundos que faltaban para poder usarlo.

Si no hubiera sido por Jarvis, quien pensó que sería una buena idea crear una réplica del escudo para acompañar el traje, Tony seguramente no hubiera dormido en absoluto.

Pero eso ahora mismo no importaba. Jarvis había ido a la estación del tren a recoger a la tía Peggy mientras Tony se quedaba tranquilo en casa. La estación estaba cerca, Jarvis le dijo que estaría de regreso en 20 o 30 minutos como máximo. Así que Tony debía estar en su mejor comportamiento hasta que regresara.

Tony lo estaba. Ni bien Jarvis salió de la casa, Tony se sentó en unos de los sofás de la sala y empezó a girar el pequeño escudo para entretenerse. No quería arrugar o ensuciar su traje hasta que su tía Peggy se lo viera. Ella había prometido jugar con él a salvar al mundo de HYDRA.

Así que cuando la puerta principal se abrió, Tony pensó que su tía Peggy había vuelvo a caminar por su cuenta sin esperar a que vayan a recogerla. Ella siempre andaba quejándose de que el ser mujer no le impedía cargar con sus maletas y caminar lo que sea necesario hasta parar un taxi, Jarvis siempre resoplaba e indicaba que al ser una dama inglesa y el un caballero ingles no sería adecuado que no acuda en su ayuda.

Tony no esperaba ver a su padre en la puerta. Su primer instinto fue correr hacia él y chillar de felicidad por haberse acordado de su cumpleaños. Pero siente su cuerpo congelarse al notar la mirada perdida y rojiza de su padre, en su mano izquierda sostiene una botella casi vacía de ese líquido ámbar que siempre andaba tomando.

Poco a poco Tony va retrocediendo. Jarvis y la tía Peggy siempre le habían dicho que cuando su padre estuviera así debía esconderse.

Pero quiso el destino que al dar un par de pasos tropezara con un viejo jarrón que se hizo añicos contra el pulcro piso.

Los ojos de su padre estaban sobre él. Tony nunca lo había visto pasar del desconcierto a la rabia pura con tanta rapidez. Howard gruñe antes de avanzar y agarrar uno de los pequeños brazos samaqueandolo con fuerza.

-¿QUÉ CARAJOS CREES QUE ESTÁS HACIENDO?-grito Howard directamente sobre el rostro de su hijo, ocasionando que este haga una mueca ante el olor-¿QUÉ MIERDA TRAES PUESTO?

-T…Tía Peggy me…me dio el traje…yo quería ser el Capitán América por mi…mi cumpleaños-murmuro tímido y asustado

-¿Te crees lo bastante bueno para llevar ese traje?-pregunto Howard con burla antes de soltarle el brazo y darle un fuerte bofetón a su hijo-¡No eres más que un inútil! ¡Maldito desagradecido! ¡Tú no mereces llevar el traje! ¡No mereces nada! ¡Eres una desgracia de hijo! ¡Un fracaso!

Con cada palabra, Howard Stark acentuaba un golpe en el cuerpo de su hijo, cada golpe más fuerte que el anterior. Sin importarle los gritos, lagrimas o suplicas del niño. Siguió golpeando y pateando, destrozando con su furia algunas partes del pequeño traje que Tony tanto había amado.

Howard no se detuvo hasta que se dio cuenta de que su preciaba botella había desaparecido.

-No te muevas de aquí chico-gruñe jaloneándolo del cabello-volveré para seguir con tu castigo.

Tony no se sorprendió de ver a su padre alejándose hacia la barra. Él sabía bien lo que pasaría, Howard se acabaría una o dos botellas de largos tragos antes de coger otra y volver a Tony para seguir "castigándolo". No era la primera vez que algo así ocurrida.

Pero Tony era un genio después de todo. Él sabía que no faltaban mucho para que Jarvis y la tía Peggy lleguen. Ellos podían evitar que Howard siguiera pegándole. Por eso aprovechando la distracción de su padre, Tony sale corriendo lo más rápido que su magullado cuerpo le permite. Corre hacia donde sabe su padre ha estado construyendo nuevos laboratorios para su experimentos.

Pero antes de llegar tropieza cayendo sobre el piso. Un fuerte dolor le recorre por completo, las lágrimas siguen cayendo y pequeños hipos salen sin poder ser contenidos. Cuando alza su cabeza solo puede ver un destrozado laboratorio.

El pánico se adueña de él. Howard lo castigaría peor que las otras veces.

A lo lejos escucha pasos yendo en su dirección. Asustado, corre a esconderse en lo que parecía ser un armario.

Puede escuchar varias voces masculinas y una femenina. Su miedo no le permite escuchar con atención lo que están diciendo.

Vuelve a escuchar pasos acercándose hacia su escondite. Se acurruca en sí mismo escondiendo su cabeza en sus brazos en un intento porque no lo noten.

La puerta es bruscamente abierta.

-Stark escucha…

La firme voz calla abruptamente. Tony tiene miedo, no reconoce la voz, no pertenece a Jarvis o a alguno de los chicos de servicio. Intentando ser valiente alza la mirada chocando con unos asombrados ojos de un azul profundo.

Cinco pares de ojos miraban totalmente asombrados a la pequeña figura que había empezado a temblar nada más verlos.

Thor tenía la tristeza pintada en el rostro, él no necesitaba que le digan la identidad del pequeño individuo, el dios podía distinguir su esencia. Bruce estaba repasando la tabla periódica mentalmente para poder conseguir al otro tipo a ralla, él entendía la indignación y la furia que lo recorría ante la escena que sus ojos presenciaban, lo que no podía entender era el sentimiento culpable que Hulk estaba gritando en el fondo de su mente como si no hubiera podido proteger a uno de los integrantes de su equipo.

Natasha estaba paralizada, ella podía recordar contusiones parecidas en su propio cuerpo cuando estaba en la Sala Roja, siempre había odiado ese lugar pero al menos tenía la certeza de que fueron extraños los que la torturaron sin embargo todo parecía apuntar que Stark logro ocultar de ella la existencia de un niño y del trato que le daba.

Clint estaba furioso. Estaba más que furioso, él había sobrevivido a los golpes de su padre y al entrenamiento brutal que le dio su hermano cuando se unieron al circo siendo simples niños. Si había algo que no toleraba era el maltrato o abuso infantil.

-¡Hijo de Puta!-medio grito Clint con indignación

-¡Clint!-lo reprendió Steve dándole una mirada de advertencia

-No me pidas que m calme Rogers-continuo airadamente el arquero-no puedo creer que ese idiota se atreviera a hacer algo así

-Clint espera, estás saltando a conclusiones…

-Yo creo que es muy claro lo que ha pasado aquí Cap-lo corto Natasha-debemos informar a Fury y…

-In…Industrias Stark no paga rescates ni negocia con secuestradores-susurra Tony con temor. Esas personas no se parecían a los visitantes que su padre solía tener, lo cual quería decir que debían tratarse de secuestradores.

-Hey niño-dice Clint agachándose para estar a la altura del niño-me llamo Clint, soy uno de los vengadores…

-¿Quiénes son los vengadores?-interrumpe Tony mirándolo con desconfianza mientras retrocede un poco

-¿No vez la televisión?-pregunta Clint sin poder creerlo

-La televisión es para idiotas y los Stark no somos idiotas-murmura Tony mirando hacia todo lado en busca de una salida, hasta que su mirada choca nuevamente con el rostro de Steve-…yo te conozco…-susurra sin despegar los ojos del soldado-…mi tía tiene una foto tuya…

-¿Tía?-gesticula Natasha mirando a Bruce-¿Pepper sabía de esto?

El científico solo puede encogerse de hombros. Hasta hace unos segundos no podía pensar que Tony Stark podría maltratar a un niño pero ahora…

-…Eres Steve Rogers…-Los marrones ojos del niño brillan emocionados-… ¡Eres el Capitán América!-chilla sin poder evitarlo

Después de todo el Capitán había ido a salvarlo de Howard. Howard no podría tocarlo si el Capitán estaba ahí, él no dejaría que su padre lo siga lastimando. La tía Peggy siempre decía que el Capitán no soportaba a los matones y que Steve nunca permitiría que un niño sufriera.

-Hey…-susurra Steve agachándose para envolver al niño en sus brazos-…tu…tu tía me mando a salvarte…dice…dice que eres un pequeño muy valiente-continua intentando no pensar en cómo la imagen de su viejo amigo se destroza en su mente-… ¿tu papá te hizo esto?-pregunta temeroso-necesito que me lo digas

-Papá estaba molesto-respondió Tony escondiendo su cabecita en ancho pecho de Steve-se enojó porque me puse el traje que la tía Peggy me regalo

-¿Peggy?-interrumpe Natasha sin entender el papel de la ex directora de SHIELD.

-No te preocupes, son amigos-susurro Steve al notar lo tenso que se puso el niño en sus brazos-vamos a salir de aquí-continuo mientras se paraba suavemente

-¿Papá no está arriba?-pregunto con Tony con temor

-No. Tu papá ya no podrá hacerte más daño

Steve camina con el niño en brazos hacia la sala. Rápidamente es seguido por los otros vengadores ni bien Clint determina que no hay nadie más en el laboratorio.

-Bruce, necesito que lo revises y cures sus heridas-solicita Steve mirando rápidamente los moretones y cortes que el niño posee

-Cap…

-No te preocupes amigo, ellos son de los buenos-lo calma Steve-El de los lentes es Bruce, es un científico y a veces doctor. La señorita es Natasha, es una agente de SHIELD. El rubio enorme es Thor, ya sabes el dios nórdico. Y el otro rubio es Clint, también es un agente se SHIELD-presenta rápidamente mirando atento la curiosidad con la que Tony veía a los otros miembros del equipo.

-Hola…-susurra el niño-…soy Anthony Stark…

-¿Anthony?-pregunta Natasha sin poder creerlo-tu padre es…

-Howard, mi padre es Howard Stark-interrumpe Tony

Tony no podía entender la mirada desconcertada que los agentes y el doctor le estaban dando. Él supuso que el Capitán América no les había dicho quién era. La tía Peggy siempre decía que a veces era importante mantener la identidad de las personas ocultas para su protección.

-Así que… Anthony-comenzó Bruce aun medio impresionado

-…-Tony muerde su labio unos segundos notando que Bruce ha callado al ver su gesto-…Tony, la tía Peggy me llama Tony

Tony siente como el Capitán lo aprieta con un poco más de fuerza contra él. No entiende porque se ve triste ni porque los amigos del Capitán parecen impresionados y algo culpables. Tampoco sabe dónde está, esa no es la sala de su casa, solo puede esperar que la tía Peggy y Jarvis no tarden en llegar.

Pero Tony ya no siente miedo. El Capitán América estaba ahí. El Capitán había llegado para salvarlo.

T&S

Tada! Espero les haya gustado este segundo cap.

En el capítulo anterior mencione que a los 10 años Tony se había convertido en un experto en ocultar sus emociones, por eso lo estoy poniendo como un niño de 7 años.

No se olviden de dejarme sus comentarios para saber lo que opinan.

Cuídense

Nos leemos

Byebye

Pd: Fury y María Hill harán su aparición

Pd2: Steve podría querer arrancarle la cabeza a Fury

Pd3: Pepper vuelve… y no es bonito

Pd4: Los vengadores no saben cuidar niños…pero hacen su mejor esfuerzo

Pd5: Tony es adorable *-*