Cap. 6: El soldadito de plomo
Tony había tenido tres años la primera vez que fue obligado a participar de una gala en la mansión Stark. Antes de eso solía quedarse en silencio dentro de su cuarto con solo la visita ocasional de Jarvis o de su tía Peggy. Pero su padre había dicho que era lo suficientemente grande para poder asistir a la gala y permanecer hasta el final.
Sin embargo, esa gala fue también la primera vez que Tony fue secuestrado.
Para variar, María y Howard Stark habían dejado a su pequeño hijo por su cuenta mientras ellos atendían sus propias cosas. Jarvis había estado de vacaciones esa semana por lo cual no estaba ahí para poder cuidar del menor de los Stark. Peggy tampoco había podido asistir por estar en una misión secreta para SHIELD.
Así que nadie estaba cuidando de Tony, quien con la curiosidad que lo caracterizaba no tuvo reparos en deambular a sus anchas por el extenso salón y luego por los jardines. Fue ahí donde todo sucedió.
Uno de los hombres invitados lo vio irse más allá de la parte arreglada para fiesta. Aquel hombre no era un gran empresario, no era muy rico, no era nada; solo era un ex miembro de HYDRA que se había infiltrado para poder conseguir información. Pero había cometido el error de renunciar para tratar de convertir su farsa en realidad. Estaba por funcionarle, en un par de días se casaría con una rica heredera que le daría todas las posibilidades para obtener el poder anhelado.
Pero un extra nunca es malo. Así que al ver como el pequeño niño caminaba sin rumbo pudo planear como conseguir más.
Fue rápido. Camino directo a Tony, lo recogió con un brazo y le tapó la boca con la mano desocupada. Rápidamente corrió hacia su auto sin importarle los pequeños golpes y patadas que el niño le daba.
Nadie lo detuvo.
Unas horas después se encontraba en su casa con el pequeño Tony amarrado y amordazado mientras él pensaba en cuál sería la mejor cantidad a pedir por el rescate.
Tony estaba asustado. Nunca antes había visto al hombre que lo había sacado de su casa y tenía miedo sobre lo que le harían. La tía Peggy y Jarvis siempre habían sido muy claros al decirle lo peligroso que podía ser irse con extraños.
Así que Tony solo podía llorar esperando que su padre o su madre se den cuenta de su ausencia y vayan a buscarlo…pero nada de eso era probable. Para esas alturas, María Stark estaba tan alcoholizada que solo podía reír y seguir bailando mientras que Howard se había perdido dentro de alguna habitación con un par de invitadas. Ninguno recordaba que tenían un hijo vagando en la fiesta.
Pero mientras Tony desconociera de la situación de sus padres, la llama de esperanza no se apagaría. Y mientras su captor no descubriera que Howard Stark tenía una política de negociar con secuestrador ni pagar rescates, Tony estaría bien.
Lo que Tony nunca imagino fue que mientras lloraba de miedo, sus ojos captarían la sombra de un hombre parado en una esquina del oscuro cuarto. La única razón por la que el niño pudo ver la sombra era porque la luz proveniente de una ventana había chocado con lo que parecía ser el plateado brazo del extraño oculto.
Ante sus ojos sorprendidos vio horrorizado como la sombra iba saliendo de a pocos. Era un hombre alto y enorme, sus ropas eran totalmente negras y tenía una especie de mascara que cubría la mitad inferior de su rostro. Sus largos cabellos le llegaban al hombro dándole un aspecto más oscuro. Su brazo izquierdo era completamente plateado, como si fuera un robot, y una estrella roja estaba pintada a la altura de su hombro.
El hombre del brazo de metal se acercó hasta quedar detrás de su raptor, susurro unas palabras en su oído tensándolo al instante, seguidamente coloco su mano plateada alrededor del cuello del hombre y su mano de carne sobre sus ojos.
Un sonoro crujido se escuchó en la silenciosa habitación antes de que el hombre con el brazo de metal dejara el cuerpo del captor sobre uno de los sofás.
Tony miro asustado como el recién llegado se acercaba a él. Los ojos del gigantesco hombre eran de un azul tan claro como los amaneceres pero fríos como el hielo. El extraño miro fijamente a Tony durante varios segundos antes de alzar sus manos e irlo desatando con rapidez.
-¿Te envío mi tía Peggy?-fue lo primero que suelta Tony. Él sabía que su tía trabajaba como una especie de espía y conocía gente que sabía hacer las cosas (aunque Tony nunca entendía lo que ella quería decir con eso de hacer las cosas)
-El activo solo vino a cumplir con su misión-respondió el hombre con voz ronca y profunda. Como si no la hubiera usado en años.
-¿Está dormido?-consulta mirando al otro hombre echado en el sofá. Él no entendía porque mandarían a Activo para hacer dormir al otro hombre. ¿Acaso necesitaba ayuda para dormir como Tony necesitaba a veces?
-Él no será una molestia-fue todo lo que respondió el hombre
-¿Me llevaras a casa?
El hombre no responde. Se limita a recoger al niño entre sus brazos y salir de la habitación.
Por primera vez desde que había nacido. Tony se sintió protegido al extremo de quedarse dormido con el rostro apoyado en el frío pero cómodo brazo de metal.
Al despertar con el amanecer, el pequeño Tony no tenía idea de cómo había llegado a su cama.
Cuando cumplió cinco años, volvió a ver al extraño hombre con el brazo metálico en otra gala de sus padres. Al principio el hombre no pareció reconocerlo pero después de unos minutos parecía recordarlo.
Tony lo siguió viendo durante varios años. Siempre en fiestas o eventos importantes. A veces le parecía verlo vigilándolo desde los callejones o las copas de los árboles, siempre entre las sombras.
Al cumplir diez, Tony entendió que "Activo" no era un nombre, sino una denominación. El niño suponía que era una especie de soldado que seguramente trabajaba para alguna agencia del gobierno.
A los diecisiete fue la última vez que lo vio. Tony acababa de recibir la noticia de la muerte de sus padres y de Jarvis cuando el activo entro en su cuarto estudiantil. Se quedó en silencio brindándole su plateado brazo para llorar. Cuando Tony despertó solo encontró un desayuno preparado.
No volvió a ver al soldado hasta la caída de SHIELD cuando se enteró que el viejo soldado a quien creía una especie de agente especial era en realidad el temible Soldado de Invierno quien era responsable de un innumerable número de muertes desde 1950…así como también el responsable de la muerte de sus padres y de Jarvis.
Pero el soldado era también James Bucky Barnes, el mejor amigo del Capitán América y una víctima de HYDRA. En realidad no era responsable de sus acciones porque había estado en constante lavado de cerebro y reprogramación desde hacía décadas.
-Me recordaste a Steve-fue el susurro repentino que el soldado había soltado cuando se coló en su taller después de la caída de SHIELD-Eras pequeño, flaco y con grandes ojos llenos de vida…por alguna razón me recordaste al escuálido Steve y yo…yo tenía que salvarte.
-Mataste a ese hombre
-HYDRA no acepta renuncias
Desde ese día, el soldado había acudido a la torre Stark una vez al mes para que Tony pueda revisarle su brazo metálico y ayudarlo con su recuperación. Era el secreto de ambos. Nadie sabía de eso…
…Hasta esa noche.
Los vengadores tenían sus armas desplegadas.
Bruce estaba parado frente al pasillo que daba a la habitación de Tony, dispuesto a correr por el niño en caso de que fuera necesario. Clint estaba apuntando con su flecha más venenosa directo al corazón. Natasha tenía sus pistolas en la mano. Thor hacia girar su martillo y Steve…Steve levantaba su escudo dispuesto a luchar contra su mejor amigo si era una amenaza para el pequeño niño que estaba a su cuidado.
Bucky se encontraba frente a los vengadores. Él había usado su entrada habitual para darse con la sorpresa de que el laboratorio estaba totalmente destruido. Cuando le pregunto a JARVIS por su creador, el mayordomo robótico le mostro un video sobre la última charla informativa de SHIELD donde se podía ver a Steve gritándole a Tony que si quería matarse que lo haga sin involucrarlos puesto que a ellos no les importaba.
Bucky miraba sin pestañear como su viejo amigo gritaba y gritaba sin notar el daño en los marrones ojos del hombre más pequeño. Miraba como los otros vengadores no hacían nada por defender al hombre que había abierto su casa para ellos, dándoles armas, comidas, atención médica y un lugar al cual llamar hogar.
Luego hubo otro video. Uno donde la dama pelirroja que Tony siempre alababa lo dejaba de lado como si fuera simple basura.
Él no pudo evitar las ganas de ir a decirle a ese grupo de ingratos lo que pensaba. Tony se había convertido en alguien muy importante en su vida. No solo porque reparaba su brazo o lo ayudaba a mejorar. Si no porque lo aceptaba y lo perdonaba por todos los horrores que había cometido como el Soldado de Invierno.
Tampoco podía olvidar al pequeño niño que sonreía cada vez que lo veía y que con tranquilidad le contaba siempre la misma historia del pequeño juguetito al que le faltaba una pierna y aun así luchaba por regresar a casa.
Y por eso, ahora se encuentra frente a unos armados vengadores. Como si ellos tuvieran alguna posibilidad contra el Soldado. Bueno, posiblemente Hulk y Thor serían un problema, pero no los demás.
Sin embargo no hubo posibilidad de decir nada cuando del pasillo salió un pequeño niño con el cabello castaño oscuro y grandes ojos marrones que miraban con emoción contenida a Bucky.
-¡Activo!-chillo el niño emocionado corriendo rápidamente a los brazos del recién llegado
El chillido del niño había distraído a los vengadores y todos miraban sorprendidos como el temible soldado de invierno sonreír levemente mientras levantaba en brazos al enérgico niño. Niño que nunca se había visto tan emocionado como ahora, ni siquiera con Steve (y no es como si el Capitán se sintiera levemente celoso por eso).
-Hey Tony-susurro Bucky mirando hechizado esos vivos ojos marrones que hacía tiempo habían sido despojados de toda alegría
-Te acuerdas de mi nombre-dijo Tony aún más emocionado-¿Esta vez te vas a quedar a jugar? ¿Quieres conocer a Steve? Es el Capitán América y me trajo aquí a petición de mi tía Peggy para protegerme de papá…
Tony seguía balbuceando emocionado sin darse cuenta de que su querido amigo había vuelto la mirada hacia el Capitán con una furia helada que hizo temblar levemente a los vengadores.
Después de todo Bucky Barnes era el Soldado de Invierno. Y Steve solo había sobrevivido a su encuentro porque lo había permitido.
Pero esta vez, el soldado se encargaría de hacerles pagar por lo que le habían hecho al niño que durante tanto tiempo había cuidado.
TS
Tada! Nuevo cap.
He leído algunos fics donde Tony conoce a Bucky siendo un niño y que de alguna forma el recuerdo de un flaco Steve es lo que lo motiva a protegerlo. Además, alguien tenía que aparecer para hacerlos sufrir por todo lo que habían hecho al pobre Tony, no podían ser perdonados tan fácilmente.
Otra cosa, Tony no se da cuenta que el hombre que lo secuestro había muerto porque quiera que no, tenía 3 años. Seguía siendo inocente.
Espero les haya gustado, no se olviden de dejarme sus comentarios para saber lo que opinan.
Nos leemos
Byebye
Pd: Feliz año para todos!
Pd2: Yeee, llego Bucky
Pd3: Steve podría dejar de ser el favorito del pequeño Tony
Pd4: A nuestro buen Capitán podría no gustarle eso… XDDD
