Bueno espero que les guste este episodio, ya que hay algo de salseo, por decirlo así, además si les gusta el base ball quizá les guste un poco. Makoto atrae a todo tipo de gente.

Apoyen el original.

P.d: Este cap. es corto


HUSH HUSH

A la mañana siguiente estaba sorprendido de ver a Momotaro entrar a la clase de educación física, justo cuando la campana tardía sonó. El estaba vestido con unos pantalones de baloncesto que le llegaban hasta las rodillas y una sudadera Nike blanca. Sus tenis parecían nuevos y costosas. El me miro, luego de entregarle un papel de la Srta. Sully, me saludo de lejos y se reunió conmigo en las gradas.

-Estaba pensando cuando seria el día en que nos encontraríamos otra vez - El dijo - La oficina principal se dio cuenta que no he cogido educación física en los últimos dos años. No es requerido en las escuelas privadas. Están debatiendo como cubriré cuatro años de EF en los próximos dos años y medio y, pues aquí estoy. Tengo Educación Física a primera hora y en el cuarto periodo.

-Nunca escuche porque te transferiste aquí – Dije.

-Era demasiado costoso para mis padres. Les estaba costando todo el dinero que habían ahorrado para su retiro.

La Srta. Sully soplo su silbato.

-Entiendo que el silbato significa algo - Me dijo Momotaro.

-Diez vueltas alrededor del gimnasio, sin cortar las esquinas - Me levante de las gradas - ¿Eres atleta?

Momotaro se levanto de un salto, bailando en la punta de los pies. Tiro al aire unos cuantos ganchos y puños y finalizo con un puño alto que termino a solo centímetros de mi mentón. Sonriendo, el dijo:

-¿Un atleta? De corazón.

-Entonces vas a adorar la idea de diversión que tiene la Srta. Sully.

Momotaro y yo trotamos juntos diez vueltas, luego salimos fuera del gimnasio donde el aire estaba cubierto de una fantasmal niebla que parecía tapar mis pulmones y me ahogaba. Del cielo cayeron unas cuantas gotas, amenazando con una tormenta en la ciudad de Iwatobi. Yo mire las puertas del edificio, pero supe que no tenía caso, la Srta. Sully era muy firme.

-Necesito dos capitanes para el softball - Ella grito - Vamos, luzcan con vida ¡Déjenme ver algunas manos en alto! Es mejor que lo hagan voluntariamente, porque de lo contrario yo escogeré los equipos y no siempre soy justa.

Momotaro levanto su mano.

-Muy bien - Le dijo la Srta. Sully – Ven aquí a la meta y que tal Kisumi Shigino como capitán del equipo rojo.

Los ojos de Kisumi se movieron sobre el cuerpo de Momotaro.

-Veamos quien es el mejor.

-Momotaro, es el primero en escoger los miembros de su equipo - Dijo la Srta. Sully.

Cerrando sus dedos sobre su barbilla, Momotaro examino la clase, al parecer midiendo nuestras destrezas en el juego con solo mirarnos.

-Makoto – Dijo.

Kisumi echo su cabello hacia atrás y rio.

-Gracias - Le dijo a Momotaro, enviándole una sonrisa toxica que, por razones mas allá de mi conocimiento, cautivan al mismo sexo y al opuesto.

-¿Por qué? - Dijo Momotaro.

-Por regalarnos el juego - Me señalo con un dedo. -Hay cientos de razones por las cuales soy porrista y Makoto no. Coordinación es la primera.

Lo fulmine con la mirada, luego camine hasta ponerme al lado de Momotaro y me puse una camiseta azul.

-Makoto y yo somos amigos - Le dijo Momotaro a Kisumi calmadamente, casi con frialdad. Era algo exagerado, pero yo no lo iba a corregir. Kisumi parecía como si le hubieran echado un balde de agua helada y yo lo estaba disfrutando.

-Eso es porque no has conocido a nadie mejor. Como yo - Dijo Kisumi enrollo su pelo en su dedo - Kisumi Shigino. Pronto escucharas todo sobre mi - Su ojo tenía un tic, o le lanzo una guiñada.

Momotaro no dio ninguna respuesta en absoluto y continuo escogiendo a los miembros de su equipo. Cualquier otro chico se hubiera puesto de rodillas y rogaría a Kisumi por un poco de atención.

-¿Queremos quedarnos aquí toda la mañana esperando que venga la lluvia, o queremos comenzar el juego? - Pregunto la Srta. Sully

Luego de dividirnos en equipos, Momotaro dirigió el nuestro a la caseta y determino el orden de bateo, entregándome un bate, puso un casco sobre mi cabeza.

-Tú vas primero Tachibana. Todo lo que necesitamos es un imparable para llegar a la base.

Casi lo golpeo mientras practicaba con el bate y le dije:

-Pero tenias ganas de hacer un cuadrangular.

-también tendremos uno de esos - El me dijo hacia la meta - Espera al lanzamiento y batea con fuerza.

Yo balanceé el bate en mi hombro, pensado que quizá debí haber prensado mas atención a la serie mundial. Mi casco me cubrió los ojos y yo lo empuje hacia arriba, intentando ver el parque, que estaba cubierto por una macabra espiral de neblina.

Kisumi Shigino tomo su lugar en el montículo del lanzador. El sostuvo la bola en frente suyo y note que su dedo del medio estaba alzando para mí. El mostro otra sonrisa toxica y lanzo hacia mí la bola.

Le di a una parte de ella, enviándola hacia el lado equivocado.

-¡Eso es un strike! - Giro la Srta. Sully desde su posición entre primera y segunda base.

Momotaro grito desde la caseta.

-¡Esa bola tenía mucha curva, lánzale una buena! - Me temo un momento para darme cuenta de que él le estaba hablando a Kisumi y no a mí.

Nuevamente la bola dejando la mano de Kisumi, haciendo un arco en el sombrío cielo. Yo intente golpearle, pero falle.

Yo lo mire pesadamente.

Alejándome del plato, intente nuevamente prácticas con el bate. Casi ni sentí a Momotaro venir tras de mí. El estiro sus brazos alrededor de mi y posiciono sus manos en el bate, alineándose con las mías.

-Déjame enseñarte - El me dijo al oído - Así ¿Sientes eso? Relájate. Ahora gira tus caderas, todo está en las caderas.

Podía sentir mi cara calentarse al ver que toda la clase nos estaba mirando

-Creo que entendí, gracias.

-¡Vayan a un cuarto! - Nos grito Kisumi

-El golpeara la bola.

-Mi lanzamiento está bien.

-Y el bateo de él está bien - Momotaro bajo la voz y me hablo - Tu pierdes contacto visual al minuto que el suelta la bola. Sus lanzamientos no son rectos, así que tendrás que estar alerta para poder golpear.

-¡Estamos atrasando el juego, gente! - Grito la Srta. Sully

Justo en ese momento, algo en el estacionamiento más allá de la caseta llamo mi atención. Creí que alguien me llamaba. Me gire, pero mientras lo hacía supe que mi nombre no había sido mencionado en alto. Lo había escuchado en mi mente.

Makoto.

Fugu llevaba puesta una desgastada gorra de beisbol y tenía sus dedos enganchados en la verja de metal, recostándose contra ella. No llevaba abrigo a pesar del clima. Simplemente iba de negro de la cabeza a los pies. Sus ojos eran opacos e inaccesibles mientras me observaba, pero sospeche que había mucho mas oculto tras ellos.

Otra sucesión de palabras se introdujeron en mi mente.

¿Lecciones de bateo? Que rico…contacto.

Respire profundamente y me dije que estaba imaginando las palabras. Porque la otra alternativa consideraba que Fugu tenía el poder de transmitir pensamientos en mi mente. Lo cual no podía ser. Simplemente no podía. A menos que estuviera loco. Eso me asusto más que la idea de él violando los métodos de comunicación normal, por voluntad propia, y hablándome sin siquiera abrir su boca.

-¡Tachibana! ¡Concéntrate en el juego!

Yo pestañeé, volviendo a la vida justo a tiempo para ver la bola rodando hacia mí en el aire. Comencé a mover el bate, pero entonces escuche otro hilo de palabras.

Todavía…no

Me detuve esperando que la bola viniera a mí y mientras descendía, me adelante al frente del plato y batee con toda la fuerza que tenia.

Se escucho un enorme crujido y el bate vibro en mis manos. La bola condujo hacia Kisumi, quien cayó de espaldas al suelo y apretujado entre segunda base y campo corto, la pelota reboto en la grama del parque.

-¡Corre! - Grito mi equipo desde la caseta - ¡Corre, Makoto!

Corrí.

-¡Tira el bate!- Gritaron.

Lo lance a un lado.

-¡Quédate en primera base!

No lo hice.

Tropezando con una de las esquina de la primera base, le di la vuelta, corriendo hacia la segunda. Ahora el campo izquierdo tenía la pelota, en posición para sacarme. Ya agache la cabeza, estire los brazos y trate de recordar como los profesionales en la ESPN se deslizaban hacia la base. ¿Primero los pies? ¿La cabeza? ¿Detenerse, tirarse y dar vueltas?

La pelota navego hacia donde estaba el de la segunda base, dejando una estela blanca en algún lado de mi visión. Un emocionado coro con la palabra "¡Deslízate!" vino desde la caseta, pero yo todavía no me había decidido que iba a golpear primero el suelo: mis zapatos o mi cara.

El de la segunda base agarro la pelona fuera del aire. Yo me lance la cabeza, con los brazos estirados. El guante vino de la nada descendiendo en picada sobre mí. Aterrizo en mi cara, apestando fuertemente a cuero. Mi cuerpo se abollo contra el suelo, dejándome con la boca llena de polvo y arena el cual se disolvió bajo mi lengua.

-¡Fuera! - Grito la Srta. Sully

Me puse de lado, inspeccionando mis daños. Mis muslos ardían con una extraña mezcla de calor y frio y cuando levante mi sudadera, decir que dos gatos habían estado jugando en mis muslos era poco. Cojeando hasta la caseta, me deje caer en la banca.

-Muy bonito - Dijo Momotaro.

-¿La maniobra que hice, o el rasgón en mi pierna? - Llevando mi rodilla contra mí pecho, sacudí el sucio lo más que pude.

Momotaro se doblo y soplo en mi rodilla. Varios pedazos grandes de tierra cayeron al suelo.

Un momento de incomodo silencio surgió.

-¿Puedes caminar? – Pregunto.

Parándome, demostré que aunque mi pierna era un desastre con rasgones y suciedad, aun podía usarla.

-Puedo llevarte a la enfermería, si quieres, para que te venden - El dijo.

-De verdad estoy bien - Mire a la verja en donde había visto Fugu. El ya no estaba ahí.

-¿Ese que estaba parado en la verja era tu novio? - Pregunto Momotaro.

Me sorprendió el que Momotaro hubiera notado a Fugu. El había estado a espaldas a él.

-No – Dije - Es solo un amigo. En realidad, ni siquiera eso. Es mi compañero de biología.

-Te estás sonrojando.

-Probablemente he estado demasiado tiempo expuesta al sol.

La voz de Fugu seguía haciendo eco en mi cabeza. Mi corazón latió mas rápido y mi sangre se puso fría ¿El hablo directamente mis pensamientos? ¿Había entre nosotros alguna inexplicable conexión que permitía que eso pasara? ¿Estaba enloqueciendo?

Momotaro no pareció muy convencido.

-¿Estás seguro de que no hay nada entre ustedes dos? No quiero estar tras un chico que no está disponible.

-Nada- Nada que yo fuera a permitir.

Espera. ¿Qué dijo Momotaro?

-¿Discúlpame, que dijiste?

El sonrió.

-Delphic Seaport reabre el sábado en la noche, Nanamaru y yo tenemos pensado ir. El clima no se supone que este tan mal, quizá tu y Nagiza quieran ir…

Tarde un momento en pensar sobre su oferta. Estaba muy seguro que si le decía a Momotaro que no, Nagiza me mataría. Además, salir con Momotaro parecía una buena manera para escapar de mi incomoda atracción hacia Fugu.

-Dalo por hecho – Dije.


Bueno lamento si me atrasó eh tenido que hacer tantas cosas, pero intento no fallar demasiado. Y sin más que decir nos vemos en el siguiente episodio, recuerden mencionar si hay algún error y decirme en que párrafo para corregirlo.

¿Review?