TITULO: Aullidos de amor

AUTOR: Charlie Bunny

FANDOM: Glee, Victorious

DISCLAIMER: Ni Glee, Victorious, o sus personajes me pertenecen, si ese fuera el caso muchas cosas no hubiesen terminado así, pero eso si la historia es completamente mía.

NOTA: Primero muchas gracias por todos sus mensajes sobre la historia, me agrada que les gustara tanto, a los que me pedían que actualizara les diré que lo haré una vez a la semana cada martes. Pero en verdad muchas gracias por seguir mi historia y hacerla una de sus favoritas. Aun no soy buena en las notas. Si existe algún cambio les avisare con tiempo.

ADVERTENCIA: Este fic contiene G!P, B!P y Genderswap sí no te gusta ese tipo de lectura te recomendamos que no leas.

CAPITULO 1.

Casa Sylvester.

J: Aun no entiendo por qué tenemos que mudarnos -una pelinegra con los brazos cruzados y mirada molesta-

St: Jade ya lo habíamos hablado -mirándola-

J: No, tú lo has hecho -camina de un lado al otro- ni siquiera nos preguntaste si realmente nos queríamos ir -exclama deteniéndose- solo nos "avisaste" que nos mudamos -finalizo-

Estaba listo para replicar cuando una mujer pelirroja lo había tranquilizado.

Em: ¿Amor me acompañas al jardín un momento? -extendía su mano para que la chica la tomara-

Lo medito un momento pero accedió por que le era imposible negarse a su madre

J: Bien -murmuro saliendo de la sala-

Em: Tranquilo cariño iré a ver qué sucede -besando a su esposo-

St: Gracias querida -responde aliviado-

Em: Bueno ahora ve y trae a tus otros hijos -caminando hacia la puerta- quizás Kurt quiera hablar contigo sobre cambios hormonales -lo mira por encima de los hombros

St: ¿Tengo que ir? -jadea, haciendo berrinche-

Em: Claro que tienes que ir -alzando una de sus cejas y con las manos en la cintura-

St: Por eso decía yo, que si voy -dice nervioso porque sabe que si no lo hace estará en problemas-

Em: Muy bien, ahora vuelvo – se va feliz, para luego ir a buscar a una de sus hijas-

Al verla salir suspira y escucha risas de sus otros hijos

Q: Te tienen dominado papá -riendo una rubia de ojos avellana, junto con una pelirroja y en el otro extremo otra rubia acompañada de un castaño-

St: Bueno, bueno ¿Ya tienen todas sus maletas? -cambia de tema aclarando la garganta-

Q: Claro cambiemos de tema -riendo- y si ya tenemos todo, nos tomó más tiempo empacar los peluches de Cat y Britt que nuestras propias cosas -decía y el castaño asentía-

St: Bien hecho Quinn -la felicita, mientras agita su pelo- creo que si no las hubieras ayudado, tu madre me hubiese mandado a mi hacerlo -se veía más relajado-

Q: Oh, no te preocupes papi -con una enorme sonrisa, que Stewart sabía que no traía nada bueno- lo hicimos con mucho gusto porque ahora podas hablar con Kurt -dijo feliz por su conclusión-

Stewart mira a su hijo que sonríe tímido y suspira internamente.

St: Pues vamos Kurt -dice sonriendo al castaño-

En el jardín estaban una pelirroja y una gótica sentadas sin decir nada hasta que la mayor se exaspero y decidió hablar.

Em: Entonces… -esperando a que su hija le dijera lo que pensaba- Jade ¿Qué sucede cariño? -pregunta con dulzura-

J: Es que… -con impotencia- ¿Qué pasa si llegamos allá y no les parece nuestra condición? -con un dejo de preocupación-

Así es, Jadelyn Sylvester podría aparentar ser una chica ruda y que no le afecta nada, pero lo cierto es que solo es una máscara para ocultar sus miedos e inseguridades, no queriendo revelar su lado sensible y amoroso.

Em: Oh mi amor -abrazando a su preocupada hija- lo que menos debería importarte es lo que digan los demás pequeña -le habla de forma calmada mientras la abraza-

J: Gracias mamá -mientras se acomoda en los brazos de su madre-

Em: Para eso estoy cariño -mientras la abraza fuertemente- ahora vámonos que nuestro vuelo saldrá pronto y aún tenemos que prepararnos para salir en una hora -saltando el abrazo con su hija, se levanta mientras toma la mano para ayudarla a levantarse-

Stewart Sylvester es catalogado como un hombre de presencia, imponente, una mirada intimidante y un carácter bastante fuerte, pero en esos momentos quienes lo vieran solo podrían reír al verlo en ese estado; estaba completamente sonrojado y tartamudeando algunas respuestas a las preguntas de su pequeño hijo, causando ternura y adoración en su esposa que lo observaba desde el marco de la puerta.

Emma al ver como Stewart trataba de responder todas las dudas de Kurt sólo pudo reír ligeramente para luego ir al rescate de su esposo.

Em: Kurt cariño, ¿Por qué no vas a prepararte? –sentándose al lado de un rojo Stewart- recuerda que en menos de una hora salimos, luego podrás hablar con tu padre de todas tus dudas ¿Está bien amor? -pregunta a su hijo que se retira satisfecho con las respuestas que por ahora su padre la había dado-