Cosas del autor: Para ser algo porno, creo que se está alargando mucho xD. Bueno, es que tampoco se me hace correcto que vayan a cogerse directo a Karamatsu sin ningún motivo xD.
u_ú tengo un pj favorito de Osomatsu-san y tengo que luchar para no darle protagonismo.
LaVenus sabe quien es y debería darme tacos por que sabe que soy bien favoritista como para no hacer sólo el fic de su persona xD.
¡Gracias por su tiempo para leer!
Capítulo IV: Clases de como...
Jyushimatsu se trepó las mangas de la sudadera y expuso la palma para iniciar el duelo. Osomatsu le siguió después y esperó a que Ichimatsu se acercase para poner su mano. La seriedad en los chicos se hizo notoria y un silencio abrumador se mantuvo entre ellos, en conjunto con una respiración temple como si estuvieran a punto de arriesgar su vida.
Karamatsu los observaba, haciéndose una idea de quien podría ganar. Mentalmente narró los sucesos de la batalla, de acuerdo a sus observaciones de juegos anteriores.
"Osomatsu... Osomatsu es arriesgado y tratará de adelantarse a los movimientos. Suele comenzar con piedra, por que sabe que todos buscarán irse por lo más fuerte. It's a lucky man. No lo disimula, su vida son las apuestas y es quien más depende de ello. Oh, god, my brotha... Es tan seguro de sí..."
—¡Ja ken po!
Karamatsu se erizó, la voz de sus tres hermanos se volvía una sola. Desvió la mirada para no enfrentarse con los resultados del primer combate.
"¿Pero... será... qué? Tengo que ver... Ichimatsu está en juego, sus actos son suicidas. Suele arriesgarse. No tiene nada que perder... No... Nunca tiene algo... Ni le importa su propia vida... No soul, Ichimatsu no soul. Tijeras, usará tijeras, pensará que está cortándose las venas. No. No. Pensará en mis venas..."
—¡Ja ken po!
Karamatsu se tapó los oídos y vio como uno de sus hermanos abandonaba el círculo de duelo. No distinguió quien era, y no quiso comprobar de quien se trataba. "Maldición, tengo que huir..."
"Jyushimatsu, es espontáneo, seguro ni sabe lo que está ocurriendo... Sólo se unió a los actos. Su juego es igual, deja que sus manos actúen solas y suele sorprendernos cuando hace figuras que no tienen nada que ver para arruinar el juego. Es el más débil del juego. Je, la diosa de la fortuna me lo ha quitado de encima. Oh, beatiful lady, prenderé inciensos en su..."
—¡Yey, yey, yey!
Karamatsu tembló, supo quien festejaba. La voz de Jyushimatsu sobresalió entre el chasquido de lengua de Osomatsu y el silencio normal de Ichimatsu. Le iba a doler, bastante, su pequeño hermano nunca se cansa, sólo ante el frío parece bajarle su energía pero adquiere un nivel de manipulación admirable. Karamatsu caminó a gatas sobre la alfombra, miró a todas partes de la habitación: ubicó una ventana, y la puerta del baño, no supo cual de las dos opciones era la más sensata.
—¡Niisan!— Jyushimatsu se le encimó, haciéndose de toda su espalda y abrazándolo por el vientre. Karamatsu ya no tenía escapatoria.
—Las cosas quedan del siguiente modo— habló Osomatsu que no podía creer su derrota. —Jyushimatsu de primero...
—¡De primerooooo! ¡Hustle, hustle, muscle, muscle!— Jyushimatsu aplastó a Karamatsu mientras se moveteaba encima de él.
—Después yo, y de último Ichimatsu.
—Podré ver...— Ichimatsu produció una voz rasposa, junto con una risilla seca. De la impresión sacó un jadeo.
Osomatsu se hizo a un lado de él, si que daba miedo Ichimatsu cuando se perdía en sus pensamientos, y se dedicó a observar a Karamatsu con una sonrisa.
—¡Brothas, piénselo bien! P-P-Pueden arrepentirse más adelante— Karamatsu tartamudeó ante su diálogo y se terminó de asustar al ver a quienes tenía con él. Jyushimatsu que carecía de juicio. Ichimatsu que no demostraba con claridad sus sentimientos. Osomatsu quien solía hacer las cosas a su gusto. Un momento, se estaba robando un cenicero más. —¡Oe, deja de robarte los ceniceros, nos los van a cobrar!
Kara usó las manos para levantarse. El suelo estaba muy frío por la temperatura del aire acondicionado. Para su piel, fue una sensación deliciosa por lo caliente de su cuerpo. Se sonrojó ante la inevitable excitación que le palpitaba en el vientre.
—¡Karamatsu nii-san! ¡Karamatsu nii-san!— Jyushi le besó la mejilla y le restregó su erección entre las nalgas.
Karamatsu soltó una bocanada de aire caliente y ocultó su rostro entre la alfombra. El cuerpo le temblaba al sentir esa dureza que se arrastraba por su cuerpo y le palpaba el ano. Apretó los labios y sus puños se afianzaron a la tela.
—Las gafas...— Ichimatsu se dirigió a Oso.
Osomatsu se sacó la petición del cuello de la camisa y le entregó los lentes oscuros. Sonrió de lado cuando Ichi se las colocó y se sentó frente a Karamatsu, para estar en primera fila de todo lo que le harían.
—Brotha...— Karamatsu buscó la mirada cansada de Ichi debajo de sus gafas. La mirada de ambos hermanos se suspendió en el aire por unos segundos. Hubo algo en el aura del menor que provocó en Karamatsu perdiera energía. —Me controlas...— habló con un hilo de voz que se fue perdiendo hasta dejarlo mudo.
—Je...— Ichimatsu desdobló una sonrisa que se alzaba demasiado en el lado izquierdo de su rostro. Mostraba los molares y la lengua húmeda de tantas ansias por presenciar el acto. —Lo sé...— le respondió e inclinó el rostro para besarlo.
—¡Oooooh, oooooh!— Jyushimatsu se hizo para atrás, para colocarse en medio de las nalgas de su hermano mayor.
Karamatsu perdía el alma ante ese beso, y se le esfumaba por cada poro hasta volverlo en una carcasa vacía. Osomatsu sólo veía el desfallecer de su hermano "cool".
—Osomatsu nii-san— Jyushi levantó la mano como si estuviera en clase —¿Qué debo hacer ahora?— preguntó ingenuo.
Osomatsu se puso una mano en la cara. Tuvo que ganar el más imbecil de todos...
—Como hermano mayor, mi deber es enseñarte— Osomatsu hizo a un lado a su hermano menor y se masturbó el miembro cerca del ano de Karamatsu.
—Pornoman...— murmuró Karamatsu al sentir que le iría peor.
Jyushi se sentó sobre sus rodillas, muy atento del actuar de su hermano. Ichimatsu volvió a besar a Karamatsu para sembrarle terror psicológico: por un lado lo trataban bien y por otro, se aprovecharían de su cuerpo. Tenía que hacerlo dudar.
"No, no... Please, no..." pensaba Karamatsu y se ahogaba entre los labios de Ichimatsu. Sin embargo, se aferraba a esa falta de aire, como si se obligase a despertar de un mal sueño.
Osomatsu se lamió un par de dedos y lubricó la entrada de Karamatsu. Disfrutó de como su piel se erizaba en cámara lenta, tuvo que subirle la sudadera azul para no perderse la reacción de la espalda y los movimientos de los omoplatos. "Quieres que den, hermano, lo sé..." sin borrar sus pensamientos apreció las marcas rojizas en su piel clara que se volvían más intensas cuando los dedos de Oso se fueron introduciendo lentamente en Karamatsu. Por inercia, Kara trató de moverse. Oso le puso una mano en el hombro y lo empujo de nuevo contra el suelo.
Ichimatsu no cerraba los ojos con los besos, su mirada se centraba en los sucesos de sus hermanos. Su erección le cosquilleaba, ya la quería meter, pero tendría que ser paciente.
Oso se mordió los labios, y le separó las nalgas a Karamatsu. Su pene estaba demasiado hinchado, tenía que meterlo. Entonces, Jyushimatsu se volvió un poco más participativo al probar el pene de Osomatsu, dándole unas cuantas chupadas. Oso lo miró asombrado igual que Ichi. Karamatsu no supo que pasaba, pero no se atrevió a voltear.
—¡Para que no le duela tanto a nii-san!— habló Jyushi. Osomatsu le pasó la mano por el cabello por ser tan considerado.
Al menos, alguien lo era.
Sin avisar, Oso empezó a introducir su miembro. Karamatsu se tensó tanto que no le permitía avanzar a su hermano.
—Te estás yendo por la parte difícil— comentó Osomatsu que se veía gustoso por esa presión sobre su glande.
Osomatsu separó más los pliegues de carne. La respiración se le detenía al ver como su pene desaparecía con lentitud en el interior de Karamatsu. Deseó tener el celular de Totty para grabar el recuerdo y recrearlo con claridad cada vez que quisiera masturbarse.
—Brotha... Esperate... Please...— Karamatsu tragó saliva, el dolor era bastante agudo que no lo dejaba hablar con claridad. Se sofocaba e Ichimatsu no le permitía tranquilizarse, por que no le quitaba los ojos de encima y que tuviera sus gafas era más difícil de ignorar. Era como verse así mismo apreciar su violación.
—No puedo esperar...— respondió Osomatsu al seguir empujando su miembro. —Como yo si soy un buen hermano mayor— Osomatsu gruñó, esas palabras dejaron más tenso a Karamatsu— le enseño a Jyshimatsu lo que debe de hacer contigo cuando termine.
—¡Voy a aprender mucho! — dijo Jyushi con las mangas al aire.
La habitación quedó caliente, el aire acondicionado ya no podía pelear con la lujuría de los hermanos. A Ichimatsu le brillaba la frente de sudor. Osomatsu jadeaba por la suavidad y calidez de Karamatsu sobre su pene. Jyushi se quitó la sudadera, mostrando su abdomen marcado por hacer ejercicio.
—Osomat...— Karamatsu respiró por la boca. Su mismo aliento le traicionó; sus pulmones se vaciaron cuando Osomatsu le hizo saber que tenía todo su miembro dentro. Le dolió, que en la cara se le formó una mueca de incomodidad. Cerró los ojos para tranquilizarse. No pudo, su interior estaba forzado a estar lleno.
Los vaivanes comenzaron.
—Felicidades, ya no eres virgen...— Osomatsu le susurró a Kara y le besó la oreja.
