Hola! lo siento, not engo excusa ni pero que valga mi restraso T.T lo unico que puedo decir es que las convenciones son geniales, bueno nadie quiere saber mi vida aburrida, sin mas que decir a leer!


"Baile…sudor…pasión…determinación…rojo…fuego…sus labios contra tuyos y ese sabor que te volvió loco por ese instante y te encargaste de mandarle el mensaje cargado del deseo que te agobia desde el momento en que lo viste…desde el momento en que soñaste con hacerlo tuyo…"

Suspiro al despertar y encontrarse en su alcoba, en el barco para ser precisos. Sin camisa y solo pantalón negro que uso anoche…oh, anoche. El capitán del pantera ensancho su sonrisa al recordar lo que había pasado y lo que había hecho.

Esa mirada rojiza llena de confianza y decisión que pronto doblego cuando formo un ósculo. También recuerda el empujón, el alcohol chocar contra su rostro manchando su camisa blanca en el proceso -prueba de ello, le prenda estaba en el suelo de cuarto-, vio al rival amistoso correr como alma que lleva el diablo.

Fue lo ultimo que recordó, y ahora se encontraba recostado en su cama a medio vestir o desvestir, podía notar una rara amargura de su boca, pero no un dolor de cabeza, ¡milagro! no tenia resaca. Miro por su ventana las nubes que se movían lentamente, alzo una ceja al recordar…

Sin prisa se levanto y vistió con algo decente para subir a cubierta, sus tripulantes y subordinados haciendo su debida labor, mas frescos que una lechuga. Listos para partir

—Aominechii.—Le saludo el rubio llegando a su lado.

—Buenos días o debería decir: buenas tardes.—El moreno le miro sorprendido.

—¿Ya es medio día?— Pregunto incrédulo.

—¿El sol no te dice algo? —Apunto con un ademan hacia el cielo y efectivamente, estaba en lo mas alto, apunto de ser tarde.

—Tsk.—Chisto tallandose la frente.

—¿Otra vez con resaca?.—Le pregunto haciendo una mueca de inconformidad. Su capitán nunca cambiaría.

—No he bebido nada.—Contesto molesto. Abrió sus ojos amarillos por lo dicho, eso era un milagro.—Solo…—

—Lo has encontrado.—

El capitán del pantera alzo la vista hacia el almirante, veía toda la comprensión acompañada de una sonrisa tranquila y algo feliz. El mayor de ambos asintió, con el extraño sentimiento creciendo en su pecho. No era para mas que Ryouta y Tetsuya supieran de pasado gris de su capitán y sobre todo su…amor platónico.

—Sabes, se te veía muy animado cuando bailaste con él, pero todos nos llevamos una sorpresa cuando llego el final.—Ahora su sonrisa era una de picardía, el contrario ni se inmuto, estaba perdido en sus pensamientos.—¿Como se llama?—

—Kagami.—Suspiro al decirlo, no era cansancio o aburrimiento, por supuesto que no, era de adoración. Alzo una ceja de tan poca información.

—Aun no hemos zarpado, por que no vas a buscarlo y le pides que salgan a pasear, beber algo o no se.— Recibió una mirada extraña, casi como de advertencia.

—Dudo que quiera verme después de…—Dejo lo ultimo incompleto dando a entender al rubio. Avanzo por la cubierta.

—¿Y eso que? no creo que este resentido para siempre.—

—¡KISE!.—Golpeo con todas sus fuerzas el barandal, el rubio salto en su lugar por la potencia de su grito, esto llamo la atención de los tripulantes quienes miraron exaltados a su capitan en ese estado, con suerte y tendría una grieta la madera bajo su puño.— ¿No lo viste verdad…?—Su voz ademas de molesta parecía que…se quebraría.

—¿Aominechii?—

—Él no me recuerda…—

EN OTRA PARTE

Era un silencio entre ellos y de fondo las conversaciones ajenas de los transeúntes y mercaderes. El de cabello azabache se debatía en abrir la boca o no. —Eh.—

—Silencio Takao.—Chisto Taiga al pobre Kazunari, quien sabia, se estaba riendo desde que despertó.

Si, recuerda el baile y como se fue corriendo por la vergüenza, no hace falta decir mas.

—Solo te quería preguntar si llevo los nabos o no.—Ladeo su cabeza sobre su hombro y vio el racimo de la hortaliza en su mano.

—Ah si…—Se volteo por que de nueva cuenta el sonrojo apareció.

—No todo trata de ti, sabes.—Estaba seguro que ahora era como el tomate que tenia en la cesta.—Tranquilo, no pienso bromear contigo de ese modo.—

—¿Seguro?—Volteo para ver si lo que decía era cierto. —Claro, pero insisto .—Cayo en la trampa.—¿Como pudiste rechazar a ese atractivo hombre de espalda morena?—Pareció cantar cada saliva, lo que le devolvió a la vergüenza.—Después de depositar un beso de pasión en tus

—TAKAO.—

Las miradas curiosas e impactadas llegaron al punto de donde provino esa potente riña, mirando de soslayo a un chico pelirrojo perseguir a un peli negro hasta perderse en la multitud.

Aun Se pregunta: ¿quien es el? y ¿por que hizo eso tan de repente en aquella fiesta? ¿por que le era tan familiar? muchos "porqués". Todo paso tan rápido, sabia que ya no lo verían igual en la comunidad, sus compañeros le harían burlas, las chicas se alejarían y una larga lista de temas cosa que pasaran a partir de ese beso.

¿Cual era su nombre? ah! Aomine, o mejor dicho Ahomine, ¿por que? porque lo era, besar a otro no es natural, al menos para Taiga. No sabe lo que mas le molestaba, haberse dejando por ello o…que ahora tenga un raro sentimiento en su pecho cada vez que lo recuerda. Y para coronar, no le da asco es mas, se fuerza así mismo para odiarlo, pero es inútil. No siente repulsión o ganas de vomitar, es tan…extraño.

—Espero nunca volver a verlo…en mi vida.—Deseó en voz baja y con ceño fruncido, deseando con fuerza como si llegara cumplirse.

—¿Como están tan seguro?—Le interrumpió una voz desconocida y casi fantasmal a su lado.

—AH.—Jadeo asustado al ver esos neutrales ojos celestes casi sobre su hombro derecho, ¿como no lo vio antes?

—Disculpame, pero no me dejabas pasar y no pude evitar escuchar tu…platica contigo mismo.—Explico de forma tan calmada, esa calma hizo que el mas alto se des-tensara y olvidara el susto de hace momentos.

—¿Pero…como sabias de lo que hablaba?—Le miro sospechoso.

—Estabas divagando así en voz alta.—Paso de el.—Pero solo te diré que…—Giro la cabeza sobre su hombro para hacer contacto visual.—No puedes controlar tu destino.—Acto seguido se va perdiendo de vista la cabellera celeste.

¿Que demonios significaba todo eso? primero la fortuna de la vidente, luego ese tipo, y ahora este tipo también -lo cual fue muy aterrador-. ¿Seria una señal? bueno…al menos esto no podría empeorar.

—¡Basta! ¡dejenme!.—

Tenia que decirlo. Ese grito le dio un respingo, esa voz era muy conocida y no estaba demasiado lejos, corrió en dirección del llamada auxilio, en una esquiva detrás de las carpas del mercado justo ahí, su querida amiga la practicante de vidente, siendo rodeada por tres hombres de mal aspecto, al juzgar por sus ropas estuvo corriendo de ellos y llego a la trampa, no la culpa, el miedo fue demasiado.

Apretó los dientes al ver como la tomaban del brazo, tenia que actuar ya, se maldecía por perseguir tanto a Takao y ahora que mas lo necesitaba no estaba, maldita sea.

—¡Hey!.— Ladro en ese momento por su rabia,dando las zancadas para acercarse.—¿Por que no se meten con alguien de su tamaño?.— Se puso en posición, recibiendo burlas de los hombres.

—Sal de aquí zíngaro, le daremos a esta ramera su lección.—Alzo con brusquedad el delgado brazo de la joven quien chillo de dolor -eso dejaría una fea marca-.

No espero mas y se abalanzo contra quien la tenia sometida, dejándole caer con todo el peso de su cuerpo logrando su liberación, malas palabras fueron soltadas por el impacto y los otros dos quedaron de espectadores.

—¡Corre!.—Grito -ordeno- el pelirrojo, alivio sintió cuando esta corrió como se le fue dicho fuera del peligro.

—¡Malditos gitanos!.—El segundo hombre le tomo de la camisa para quitarlo de encima de su compañero, Kagami no tendría ninguna ventaja, este era mas fuerte.

—Se nos acab de ir la mercancía capitán.—Blasfemo a quien le ayudo a levantarse. El gitano se removió con coraje por como le dijeron.

—Ya lo vi, inepto.—Se quejo al limpiarse la tierra mirando con malicia al muchacho.—Mejor así, nos lo cobraremos con este.—

Un resolver de estomago se formo cuando dijo esto ultimo, no le dio mas tiempo de reaccionar pues un golpe directo en su nuca le nubló por completo la vista e hizo que sus músculos pesaran, pronto el mundo se volvió oscuro…

EN OTRA PARTE.

—Kise kun.—

—¡Wuaa! ¡Korokochii no aparezcas así!.—Lloriqueo desconsolado el rubio por el susto que el mas bajo provoco. El de ojos celestes había abordado la nave sin que se diese cuenta, antes de que quitaran la tabla.

—Lo siento.—De nuevo su cara tan serena le da un consuelo.—¿Como esta Aomine kun?—La pregunta los incomodo a ambos.

—Esta resentido, por que dice que no le recuerda.—contesto de manera fría y comprensiva al dolor del capitán del pantera, ambos lo comprendían.

Tetsuya se reservo la noticia que se tenia, en que se topo con el amor platónico de moreno en la calle, aun que su cara no lo demostrara estaba preocupado por ambos, esto les haría mal a largo plazo, a ambos.

Algo capto su atención mirando de reojo como una joven gitana corría con una expresión de terror absoluto, gritando y en busca de alguien…se le hacia conocida. A su lado otra cosa estaba pasando, dio unos pasos por la baranda para ver mejor, la nave contigua se escucho unos gritos y ordenes de un hombre corpulento, diviso con sorpresa como otros dos tenían a alguien sometido, el prisionero tenia cubierta su cabeza con una lona, no oponía resistencia.

Algo andaba muy mal aquí….

CON AOMINE

En los confines de su habitación, sin la molestia de nadie -por que el lo ordeno- pensaba en todo y en nada, en el dolor de su corazón por aquel quien espero no le recordaba en nada. Y si intentaba algo lo perdería para siempre, lo del beso se lo advertía, eso es mas de lo que él puede soportar.

—¿Por que esta tan abatido capitán?—La curiosa y sedosa voz que parecía provenir de la nada misma le dio un indicio de quien era.

—Imayoshi.—Podría jurar que sonrío cuando dijo su nombre.

—¿Que haces aquí? dije estrictamente que.—

—No podía dejar que se ahogara solo en sus penas, capitán.—A pesar de que su tono expresaba una burla mas bien trataba de ser comprensivo.— No debería de desanimarse por un simple hoyo en su camino.— El moreno alzo una ceja mirando en la esquina en donde se encontraba el de cabello negro.

—¿Que insinúas?—

Shouichi ajusto su lentes rudimentarios, carraspeo rápidamente ya que tenia la atención del peliazul y no habría que hacerlo esperar, menos si era un tema de interés.

—Solo digo…que no se deje caer por un algo tan simple como la amnesia, al fin y al cabo eso se soluciona a corto plazo. Usted…—Lo apunto— Es Daiki Aomine, el capitán mas temido y respetado entre los piratas, el rey de los mismos quien no duda en matar por algo que le importa, puede obtener lo que quiera y cuando quiera…—El ego comenzó a dominar al susodicho, quien asintió levemente y dandole la razón al vigía.—Así que le pregunto: ¿Que es lo que lo detiene?.—

—Nada.— Contesto mas que seguro levantándose de su lugar.

—Entonces, ¿que es lo que quiere?.—

—Quiero a ese gitano solo para mi.—

Imayoshi sonrió maquiavélicamente y se aproximo a donde Aomine para posar su mano en el hombro ajeno.—¿Que esta esperando? vaya a por él.—

Con toda la motivación a tope y su porte que emana la confianza y altanería en todo el sentido de la palabra se encamino a la puerta pero antes de siquiera tocarla esta fue abierta por su primero oficial.

—Tetsu.—

—Barco a la vista capitán.—


Y cliffhanger!

muajaja ok ya .-.

Tratare de actualizar mas rapido

See you next time!