Antes que nada y como ya me es costumbre, diré que los personajes pertenecen a Capcom.


-Buenos días, chicas.- Nuevamente, la voz que anteriormente nos había presentado al monstruo venenoso habló.-Hoy vengo en son de paz.

-Lo dudo.- Comenté.

-No, no. De verdad. Vengo a darles una enorme noticia.

-¿Tu estúpido trasero finalmente fue pateado y te retiraron de donde sea que estés? Porque si es así, ya mismo me pongo a hacerle un monumento a quien fuera que te hizo gritar como niña.- Dijo Claire, ahora reemplazando su tristeza por la rabia.

-¿Sabes? Realmente venía en son de paz, pero... digamos que la srta. Redfield me ha hecho enfadar bastante con su comentario.

Miré a Claire, quien cargaba su arma despreocupadamente como si todo esto se tratase de sólo un entrenamiento.

-Ándense con cuidado, tal vez podrían haber algunas... sorpresas.- Y dicho eso apagó el micrófono.

-¡Genial!- Dije cerrando la puerta de la habitación con tranca - Ahora tendremos más baches en el camino, ¿qué más podríamos pedir?

-Este imbécil me está sacando de quicio, ¿sabes?- Comentó Claire sentándose con la espalda apoyada en la pared.- Cuando lo encuentre voy a patear su estúpido trasero de cobarde.

-Primero debemos salvar a Leon, de lo contrario podría usarlo en nuestra contra y hacerle daño.

-Lo sé.- Fue todo lo que respondió mirando hacia arriba.- Estoy agotada, podría dormir veinticuatro horas de seguidas.

-También yo, lo mejor será descansar y luego continuar mañana.

-Espero que Jake y Sherry estén bien al menos.- Suspiró.

-Lo estarán, tengo la impresión de que se sabrán cuidarse bien.

-A no ser que al idiota de Jake se le ocurra utilizar de carnada de zombie a Sherry. Si ese es el caso que se esconda, porque lo perseguiré y cuando lo alcance lo torturaré con una navaja suiza.

Rodé los ojos y me senté a su lado, me quité mi chaqueta, la hice un bollo simulando una almohada, la coloqué en el suelo y apoyé mi cabeza sobre ella mientras mi cuerpo descanzaba sobre el duro y frío suelo.

-Buenas noches Jill.- Dijo Claire del otro lado, que había hecho exactamente lo mismo que yo.

-Buenas noches.

Desperté por un ruido extraño en la habitación. Era una especie de ringtone de esos celulares antiguos que ni fotos sacaban. Me senté de inmediato con el arma en la mano y me dispuse a escuchar de dónde provenía el sonido. Venía de mi bolsillo.

-¡Las radios!- Dije al darme cuenta de lo que era. Tomé mi radio y le presioné el botón para hablar.

-¿Agente Valentine? ¿Jill? ¿Estás ahí? ¡Responde!

-Aquí estoy Hunnigan.

-¡Oh gracias a dios! Creí que algo les había pasado. ¿Están bien?

-Sí, estamos bien.

-¿Reporte de la misión?

Luego de explicarle un largo rato a Hunnigan lo que había ocurrido desde la última vez que hablamos con ella, Claire despertó. Las dos estábamos famélicas de hambre pero Claire como buena niña scout en el pasado, había venido preparada con dos barritas energéticas de fresa.

Nos pusimos nuestras chaquetas luego de nuestro intento de desayuno y salimos de la pequeña habitación segura hacia el corredor.

-¿Y ahora a dónde vamos?- Preguntó Claire mientras caminábamos buscando una salida - Todas las demás puertas están cerradas excepto por este pe...

Claire interrumpió su discurso cuando vio lo que teníamos a pocos metros de distancia. Un ejército de zombies venían hacia nosotros lentamente por el largo corredor principal.

-Esto me huele a que tu amigo de los altavoces te ha dejado un pequeño regalo.- Le dije a Claire mientras cargaba mi arma.

-A mí también.- Dijo imitando mi acción.

A su señal, comenzamos a dispararles a los cientos de zombies que se nos venían encima. Luego de un rato de disparar a la interminable jauría desesperada por carne humana fresca, continuaban viniendo cientos de ellos hacia nosotras sin darnos siquiera un respiro.

-Son demasiados - Dijo Claire - Debemos huír, ¡ahora!

-¿A dónde? No tenemos más alternativa que volver al cuarto de máquinas o retroceder.- Contesté.

Miramos con desesperación hacia todos lados con la esperanza de encontrar una salida. Observé detenidamente la enorme grieta que se encontraba en la pared a mi derecha y me pregunté de qué material estarían hechas las paredes.

Me acerqué a ella y golpeé con mi puño como si se tratase de una puerta. Yeso. Una pared de puro y rompible yeso.

-¡Jill! ¿Qué haces? ¡No es hora de jugar!

Hice caso omiso a su reclamo y pateé la zona de la grieta con fuerza. Un estruendoso ruido se oyó por entre las balas y una especie de polvo se mezcló en el aire, dificultando mi respiración. Del otro lado del agujero, una luz blanca brillante me cegó por un momento.

-¡Vamos, Claire!- Grité. Ella asintió, tomó una granada, le quitó el seguro y la arrojó contra los zombies mientras las dos nos escabullíamos por la grieta hacia quién sabe dónde.

Con la gran explosión de fondo como señuelo, rápidamente y sin percatarnos de dónde nos encontrábamos, apilamos los muebles grandes de alrededor en el hueco recientemente abierto por mí. Una vez hecho esto, presté más atención al lugar.

Era una gran oficina, justo como la de un doctor. Las paredes blancas sin cuadros ni adornos, el escritorio de hierro y los archivadores azul oscuro a un lado de la habitación, lo comprobaban perfectamente.

-¿Qué es este lugar?- Preguntó Claire tan extrañada como yo.

-La oficina del diablo, supongo.- Contesté.

-¡Hay una computadora!- Corrió Claire hacia la gran máquina encima del escritorio. Como siempre, el sello de Umbrella en ésta no podía faltar.

Claire tecleó un par de cosas en la pantalla y abrió una carpeta que decía "Proyecto K." con suma urgencia. Fotos de Leon inundaron la pantalla, al parecer era una manera de monitorear el estado en el que él se encontraba mediante videos y fotos.

-Fíjate en el lugar, Claire.- Le señalé los alrededores de la foto.

-No me suena.

-A mí tampoco, pero deberíamos recordarlo luego por si acaso.

Los golpeteos de los zombies comenzaron a oírse y poco a poco iban rompiendo los muebles de madera caoba.

-Claire, debemos irnos.

-¡Espera! "Laboratorio número 1, habitación 305. Proyecto K. en simulacro, paciente estable"- Leyó en voz alta.

-Ya tenemos todo lo que necesitamos, ¡vámonos!

Claire y yo nos apresuramos a tomar el picaporte de la puerta, pero ésta se abrió de golpe, y las dos retrocedimos.


¡Hola! Lo sé, me desaparecí mucho tiempo y me disculpo por no haber subido antes, soy una muy mala escritora U_U Tienen derecho a arrojarme tomates (?

ninaa: Gracias! Aquí tienes otro capítulo más y como siempre si ves algo que crees que se pueda mejorar, soy toda oídos (ojos en esta ocasión más bien).

Sin más preámbulo me voy, espero el capítulo sea de su agrado y tanto si lo es como si no déjame un review, quiero saber lo que mis lectores piensan de mi trabajo :)

Besos y nos leemos pronto! :* :*