Reto de Proyecto 1-8, para NievesJS. Por el aniversario del primer año del Topic Sorato, el Mejor Topic de Parejas.
El tercero en concordia
Para Nieves, ¡dulce!
¡Por Oé, Murakami y todos los demás, soy un genio! Estoy tan contento que tengo problemas para ocultarlo y mostrarme como el ser cansado y desvalido que soy. ¡Correría hasta casa de Yamato, si eso no le diera la pista a Sora de que estoy fingiendo!
Yamato creerá que me rendí y que por eso regresamos, que me di cuenta de lo inútil que fue mi plan y que le daré la oportunidad de que su primera cita con Sora sea como él quiere. Que nos sentaremos en el sillón, conmigo en el medio, a mirar televisión mientras tomo el rico té que me preparará Sora y que, eventualmente, Sora dirá que se hizo tarde y se marchará.
Yamato no cuenta con mi astucia. ¡Llevaré este plan hasta las últimas consecuencias!
Por suerte papá no está en casa, o todo sería más complicado. Sé que conoce a Sora pero aún no la ha visto como su nuera... le encantará. Seguro que sí. Me encargaré de ello, tal vez me la pase hablándole de Sora.
¡Me la voy a pasar hablándole de Sora, que emocionante! Gracias a Yamato, mi vida se está volviendo mucho más interesante. Le quitaré todos los problemas del medio, tal vez hasta la lleve a casa para conocer a mamá. Como invitada mía, claro. Y así al pasar, diré que es la novia de Yamato. Mamá se sorprenderá, pero le encantará. Y será mucho más facil para ella hablar con Sora sin Yamato, que se pone todo serio y silencioso cuando estamos todos juntos.
Espero que eso cambie. Sé que cambiará.
Ahora está Sora.
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Volvimos a casa. La peor cita de mi vida. También la primera, pero la peor. Nunca más le haré algo así a Sora, y lo lamento por Takeru si está triste y solo, no puede pretender hacer, llevar y traer a mi novia como si fuera parte suya.
O no aún.
Me pregunto que más tendrá planeado; ahora parece tranquilo, aunque no deja de sonreír. Se hizo pasar por enfermo pero no se quita esa sonrisa inmensa de la cara, Sora se va a dar cuenta enseguida de que hay gato encerrado y espero que no me afecte a mí. Tal vez deba decirle la verdad, qué más da. Empeorar, no va a empeorar esta velada.
―Sora.
―¡Llegamos! ―gritó mi hermano, parándose entre los dos y tomando nuestros brazos.
―¿A dónde? ¡Aún faltan cien metros!
―Eh... ¡ya casi, llegamos! ―gritó.
¡Que enano! Se adelantó a mis movimientos, me entendió con solo una palabra, me leyó la mente.
Sora, por favor, Sora. Que esta no sea la primera y última vez que salimos. ¡Por el bien de Takeru, aunque sea! Si me arruina esta... relación, o lo que sea... me escuchará.
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Creo que Takeru tiene fiebre, pobre niño. Salimos a las apuradas del café porque se sentía mal y ahora se la pasa sonriendo, incluso se confundió de casa, creo. Está actuando de manera muy extraña.
Creo que ha estado enfermo todo el día, Yamato confundió su cansancio con aburrimiento y así fue como terminaron saliendo a buscarme... aunque me sorprende un poco, porque él siempre ha sido muy atento con su hermano, siempre pendiente de sus necesidades. Sé que con el tiempo ha ido relajándose un poco en ese sentido, sé que sabe que Takeru puede perfectamente cuidarse solo y que incluso es conveniente que lo haga... pero algunas costumbres tardan en morir. O, tal vez, el cambio ha sido mucho más extremo de lo que yo pensaba.
Sé que para Yamato fue difícil, antes, cuando estuvimos de niños en el digimundo, entender que debía liberar a Takeru, pero sobre todo que debía liberarse él de una carga que ningún niño de once años debía cargar. Así como yo me liberé de mi carga y, sobre todo, liberé a mi madre de ella.
Creo que los dos hemos hecho un largo camino, y me alegra muchísimo que Yamato haya estado ahí para mí. Y, creo, que yo estuve para él.
Ahora voy a acostar a Takeru, porque lo noto cansado. Le prepararé un té.
