Los personajes no son míos, pertenecen a Capcom.

¡Disfruten!


Jake PDV.

Luego de hacer guardia durante la mitad de la noche para cuidarnos el uno al otro las espaldas, volvimos a enfocarnos en la misión. Con un largo suspiro, Chris se acercó al agujero por el que había caído la noche anterior su rubia amiga.

-Continuemos.- Dije mientras me adelantaba por el camino de la derecha.

-De acuerdo.- Respondió luego de mirar hacia el agujero una última vez.

Caminamos nuevamente en silencio. A esa altura ya estábamos hartos de caminar siempre en el mismo sentido, y lo que era peor, estábamos solos él y yo, sin siquiera una pequeña pista.

-¿Sabes? Desde hace mucho tiempo he estado enamorado de Jill.- Habló de repente - Una vez la dieron por muerta luego de salvarme de una muerte dolorosa provocada por tu padre, pero al acudir a una misión en África, me enteré que ella vivía, y mi nueva compañera y yo logramos rescatarla. Wesker estaba haciéndole hacer cosas en contra de su voluntad, controlándole mediante un aparato de alta tecnología colocado en su pecho, ordenándole expresamente que acabara conmigo.

-África, ¿huh? Supongo que ese lugar está tan maldito como si fuese una estúpida leyenda urbana.

-Yo me rendí fácil, - continuó haciendo caso omiso a mi comentario - la di por muerta sin siquiera buscar su cuerpo, y sólo por casualidad logré saber que estaba viva. He visto cómo miras a Sherry, y cómo ella te mira a ti.- Pausó, luego agregó - A lo que voy es que, a pesar de todo, si realmente ella te interesa, no esperes a que algo como lo que acaba de ocurrirle a Jill te haga darte cuenta de todo el tiempo que desperdiciaste queriéndole en secreto, pero nunca pudiste estar lo suficientemente cerca como te gustaría haberlo estado.

Pensé unos segundos en lo que el militar estaba diciendo. De cierto modo, tenía razón. Sin embargo, dadas las circunstancias, no creía que una jodida confesión romántica fuese a servir de mucho. En ese momento, todo lo que importaba era salvar la vida de Sherry, luego pensaría en una posible confesión que obviamente no fuera de esas que hacen vomitar arcoíris y corazones. Un sonido me sacó de mis pensamientos de pronto, parecía que la paz había durado poco.

-¡Capitán! ¡Tenemos un problema! - Sonó la radio del Redfield mayor. Él la tomó y presionó el botón para hablar.

-Aquí Chris, ¿qué sucede?

-¡Nos atac...! - Antes de poder terminar la frase, el soldado que estaba comunicándose con nosotros gritó y la transmisión se cortó.

-¡Maldición! - Dijo el capitán del escuadrón de militares luego de intentar reestablecer la comunicación. De pronto, un sonoro rugido hizo eco en toda la cueva, entonces ambos tomamos nuestras armas y linternas a la vez, apuntando hacia la oscuridad de adelante. Luego de unos segundos, el sonido de algo arrastrándose se acercaba cada vez más hacia nosotros, hasta que finalmente se hizo visible.

-¡Oh, genial! - Dije al ver lo que teníamos en frente. Se trataba de un maldito B.O.W de cuatro brazos, ojos rojos y forma humana de tres metros de altura, que cargaba dos enormes cuchillas de hierro mientras caminaba lentamente hacia nosotros.

-¿Qué diablos? ¡Cuidado! - Gritó Redfield al ver que el monstruo sin previo aviso se abalanzaba hacia nosotros con una fuerza y rapidez infrahumana. Ambos saltamos hacia la izquierda y el B.O.W acabó golpeándose contra la pared, la cuál se derrumbó de inmediato y cayó sobre él. Al haberse dado vuelta, pude notar que a pesar de tener ojos rojos, era ciego, y que en ese instante estaba completamente aturdido por el gran golpe. A lo lejos, divisé J'avos que corrían hacia nosotros a toda velocidad. Éstos al llegar comenzaron una lluvia infernal de balas que logramos esquivar cubriéndonos con uno de los escombros de la pared.

-Esto no aguantará mucho más.- Dije mientras recargábamos nuestras armas.

-Lo sé, pero son demasiados. ¿Alguna sugerencia?

-Esta cosa es ciega, con todos estos balazos está aturdido, así que no será capaz de atacar. Sugiero encargarnos primero de estos idiotas con ametralladoras y luego ir a por lo que sea que esa cosa gigante sea.

-De acuerdo.- Asintió, entonces salimos de nuestro escondite a la vez y comenzamos a disparar. Las balas volaban por todo el lugar y estábamos en total desventaja; eran cientos de J'avos contra sólo un ex-mercenario convertido temporalmente en un perrito faldero más del gobierno y un militar. - ¡Hey, cuidado! - Miré hacia la derecha y una bala me rozó el brazo, aunque fue lo suficientemente cerca como para romper mi chaqueta y causar una herida superficial.- ¿Estás bien?

-Estos idiotas necesitarán más que eso para detenerme. Estoy bien.

Tras un largo rato de disparar a cientos de infectados, comencé a recordar que el reloj aún seguía corriendo, y parte de la vida de Sherry se iba tres metros bajo tierra con cada segundo que pasaba. No podría decir con certeza cuánto tiempo estuvimos atascados en esa poco favorable situación, pero lo que sí podía contar era que nos estábamos quedando sin munición.

-¡Maldita sea! ¡Esto no acaba! - Gritó el hermano de la pelirroja - ¡Debemos hacer algo!

Mientras gastaba mi último cartucho de munición, pensaba en algo que pudiéramos hacer para salvar nuestros traseros y evitar acabar rellenos de plomo. Y llegué a la conclusión de que sólo había una solución. Tal vez no fuera la más efectiva, pero era la única cosa que se me había ocurrido.

Nos agachamos nuevamente para cubrirnos con el escombro que parecía a punto de hacerse añicos por tantas balas, y miré al soldado fijamente.

-¿Crees que puedes llevártelos hacia el agujero por el que cayó la rubia antes? Yo me ocuparé del monstruo.

-¿Qué planeas?

-Sólo llévatelos y arrójalos allí, me haré pasar por muerto y después mataré a esta cosa.- Luego de pensarlo un poco, finalmente el militar duro de roer asintió.

-De acuerdo. - Ambos salimos así de detrás del escombro y comenzamos nuevamente a disparar. A los pocos segundos me convertí en un maldito actor de Hollywood y fingí mi muerte, tirándome al suelo, gritando, y soltando mi arma vacía.-¿Quieren matarme? ¡Vengan por mí! - Gritó el Redfield mayor, entonces oí cómo él comenzó a correr, seguido de la sensación de que algo me aplastaba. Finalmente, el escombro que se había hecho pedazos me había caído encima. Miles de pasos apresurados se oyeron alejarse, y luego el gruñido de la bestia que finalmente era capaz de reaccionar. Quité rápidamente lo que tenía encima y me paré.

-¿Quieres jugar, idiota? - Hablé detrás del monstruo, quien rápidamente volteó para enfrentarme. - Así me gusta, sólo tú y yo.

Sin dudarlo ni un segundo se abalanzó sobre mí a gran velocidad. Salté y me aferré a su cuerpo mientras escalaba hasta su cabeza. Allí, tomé mi cuchillo y lo clavé en su oído derecho. Si no quería que me detectara, debía quitarle los sentidos que le quedaban. La bestia gruñó y con un movimiento rápido me arrojó con fuerza contra la pared. Me levanté rápidamente mientras veía a mi enorme contrincante tomarse el oído con una mano, y arremeter contra mí con sus cuchillas listas para atravesarme.

Tomé firmemente mi cuchillo cubierto de esa basura verde que todos los B.O.W's de esa cueva parecían llevar dentro, repetí el mismo proceso que hacía algunos minutos sólo que con el oído izquierdo, y me bajé de su espalda antes de que me arrojara nuevamente contra la pared.

-Estás acabado.- Sonreí. Tomé dos granadas y las lancé hacia él. Una vez explotaron, acabé con esa cosa finalmente, y entonces corrí a cubrirme detrás de un escombro para no ser cubierto otra vez por ese fluído verde que el B.O.W arrojaría al explotar.- Demasiado fácil.- Dije con sorna al oír la explosión.

-¡Jake! - Miré hacia atrás para encontrarme con Redfield, quién estaba cubierto de sudor, suciedad y sangre.

-¿Lo lograste? - Pregunté levantándome de mi lugar y yendo hacia su lado. Él asintió.- ¡Perfecto! Continuemos.- Comencé a caminar mientras limpiaba el cuchillo con un paño de tela que llevaba en el bolsillo interno de mi chaqueta.

-¡Espera! - Dijo el soldado. Hice caso omiso a su petición y continué mi camino.- ¡Ya no hay tiempo! - Me detuve en seco y volteé.

-¿Qué carajos estás diciendo? - Dije enfundando mi cuchillo. Esperaba que no estuviera diciendo lo que creía que estaba diciendo.

-No nos queda tiempo, Jake. Si pretendemos al menos despedirnos de Sherry, tendremos que regresar ahora.

Una cosa era segura: estaba loco el Capitán de los lame botas del gobierno si creía que me rendiría así de fácil. Aún no había ni rastro de la maldita vacuna, y era claro que no pensaba volver con las manos vacías. Agotaría incluso la oportunidad más estúpida con tal de salvar a Sherry.

-No pienso volver ahora, voy a encontrar esa jodida vacuna y regresaré a tiempo.

-Oye...

-Y lo haré con o sin tu maldita compañía. He trabajado antes solo, sólo vete por donde has venido y explícales a los demás que elegí no ser un cobarde y continuar haciendo algo por salvar a Sherry en vez de volver y lamentarme a su lado como un idiota bueno para nada viéndola morir.

-¿Crees que yo no quiero salvarla? ¡Por supuesto que lo quiero! Pero ya no tenemos tiempo. Y aunque encontrases esa vacuna dentro de una hora por tu cuenta, ¿qué harás? Ni corriendo todo el camino lograrás llegar a tiempo, y luego sólo te quedará el remordimiento de no haber estado a su lado cuando ella pidió verte antes de morir.

-Ella no va a morir.

-Sí, sigue diciéndote eso a ti mismo, las cosas no cambiarán de cualquier forma.

El silencio reinó en el lugar, lo único que se oía era el sonido de la baba verde desintegrándose como si estuviese hirviendo. Era imposible, no podía fallarle, no a ella, no en esa misión tan importante. Había hecho tantos trabajos contrarreloj en mis años de mercenario como nadie podía imaginar, y en todos ellos había logrado sacarle toda la mierda a los imbéciles que había marcado como mis objetivos. ¿Por qué diablos tenía que fallar en la misión más importante de todas? Era como un jodido karma, y si el simple hecho de tener que verle la cara al imbécil de Chris Redfield ya era motivo suficiente para justificar mi mal humor, el hecho de haberle fallado a Sherry sólo lo hacía empeorar un millón de veces más.

-Vámonos.- Dije entre dientes, pechando a mi paso al hermano de la pelirroja, quién me siguió en silencio durante todo el camino.


*Narrador Externo*

-¡Capitán! - Gritó uno de los soldados que estaban cuidando la puerta de la habitación en la que Sherry se encontraba.

-Es bueno verte, Dean. ¿Podrías llamar a Claire? - Preguntó Chris sonriendo cordialmente.

-En seguida, capitán.- Respondió el soldado, y rápidamente entró a la única habitación disponible en ese largo e interminable pasillo. A los pocos segundos, Claire y el otro soldado fijaron su vista en los dos hombres recién llegados luego de cerrar la puerta detrás de ellos.

-¡Chris! - Claire corrió a abrazar a su hermano mayor con alivio.- ¿Cómo les fue? ¿Dónde está Jill? - La cara de Chris se tornó oscura, llena de melancolía y nostalgia, mientras que la de Jake era ilegible, tanto que hizo a Claire enfadarse. ¡El maldito parecía una roca!

-Jill... Jill está muerta, al igual que Gerard y Rick. - Dijo Chris con pesar bajo la mirada triste de Claire y los otros dos soldados.

-¿Y la vacuna? - Su hermano sacudió la cabeza de izquierda a derecha lentamente, mientras Muller se mantenía callado, ahogado en preocupación por la mujer que amaba y que estaba a punto de perder, pero aún con su mirada impasible.

-Tenemos que decírselo. - Habló el capitán de los militares luego de un corto silencio que nadie se atrevía a romper.- Hemos venido a despedirnos de ella, no había nada más que pudiésemos hacer. - Claire asintió.

-Está despierta, aunque muy débil. Le queda poco tiempo.- Dijo comenzando a llorar. Tras darle otro abrazo a su hermana, Chris y Jake entraron a la habitación junto con los demás para ver a Sherry por última vez.

-Hola, Sherry.- Dijo el militar cuando estuvo a su lado. Tomó su mano y ella abrió los ojos pero no por completo, estaba muy pálida y ya no le quedaban fuerzas. Era increíble para todos ver cómo una mujer tan fuerte como ella moría de esa forma tan cruel.

-Chris...- Dijo al verle - ¿Cómo... cómo les... fue?

-Hemos perdido a Jill, y no logramos encontrar la vacuna a tiempo. No sabes cuánto lo siento, lo intentamos todo.

-Oh, Dios.- Dijo Sherry sin poder evitar llorar - Pobre Jill. Lo... siento mucho, sabía... sabía que ustedes... dos se querían.

Sin poder aguantar un segundo más la impotencia que sentía, Jake Muller salió de la habitación a toda velocidad con sus puños apretados y sus nudillos blancos. No quería creer que fuese posible que su vida terminase así, no después de haber sobrevivido ante un trozo de titanio clavado en su estómago.

-¡No es posible, maldición! - Dijo mientras golpeaba la pared delante de él una y otra vez. Se rehusaba a creer que ella se iría, que pronto sería otro B.O.W siniestro que algún otro agente, mercenario, militar o lo que fuera acabaría eliminando sin pensárselo dos veces. Se rehusaba a ver sus lágrimas correr lamentándose por la muerte de otra persona. El dolor pasó a segundo plano cuando la rabia comenzó a actuar por él, así que sólo continuó descargando toda la ira acumulada con las rocas de la pared de la cueva.

-¡Jake! - Gritó alguien tocándole el hombro. El hombre de orbes azules miró hacia su izquierda, para encontrarse con la persona que menos deseaba ver: Chris Redfield. - ¡Para ya!

-¡Oblígame, imbécil! - Continuó golpeando la pared sin siquiera mirarlo, pero si continuaba insistiendo mucho más, seguramente el próximo blanco sería su cara.

-¡Debes ir a ver a Sherry! - Volvió a gritar, y esta vez captó toda la atención del pelirrojo, pues simplemente paró de un momento a otro.

-No, no pienso despedirme.

-¿Ni siquiera porque ella lo ha pedido? Ha sido Sherry quién me ha enviado.

Suspiró luego de pensarlo un momento. Quitó bruscamente la mano de su hombro y se dirigió hacia la puerta, dónde Claire salía con los ojos rojos y húmedos, y detrás de ella los otros dos soldados. Al entrar en la habitación, una Sherry pálida y débil reposaba sobre la cama respirando agitadamente. Él se acercó a ella y se sentó a su lado. Dudó unos segundos en si debería tomarle la mano, después de todo, el contacto físico no era lo suyo. Luego recordó que cada vez que tocaba a Sherry no sentía la misma incomodidad que con otras personas, así que finalmente lo hizo. Ella abrió sus ojos grises tras sentir el calor de su mano y lo miró. Una sonrisa débil se formó en los labios de la rubia.

-Creí... que no... no vendrías. Estoy... muy feliz... de verte.- Habló ella pausadamente y con suspiros, como si hubiese corrido una maratón y no pudiese encontrar el aire suficiente.

-Perdóname, Sherry. No he podido salvarte, no he sido lo suficientemente eficaz. - Se disculpó él, y por primera vez la tristeza se reflejó en su viril rostro, hecho que no todo el mundo tenía el lujo de presenciar, solamente Sherry.- Lo siento mucho.

Ella elevó su mano derecha y tocó la mejilla del chico. Un escozor se hizo presente en todo su cuerpo cuando su mano fría y pálida lo tocó.

-No es... tu culpa. Siempre... tú siempre me has... protegido, ¿recuerdas?

-Esto es diferente. China fue diferente.

-No, no lo... fue. Allí tú... salvaste mi... mi vida reiteradas veces.

-Pero ahora no pude hacerlo, Sherry. - Él cerró sus ojos recordando todo lo que no pudo hacer por ella, y la culpa le invadió además de la tristeza.- ¡Maldita sea! No sabes cuánto lo siento.

-¿J-Jake?- Le llamó. Él abrió los ojos de inmediato.- Te... te amo. Estoy... muy feliz de... de haberte conocido.- Sonrió con todas las fuerzas que le quedaban, mientras él sentía cómo un puñal se enterraba en su pecho; sensación que no experimentaba desde hacía mucho, mucho tiempo.- También... me hace feliz el poder... verte por última vez.

El dolor era cada vez más insoportable, y la pequeña chispa de felicidad que ella había encendido en su corazón cuando le dijo que lo amaba, muy pronto se apagó al verle empeorar con cada segundo que pasaba. Sabía bien que debía actuar, y rápido. Se inclinó hacia ella y juntó sus labios con los suyos, sabiendo que jamás tendría la oportunidad de hacerlo nuevamente.

-Yo también te amo, Sherry. Siempre serás mi superchica.- Respondió una vez se separaron. De sus débiles ojos grises brotó una lágrima y sonrió otra vez débilmente mientras cerraba los ojos. Su mano fría dejó de tocar su cálida mejilla y cayó en un golpe seco sobre el colchón. La desesperación lo invadió por completo al darse cuenta de lo que sucedía.- ¿Sherry? ¡Sherry! - La sacudió un poco para hacerle reaccionar, y al no obtener respuesta la realidad le cayó como un balde de agua fría en pleno invierno.- No, no puedes irte aún, ¡NO! ¡NO PUEDES IRTE! - Levantó su cuerpo levemente de la cama y la abrazó con fuerza, hundió la cara en el hueco de su cuello y dejó correr lo que fueron sus primeras lágrimas luego de muchos, muchos años.

Por esa razón Jake Muller jamás dejó que nadie cruzara sus barreras. Por esa razón nunca quiso preocuparse por nadie más que por sí mismo. De nuevo, la historia de años atrás se repetía, y con ella todos los sentimientos que una vez enterró y mantuvo tan en el fondo de su corazón.

-Jake... recuérdame por siempre.- Dijo Sherry antes de dejarse llevar.


¡Hola! No me maten, sé que es demasiado triste, créanme que lloré realmente con el final :'( Y como ven, he estado siguiendo sus consejos e intentando hacer los capítulos mucho más largos que antes. Creo que esta vez no me fue tan mal, ¿no? n.n Aclararé antes de que surja la duda: AQUÍ NO TERMINA EL FIC. Esto sólo está comenzando ;)

Fatty Rose Malfoy: Creo que realmente es muy divertido ver a Claire peleada con el mundo, siempre es muy racional, pero me he preguntado qué haría ella en una situación así de crítica y cómo reaccionaría :) ¿Su...? No recuerdo tener una historia que tenga un nombre que comience con "Su" xD ¿No te estarás refiriendo a "Quiero el poder"? Algo que debes tener en cuenta es que yo SIEMPRE añadiré Valenfield a todo porque el Valenfield es vida 3 Gracias por tu review n.n

Susara KI302: Espero esta vez haber llenado tus expectativas respecto a lo que pasaría y con lo largo que me quedó el capítulo ñ.ñ Tenías todo el derecho a golpearme, así que estamos a mano jajaja! Gracias por tu review y por emocionarte tanto como yo con este capítulo :3 Gracias por tu review!

Sharon Kennedy: ¡Hola! Te aseguro que las dos cosas que esperas son de las que habrá más en el fic: Misterio, y Shake. Y sí, Jill es muy importante en la historia, en el próximo capítulo se darán cuenta todos :) Sé que se siente horrible el hecho de que en una historia que te gusta maten a un personaje que te agrada o que era de los principales, pero no te desanimes, aún quedan más sorpresas por venir ;) Gracias por tu review!

Sin más que decir me retiro,

bye, bye!