!NO CORRAS MANON¡, te caerás…..- pude reconocer la voz de mi amiga marinette, pero no pude prevenir lo que sucedió después, no tuve tiempo de reaccionar, sentí como mi cuerpo era tacleado por uno más pequeño, supuse que era mari, sentí como mi espalda impactaba contra la dura y áspera acera, me quise levantar, pero solo moví mi rostro de un lado a otro ,y al abrir mis ojos me sentí mareado hasta que me pude acostumbrar a la luz, cuando pude ver con claridad me tope con el rostro de mi compañera de clase, sus ojos azules estaban abiertos como platos y su boca estaba formada en una mueca de sorpresa.
Estuvimos así por un rato, pude ver bien de cerca su rostro y sus hermosos y grandes ojos azules, y en su rostro si se era muy cuidadoso se podían distinguir unas pequeñas pecas en su nariz, mi corazón solo le pertenecía a ladybug, pero no podía negar que mi tierna compañera de clases era muy bonita.
Ella se puso de pie en un instante, a lo que yo reaccione también y me puse de pie, me sentía muy avergonzado por lo que había pasado, y pude ver que ella también estaba avergonzada ya que sus mejillas estaban teñidas de un rojo intenso de seguro igual que el que yo tenía, estaba a punto de disculparme. Pero vi que por detrás de marinette se acercaba una pequeña niña de tez café y ojos de color miel, la niña tenía lagrimas en sus ojos y algunos raspones en sus piernas, me acordaba de esa niña, si mi memoria no fallaba una vez tuve una sesión de fotos junto con ella.
¡MARINETTE!, - dijo la pequeña, marinette se dio vuelta y se encontró con la niña, quien se abrazo al torso de esta.
Ves te dije que te caerías si corrías- dijo marinette mientras la tenía en sus brazos y miraba los raspones en sus rodillas, lo extraño era que no lo decía molesta sino en el tono más dulce que haya escuchado.
Lo... Sien…to- decía la pequeña entre sollozos de arrepentimiento, ella tan solo acariciaba su cabeza dándome la espalda.
Se dio la vuelta y coloco a la niña de regreso al suelo, vi como sus ojos eran puestos en mí.
Ahaha, hola Adrien, yo… lamento mucho lo que paso, a veces suelo ser muy distraída y no me fijo por donde voy- dijo marinette con note de vergüenza.
Tranquila, no tienes de que preocuparte, también tengo un poco de culpa estaba muy distraído- dije- además no paso nada grave o si?.
Supongo que no, qué tal si vienes conmigo y manon y te compensamos con algo en la panadería de mis padres- dijo ella, me parecía una gran propuesta, pero no debía desviarme de mi objetivo principal.
Yo, lo siento no puedo, que tal si me acompañan a dar una vuelta por el parque mejor,- dije con sincera sonrisa me era mejor si ellas venían conmigo así no me sentía mal y cumplía con mi objetivo.
Claro no hay problema, ¿cierto manon?,- dijo ella dirigiéndose a la niña, a lo que dijo que no había problema.
Qué tal si empezamos – les dije.
Comenzamos a caminar alrededor de todo el lugar, me fije cuidadosamente de cada detalle de ese lugar más de alguna pista había debe de a ver de my lady, en el trayecto vimos que había un hombre de baja estatura y un poco corpulento, con un carrito vendiendo algodones de azúcar, manon le pregunto a marinette si podían comprar uno, a lo que esta se giro y me pregunto.
No hay problema si nos esperas unos segundos ¿no?,- me pregunto ella.
Tranquila yo las espero acá- le dije con una sonrisa tranquilizadora.
Vamos, vamos- dijo la niña jalando a marinette que no parecía muy convencida en dejarme solo.
Me quede viendo como ellas compraban el algodón de azúcar, cuando regresaron traían tres algodones de azúcar, dos de color rosa y uno color azul.
Ten- me dijo extendiéndome el algodón de azúcar color azul- te he visto muy distraído desde ayer en la escuela y quería saber qué es lo que te pasa- dijo con preocupación luego de que nos sentáramos en una banca cerca de ahí, mientras manon jugaba en los columpios del lugar.
La verdad es que me tomo por sorpresa ya me imaginaba lo deprimido que veía, pero esa no era la cosa extraña, y tampoco la pregunta, sino que fuera ella quien me lo preguntara, era mi amiga si, pero marinette y yo casi no cruzábamos palabra me era extraño a que ella me preguntara eso.
Tan solo suspire, la verdad no sabía que decirle o como decirle, no le podía decir " pues me siento así pues porque la chica que más amo en el mundo me ha dicho que me quiere pero no puedo estar con ella hasta descubrir quién es su forma civil, por cierto si ella es ladybug, oh y algo mas yo soy chat noir", pero no podía no contestarle, ella después de todo estaba preocupada por mí, y no eran muchas las personas que se preocupaban por mí realmente.
No sé cómo decírtelo- dije pensando en que manera decirle- veras es un poco complicado de entender, es sobre… mi gato, si mi gato.
¿Tu gato?- me pregunto, al parecer no estaba muy convencida de que eso era verdad, y no la culpo, después de todo no soy bueno para las mentiras, ¿que irónico no?- tranquilo sino me lo quieres decir no hay problema pero no me tienes que mentir- me dijo mirándome a los ojos- sabes a veces a aquello que mas amamos está más cerca de lo que pensamos.
Yo…..- ahora sí que no entendía nada, que era lo que intentaba dar a entender con eso, sabia mi problema o era mi imaginación.
Marinette se coloco de pie se estiro, y luego vio la hora en su reloj, al parecer se veía sorprendida.
Mira la hora es súper tarde, ¡manon es hora de irnos!,- dijo llamando a la niña- yo siento mucho lo de hoy Adrien y recuerda lo que te dije, si algún día me lo quieres contar ahí estaré, pero ahora me voy ya es tarde y pronto vendrán recoger a manon.
Aquí estoy marinette, ¿ya nos tenemos ir?, no nos podemos quedar un rato mas- dijo poniendo ojos de cachorrito, marinette se mordió el labio inferior y cerro sus ojos.
No manon sabes que no podemos así que mejor vámonos pronto llegaran a casa por ti- dijo tomándole la mano,- Vamos manon despídete de Adrien ,- la niña levanto la mano de manera forzada y se despidió- nos vemos Adrien, hasta el lunes-dijo con una sonrisa.
Nos vemos marinette, ve con cuidado- dije devolviéndole la sonrisa, vi como empezaba a caminar, y se detenía, y se daba la vuelta en mi dirección.
¡OH Y ADRIEN, TEN SUERTE!,- Dijo para después salir corriendo jalando a manon, que era lo que pasaba, no podía creerlo, y ahora no me cavia duda.
Marinette sabía que yo era Chat noir y lo más seguro que también sabía todo del asunto de my lady, pero ahí no acababa el problema, lo mas catastrófico ahí era como lo sabía.
Genial ahora hay otra cosa por la tener que quebrarme la cabeza.
