Género: Romance/Humor

Parejas: KaraIchiOso (KaraIchi x OsoIchi)

Autora: DarkAmy-chan (Amy-chan, Candy-nyu)

- Hablan

Nota: Todo está bajo el punto de vista de Osomatsu.

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Los Personajes de Osomatsu-san no me pertenecen, son del Maestro Fujio Akatsuka

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Love and Love

No puedo tener más mala suerte. Al parecer últimamente una nube negra a estado sobre mi persona. No he ganado en los caballos, para que decir en el pachinko, por lo que no he logrado hacerme de nada de dinero, y con eso ya se puede dar por sentado que Totoko-chan ni siquiera me dará la oportunidad de invitarle a salir.

Era la enecima vez que suspiraba por tales acontecimientos mientras caminaba rumbo a casa. Iba a ser otra tarde aburrida mirando alguna revista porno, o al tal vez algún cómic que ya he leído por millonésima vez.

Así nunca dejaras de ser virgen, Osomatsu... ─ Me dije a mi mismo tras abrir la puerta de casa, encontrándome con un gran silencio. ─ ...¿Estoy solo? ─ Consulte con pesar ─ ...Aburrido...

Aceptando mi condenada tarde de soledad y monotonía emprendí el rumbo a la habitación que compartía con mis hermanos, deteniéndome justo al llegar a esta, al escuchar unos extraños sonidos en su interior.

¿Acaso esos eran gemidos?

Agudizando mi oído pude cerciorarme de que así era, que alguien parecía estar disfrutando ahí dentro. No podía creer que así fuera, que alguno de mis hermanos estuviera perdiendo la virginidad antes que yo. ¡Eso era imperdonable!

Con energía me dispuse a abrir la puerta del dormitorio mientras gritaba que se detuviesen, que si iban a contar dinero, que no lo hicieran delante de los pobres. Más la soledad de la habitación era la única que me recibía. O eso pensaba, hasta que vi a uno de mis hermanos sentado frente al televisor, del cual seguían escuchándose tales ruidos.

¿E-Eh? ─ Estupefacto mi mirada no se despegaba de la persona que estaba en frente mío, la cual me observaba en silencio, muy extraño por cierto. Algo en el aire me causaba cierta incomodidad. Aún así me dispuse a hablar. ─ ¿Viendo una porno solo Ichimatsu?

Con una tranquilidad increíble volvió su vista hacía la película que no se detenía, provocando que yo me centrara en ella también, notando una particularidad. ¡En ella habían dos hombres solamente!. Sin siquiera pensarlo mis ojos volvían a mi hermanito, impactado.

...E-Esto...no sabía que tenías esos gustos, Ichimatsu ─ Intrigado al escucharle hablar me situé a su lado. He de decir que esa incomodidad seguía impresa en mi persona.

¿Porque? ¿Te incomodaría si así fuera? ─ ¿Que si me incomodaría? La verdad no era como si hubiera pensado alguna vez en ello. Pero ahora que lo meditaba...

Para nada. A decir verdad... ─ Mi atención volvía a esa porno gay, apreciando las miradas de gozo que habían en ambos chicos. ─ ...no, no me incomodaría. ─ No estaba mintiendo. Una vez lo dije, yo los aceptaba tal como eran, no importa nada. ─ De hecho, ellos parecen disfrutarlo, ¿no?

No pude evitar reír ante mis vocablos, algo nervioso. Lo que si me incomodaba un poco era el ver esto con alguien de tu familia. Creo que ahora entendía un poco a Choromatsu con el tema de pillarlo mientras se masturbaba. Es algo...extraño.

Pero...¿Era solamente por eso?

¿Tendrías sexo con otro hombre, Osomatsu-niisan? ─ Falto poco para muriese aquí mismo ante tal interrogante. Venga. Que debe ser muy impresionante morirse ahogado con su propia saliva, pero aún no podía recuperar del todo el aliento, la impresión más que nada.

Maldición. ¿Porque de pronto un calor comenzaba a subir a mis pómulos?. Solamente atine a reír ante mis nervios, intentando despistar un poco mi estado, aunque dudaba a estas alturas que funcionase.

¿Aun esperaba mi respuesta? Mis ojos se posaron en su rostro, apreciando como toda su atención parecía estar puesta en mi, en lo que pudiese decirle. ¿Porque simplemente no podía responder como lo haría comúnmente?

...Supongo que no importaría... ─ Aun con estas extrañas emociones respondí tras unos segundos más de silencio incomodo. Fue imposible seguir manteniendo su mirada, por lo que volví mi vista a esa película, la cual aún seguía en plena acción (si saben a lo que me refiero). Primera vez que deseaba que una escena de sexo acabase pronto. Seguramente debe haber algo mal conmigo en este momento. Fue en eso que me percate de las posiciones de los chicos, lo cual era bastante importante para mi. Por lo que continué con mis palabras mientras rascaba mi nariz como siempre. ─ ...Pero solo si yo soy el que lo pone. Hehehe no me veo en el lugar de la chica.

Termine más inquieto que antes. ¿Que mierda pasaba conmigo?. ¿Porque Ichimatsu parecía tan intrigado en esto?. Su mirada, el ambiente con esos gemidos que no cesaban estaban logrando que mis manos comenzasen a picar mientras el calor comenzaba a emanar por mis poros.

¿Era idea mía, o la habitación se estaba poniendo cada vez más calurosa?

Fue en eso que se me ocurrió la brillante idea de buscar alguno de mis comic's para leerlos, para desconectarme un poco de este extraño ambiente, antes de que hiciese algo que no estaba permitido.

Si. También puedo tener un poco de conciencia. Pocas veces, pero ahí estaba.

Pero en el instante en que iba a decirlo, en que iba a ponerme de pie, la voz de mi hermano menor me trajo de vuelta a este lugar, a este sitio donde el aire parecía escasear cada vez más en mis pulmones.

¿Había escuchado bien? ¿Que quería decir con que "a él no le importaría estar en el lugar de la chica"?

Tuve que tragar fuerte la saliva que había estado acumulándose en mi boca, más cuando de pronto su atención volvía de la película hacía mi persona, sonriéndome con clara malicia. ¿Acaso él estaba pensando lo mismo que yo...?

¡Al diablo con contenerse!

Ya no estaba la poca sensatez que hay en mi ser en estos casos, no cuando este gatito parecía estar pidiendo a gritos que lo cogiera.

Fue así como de un segundo a otro me encontraba sobre su persona, con mis labios a centímetros de los suyos, sonriendo tal cual el seguía haciéndolo.

¿Quieres que tu onissan meta su polla por tu lindo trasero, Ichimatsu-kun? ─ No importaba realmente lo que me dijese. No era una interrogante retórica después de todo, no cuando a estado tentándome desde que entre con esas preguntas, con ese tono y mirada tan llena de deseo.

Hmph. ─ Ahí estaba nuevamente esa sonrisa, la cual estaba comenzando a excitarme más de la cuenta. ─ ¿Estas esperando una carta de invitación, niisan?

Sus vocablos fueron suficiente para terminar de apagar la poca cordura que me gastaba, estrellando de una vez mis labios con los suyos mientras mis manos se dirigían con necesidad a su cuerpo, recorriendo sin piedad cada parte de su ser, recibiendo como recompensa uno que otro gemido al notar como mis dedos alcanzaban su cremosa piel tras colar las manos bajo sus ropas.

Era suave al tacto. Pero lo que más estaba encendiéndome era sus ojos, sus reacciones cuando mis dedos alcanzaban una de sus tetillas. Maldición. Me estaba doliendo de lo duro que me estaba poniendo.

¿Te quitas tu la ropa, o te la arrebato a la fuerza? ─ Le susurre sobre los labios de manera ronca debido a lo que estaba causando en mi interior, en una parte especifica de mi cuerpo en especial. Era delicioso su actitud, como me retaba con su sola mirada. ─ No me tientes gatito.

Tras verle sonreír una vez más, se separo lo suficiente para comenzar a desnudarse. Pero maldición que tardaba. Sin contar que no estaba despegando su vista de la mía en ningún momento, como si estuviese haciéndolo a propósito. Era cruel. Le gustaba impacientarme, ver mis reacciones ante su tardanza. Inclusive me atrevería a decir que miraba la parte baja de mi cuerpo, notando mi ansiedad por poseerle, y con tal imagen más se demoraba en sacar las pocas prendas que cargaba a cuestas.

¡Era suficiente!

De manera brusca debido a la necesidad de calmar mi calor, termine arrancando nuestras ropas, importándome poco su sonrisa ante mi actitud, ante las ganas de hacerle mío de prisa. Mucho menos cuando por fin lo tenía bajo mi cuerpo, completamente a mi merced. Imposible no sonreír con cierta malicia ante lo que pensaba hacer. Por fin podría saciar estos deseos.

¿Y que mejor con quien anhelaba en secreto?

Siempre me había llamado la atención Ichimatsu, su actitud contra el mundo, pero sobre todo lo masoquista que puede ser. Estaba seguro que le gustaba rudo, y ¿quien mejor que yo en eso?. Era como si hubiese sido hecho para mi a pesar de ser hermanos. Me encantaba, y estaba seguro que me gustará cogerlo hasta dejarle sin aliento.

Tras lamer sus labios, mis palabras cayeron sobre su aliento, aquel que me mostraba lo necesitado que estaba por sentirme.

Atente a las consecuencias por haberme provocado... ─ Ahí estaba una vez más esa sonrisa llena de oscura diversión, como si hubiese planeado este momento. ─ ...No esperes que sea suave, gatito masoquista.

Fue así como sin ningún cuidado le gire ya completamente a mi merced, recibiendo como recompensa un quejido compungido, el cual reflejaba cierto disfrute ante el dolor. Y aquello lo indico mucho más cuando mis dedos recorrieron la piel de su espalda, deleitándome con la tensión que provocaban, hasta aquel delicioso agujerito que pronto seria completamente mío.

Listo o no...─ Un gemido escapo de sus labios tras ingresar uno de aquellos intrusos en su interior, causando que mis ojos mostraran la satisfacción de verle en ese estado con un simple dedo, con el simple hecho de meterlo lentamente solamente para volverle a sacar. Demonios. Si que podría acostumbrarme a esas expresiones. Las mismas que me regalaba con mayor intensidad al ingresar otro, dilatando con estos mucho más la entrada que pronto me recibiría. Estaba tan encantado con sus gemidos, con la tensión en su ser, que tuve que recompensarlo con pequeñas lamidas en sus omóplatos, con pequeños piquitos mientras le consultaba si le gustaba, que ese sentir no seria nada comparado con lo que pronto vendría.

Pero no podía esperar que le preparase por completo, ¿no?. No cuando sabía de ante mano que le gustaba rudo.

Por eso mismo luego de consentirle un poco con simples caricias mientras mis dedos hacían la magia, no pude evitar sonreír por bajo al dejar de estimularle, ya que un gemido de insatisfacción salio de sus labios mientras desviaba la mirada seguramente avergonzado. Era tan apretable, tan delicioso.

No tienes porque impacientarte. ─ Le murmure desde su espalda tras acomodarme mejor, cogiendo con una de mis manos mi necesitado miembro, el cual pedía urgentemente ser atendido, que fuese recibido por su calor. ─ ...Pronto ambos nos sentiremos completos.

Maldición. Parte de mi quería seguir con la temática de rudeza, pero por otro lado no quería dañarle. Ni yo mismo lograba entenderme a este punto, entre la neblina del placer de ir ingresando lentamente en él. Pero a pesar de esos pensamientos tan contradictorios, sentía que no podría contenerme más, que terminaría desechando mis ganas de protegerlo de cierta manera. En mis pensares en estos momentos solo estaba la idea de hundirme rápidamente, en dejarme llevar por esto que sentía.

Y así fue como el gemido que escapo de mis labios tras saborearle por completo, fue opacado por un agudo quejido de parte del gatito, el cual de la impresión y dolor había sacado hasta sus orejas, las mismas que próximamente mordería solo por goce.

Se sentía magnifico. Su interior apretando mi pene. La presión era tanta, que llegaba a pensar a este punto que si me moviese, me vendría enseguida, cosa que no deseaba por nada del mundo. Aún anhelaba mucho mas de esta persona, y teníamos toda la tarde para ello.

Mis ojos nublados por el placer se dirigieron al punto, ese que nos unía en un solo ser, calentándome aún más en extremo al apreciar como mi pene salia lentamente, mientras en la habitación volvía a escucharse nuestros gemidos ante mi movimiento. Era espectacular la vista, lo delicioso que se sentía en su pequeño orificio, como apretaba toda mi longitud con cada embestida.

A este punto solo los sonidos de nuestros gemidos era lo único que se lograba escuchar en esta alcoba. Eso junto con el delicioso golpeteo de mi pelvis contra sus nalgas.

Estaba embelesado con todo lo que estaba pasando, en especial con las expresiones de este minino. ¿Que tan sumiso podía verse? Me consultaba mientras lo observaba desde arriba, perdido en sus dilatadas pupilas tras girarle y entrar desde esa posición, en las pequeñas gotas saladas de placer que emanaban de ellas. Jamás había visto a Ichimatsu de esa manera, y sin duda deseaba seguir apreciando aquellas muestras de placer muchas veces más.

Me gusta verte de esa manera, tan necesitado de más... ─ Murmure cerca de su rostro tras acercarme a robarle un beso. Por supuesto que el beso había sido entrecortado por los incontrolables golpeteos a su próstata, disfrutando mucho más de sus paredes apretándome el miembro. ─ D-Demonios hermanito, te s-sientes tan bien...

C- Cállate i-idiota...m-matsu ─ Imposible no sonreír ante su ofensa, la cual siempre soltaba cuando se sentía avergonzado. Dios. Era tan adorable.

Más cuando me disponía a buscar sus deliciosos labios una vez más, la imagen bajo mi ser desapareció por completo, causando que mirase extrañado a mi alrededor mientras preguntaba en voz alta que diablos pasaba. ¿Que había ocurrido con mi jadeante hermanito bajo mi cuerpo? ¿Porque mis ropas estaban puestas, mientras una creciente erección emergía entre ellas?

¿I-Ichimatsu...? ─ Mis ojos buscaron a esa persona anhelada, encontrándole aún sentado en el mismo lugar que cuando llegue, sorprendiéndome por la sonrisa que llevaba. ¿Todo había sido un sueño húmedo?. Increíble. Había sido tan real, tanto que dolía, específicamente abajo. Eso no podía ser, necesitaba hacer realidad aquella ilusión ahora mismo. Pero cuando me disponía a acercarme, me sorprendió al verle ponerse de pie, dirigirse a la puerta por donde yo había accedido.

¡¿En verdad pensaba dejarme en estas condiciones?!

Parece que la próxima vez si deberé enviarte la carta de invitación, Calientematsu ─ No pude salir del estado de estupefacción, aun cuando se marcho del lugar mientras reía por bajo.

Se había atrevido a dejarme con una erección, una que él había causado. ¿Que tan cruel podía ser?

Imposible no sonreír con malicia ante el ultimo pensamiento. Después de todo él no era el único que podía actuar de esa forma. Apretando mis puños me dije a mi mismo que me las cobraría, que su trasero pronto estaría recibiendo mi polla hasta marcarle por completo.

Solo tocaba esperar el momento propicio para cumplir con esta venganza. Una que disfrutaría el doble por mis sentimientos por el gatito masoquista.

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Fin Chapter 2:-

Notas Dark: Hola mis queridos lectores. Bueno. Espero que hayan disfrutado del capitulo tanto como yo al escribirlo jejeje. Aviso que aún no tengo mi computador de vuelta, así que no se fijen en las faltas de ortografía por favor.

En cuanto al fanfic. Aun no se si tendrá una parte más antes del final, o ya el siguiente seria el ultimo. Lo que si es seguro, es que habrá un trío, lo cual seguramente es lo que había buscado Ichimatsu, ¿no creen?

Besos, y nos estamos leyendo en el siguiente capitulo

DarkAmy-chan