Nota de la autora: Basado en el regreso de Sasuke a la aldea. (Sasuke Shinden)


II Capitulo: Okairi

Ahí estaba Naruto, en la entrada de la Aldea esperándolo. Alzó una ceja un poco sorprendido, que insistente chico pensó. Caminaron juntos y se adentraron por un camino rodeado de árboles. Entonces Naruto le agradeció por lo que éste había hecho en su viaje, y la mano que le había dado a la aldea en su última misión.

-Y bueno, sólo eso sé de los demás.- soltó Naruto quien relataba la vida de sus compañeros.- ¡AH! Y Sakura-chan se encuentra a cargo de un escuadrón de médicos en el hospital. Últimamente la vemos muy poco, supongo que ser disipula de la vieja Tsunade la hace más requerible...

"Sakura" pensó Sasuke. Mentiría si dijiera que no la había recordado, en efecto, sí y muchisimo.

-Y Kakashi sensei...

...

Llevaba cinco días en la aldea, cinco, y aún no tenía rastro alguno de la chica del cabello rosa. ¿Por qué se sentía tan molesto con esta situación? Vamos, le había dado un poke en la frente, eso era importante. No, era mucho más que importante, había sido una especie de declaración a lo Uchiha. Uchiha, repitió en su mente Sasuke. Claro, ella no sabía esto, no sabía lo que aquello significaba.

De todos modos se había decidido a ir de paseo por allí, era el primer día que salía de casa. Le preocupó en su momento que la gente lo mirara raro, o feo, o le criticaran, por eso había optado por pasear y tomar aire por el camino que llevaba a las afueras de la aldea. El mismo camino por el que una vez a los 14 años había decidido marcharse, y ahí la banca. Jamás pensó que volvería a ese lugar, a ese amargo lugar. Se estremeció con el frío invernal del día y vio caer a la distancia unos cuantos copos de nieve, siguió caminando sintiendo los pies hundirse en la nieve. Ajustó su bufanda y suspiró intranquilo insatisfecho con todo lo que le estaba abrumando, insatisfecho por la ausencia de su compañera.

Más de cerca, observó la banca por unos largos minutos, deseando que Naruto le hubiera acompañado o le hubiese invitado a comer ramen. Todo era mucho mejor que estar ahí, con ese dolor, con ese punzante dolor en el pecho. Sin embargo un sonido a la distancia le sacó de sus pensamientos, era el sonido que hacen los pies al caminar sobre la nieve. Instantáneamente dirigió su mirada hacia la salida de la Aldea... y Dios, le vio.

La vio a ella con las mejillas sonrojadas, y la punta de la nariz roja por el frio, envuelta en una chaqueta de color burdeo y botas. El tiempo entonces no existió más. Ya no escuchó más los pasos de la chica, ni a las personas que venían hablando detrás de ella. Venía de una misión, pensó Sasuke, que sintió inmensas ganas de esconderse. Un momento ¿Esconderse?

Maldito corazón. ¿Por qué razón latía tan deprisa? ¿Tenía taquicardia?

Supo que la chica aún no se había percatado de su presencia, no obstante cuando ésta alzó la vista ambas miradas se encontraron. Una muy sorprendida, y otra muy intrigada.

Sasuke permaneció allí sin moverse, esperando a que la distancia se acortara entre ellos mientras el pelotón de personas seguía avanzando. La vio hablar con el grupo antes de llegar a su lugar, y entonces se despidieron de ella.

Sasuke quería sonreír, diablos, inmensas ganas de sonreír por al fin verla ahí, delante suyo, frente a sus ojos de la manera más hermosa posible. Pero no lo hizo. Él es Uchiha Sasuke.

Sakura se acercó lo suficiente, con una gran sonrisa en los labios pero antes de decir algo el chico la interrumpió, observando los pequeños copos de nieve caer sobre el cabello de la muchacha:

-Bienvenida a casa- soltó sin pensar, como si de pronto la boca hubiera actuado sin que el cerebro lo hubiese procesado. Lo dijo con pesadez, como si no fuera su voz, pero la vio ampliar aún más su sonrisa, se sintió satisfecho.

-He llegado.- dijo Sakura muy, pero, muy feliz.

Por alguna extraña, muy, muy extraña razón Sasuke también se sintió muy, muy feliz, más no lo demostró. A cambio de la felicidad expresada por la chica, sus labios se curvaron lo suficiente como para hacerle sentir a Sakura cierta seguridad.