-Ugh, esto… no creo que haga falta-dijo Reyna intentando sacarse el peinado en el cual Piper llevaba trabajando desde hace casi una hora.

-Sí, hace falta, aparte ¿Chica, no le pones NADA a tu pelo? –No es que a Piper le importara un montón las típicas cosas de las hijas de Afrodita, pero (A) debes en cuando le venían sus ataques y (B) Era su amiga saliendo con su mejor amigo, iba a esmerarse al menos un poco.

-Mi pelo no es la primera cosa que tengo en mi lista de preocupaciones, tengo que ayudar en las reuniones, tomar decisiones, porque no puedo dejar a Frank hacer todo el trabajo y…

-Simplemente cállate y quédate quieta-dijo Annabeth riéndose al ver a Reyna hablar enumerando sus tareas y la cara de frustración de Piper por los constantes y bruscos movimientos de la romana.

-Es que no puedo, tengo muchas cosas y siquiera sé porque estoy aquí.

-Lo sabes, porque aceptaste salir con Leo-respondió Piper, aunque Reyna realmente estaba diciendo eso para sí misma más que para el resto.

-Agh, es Valdez ¿Hace falta que tengan que arreglarme? Él me vio en pijama, cuando recién me despierto hecha un desastre ¿creen que le importara cómo me vea hoy?-preguntó ella al acordarse de que era verdad, Leo la había visto en miles de momentos, en sus mejores y peores, porque, antes de todo esto, fueron amigos.

-Esta vez, no sé si a él le hace falta, pero sí a mí-dijo Piper al fin terminando de cepillar y peinar su cabello.

-Creo que Piper está más energética que tú, Reyna-dijo Annabeth sentada leyendo un libro.

-¿Cómo Hades haces para leer y prestarnos atención?-preguntó Pipes inclinando su cabeza a un lado y alzando una ceja.

-Haciéndolo, Pipes, creo que Reyna está más nerviosa gracias a ti, deberías calmarte.

-Sigue prestándole importancia a tu libro, Annie-dijo Piper y Annabeth volvió su vista al grueso ejemplar que tenía en sus manos mientras rodaba sus ojos. Nadie sabía bien porque Piper se comportaba así, pero es que ella realmente quería que su amigo encuentre a una chica que lo quiera y sabía que Reyna, aunque no era la persona más demostrativa, sentía un gran cariño hacia él, quería que salga bien porque los dos eran sus amigos y se complementaban, de una manera realmente extraña, pero lo hacían.

-Esto me recuerda a la típica escena de la típica película adolescente.

-No, Annabeth, si fuese una típica película adolescente Reyna estaría nerviosa y nosotras la calmaríamos con cumplidos y frases alentadoras, pero a ella no le gusta eso, así que yo estoy dando mi apoyo de esta manera. Aparte, te dije que no te metas si vas a seguir leyendo.

-Pobre Reyna, pobre de ti, chica-dijo Annabeth sin prestarle atención-. Pipes, te estás comportando como cualquier digna hija de Afrodita.

-Lo lamento, es que quiero que todo salga perfecto.

-Piper, teniendo en cuenta que la cita es entre Valdez y yo, dudo que sea perfecta para los estándares.

-Bueno, que salga lo mejor posible. Bueno, como decía, aparte si estuviésemos en una película tú-señaló a la rubia- estarías prestando completa atención y tú estarías en otra crisis ahora mismo-señaló a su otra amiga que estaba cambiando los tacones que ya habían comenzado a lastimarle los pies por sus zapatillas.

-Pero si yo no tuve ninguna crisis.

-Exacto, aparte, Leo tendría que habértelo pedido de una forma cursi y no lo hizo… -Reyna se puso a pensar a qué se lo denominaba cursi, porque la manera en la que pasó era parecida a la mayoría de las películas adolescentes, pero igual para ella era especial.

*Flashback*

Reyna decidió darle una sorpresa, aunque ella odiara cuando le daban una sorpresa, a su amigo. Como casi siempre hacían, cuando ella venía, esperaba poder ver unas películas o pasar un rato con Leo, no lo veía desde hace un tiempo por los no tan permisivos deberes de Pretor.

Lo primero que hizo al llegar a su lugar en el Campamento Mestizo fue preguntarle a Quirón por qué hades estaba lloviendo, a lo que él contestó "El Sr. D quiso que las fresas estuvieran ricas" y se fue como si nada, dejando a Reyna algo atontada, supuestamente casi nunca, excepto las nevadas en invierno, llovía por aquí, pero si a Dionisio se le dio la gana, así se hace. Luego, fue a la cabaña de Hefestos y se encontró a Leo en una no muy bonita situación para ver, estaba besándose con alguna chica, lo único que hizo Reyna fue quedarse mirando perpleja, sus músculos no respondían y su cuerpo se negaba a moverse.

-Eh… Lo lamento, nos vemos después… Chau-dijo ella rápidamente y obligándose a sí misma a irse de allí corriendo con lagrimas en su cara-. Puta lluvia- trueno-, no lo digo por ti Júpiter.

-Dudo que a Zeus le importen las disculpas, es un vanidoso- escuchó la voz de Leo detrás de ella, haciendo que dé un respingo ante la repentina aparición.

-Me vas a matar de un susto ¿Qué haces aquí? Me fui para no molestarte con quién sea- dijo Reyna fingiendo que las lágrimas no estaban allí y esperando que la lluvia no deje que se noten.

-No deberías haberte ido, ella era Stacy, una campista, siquiera sé lo que hacía en mi cabaña.

-Pero la besaste.

-No, ella me beso, es diferente-dijo Leo caminando más cerca de ella-. Rey-Rey ¿estás llorando?

-No, no lo estoy haciendo-dijo y subió el mentón tragándose el llanto.

-Te conozco lo suficiente para saber que lo estás. –Él estiró sus brazos como para abrazarla pero para su sorpresa, y la de ella misma, dio un paso atrás negando con la cabeza.

-Ve, vuelve a tu cabaña.

-Pero… No. No volveré. Cuando me fui a esa estúpida misión tú me hiciste lo mismo, no otra vez, no me voy a ir hasta que me digas.

-Entonces te resfriaras en la lluvia, porque no lo haré. –No haría porque ni ella misma sabía por qué diablos estaba actuando de esa manera, entonces se dio cuenta, pero eso tampoco ayudaría con su amistad.

-Dime, Reyna ¿Qué es lo que te molesta?

-No lo sé.

-Entonces deja de actuar así.

-¡No puedo!-dijo gritando, estaba furiosa con él, por ser tan idiota y estaba furiosa consigo misma por estar enamorada de su mejor amigo- Simplemente no puedo, no puedo hacer que todo está bien, Leo, vete ahora, necesito pensar-dijo en un susurro y se dio la vuelta para irse cuando sintió los brazos de Leo rodeándola.

-No importa lo que te pase-dijo contra su cabello-, yo estaré aquí.

-Me gustaría que lo que me pasa no tuviera que ver contigo-dijo hundiendo su cabeza en el cuello de su amigo, la lluvia caía sobre ellos y estaban empapados, pero a quién le importa.

-Entonces, ya que tiene que ver conmigo, podrías decirme qué pasa.

-No quiero arruinar nuestra amistad, porque es lo más preciado que tengo. –Levantó su cabeza para mirarlo, casi la misma altura, ahora que él, nadie sabe cómo, creció unos centímetros.

-Es imposible que la arruines, de hecho, ahora mismo estoy a punto de arruinarla, pero supongo que hay cosas que valen la pena. –Antes de que ella pudiera preguntar cómo iba a arruinar su amistad fue acallada por sus labios al chocar contra los de Leo, las manos de Reyna se colocaron en el cabello de él mientras que sus brazos aun seguían rodeándole la cadera, atrayéndola más cerca, si es que era posible.

-Uhum-eso fue lo único que salió de la boca de Reyna cuando se separaron por la falta de aire.

-Sabía que la cagaría.

-Idiota, si la hubieses cagada no hubiera respondido al beso-dijo Reyna ya saliendo de su transe, porque no podía aguantar esos comentarios, era imposible.

-Eso significa que…

-Sí, Leo-dijo ella y pasó sus brazos por la espalda de Leo y le dio un beso.

-¿Quieres ir a una cita conmigo, Rey-Rey?-dijo Leo cuando volvieron a separarse, ella lo golpeó.

-Sí, sí quiero-dijo y lo abrazó, porque así, bajo la lluvia y con la mitad del campamento mirando desde las ventanas, estaban teniendo un hermoso día.

*Fin de Flashback*

-Te equivocas, lo nuestro sí que fue cursi-dijo Reyna, porque se acordó que Piper no había estado cuando pasó.

-Excepto cuando lo golpeaste-respondió Annabeth.

-¿Lo golpeaste?-pregunto Piper.

-Me llamó Rey-Rey otra vez, pero supongo que en realidad no me molesta, creo que lo quiero así de idiota- dijo Reyna dando un pequeño suspiro y parándose, tenía una cita a la que asistir con Su idiota.


YEI, no me atrasé al escribirlo. Casi me pongo a gritar, bueno, de hecho lo hice, cuando leí el comentario, de enserio, muchas gracias, me pone muy feliz saber que alguien lee esto. Lamento los errores de ortografía y también que los personajes no se parezcan tanto a como son, pero me cuesta un poco toda esta cosa, no soy como el magnifico Tío DestrozaCorazones Rick RompeAlmas Riordan.

P.D: ¿Ya les dije que los adoro? Pues lo hago

P.D 2: ¿Comentarios? Por favor?