Tras la puerta
Judal que se había colado a la habitación de la princesa, primero asegurándose que su cuidador y las sirvientes se habían ido, se acercó con gran decisión a la que dormía aparentemente profundamente, pero al llegar a su cama se detuvo simplemente observándola, recordó los eventos del baño, era curioso, nunca la había visto de una manera diferente a una princesa llorona y algo molesta, aunque sorprendentemente una gran fuerza y determinación, pero ahora, solo podía recordar lo ocurrido en el baño exterior.
Pensando eso desvió la mirada hacia la puerta que daba al baño privado de esa habitación, recordando lo ocurrido sonrió, se alegraba de que el hielo aun continuara así, estaba practicando una magia que durara mucho tiempo, de ser necesario, mientras tuviera su capricho, aunque le molestaba el por qué ese baño precisamente terminara así, aun planeaba una manera de vengarse de ese endemoniado de ka koubun. Mientras divagaba entre sus memorias kougyoku se movió ligeramente, llamando su atención.
Recordó inmediatamente que estaba invadiendo, de nuevo, aquella habitación, con la diferencia de que kougyoku está ves se encontraba allí, no entendía porque ka koubun se enojaba cuando entraba allí, si desde que eran niños solía quedarse con kougyoku durmiendo, le resultaba bastante cómodo dormir con ella, de hecho, le divertía molestarla hasta quedarse dormido. También recordó que, en las últimas fechas, la misma kougyoku le decía que no debía seguir colándose allí, argumentando algo de que ya no eran niños y no sé qué más, solía ignorar lo que decía. Teniendo en cuanta que Al-thamen lo llamaba y casi encerraba para que se concentrara en entrenar, no la veía tan seguido como antes.
Y ella misma viajaba a los países aliados, seguramente a cumplir con el capricho del emperador y terminar igual que sus hermanas, las había visto muy poco, desde el reinado del anterior era una costumbre enviar a casar a sus hijas, todos esos temas le aburrían, pero la niña… o mejor la… no sabía cómo definirla, kougyoku en su cabeza seguía siendo aquella con la que se escabullía de los sacerdotes y con la que jugaba, o más bien aquella que a pesar de sus constantes burlas y bromas pesadas, seguía hablándole como si nada, muchos otros a los que molestaba, incluidos algunos sacerdotes, se molestaban mucho y no le permitían volver a realizar sus bromas.
Kougyoku volvió a moverse, parecía como si sintiera que la observaban, judal volvió a sonreír pasando la mano sobre su rostro sin tocarla y moviendo algunos mechones, cosa que logro el efecto que probablemente deseaba, kougyoku pareció cerrar con mucha fuerza los ojos, así confirmo que ella no estaba tan dormida como parecía seguramente llevaba rato escuchando ruidos que el provocaba, y quizás estaba muerta de pánico, se imaginó los pasos y algunos ruidos, y ahora el leve roce de su mano, seguramente ella creía que había un fantasma en su habitación. La sola idea le hizo olvidar el motivo por el que había entrado allí, quería ver más de aquella expresión de pánico que comenzaba a aparecer en su rostro, kougyoku por su parte comenzó a apretar también las sabanas con las que se cubría, cubriéndose lentamente el rostro, puesto que termina que algo pudiera saltarle a la cara.
Había escuchado un ruido extraño cuando ka koubun se fue, estaba muy cansada, pero en aquella penumbra y ese silencio interrumpido, su sueño pareció desaparecer, estaba muy atenta a ver si escuchaba algo más, después de que le pareció oír unos pasos y una larga pausa de silencio se relajó un poco, girando asía un lado, buscando dormirse, le pareció sentir algo, proveniente de un lado de su cama, cosa que intento disimular quedándose quieta, pero el pánico y nerviosismo la hizo moverse de nuevo hacia ese lado, temía ver algo raro razón por la cual no abría los ojos, pensaba que todo podía ser producto de su imaginación, o en defecto ser causado por judal, pero lo descarto ya que él no era tan silencioso, solía ir directo al grano y molestarla sin reparos, aunque no creía en fantasmas o cosas así, pero admitía ser bastante nerviosa, además se suponía que estaba sola. Quería abrir los ojos y a la vez no era capaz. Y si por alguna razón resultaba ser judal, seguro que lo mataba.
Judal sacando su varita y colocándose sobre la cabecera de la cama tras las cortinas, creo una leve corriente de aire que convenientemente provenía de donde estaba ubicada la ventana, ocultándose de inmediato, kougyoku no lo resistió mas y abrió los ojos, ya que estaba segura de haber cerrado las ventanas y en efecto estaban cerradas, con mucho pánico busco entre las penumbras alguna silueta o cualquier cosa, aunque deseaba no ver nada raro, pero le aterraba lo que no podía explicar, aquella corriente de aire en su cara no era ni leve ni fuerte y no había forma de que se colara a su habitación, se levantó revisando la cortinas y confirmando que estaban cerradas, mientras ella asía eso, judal que intentaba no reírse a carcajadas, volvió a crear viento levantando con una fuerte ráfaga la sabanas de la princesa, y arrojándolas sobre ella, esta no pudo evitar soltar un grito ahogado. Judal aprovecho que se intentaba desesperadamente quitar las sabanas para ver que había sido eso, salió de su escondite y la abrazo con una gran fuerza, provocando otro grito, no podía parar de reír, esta vez a carcajadas, mientras que imaginaba la cara de pánico de su víctima.
Kougoku al principio luchaba por su vida contra las sabanas, pensó en gritar y llamar a la guardia, pero su voz no salió, estaba temblando de nervios, luego de sentir el abrazo del cual no podía librarse su mente dejo de funcionar, no lograba pensar en quien podía ser o si era alguien, solo quería salir corriendo de allí, comenzaba a lloriquear mientras intentaba liberarse, pero al escuchar las carcajadas se petrifico dejando de moverse, al principio sintió desmayarse, pero poco a poco fue reconociendo la risa burlona. Y con los ojos aun en lágrimas, se inclinó asía lo que deducía era uno de los brazos y lo mordió, judal al sentir aquello no pudo evitar soltarla y quejarse saltando asía atrás, las sabanas cayeron al suelo.
Él se esperaba ver a la acostumbrada princesa furiosa tomando su adorno y transformándose para pelear con él, dedujo que si lo había mordido ella ya sabía que era él; tomando su varita y sonriendo se esperaba ese ataque, pero en su lugar se sorprendió por lo que vio, kougyoku aunque parecía molesta cambio su expresión rápidamente, comenzó a llorar, intentando esconder sus lágrimas, limpiándolas con las mangas del traje de cama que tenía puesto , el cual estaba desarreglado por el forcejeo, decaído por uno de los hombros de la princesa dejando ver que no tenía nada más puesto-tonto…- murmuraba- eres un tonto- judal que no estaba ni muy lejos ni muy cerca podía escucharla con claridad, quería hacer bromas burlonas, pero sentía que debía dejar todo hasta ahí, jamás se esperó que ella llorara por eso.
Ya la había visto lloriquear antes, pero esta vez era diferente, parecía que realmente le había afectado, se sintió en parte culpable, no quería admitir ser el completo culpable- vamos vieja bruja, no exageres
-no hables- seguía intentando dejar de llorar- vete de aquí
- ¿crees poder dormir? - ante el comentario la princesa le lanzó una mirada asesina
-vete ya- se abalanzo sobre el dándole golpecitos en el pecho- tonto, tonto, tonto…- judal sabía que se lo merecía, por lo que se lo permitió, ella no duro mucho así, puesto que seguía llorando, termino recostada contra el- tonto…- judal la volvió a abrazar esta vez sin fuerza
-ya, no exageres, no fue para tanto
-habla por ti- comentó entre sollozos- ¿Por qué eres así conmigo? - judal no pensaba en nada, solo quería jugarle una broma, no se esperaba esa reacción, no es como si fuera algo nuevo sus bromas- ¿acaso me odias? - al escuchar eso sintió una punzada extraña, algo que le indicaba que tal vez si se había excedido, ella seguía gimoteando
-solo fue una broma, ya te lo he dicho, no exageres- quería que dejara de llorar, es más quería ver a la loca que casi siempre le saltaba encima con vinea intentando atravesarlo, sonrió recordando eso
- y te sigues burlando…- se sorprendió de que lo notara, no veía su rostro estaba pegada a su pecho
-no es cierto, bueno si me rio, pero no de lo de ahora
- eres un tonto
-deja de llorar
- eres el culpable
-solo era una broma
- porque…- levanto la mirada asía el, dejando ver sus ojos brillosos de las lágrimas, una de las cuales cayo por su mejilla - ¿Por qué me moletas tanto? – judal pensó en mil respuestas, pero al final no dijo nada y es que no tenía un motivo en concreto para molestarla, simplemente estaba aburrido y lo hacía, ella no bajo la mirada a lo que él, liberándola del abrazo limpio su mejilla
- no sabía que te lo tomaras tan enserio, solo eran bromas
-tonto-hizo levemente un puchero, cosa que hizo reír a judal- tonto, tonto…
-vamos, admite que te divertías
-esto no fue divertido
- buen, bueno ya, me disculpo entonces- ella volvió a hacer pucheros- ¿Qué?
-discúlpate enserio
- ¿Cómo que enserio?
-sí, discúlpate bien
-oye yo creo que ya es mucho pedir que me esté disculpando- ella des hizo el puchero y bajo la mirada, ya no lloraba, pero seguía triste
-bien, vete entonces- intento apartarse a lo que el reacciono pegándola a si mismo con una de sus manos, se sorprendió y la sorprendió, pero por alguna razón no quería dejar las cosas así, levanto con su mano libre su mentón y sin dejarla reaccionar la beso, al sentir aquel contacto, judal recordó el motivo por el cual había irrumpido esta vez, y es que quería terminar lo que había empezado en el baño exterior.
Kougyoku no supo cómo reaccionar, así que solo se quedó quieta, no le desagradaba aquel beso, no se lo esperaba y no sabía en qué iba a terminar, también recordó lo que había pasado, entrando en pánico, se apartó rápidamente al sentir como judal deslizaba una de sus manos por entre sus ropas.
- ¿q…que haces? - el no respondió, solo la miraba de arriba abajo, en ese instante ella noto que sus ropas estaban desarregladas a lo que sonrojada comenzó a acomodárselas-ju… ¿judal? -
-eres…- comenzó a hablar después de que pareció reaccionar- bonita- se sonrojo aún más al escuchar eso, judal por su parte también pareció reaccionar a eso, intentando disimular desvió la mirada- es decir, que…
-judal- interrumpió- ¿e…estas bien? -el solo asintió- ¿enserio… te parezco bonita?
-eh…- comenzó a levitar un poco- ya es tarde, mejor duérmete ya bruja
-re…respóndeme primero
- tu…-se acercó de nuevo a ella besándola una vez más- no…- bajo la voz hasta que no le esucho nada
- ¿j…Judal?
-duérmete
- ¿Qué pretendes? - aún estaba sonrojada
-solo quería confirmar algo- sonrió levantándose en el aire y salió por la ventana en la parte superior de la habitación, la cual cerro al salir, kougyoku no se esperaba nada de lo que paso esa noche, pero estaba segura de una cosa, ese beso, besos, le habían gustado. Recogiendo sus sabanas regreso a la cama, se sentía extraña. Jamás había visto a judal de esa manera.
Quizás haga un par de caps mas, no veo que la historia de para muchos capítulos, gracias por leer, no olviden comentar y perdón la mala ortografía
