FIN

De nuevo estaba inconsciente, escuchaba hablar, pero no entendía muy bien, intento recordar que había pasado, pero le dolía hasta eso, se quejó sin poder evitarlo

-eres el colmo- escucho que lo regañaban – como se te ocurre…- abrió como pudo los ojos para ver el rostro furioso, sonrojado y llorón de kougyoku- ¿en qué pensabas?

-se puede saber que…- pregunto con el tono más elevado que pudo, pero su voz fue muy tenue

-no te hagas el tonto ahora, ¿Por qué viniste a pelear a balbadd?

- ¿balbadd? – intento ignorar los lloriqueos de la princesa y recordar, si había ido a balbadd pero…- ouh… oye…- kougyoku la había dado un golpecito en la frente por ignorarla

-más que el hecho de que te pusieras a pelear, ¿sabes lo preocupada que estaba por ti? ¡estabas gravemente herido! – y entonces recordó, al llegar a baldadd y confirmar que ella si se casaría salió del palacio para despejarse, necesitaba entretenerse con lo que sea o rompería algo. Para su buena o quizás mala suerte, se encontró con el rey tonto, dos de sus generales y un nuevo magi que extrañamente poseía un djinn, no sabía que ellos pudieran obtener uno, como sea ese djinn era el culpable de sus heridas.

Observo a su alrededor para ver donde estaban, reconoció las decoraciones de kou ¿habían regresado? ¿Cuánto tiempo estuvo inconsciente? ¿Qué paso con el compromiso de kougyoku?, al pensar en lo último volvió a observarla, ella hacia pucheros nuevamente por sentirse ignorada- ¿Qué paso? - fue lo único que se le ocurrió preguntar

-¿Como que paso?, estas vivo de milagro, llegaste a balbadd a buscar pelea si no intervengo te hubieran asesinado

-mmm

-¿mm? ¿es todo lo que dirás?

-siendo honesto no recuerdo muy bien lo que paso

-pues claro que no- lo sujeto de los hombros zarandeándolo- si casi te matan, llevas mucho tiempo inconsciente, ¿tienes idea de lo preocupada que estaba?

-ya, ya- se liberó, aun le dolían las costillas y de paso la cabeza- pero aquí sigo, no hagas tanto escandalo

-eres el colmo del cinismo

-bueno ya, ¿Qué quieres? ¿Qué te agradezca?, bien, gracias- aunque no lo decía con ironía, ni tampoco con sinceridad, sonó extraño, como por decirlo

-pues si deberías, pero sé que no eres de agradecer- se levantó seria- me preocupe mucho, no seas tan imprudente o por lo menos no cerca de mí, si algo te ocurre quiero ser la última en enterarme

- bien. Lo tendré en cuanta- estaba molesto, observo que estaban solos, lo cual era curioso ka koubun nunca los dejaría solos, además no era su habitación, observo hacia un costado había unos cuantos vendajes con sangre, el agua también era roja, mientras ella observaba hacia afuera en tono de ofendida, él se tocó el pecho para notar que tenía vendajes puestos, tal vez recién cambiados- ka koubun- volvió a hablar pero sin observarlo – te ha estado curando

-no le agradeceré

-ya lo sé- volvió a verlo sentándose al borde de la cama- no serias tu si lo hicieras

-¿estamos en kou?

-sí, regresamos para curarte y por lo ocurrido en balbadd

-creo que no se en que acabaron las cosas, ¿y… cuando es tu boda? - era lo que más curiosidad le daba, y el motivo por el que la había seguido a ese lugar, también lo primero que quiso preguntar al verla de regreso en kou, ella lo observo ante la pregunta

-n…no…

-¿no?

- ¿para qué quieres saber? -cambio de actitud y de pregunta

- curiosidad, hasta donde supe- permanecía sentado pero encorvado, le comenzó a doler la espalda razón por la cual se recostó- te casarías con el rey de balbadd y esas cosas- ella guardo silencio- habla- sonrío lo más que pudo- quiero saber si estaré invitado o no

-Por supuesto que no- contesto levantándose

-vamos, no causare problemas- esa respuesta no decía mucho, necesitaba algo más claro por lo que decidió presionar – además deberé buscar un atuendo adecuado y….

-no habrá boda- interrumpió- kouen termino yendo con el ejército a conquistar balbadd, a la final será tomado por la fuerza, ahora deja de ser niño y concéntrate en recuperarte- se veía molesta

- ¿Por qué estoy tan herido? recuerdo haber peleado con un djinn negro ¿o fue sueño?

-no lo fue, realmente lo hiciste, antes de que nos avisaran que kouen llegaría, el contador desapareció y tu pudiste levantar, aunque aún estabas herido no te importo, cuando termino la pelea ya habías casi agotado el magoi sumado a tus heridas, pues aquí estamos – se dirigía a la puerta – ahora descansa

-mmm ¿Por qué no recuerdo bien… ¿Cuánto dormí?

- desde que regresamos, como una semana, tus heridas sanan lento, muy lento… estaba muy preocupada

- pero ya paso- intentaba sonar normal, no le dolía nada más que la cabeza

- ¿entiendes que pudiste haber muerto?

- pero estoy aquí…

- pero pudo haber sido grave

-pero estoy aquí- kougyoku ante su poco interés, tomo a vinea con toda la intención de pelearle, pero se frenó al verlo quejándose levemente al moverse acomodándose asía la pared, también murmuro algo que ella no entendió

-judal…

-no sigas con tus regaños- refunfuño tapándose la cabeza con una de las almohadas, entonces ella se devolvió y coloco las manos sobre esa almohada, presionado un poco, judal se sacudió sacando la cabeza de debajo- ¿Qué tienes?

-es peligroso que hagas eso

- ¿enloqueciste?

-no, simplemente actuó impulsivamente como tú- se cruzó de brazos, judal noto que no estaba vestida como de costumbre, es más parecía lista para dormir

- ¿te parece que esa es manera de tratar a un enfermo? - ella se sonrojo actuando como de costumbre, nerviosa

-bu…bueno… no, pero… es tu culpa- intentaba argumentar, mientras se cubrió el rostro con las mangas, pero judal, ignorando su dolor y el nerviosismo de la princesa la tomo de ambas manos tumbándola sobre la cama- ¿j…judal? – él estaba sobre ella a unos treinta centímetros de su rostro-n…no…

-no que…- parecía seguir refunfuñando, aunque se veía algo serio - ¿Qué hora es?

- ¿p…porque preguntas? - observo a su alrededor, habían antorchas y velas encendidas, las antorchas en los pasillos

-bueno…

-es un poco obvio- contesto liberando sus manos, puesto que aun la tenía sujetada – se ve oscuro y hay luz de velas

-sí, bueno- se intentó sentar, pero no pudo, notando que judal estaba sentado sobre ella- a…acaba de anochecer- volvió a intentar levantarse esta vez llamando su atención

- ¿y tú cuidador? - sospechaba que pasaría si respondía a esa pregunta

-n…no demora… te dije que te estaba cuidando- mientras hablaba se sonrojaba cada vez más, aunque su respuesta había sido una mentira, en realidad ka koubun no estaba en kou, había sido enviado por la emperatriz a buscar medicina para sus heridas, era extraño que no sanara normalmente-así que…- intento levantarse una vez más-por favor…- le susurro al tener que regresar a su posición inicial, judal seguía sin moverse

-intentaste ahogarme, debes ser castigada- ella se puso más nerviosa

-es tu culpa – alego intentando zafarse de su agarre- ¿Por qué eres… eres… tu? -el rio

-si eso es un insulto tendrás que practicar más, por ahora- se inclinó hacia ella- ¿tu cuidador no está cierto?

-t…te dije… que…- él le indico que guardara silencio colocando sus dedos sobre sus labios

-koubun nunca nos dejaría solos ni, aunque su vida dependiera de ello- murmuro prácticamente acostándose sobre ella- siempre está detrás de ti

-Yo…-observo hacia la puerta la cual aún estaba abierta-la…puerta…

-intenta- murmuro besando su cuello- mentir mejor

-e…espera…- grito empujándolo con fuerza, judal la había soltado, gran error ya que lo golpeo justo donde estaba herido. No pudo seguir con su juego ya que inevitablemente termino quejándose de dolor a un lado de la cama, con la mano en el pecho-ju… ¿judal? - ahora estaba preocupada de nuevo, ya que continuaba quejándose, Lo cual era raro en el-lo…lo siento…- dijo levantándose y corriendo al lado donde estaba el, le había dado la espalda y no veía su rostro- ah, porque tienes que ser así – le alego con nerviosismo no sabía que hacer-¿e…estas bien?- seguía sin obtener respuesta, el hundía la cabeza en la almohada

-parece ser- entraba la habitación la emperatriz seguida de varios sacerdotes- que sus heridas no han sanado nada- kougyoku se levanto haciendo una leve reverencia- bueno, por lo menos recupero la conciencia, retírate – le hablo, quiso quejarse, pero no podía hacer mucho, además aquellos sacerdotes podían ayudarle a reponerse

-permiso- comento saliendo tristemente, aunque… al estar en su habitación se sonrojo y puso nuevamente nerviosa, se preguntó qué hubiera pasado si no frenaba a judal, probablemente la emperatriz los había encontrado en una escena muy comprometedora-ah judal….- grito tirándose a la cama y dar varios vueltas, seguía preguntándose que había en la cabeza de aquel magi, aunque también se sintió mal por haberle causado dolor… decidió prepararle algo a modo de disculpa, probablemente algo con melocotones

De durmió después de un rato observando la ventana en la parte superior por donde judal desde que aprendió a volar se colaba siempre, recordando la primera vez que lo vio, sonrió, la ventana volvía a estar abierta, aunque quería dejar su relación con judal, simplemente no podía, el alegraba sus días con sus tonterías, además le gustaba mucho verlo, sabía que no podía tener nada con él, pero igual nadie le impedía soñar

-tu…- escucho medio dormida antes de sentirse abrazada por alguien, lo que la espanto obligándola a abrir los ojos por completamente- te vas a arrepentir- reconoció la voz, era el, era judal, en su habitación, en su cama abrazándola con mucha fuerza por encima de las sabanas

- ¿ju…judal?- él sonrió al ver su cara de susto

- ¿esperabas a alguien más? - rio

-tonto, ¿no deberías estar en tu habitación? - intentaba de nuevo moverse- ¿no estas herido?

-sí, pero no pienso dejarte escapar después de lo que me hiciste

-yo me disculpe- argumento, se preguntaba qué hora era- además, nadie te mando a…-el solo recordar la ponía nerviosa- a… a…

- ¿ah qué? - el la libero y se colocó de pie sobre la cama, ella se sentó

-t…tu sabes que…- se cruzó de brazos-judal por favor- bajo la mirada- deja de jugar así conmigo

-¿um? ¿Por qué? – se sentó quedando frente a ella

-porque no es un juego- no lo veía

-no, tampoco lo es para mí -se sorprendió y lo vio por primera vez desde que aquella conversación "seria" comenzó, él también estaba serio

-¿q…que quieres decir?

-en realidad no lo sé- se rascaba la cabeza

-¿Cómo no lo sabes? Y así dices que no es juego….

-no lo es- volvía a fijarse en ella- en realidad me divierte molestarte, eso si es un juego, pero lo demás no

-¿l…lo demás?

-si…- no apartaba la mirada de ella, lo que la ponía un poco incomoda- en realidad, creo que me gustas – se sonrojo, pero estaba petrificada, no esperaba esa ¿confesión?, ¿era eso? ¿s…su primera confesión?, mientras comenzaba a hacerse mil preguntas, judal que había permanecido serio comenzaba a inquietarse, es más, aunque estaba oscuro, podría jurar que se sonrojo- ¡quieres decir algo con un demonio!- grito abalanzándose sobre ella, derribándola y quedando sobre ella

- ¿q…que quieres que diga? - tenía la mente en blanco

-yo que sé, tu eres la cursi- se acomodó a su lado observando el techo-pero, por lo menos responde si yo te gusto- otra cosa que no se esperaba, tener que responder a eso…

-Eh…

-si no te gusto- ella lo observo, no apartaba la mirada del techo- dilo claramente

-yo…- aunque estaba más que nerviosa, tenía muy claro su respuesta- en realidad…- cubría so rostro con sus mangas ya que no podía con las sabanas, estaban debajo de judal-yo…

-sabes que- se levantó- no tienes que responder, ya entendí, mejor me voy- se disponía a marcharse cuando ella lo abrazo, causando un nuevo quejido

-bruja eso duele ¿me odias o qué?

-no- casi grito, agradecía que todos durmieran, o eso esperaba- e…en verdad… m…me gustas también- sentía que su cara ardía, el no dijo nada y agradecía que no dijera, es más agradecía que estuviera dándole la espalda- me gustas- repitió tenuemente

-entonces- hablo por fin, pero antes de cualquier negativa de nuevo estaba sobre ella, sujetándola de ambas manos y sonriendo sínicamente, kougyoku pensó que todo había sido una broma

- ¿judal? - estaba entre nerviosa y molesta, se sentía tonta por haber revelado sus sentimientos - ¿no era verdad, cierto?

-hablo enserio-seguía sonriendo- en todo lo que he dicho- ella no sabía que pensar-incluyendo…- se puso intimidándola un poco con su mirada, la cual no apartaba-lo de castigarte - había olvidado eso- ¿no creerás que lo olvide?

-n…no, eres muy vengativo

-me alegra que lo reconozcas- rio

-pe…pero

- ¿pero?

- ¿q-que será se nosotros ahora?

- ¿tú que crees? - no dejaba de sonreír

-Esto, yo no…

-eres mía- comento acercándose a su rostro- no dejare que nadie más te tenga- ella volvió a sonrojarse, mucho más de que ya estaba seguramente

-e…eso no es romántico- el rio, luego la beso sin avisar, aunque nerviosa y torpe, kougyoku se dejó llevar, era extraño, no imaginaba como iba a lograr que no los separaran, pero estaba segura de que lucharía por quedarse con él y ahora más que sabía que el haría lo mismo…

Gracias por leer, perdón la ortografía y mala escritura, hemos llegado al final de este fic

Posdata: no sé porque escribí esto de abajo, ni recuerdo de que era, pero me hace gracia así que lo dejo

MANGAKASPORSIEMPRE