No tienen ni idea de cuánto estuve esperando este día. Prácticamente 2 años en vida real para darle la continuidad a este one-shot. Y sí, esta segunda parte estaba planeada desde hace 2 años, pero la espera como la de Finn valió la pena señores. Que lo disfruten.
Habían pasado 2 años exactamente desde entonces, 2 años de lamentación y tristeza que la consumían día a día sin poder evitar caer en llanto cada vez que recordaba cómo había roto con ella en aquel bosque desde entonces.
–¿Por qué Finn? ¿Por qué fuiste tan cruel conmigo? Sigo sin poder responderme esa pregunta- se lamentaba la joven.
Ahora contaba con 20 años de edad. Su vida aislada le permitía profundizar en su mente y en lo que falló, pero como siempre esa pregunta era algo imposible de responder. No hablaba con casi nadie, salvo a Marceline, que de vez en cuando iba de visita para ver cómo iban las cosas; pero fuera de eso ninguna cosa era suficiente para llenar el vacío.
Ese día y con un optimismo menos cabizbajo se dirigió al lugar dónde Finn había construido su casa… mismo lugar en el cuál también estaba el recuerdo de su primer beso. Quizás yendo a ese lugar podría redimirse y pensar en aquellos hermosos momentos que pasaban juntos en su relación.
Llegó hasta el lugar contemplando todo a sus alrededores, nada había cambiado en lo absoluto, una pequeña sonrisa se le dibujó en sus labios tras tener un hermoso recuerdo sobre ellos. Así es… aquel día en que él le escribió un poema para ella y la chica de fuego terminó por quemar el papel poético sin intención alguna, pensó que el humano se molestaría o quedaría triste pero en lugar de ello ambos se echaron a reír. Fue hasta el borde del lugar… donde un pequeño estanque de agua se encontraba por lo bajo. La princesa no pudo evitar sonreír de nuevo, el truco que el rubio hacía con el agua y su boca siempre le había gustado.
Sin embargo, después de aquello volvió a suspirar dolida por su ruptura, ya que tanta felicidad en un momento de amargura solo lo hacía peor. Phoebe se sentó sobre el pasto sintiendo como el viento meneaba su cabello de un lado a otro mientras sus ojos se perdían en un hermoso atardecer casi nocturno, la débil pero bella luz naranja del sol y el medio ambiente en el cual se encontraba hacían un espectáculo visual; simplemente hermoso. Minutos de soledad pasaron, miles de recuerdos inundaban su mente abierta a todo, miles de sentimientos volaban alrededor de su cuerpo. Por uno o dos segundos pensó que quizás estaba mejor así… sola y sin ser molestada o congeniada por nadie.
–Es muy hermoso este lugar ¿verdad?
Prestando atención al sonido descomunal Phoebe se giró hacia atrás reconociendo aquella voz y al hacerlo quedó helada en su posición notando al muchacho de cabellera rubia quién tan solo se sentó a un lado de ella sin decir más que acompañado de un semblante destrozado; el dialogó irradió profundo dolor. El muchacho había cambiado en varios aspectos: su cuerpo estaba más osado y trabajado, su ropa databa de un pantalón de mezclilla y una chaqueta de piel de lobo blanco, tan guapo como era de suponerse. Y su voz, una intensa y varonil voz.
La princesa soltó una lágrima profunda dejando escapar un jadeo de incredulidad y tristeza. No podía creerlo; varios sentimientos bombardearon su corazón que latía a mil por hora. La primera reacción que tuvo fue que quiso levantarse e irse del lugar corriendo pero Finn se lo impidió tomándola rápidamente de la mano.
–Déjame en paz Finn- suplicó la elemental con llanto– ¿Qué quieres? ¿Qué has venido a buscar?- dijo con melancolía
–He venido por ti- contestó el humano con desesperación en su habla
–¿Qué?- cuestionó con firmeza– fuiste tú quien me echó de tu vida. No volverás a jugar conmigo, eres un estúpido y un patán- gritó con lágrimas de lava.
–No, Phoebe por favor no. No quiero perderte a ti también- dijo con desgarró el muchacho tratando de persuadirla.
–¿Perderme a mí también? Yo no quiero ser la otra mujer de nadie. ¡Te supliqué que no me dejaras y a ti no te importó Finn!- gritó la princesa limpiándose una lágrima de lava.
–Phoebe… Jake está muerto- dijo el hombre rubio con dolor en su garganta tras haberlo revelado.
–¿Qué?- cuestionó la joven con sorpresa mientras un impacto chocaba contra su alma. No tuvo más remedio que entregarse y voltearlo a ver.
–Sí- decía Finn asintiendo, llenando sus ojos del líquido salado en un intento de no sentir más dolor.
–Finn yo no sabía… haaa- calló un poco apenada– ¿Qué fue lo que pasó?
–Es que yo creí… creí que si solo íbamos él y yo a buscarlos… creí que… pero no- negó el rubio soltando una lágrima de cada uno de sus ojos.
–Finn lo lamento- tapó sus labios con una mano.
–Lo perdí Phoebe, no pude hacer nada al respeto. Solo vengarlo, pero él se fue de este mundo- dijo esto último como un niño desconsolado.
Phoebe se llegó a el héroe y lo abrazó sintiendo un apretón entre ella que jamás sintió. Finn comenzó a llorar desconsoladamente, jadeando repetidas veces, perecía un pequeño de 5 años llorando por la partida de un padre al otro mundo o quizás peor. La princesa sintió las lágrimas de agua en su hombro sin poder evitar sentir dolor por la reacción. Quería aliviar al héroe acariciando su cabello y pasando sus sedosas manos por la espalda del joven quien no paraba de gemir horriblemente sin consuelo. La chica elemental cerró sus ojos y recargó su cabeza en el hombro del amor de su vida, compartiendo el sentimiento de angustia junto con él.
Ya pasados algunos minutos de lamentación, Finn se separó de Phoebe y la miró a los ojos pasando el revés de su mano por la mejilla de la hermosa mujer. Ella quedó en shock por aquella acción.
–Es por eso que tuve que dejarte Phoebe, fue una de las decisiones más difíciles en toda mi vida- musitó con tristeza– Sabía que si ellos te veían conmigo iban a tratar de eliminarme primero a mí matándote. No lo hubiera soportado jamás- habló con firmeza agachando su cara– Jake se sacrificó por mí para que yo eliminara al último entropiano de la dimensión de cristal. Pero te juro Phoebe, te juro que jamás tuve la intención de abandonarte por otra cosa- levantó la cara mirándola a ver.
–Todo este tiempo… me pregunté que había hecho mal para que me abandonaras Finn, y todo esto fue por mí- habló ella– ¿por qué nunca me lo dijiste?- exigió saber con desesperación dándole un leve golpe en el pecho mientras lo abrazaba.
–Porque sabía que aún así irías conmigo. No podía perderte por ningún motivo en este mundo. Por eso tuve que fingir todo esto. Por eso tuve que desaparecer todo este tiempo y dejarte aquí. Preferiría que vivieras con ese sentimiento a poner en riesgo tu vida Phoebe, jamás me lo pude haber permitido- musitó Finn
–No tienes idea del sufrimiento que me causaste con tu ausencia Finn. Todos los días era lo mismo. Todo este tiempo sufriendo, y de la nada se te ocurre aparecer hasta mí ¿Cómo me encontraste en primer lugar?- dijo la chica sin despegar su cabeza del pecho de él.
–Intuición, sabía que algo debías hacer y ¿Qué mejor lugar que en el que pasamos cosas hermosas juntos? Por favor no me dejes tu también, no resistiría, no tendría razón para vivir esta vez. Por favor perdóname- suplicó besando la gema de su frente.
–No lo sé, ha pasado tanto tiempo.
–Y nuestros sentimientos siguen siendo los mismos. Yo aún te amo Phoebe, nunca dejaré de hacerlo.
–Tengo que pensarlo. Hay un par de chicos que me invitaron a salir esta semana y uno de ellos es muy guapo– dijo ella con seriedad
–Tendré que romperle la nariz por meterse con la persona que más amo en la vida- dijo con algo de gracia en sus palabras.
–Finn ¿Esto es real verdad?- preguntó la joven de fuego tomando a su compañero de las mejillas con amabas manos.
El nombrado no respondió ante la pregunta hecha y solo acercó sus labios a los de ella uniéndolos en un profundo beso el cual fue correspondido. La princesa sintió una corriente eléctrica recorrer todo su cuerpo. Habían pasado entonces 2 años desde la última vez que había sentido la boca de Finn y rayos, cuánto la extrañaba. Al separarse por falta de oxigeno ambos se quedaron mirándose el uno al otro.
–Finn… lamento mucho lo de Jake- dijo con pena.
–No quiero hablar de eso princesa. Ahora solo somos tú y yo. Sé que Jake está en algún lugar mejor, por ahora solo quiero estar contigo y vivir el resto de mi vida a tu lado.
Fueron las últimas palabras del joven, quien después de ese gesto volvió a besar a su amada princesa para que juntos empezaran con una nueva y feliz vida. Una buena vida. De inmediato ambos jóvenes empezaron a maquilar pensamientos de un futuro juntos con el hermoso ambiente en el cuál se encontraban, poco a poco los sentimientos fueron siendo cada vez más relajados que antes.
El precio que Finn tuvo que pagar por la mujer que amó fue muy caro, pero muy dentro del él sabía que todo había valido la pena. Todo… por amor. Pero por el momento las cosas ya estaban bien, ambos se encontraban juntos y eso era todo lo que importaba por el momento.
¡Eso fue todo! La espera valió la pena para mí, para Finn y para Phoebe. Los quiero mucho xDDD
