-Capitulo 1: Primer contacto-
Una vez dejado el edificio, que anteriormente era una de las muchas escuelas, nos dirigimos a ''Nuestro punto de encuentro''; un pequeño basurero a 10 km de la entrada de la ciudad, allí nos reuniríamos con las demás que escaparon de El Campo, al menos las que sobrevivieron.
Sakura: Ino –dije bajando un poco la velocidad de mi andar- ¿crees que irán? Es decir, no nos traicionaran o… si?
Ino dejo de correr y me volteo a ver, su rostro mostraba miedo, pero trataba de ocultarlo, en estos días no nos fiamos ni de nuestras sombras; tomo un poco de aire para exclamar algo, pero el sonido sordo de una lata cayendo secamente al piso nos hiso reaccionar, escondiéndonos detrás de un montón de botes de basura hediondas, escuchamos las risas y las grotescas exclamaciones de un par de hombres…
000: Oíste sus gritos? Ja ja ja, '' no! Auxilio! A mis hijos no!''-dijo tratando de imitar la voz de una mujer-
XXX: ja ja ja y eso que te perdiste la mejor parte, quien diría que una cerda embarazada lo hiciera tan bien –a este punto deseaba lazarles algo-
000: que no viste a la mayorcita je…
Sus voces se alejaban poco a poco, al parecer se dirigen al edificio de donde salimos. Volteé a ver a Ino, estaba agarrada a un bote de basura clavando sus desgastadas uñas en el frio metal de este, conteniendo las lágrimas…
Sakura: Vámonos – le dije en un susurro solo para ella.
Ino dirigió su mirada hacia mí y con un movimiento de cabeza, echamos a correr, no sabemos si son bandidos o militares, pero si nos encuentran, acabaremos muertas…
No tardo mucho antes de pasar por el callejón de donde salieron aquellos hombres, era horrible la escena, una mujer adulta colgada de su propio cabello empalada, dos niños pequeños degollados y al parecer violados, debido a su carencia de ropa puesta y una chica de aproximadamente mi edad, en sus últimos alientos, atada de pies y manos con cadenas, con un fierro atravesando su abdomen, varias quemaduras de cigarrillo en su cuerpo y bañada con una repugnante mescla entre saliva, sangre y semen… no nos detuvimos, nuestras gargantas se cerraban por la angustia pero no paramos, casi estábamos allí, no podíamos exponernos más.
Llegamos al lugar de encuentro con apenas oxígeno en los pulmones, corrimos por más de 1 hora y lo primero que hicimos al llegar fue arrodillarnos y llorar, una abrazada a la otra.
Ino: porque… porque nos hacen esto… esos niños… la chica…- dijo tratando de hablar y atrapar algo de aire que nos hacía falta.
Mi pecho dolía, mi garganta se cerraba de la angustia, quería decir que todo estaría bien, pero no lo está, mire a mi alrededor y unas luces se encendieron, exponiéndonos del todo.
XXX: pero que conmovedor –salió aplaudiendo un hombre de cabello rubio atado en una coleta, ojos azules y un parche en su ojo izquierdo- ¿las dos amiguitas pensaron que se habían escapado? ¡ILUSAS! –cada palabra que salía de su boca parecía ser escupidas con sarcasmo y burla.
Un hombre que lucía un uniforme de color rojo nos separó con brusquedad – SAKURA!- grito Ino mientras le ponían un especie de collar metálico mientras la torturaban con electroshocks; otro militar me intenta colocar el mismo collar, volteo a ver por última vez a Ino mientras observo como sus ojos perdían vitalidad, la mano del hombre se acercaba a mí, el rubio se reía a carcajadas y ¿yo? Yo con la poca voluntad que tenía mordí al hombre y en medio de su distracción, Salí corriendo por las montañas de basura.
XXX: QUE NO ESCAPE! -grito con furia el rubio– MANADA DE INUTILES, ATRAPENLA, SI NO QUIEREN OCUPAR SU LUGAR ¡ATRAPENLA!-
Las carcajadas se convirtieron en gritos de rabia rápidamente, sentí las pisadas de las pesadas botas de los militares tras de mí, y en mi carrera me encontré entre un acantilado y mis depredadores –que hago, Ino, Alguien…- resé en vos baja.
XXX: Fin del camino, mocosa, ven aquí, si te portas bien, are que no duela…Mucho- el rubio apareció entre los militares, a pesar de la terrible tormenta que caía pude ver su uniforme con claridad, un uniforme totalmente negro decorado con bordes rojos y una insignia en forma de nube roja, a su alrededor unas estrellas con decorativas…
Estoy jodida…
Mire a mis perseguidores, al rubio acercándose lentamente, torturándome psicológicamente con su sonrisa de oreja a oreja y sus ojos, azules y frios, sin un rastro de humanidad.
XXX: entonces ¿Qué será? ¿De forma fácil o difícil? – esa pregunta me hizo tragar saliva, di un paso en falso hacia atrás y note el acantilado
Sakura: primero muerta…-dije, lanzándome al vacío, viendo como mis perseguidores miraban mi caída con frustración en especial el rubio.
Sentí que mi caída se acercaba a su destino final, cerré los ojos esperando encontrarme con el duro suelo… todo se tornó oscuro… frio… ¿Qué me paso?...
