-V-Viktor.. - vino el gemido por parte del japonés antes de ser acallado por los labios del mencionado.

Habían sido aproximadamente dos semanas en las que Viktor había estado fuera por un "viaje de negocios" así que tan pronto tuvieron la oportunidad, estaban haciendo el amor para recuperar todo ese tiempo perdido.

Ambos se besaban y acariciaban con todo el amor y placer del mundo, porque la verdad era que se habían extrañado horrores. Aunque durante todo ese tiempo no pasaba un día sin que se hablaran por teléfono o se mensajearan cual si fueran un par de adolescentes que no podían aguantar las ganas de verse otra vez... Aunque ya estuvieran de hecho casados y hasta tuvieran un niño juntos.

Ambos seguían a lo suyo, completamente ajenos a lo que pasaba a su alrededor disfrutandose mutuamente hasta que..

-Papás.. ¿Que están haciendo? - preguntaba una pequeña vocecita con curiosidad desde la puerta, pronunciando mal algunas palabras.

Al escucharla, ambos adultos se detuvieron ipso facto de lo que estaban haciendo, sintiendo como una balde de agua fría caerles en la espalda al voltear a ver que el pequeño Yurio estaba en la entrada, mirándoles.

Y en momentos como este era que Yuuri quería golpear muy MUY fuerte a Viktor por tener la impertinencia de querer hacerlo justo ahora de pie en la cocina, tenían que ser más cuidadosos ahora que Yurio podía caminar y eso lo sabían muy bien, pero Yuuri no estaba ahora mismo para querer golpear lo más fuerte que pudiera a Viktor, justo ahora tenia que pensar en una muy buena excusa.

-Y-Yurio.. Pequeño ¿Paso algo? - pregunto estúpidamente nervioso Viktor mientras se alejaba de Yuuri, ó más bien era empujado muy lejos de el mientras se cubrían todo lo que podían.

El pequeño rubio seguía mirándoles raro y con el ceño fruncido viendoles como se medio vestían torpemente, tallandose su ojito porque justo apenas se había despertado de su siesta de la tarde y puede que estuviera un poco de mal humor, aunque bueno, nunca se sabia con este niño porque igual siempre parecía estar enojado.

-Escuche ruidos raros. - contestó bostezando, igual pronunciando mal algunas palabras.

-Ohhh ¿tuviste una pesadilla entonces? - pregunto Yuuri terriblemente sonrojado pero con la total intención de no hablar de lo que sea que haya alcanzado a ver el pequeño.

-Hmm, no tuve pesadi.. - el pequeño se detuvo para mirarlos entornando los ojos para ambos -¿Y porque no tenian ropa? - pregunto una vez mas genuinamente curioso aunque aun con el ceño fruncido.

Ambos adultos se crisparon con esa pregunta, sin tener idea de que mierda decirle al niño ahogándose en un silencio muy incómodo.

-Ehhh, Yurio.. ¡Que bien que te hayas despertado! La verdad es que estábamos haciendo todo el ruido posible para que te despertarás porque vamos a llevarte.. ¡a McDonald's! - contestó con todo el entusiasmo que podía fingir Viktor en ese momento.

El azabache se relajo considerablemente al ver que la curiosidad del pequeño se había ido y ahora estaba más emocionado por la idea de ir al McDonald's.

-¿¡En serio!? - pregunto emocionado.

-¡Claro que si! - contestó de igual manera Viktor.

-¿¡Van a llevarme ahora!? -

-Ah, claro que si. -

-¿Y vas a comprarme todos los juguetes? -

-Por supuesto.. -

-¿También vas a comprarme un nuevo tigre de peluche y más grande? -

-Lo que quiera mi pequeño... -

-¿También vas a comprarme más ropa con estampado de tigre? -

-Ah, Yurio ¿Porque no vas a por tu abrigo para que vayamos de una vez a McDonald's? - dijo Yuuri antes de que Viktor terminará por aceptar comprar todos los caprichos del niño.

Al final el pequeño rubio se fue corriendo emocionado y ambos adultos por fin pudieron respirar tranquilos ahora que Yurio al parecer había olvidado por completo el tema, Yuuri esperaba que no recordara nada de esto cuando fuera mayor.

-No estamos teniendo sexo hasta que Yurio tenga edad para irse de la casa. - dijo radicalmente el japonés.

-¿Eh? -


Me tarde bastante en actualizar (creo yo)

La verdad es que casi se me olvida jjajj.

¿Reviews?