La tensión se podía respirar en el aire.
Viktor y Yuuri, ambos sentados en ambos extremos de la mesa de la cocina, mirándose fijamente sin ningún tipo de expresión en sus rostros.
Hasta hace unos momentos estaban teniendo una charla tranquila y cálida, fue después de que Yuuri hiciera una simple pregunta que de pronto el silencio se apoderó del cuarto.
Incluso Makkachin que tenía la cabeza cómodamente recargada sobre las piernas de Viktor se fue a la sala.
-¿Lavaste los platos? - volvió a preguntar el menor de ambos.
Mierda.. Pensó Nikiforov.. Aquí vamos de nuevo.
-¿Tienes hambre? - intento cambiar el tema. Viktor siempre fue un mal mentiroso.
Yuuri se le quedo viendo fijamente sin decir nada por unos instantes.
-No lavaste los platos ¿cierto? -
Mierda.. Volvió a pensar Nikiforov, quedándose tenso por un minuto entero.
-Nunca me pediste que lo hiciera. - dijo con voz baja casi en susurro, como niño regañado, bajando la mirada y nervioso.
-¿Tengo que decirte que es lo que tienes que hacer en esta casa? - se cruzo de brazos el menor.
Y mierda... Volvió pensar Nikiforov, porque Yuuri parecía haber tenido un mal día o algo por el estilo e igual y tenia ganas de pelear.
Pero Viktor Nikiforov es una persona apasible y tranquila, y va hacer todo lo posible para no pelear con su amado esposo por algo tan estúpido como era lavar los putos platos.
-Bien, - comenzó a hablar de nuevo con una sonrisa. -Olvide hacerlo porque estaba trabajando. -
-Yurio me aseguro que te pasaste toda la mañana limpiando tus pequeñas esculturas de mi. - contestó el japonés con cara de poker.
Ese niño.. Penso Nikiforov ¿desde cuando se supone que esta en su contra? Antes se burlaba de su frente y ahora esto.
-Y tampoco sacaste a pasear a Makkachin, ni tiraste la basura.. - comenzó a enumerar Yuuri sus deficiencias como esposo.
-Bien, bien, bien.. - el ruso alzo sus manos en señal de rendición. -Lo siento mucho amor, soy un completo desastre y nunca me acuerdo de hacer las cosas a tiempo.. - porque nunca quiero hacerlas, pensó para si mismo.
El azabache suspiro.
-¿Crees que pueda hacer algo para que me perdones? - decía mientras sujetaba una de las manos de Yuuri entre las suyas, mientras le hacía ojitos.
El menor de ambos se le quedo viendo una vez más, respondió el gesto casi de la misma forma.
-Puedes lavar los platos, sacar a pasear a Makkachin y tirar la basura. - dijo finalmente con una sonrisa, antes de levantarse de su asiento y sacar algo para tomar del refrigerador. -Y a la próxima que se te olvide, duermes en el sofá. - y finalmente salió.
Mierda.. Fueron los pensamientos en general de Nikiforov.
I'm back.
~Gracias por leer~
