El pequeño Yurio apretó con fuerza sus puños mientras fruncia el ceño con enojo y tenia las mejillas coloradas aun por la ira.

Se encontraba en la sala de espera afuera de la oficina de la directora. Se había metido en problemas.

Esta era la primera vez que se metía en un problema como este, contrario de lo que muchos pueden llegar a pensar, Yurio no era un niño problemático, si bien tenia un carácter difícil, tenia problemas para socializar y estaba un tanto malcriado, siempre tuvo un buen comportamiento y casi nunca se metía en problemas... Hasta hoy.

Por primera vez a sus cortos ocho años de vida se había ido a los golpes con un niño más alto y mayor que él, a pesar de todo Yurio consiguió casi noquearlo dejando impresionados a todos sus compañeros y demás niños que se metian con él. Yurio se sintió un tanto orgullo de si mismo porque él era un niño fuerte y porque probablemente ahora ningún otro idiota se atrevería a decirle que parecía una niña.

Aunque la principal razón por la cual había dejado casi inconsciente a aquel otro niño no fue porque le hubiera llamado "niñita" o algo parecido, Yurio se había acostumbrado a que algunos le llamaran así, apesar de que era algo que le molestaba, nunca se había ido a los golpes con nadie por esa razón.

Pero aquel niño nuevo que había llegado hace una semana, le había sacado de sus casillas rápidamente cuando comenzó a burlarse de él... porque tenía dos papás, y comenzó a atacarle diciendo que eso no era normal seguido de demás insultos que Yurio no quiere recordar ahora.

Y para Yurio era la primera vez que alguien se "burlaba" de él por una estúpida razón como esa.

¿Que había de malo con que él tuviera dos papás? Él sabía que sus padres lo amaban tanto o más como lo hacían los padres de los demás niños a sus hijos, Yurio sinceramente se preguntaba que tenía de malo tener dos padres.

Al final el rubio terminó por golpear a ese niño nuevo, ¿quien se creía que era para decirle que su familia no era normal y que no debería de existir? El pequeño rubio volvió a apretar los puños intentando calmarse porque en cualquier momento sus padres podrían salir de la oficina de la directora.

Aunque por supuesto, Yura no se arrepentía de nada, es más, si volviera a tener a ese niño en frente le volvería a hacer lo mismo, e incluso le pegaría más fuerte, aunque sus maestras le regañaran o le expulsaran de la escuela, porque no le importaba, Yura no quería estar en un lugar donde insultaran a su familia.

-Yurio.. - dijo la suave voz de Yuuri tan pronto salió de esa oficina. -Hey ¿como estas? -

El pequeño de ojos verdes se quedo callado intentando no hacer un puchero pero fallando.

-¿Estas molesto? - inquirió Viktor poniéndose hasta su altura.

El niño mintió, negando con la cabeza, porque la verdad era que si lo estaba.

-¿Van a regañarme también por lo que hice? Por golpear al idiota.. - pregunto con un deje de temor, porque justo ahora le había invadido un extraño sentimiento de culpabilidad.

-Por supuesto que no, Yuratchka. - contestó consolador Viktor, mientras lo alzaba en brazos. -Sabemos que aquel niño te molesto, aunque de igual forma no debiste haberlo golpeado. -

-¿Apesar de todas las cosas que dijo? - pregunto frunciendo más el entrecejo.

-Él ha sido regañado por eso también. Y creemos que no volverá a pasar. - contestó suavemente Yuuri dándole pequeñas palmaditas en la espalda.

-Si vuelve a pasar lo voy a golpear más fuerte. - contestó rápidamente, mientras escondía su cara en el pecho de Viktor.

-Yura, si ese niño te vuelve a molestar lo mejor sera que lo ignores y le digas a la maestra. - advirtió el japonés. -Por favor, no quiero que vuelvas a golpear a nadie. - solto un uspiro.

-Es injusto. - contestó aún escondido en el pecho de su padre. -Él puede insultarnos y ¿lo único que yo puedo hacer es ignorarlo y acusarlo con la maestra? - salió de su escondite por un momento para mirar a su otro padre. -Creerá que soy idiota. -

-Nosotros no criamos a un idiota, criamos a un niño respetuoso y por esa razón no vas a golpearlo. - contestó Yuuri. El pequeño rubio suspiro meditando sobre eso por un momento.

-Además estoy seguro que mañana se disculpara contigo por esas cosas que dijo. Probablemente no es algo que el piense realmente, tal vez lo escucho de sus padres y él simplemente lo repitió. - comento Viktor.

-Entonces sus padres son idiotas también. - contestó el niño haciendo reír a los dos adultos. -Ni siquiera nos conocen bien ¿porque hablan mal de ustedes? -

-Bueno, hay gente que es así, Yura. Odian sin motivo. - contestó Yuuri. -¿Ya te sientes mejor? -

El niño de ojos verdes asintió.

-¿Quieres que vayamos por helado antes de ir a casa? - pregunto esta vez Viktor a lo que el pequeño rubio volvió a asentir.

Ambos adultos sonrieron al ver que su pequeño ya estaba de mejor humor.

-Oigan... - hablo con apenas un pequeño hilo de voz el niño, a lo que sus padres respondieron con un suave "¿Hmm?" también. -Los amo. - dijo volviendo a esconder la cara donde hace un momento lo había hecho.

-Y nosotros a ti. - fue la respuesta amorosa e inmediata de ambos adultos, mientras caminaban a la salida.


Hoy es el día del padre y no se, sentí que tenia que escribir algo sobre esta familia idk~

(So, hace siglos no actualizaba) Disculpen si hay algún error ortográfico por ahí, lo escribí a las 4:00 de la madrugada pero apenas lo estoy publicando, luego lo reviso ah~

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