Eran las 2:50 de la madrugada y Yurio no podía dormir a causa de la gripe.

Y sinceramente se sentía como la mierda, todo su cuerpo se sentía cansado, su garganta picaba, los ojos le ardían y comenzaba a sentir un calor infernal probablemente porque le estaba dando fiebre.

El rubio se giro a ver otra vez el reloj en su mesita de a lado y ahora marcaba las 3 de la madrugada. Bufo cansado y le dio la vuelta a su almohada para sentir fresca la tela del otro lado a ver si así podría por fin dormir y descansar, también estaba agradecido de que mañana fuera fin de semana y no tuviera que ir a clases porque si fuera así duda que se habría podido levantar temprano.

Esta era la primera vez que se enfermaba mientras estaba viviendo solo.

Aunque el rubio fuera demasiado tsundere para admitirlo, y dijera que le encantaba su nueva vida de adulto joven, viviendo solo, completamente o más bien casi completamente independiente, (porque sus padres aún le pagaban el departamento) en momentos como este realmente sentía que quería volver a ser un mocoso de 10 u 8 años para que pudiera ser mimado y cuidado.

También porque ha estado extrañando a Viktor y Yuuri en estos días, la última vez que los vio fue el mes pasado y aunque los llamaba regularmente, por supuesto que seguía extrañandolos.

Aunque estaba bien, el rubio tenía 19 años ahora y en algún punto de su vida tenía que volverse independiente.

Poco a poco el joven de ojos verdes fue cayendo en los brazos de morfeo, recordando los cuidados que Yuuri le daba y los cuentos que Viktor le contaba cuando era más pequeño.


Yurio se despertó con el olor del jengibre inundando sus fosas nasales y con la escandalosa voz de Viktor de fondo

Iba a acurrucarse a dormir nuevamente pero cayó en la cuenta de que Viktor y probablemente también Yuuri estaban en su departamento, se levantó de golpe y fue corriendo a la cocina, donde provenía el olor.

Y sí, definitivamente ahí estaban los dos, cómodamente platicando en la mesa de su cocina con el ruido de la tetera de fondo que ahora estaba hirviendo

-¡Yurio! - saludaron alegremente los dos aunque de forma más alta Viktor

-¿Q-que hacen aquí? - contestó el rubio, con la voz un poco ronca y algo exaltado -¿Y como entraron?

-Queríamos sorprenderte. La última vez que nos vimos fue hace un mes y te extrañabamos. - contestó Viktor mientras bebía su taza de té

-¿Estas enfermo? - pregunto Yuuri ahora, acercándose a el para tocar su frente

-Hmm, un poco, ya me siento mejor. - mintió, porque la verdad es que se sentía terrible, pero tampoco quería que lo regañaran o se preocuparan de más.

-Esta bien, pero siéntate, Viktor y yo compramos ya el desayuno y estaba haciendo un poco de té, tal vez con eso te sientas mejor. - respondió el japonés mientras despeinaba un poco los cabellos del rubio y se iba a servir el té, mientras el rubio tomaba asiento en la mesa a un lado de Viktor.

-Aun no me dijeron como es que entraron. - murmuró por lo bajo

Viktor soltó una risa

-Pequeño, yo pago el alquiler de este lugar por supuesto que tengo copias de la llave~ - comento Viktor como si nada

Y el rubio soltó un quejido y se molesto por la falta de respeto a su privacidad, aunque también estaba secretamente agradecido por eso, porque sino no se habría podido despertar con esta agradable sorpresa que era ver a sus padres.

Así que al final suspiro y se comenzó a beber el té que le había servido Yuuri, sintiéndose como en casa otra vez.


Hey~

Hmm, si, este es el capitulo final.

Muchas gracias por sus favs/follows y comentarios pero sobre todo, muchas gracias por leer~❤