ACLARACION: Los personajes de esta historia NO me pertenecen.
—Yo también te amo…—Susurro la Miko mientras él la cobijaba en sus brazos, y luego de un momento ambos cayeron rendidos ante el cansancio, a pesar de que aun era temprano, no tenía nada de malo recuperar energías para regresar a su búsqueda, aunque esta vez de una manera distinta, con un fuerte lazo que esta vez los unía.
Comenzaba a atardecer cuando sus ojos chocolate se abrieron lentamente. Al enfocar su mirada pudo ver su escritorio frente a su cama, tenía planeado estirarse cuando fue consciente de que había alguien brindándole un cálido y posesivo abrazo por la cintura. Sus mejillas se tiñeron de rojo al recordar lo que había sucedido, Inuyasha y ella habían hecho el amor, y ahora el medio demonio se encontraba descansando a su lado. Intento voltear su rostro para poder observarlo, pero el agarre del Hanyou no le permitió moverse ni un centímetro.
— ¿Despertaste?—Hablo una masculina voz a su espalda, que la estremeció, al mismo tiempo que una gran sonrisa se formaba en su cara.
Se giro lentamente para poder observar aquellos ojos dorados que se encontraban expectantes viéndola.
—Hola…—Susurro Kagome con timidez brindándole una cálida sonrisa que agito el corazón de Inuyasha
—Hola…—Le respondió el Hanyou mientras que con una de sus manos retiraba algunos cabellos rebeldes que se encontraban en el rostro de su mujer— ¿Dormiste bien? —Pregunto observándola con ternura
—Mejor que nunca — Respondió la muchacha mientras una suave risita escapaba de sus labios.
La joven se irguió quedando sentada en la cama, cubriendo su pecho con la sabana, mientras se estiraba. A su vez el Hanyou puso sus brazos flexionados detrás de su cabeza mientras la observaba expectante, se veía realmente hermosa, y lo mejor de todo es que era completamente suya, por primera vez en su vida no podía renegar de su suerte.
Luego de un momento la chica se puso de pie, recordando demasiado tarde que se encontraba completamente desnuda ante la mirada intrépida del Hanyou que recorría descaradamente su cuerpo, quiso cubrirse y escucho como el joven semi demonio resoplaba por su acción.
—Kagome…recuerda que ahora eres mi mujer, y después de lo de hace unas horas no deberías sentir timidez conmigo ¿no crees? —Le hablo el hanyou observando como recogía su Haori y se cubría con el
La chica termino de cubrirse, y se giro para verlo. Puede que él tuviera razón, pero todo había sido tan reciente que dudaba acostumbrarse enseguida a tal confianza con él.
—Lo sé Inuyasha…solamente me da un poco de pudor, es todo — Respondió Kagome sentándose nuevamente en la cama, acercándose a él y brindándole un cálido pero corto beso en los labios, ante aquel acto el hanyou respondió con un leve gruñido.
—Si sigues haciendo ese tipo de cosas, no podremos volver nunca a la época Feudal…—Susurro el hanyou con una sonrisa seductora
— ¿A qué te refieres? —Pregunto la joven curiosa poniendo cara inocente
—A que si me sigues provocando así no voy a resistir las ganas de volver a hacerte mía Kagome…—Respondió el hanyou aproximándose a ella para volver a besarla.
La miko se estremeció al oír las palabras del hanyou, sin duda que la confianza del peli plateado había aumentado considerablemente con ella, y eso en cierta manera le encantaba, respondió suavemente ante aquel beso que la hizo vibrar, y luego fue separándose lentamente.
—Sabes que tenemos que volver, tú eras el más interesado en eso y mírate ahora…—susurro la joven observándolo con una sonrisa
— ¡Feh! —Bufo el hanyou ante el comentario de su mujer— eso fue antes de que algo más interesante captara mi atención —Le contesto mirándola con una media sonrisa — Pero tienes razón lo mejor es que nos alistemos, ya es hora de irnos, pronto va a anochecer y lo mejor será pasar la noche allá para mañana salir temprano.
Había pasado ya un rato desde que ambos se habían alistado, Kagome se encontraba echando los últimos potes de Ramen en su mochila, ya que sabía cuanto le gustaba a sus amigos, pero por sobre todo al Hanyou que vigilaba expectante cada acción realizada por la chica.
—Bien, ya está todo listo — Dijo la joven dirigiendo su mirada hacia el hanyou
—Bueno pues en marcha — Respondió inuyasha tomando la mochila de la Miko, para él era liviana como una pluma pero seguramente a ella le hubiera costado llevarla, y no iba a permitir que su hembra se cansara. Era extraño, desde que la conoció siempre la había protegido, pero ahora era algo diferente, era solamente instinto lo que hacía que quisiera cuidar de ella lo más posible, Kagome ya no era solamente una amiga o compañera de viaje, ahora era su hembra, su mujer, y no iba a permitir que nada malo le pasara, de ser necesario la protegería con su vida. De pronto se tenso al pensar en las preguntas que seguramente les haría ese maldito monje libidinoso cuando se enterara de lo que había ocurrido entre los dos. Ante aquel pensamiento un leve sonrojo tiñó sus mejillas, a lo que solamente pudo expresar un ¡Feh!, sin percatarse que era aun era observado por la muchacha.
— ¿En que estas pensando Inuyasha? —Pregunto la Miko curiosa ante la reacción tan extraña en el Hanyou , la verdad se había sentido intrigada.
—No…no es nada, ya vámonos — Respondió inuyasha poniéndose serio, intentando restarle importancia al asunto.
Luego de esto, ambos se dirigieron hacia el pozo devorador de huesos, antes de saltar Inuyasha rodeo la cintura de la miko con uno de sus brazos atrayéndola a su cuerpo, para luego impulsarse dentro del pozo que los llevaría hasta la época feudal, por fin se encontraban de regreso, aunque de una forma muy diferente a como se habían ido.
Al cruzar hasta la otra época, el hanyou dio un ágil salto sin dejar de sujetar a la Miko por la cintura, y finalmente aterrizo en el verde césped del Sengoku jidai. Kagome se alejo unos pasos del Hanyou mientras exhalaba el aire fresco del lugar.
—Extrañaba el aire de aquí —menciono la joven mientras soltaba una pequeña risita, estaba de muy buen humor ese día, y la verdad como no estarlo, se sentía la más afortunada del mundo. El hanyou simplemente la observaba, tenía una gran sonrisa dibujada en su rostro que la hacía lucir incluso más hermosa de lo que ya era, dio un paso hacia la joven, acercando su mano hasta el brazo de ella y atrayéndola de un tirón, ciñéndola por la cintura y aproximándola a su cuerpo. La joven se quedo mirándolo expectante mientras un leve sonrojo se hacía presente en sus mejillas.
—Vaya que estas feliz…—Susurro el hanyou perdiéndose en sus grandes ojos color chocolate
—Si…lo estoy —Respondió Kagome mirándolo fijamente
— ¿Se puede saber a causa de qué? —Pregunto curioso el peli plateado
—Pues claramente es a causa tuya tonto, solamente me lo preguntas para presumir — Lo regaño Kagome mientras una risita se escapaba de sus labios, a su vez que el hanyou hacia más firme el agarre que tenia sobre su cintura y subía su otra mano hasta su nuca entrelazando los cabellos de la joven con sus dedos .
—Pues me alegra ser el causante del buen humor de mi mujer —Susurro el hanyou de forma malditamente seductora que hizo estremecer a la Miko de pies a cabeza
Lentamente se aproximo a los labios de la muchacha, depositando un suave beso sobre ellos, para luego pasar su lengua sobre los mismos en una sugerente caricia
—Inuyasha…—Susurro la chica que no pudo evitar morderse el labio inferior ante aquella acción. Ese hombre definitivamente planeaba arrebatarle hasta el último resquicio de cordura, pensó la chica mientras el deseo comenzaba a crecer en su interior.
De pronto el hanyou se alejo de ella con una sonrisa victoriosa y arrogante, muy propia de él, sabiendo que había logrado encender el deseo en su mujer.
—Bien es hora de ir a la aldea Kagome… — Hablo el hanyou emprendiendo el camino hacia la aldea, ante la mirada atónita de la Miko, que definitivamente se había quedado con ganas de más.
— ¿Ah sí?... —Pregunto la miko incrédula, maldito inuyasha, estaba jugando con ella, pero definitivamente eso no se quedaría así, había comenzado un juego que ella no estaba dispuesta a perder, pensó la joven mientras caminaba detrás del hanyou en dirección a la aldea observándolo con una mirada asesina.
Quiero agradecer a todas las personas que le han brindado una oportunidad a mi historia, si bien este cap será corto, es solo porque en el próximo se vienen ¡SORPRESAS!, algo que unirá mucho más a nuestra querida pareja, ¿Qué piensan que puede ser?, espero que les guste el nuevo capítulo.
Aky9110: ¡Que alegría que te haya gustado el cap!, espero que continúes siguiendo la historia, te mando un afectuoso abrazo, muchas gracias por tus comentarios. ¡Saludos!
Se despide atentamente, SiliamMR
