Haber, haber, creo que me han malinterpretado. Mi razón para no seguir escribiendo no son el número de comentarios, son las visitas. Si tengo en cuenta que el primer capítulo también son recurrentes de quienes leyeron el segundo, entonces solo setenta personas están leyendo el fic (que actualmente es el índice más bajo que tengo :o )

¿Por qué esta es una razón valida? Porque si la personas no lo leen, significa que lo estoy haciendo mal. Claro, a algunas personas le gustara como los que comentan, o simplemente los que siguen recurrentemente y lo releen, pero no es suficiente teniendo en cuenta que tengo fics que lo leen más de 3000 personas por capitulo (si hay alguno de Destiny por aquí, lo siento :'v).

Claro que…no digo que lo dejare, por ejemplo, este tercer capítulo lo escribí porque no tengo idea sede como continuar los demás y forzarme a escribir no va a funcionar, por lo que este capítulo me ayudara a desenvolverme en los demás. Lo sé, es un poco extraño, pero escribir Romance para mí ya es extraño teniendo en cuenta que soy un hombre de Seinen, shonen, cosas de la vida y gore. (Eroge no cuenta porque escribo esa clase de clasificación M en otra pagina :v)

En fin, realmente no se cuento volveré, será espontaneo a diferencia de mis demás fics que tengo cierta fecha en mi cabeza. cuando me sienta aburrido o no tenga que actualizar los demás volveré. Volveré si hay más visitas o es demasiado pedido, aunque…superar los que me acosan para que continúe Destiny en mi correo va a ser difícil :v.

Eso me recuerda, soy escritor rápido. Seguro que este cap. lo terminare este mismo día, de eso estoy muy seguro. Postearlo es otra cosa muy diferente, tiene que pasar por el control de calidad (mi prima la que le gusta el Shoujo). Eso me recuerda, tengo más de diez manuscritos del primer cap y cinco del segundo (todos mis manuscritos son diferentes y cuentan con 5 a 7K palabras), por lo que pueden ver que tanto me esfuerzo solo para un par de capítulos, no es fácil y peor aún si nadie lo ve, se siente como inútil.

RESUMIENDO, no sé cuándo volveré a subir otro cap, no pienso dejarlo, mas visitas, lo siento por los de destiny (de nuevo :'v), VIVA EL NARUHINA JODER! :v (fue este quien me llevo por accidente a Fanfiction). Ahora con el cap :D

PSDT (24/02/18): lo siento si he publicado este cap mas de tres veces, pero el día que lo publique los servidores estaban caídos y el capitulo no me aparecía como publicado o simplemente ni aparecía, lamento los problemas técnicos pero realmente no estaba bajo mi control


Mi Destino es estar a tu Lado


Capitulo 3: Enamorados


- ¿qué haces aquí, idiota? - una voz le llamo a sus espaldas, aun así, no volteo para verle –no pienso seguir ahí si tu no pasas por el mismo sufrimiento, me niego a ser el único humillado- dijo la voz mientras se acercaba y se sentaba al lado del rubio, quien simplemente siguió mirando el cielo.

-solo estoy pensando- dijo el rubio mientras miraba el cielo estrellado y la luna sobre ellos. Era tan grande, tan brillante, de alguna forma les recordaban a los lindos ojos de su estudiante favorita. De repente esos recuerdos le llevaron a lo que sucedió esta mañana y recordó cuando perdió el control. Gruño enojado mientras apretaba los puños.

El pelinegro simplemente suspiro mientras sacaba un cigarro y extendía uno hacia su amigo, quien lo tomo de mala gana –mira, entiendo que todo esto de kurama se haya salido de control- decía este mientras encendía su cigarrillo y el de su compañero –pero no tienes que estar aquí lamentándote como un imbécil, eres peor que esto- se burló mientras fumaba, ignorando la mirada negativa del rubio.

-no lo entiendes- gruño el rubio mientras imitaba a su compañero y fumaba –podría haberlo arruinado, podría haberlo echado a perder…al igual que lo hice con shion- el pelinegro suspiro de manera dramática mientras lanzaba su cigarrillo, y procedió a golpear a su amigo – TEME- gruño enojado mientras sentía sus manos arder al tocar por momentos la mecha del cigarro, soltándolo.

-debes olvidarla maldita sea- gruño enojado mientras buscaba otro cigarrillo, pero se dio cuenta que no le quedaban más – pareces traumado al enredarla a todo lo que te pasa, ¿acaso no te gusta esa chica? ¿Qué haces todavía pensando en tu ex? Ve y acuéstate con la bimbo adolecente, de repente eso ayude-termino mientras sacaba su celular y ver que era muy tarde.

- ¡eso es lo que más deseo en este momento! - admitió el rubio mientras sentía la necesidad de su cuerpo –pero…no puedo hacerlo- dijo resignándose y recordando el pasado –tengo miedo- admitió mientras recordaba la mirada de miedo de su ex esposa mientras se cubría con la manta, parecía estar llorando y le tiraba cualquier cosa que encontraba a la mano.

-admito que decirle sobre kurama podría asustarla- admitió el pelinegro recordando ese detalle de su amigo –de hecho, creo que aterra más a Sakura de lo que hace Tsunade-sama cuando se emborracha- Naruto se cubrió el rostro cuando se acordó de ese momento en especial cuando el genio rosa intento usar psicología con el otro tipo.

-lo sé- dijo el rubio mirando el suelo triste –si esto sigue así, algún día tendré que decírselo, no quiero ocultarlo, así como lo hice con shion y esperar que todo salga bien- admitió este sabiendo perfectamente que ocultar algo tan importante fue una de las razones de su divorcio forzado.

¿a quién no le daría miedo saber que estabas conviviendo con una persona con trastorno de personalidad? Un día es la persona que conociste, pero de repente se vuelve alguien completamente diferente a la cual podrías llegar a odiar. Son esos grandes detalles que no debería de ocultarse, pero él lo hizo por miedo a no ser comprendido, lo que llevo a su matrimonio irremediablemente roto.

Fue un día completamente normal a excepción de una sola cosa, era sábado y tenían una corta noche de pasión entre los dos. Shion había sido clara, solo tendrían relaciones una vez a la semana y solo bajo sus términos. Los términos consistían en una penetración suave y movimientos lentos, tampoco podría entrar completamente, solo hasta la mitad por su enorme miembro viril que podría lastimarla.

Otra de sus restricciones era hacerlo de noche y solo con las luces apagadas, porque le daba vergüenza verle desnudo y sobre todo ver el acto mismo del sexo. Otras cosas además de eso estaban completamente prohibidas, ella nunca las aceptaría por sus ideas conservadoras de que solo se trataba de una muestra de amor y reproducción.

Con una libido fuera de lo normal, para Naruto era como si le hubieran puesto un bozal y le hubieran cortado su miembro viril. Nunca pudo disfrutar de su esposa, así como él lo hubiera querido. Por lo lento que era el sexo en general, nunca se corrió ni una vez y cuando intentaba ir más rápido, shion detendría todo y se irían a dormir, dejándolo con las ganas.

Durante cuatro años estuvo muriéndose por la enfermedad conocido por las "bolas azules", sentía desesperación por saciar toda la lujuria que había estado acumulando con cada noche. Y cada vez más la ansiedad por llegar más lejos le estaba degradando su mente. Tampoco podría ir con otra mujer, había jurado que le seria fiel por el resto de su vida casados y él nunca rompía una promesa.

Así como cualquier humano normal, todos tienen un límite y él llegó al suyo una de esas tantas noches. En medio del acto sexual, Kurama salió a flote al sentir su mente debilitada. Tomo el control de la situación y forzó a Shion a hacer actos de "impureza" y "deshonor" que la marcarían toda su vida. Entre las palabras que uso su ex mujer, se encontraban que fue usada como una "puta" y una "zorra cualquiera" sin acto alguno de decoro o pudor. Por lo menos eso fue lo que dijo cuándo lo denuncio por violación.

Los exámenes revelaron que tenía cierta degradación en las áreas vaginales y en el cuello uterino. En palabras más fáciles fue "estirada" hasta su límite, provocando dolor y sufrimiento. También mostraron quemaduras por fricción leves, nada grave, pero demostró que fue "abusada" durante una gran cantidad de tiempo, tiempo en el que Kurama estuvo bajo control. Solo para ser más exactos, él despertó en la noche del día siguiente, que fue donde Shion despertó de su desmayo por cansancio y deshidratación.

Tuvo suerte de que su madre tuviera ciertos "contactos" que impidieron que la denuncia fuera más lejos y le dio tiempo para calmar a su esposa. Volvieron juntos, pero entre las muchas cosas que ella impuso y amenazó con hacer, fue nunca más tener alguna cosa cercana al sexo, el cual si cumplió hasta el final de sus días.

La soporto durante un año más, solo para asegurarse de que no estuviera embarazada. Para su sorpresa, se enteró que ella había abortado al bebe un par de meses más tarde sin consentimiento alguno por su parte. Cuando reclamo furioso de este hecho, ella alego de que era su cuerpo y no quería tener un hijo. Ese último acto que pudo soportar el cual lo armo de valor para divorciarse definitivamente de la mujer.

-amigo, ella es tan pura como el agua, tan linda como un conejo blanco, tan dulce como el rollo de canela y más gentil que una santa- dijo el rubio mientras recordaba a la perfección como era la chica de sus sueños - ¡no puedo dejar que eso vuelva a suceder! ¡nunca podría verla a los ojos otra vez! - solo imaginarse a Hinata en una situación similar le revolvía el estómago. Si ella reaccionara de la misma forma que lo hiso Shion, el no sabría cómo afrontar esos problemas.

-dame un minuto- dijo el pelinegro mientras leía un mensaje de su celular –si…si ella te ama de verdad, entonces te aceptara tal cual eres- decía Sasuke mientras leía concentrado su celular – o por lo menos eso es lo que dice el internet, no creo que mienta- termine este mientras revisaba alguno más, pero no encontró otro que se acerque a su situación –oye hay una oferta de entradas para la siguiente película de Fate- dijo sorprendido mientras leía con más rapidez, sumamente interesado.

- ¡¿Qué?!- pregunto conmocionado Naruto, acercándose rápidamente al hombro de su compañero para ver con sus propios ojos - ¡compralas! ¡he esperado esto por cuatro años! - dijo emocionado mientas veía al pelinegro comprarlas - ¡sí! ¡finalmente algo bueno sale de todo esto- dijo algo feliz de que realmente hubiera una pequeña luz al final de todo.

- ¡yo también las compre! - escucharon una voz a sus espaldas, revelando que se trataba de Sakura- compre una entrada más, tal vez podríamos hacer esto una cita doble- dijo de manera juguetona, mirando a ambos hombres que no entendieron la indirecta y ladearon la cabeza –ósea yo con Sasuke y tú con Hinata-chan - explico un poco exasperada de estar explicando cosas a estas alturas.

- ¡espera! - detuvo un momento Naruto, mirándole con los ojos muy abiertos- ¡¿tú conoces a Hinata?!- pregunto conmocionado apuntándole con un dedo tembloroso. La chica de cabellos rosados simplemente parpadeo antes de recordar que su amiga todavía fingía ser una estudiante.

- Dobe, ella es la enfermera de la escuela, obviamente la conoce- gruño el pelinegro, mirando hacia otro lado fingiendo que estaba molesto. Por otro lado, le miro a los ojos a Sakura, quien e sonrojo al cometer un error tan grave y ser salvada por su amigo…futura pareja…sueño húmedo…

-ah…cierto- recordó avergonzado al recordar que todos trabajaban en el mismo lugar. No entendía porque oír el nombre de Hinata lo volvía más tonto de lo normal – entonces ¿dices que le invitaras a ver una película con nosotros? - pregunto solo para asegurarse. Aunque podía pedir la cita por su cuenta, cuando se trataba de Hinata se quedaba media hora tartamudeando y la otra media hora riéndose como un estúpido cuando de citas formales se trataban, por lo que nunca logro invitarla a una cita explicita.

-pues claro- dijo ella con una sonrisa, ocultando sus verdaderas intenciones –puedo decirle que necesito su ayuda para salir con un chico y que tengo pánico a estar a solas con él por lo que necesitaría su presencia- explicaba mientras se apoyaba en la pared más cercana – y como podría parecer la tercera rueda de un mal dúo, entonces tendría que ir con otra persona más...que coincidentemente serias tu- termino con una sonrisa, riéndose entre dientes de la expresión de su amigo.

-eres increíble Sakura-chan – dijo el rubio con lágrimas exageradas en su rostro, no odia pedir mejores amigos que los suyos –gracias imbécil bastardo por sacrificarte por mí- lloro el rubio mientras se limpiaba las lágrimas, haciendo que una gota de sudor se formara en la frente del pelinegro y la chica empezara a arder de furia.

- ¡¿qué intentabas decir con eso?!- exigió muy molesta caminando a pasos pesados dispuesta a reventar a golpes al rubio - ¡yo no tengo nada de malo! ¡soy hermosa maldita sea! - gruño enojada mientras se tomaba del cuello para hacer que les mirara a los ojos furiosos.

-aja si- dijo el pelinegro desviando la mirada, esperando que no note su cierta renuencia a salir con ella –supongo que una cita no hará daño, hace tiempo que no salíamos- admitió este recordando a sus días de pubertad. Vio como los ojos de Sakura se iluminaron en esperanza, cosa que le hizo algo incómodo –solo es nostalgia- explico este mirando como su rostro decayó bastante, terminando por caer sentada y apoyada al lado de la pared más cercana.

Se quedaron un tiempo más, disfrutando de la noche tranquila, aunque no tan tranquila pues dentro de la casa a sus espaldas había un bullicio como nunca antes visto. fue en ese momento que la puerta se abrió atrayendo la atención del trio de amigos. Se trataba de una mujer muy hermosa, la cual lucía un vestido rojo que dejaba poco a la imaginación, dejando ver sus bellos muslos y piernas.

- chicos, ¿Qué hacen en la puerta trasera? - dijo curiosa de verlos ahí en su jardín, como si fueran los niños que hace tiempo jugaban en ese mismo lugar - ¡la fiesta está adentro! ¡vamos! - incito con una sonrisa mientras señalaba con mucha emociona la puerta. Los tres se quedaron un rato mirándose, riéndose entre dientes volvieron a mirar a la mujer.

- Mamá- dijo el rubio con lentitud mientras se levantaba, colocando una mano sobre su hombro –creo que es momento de decirte que has excedido tu poder como madre y has abusado de tus privilegios- dijo este mientras era apoyado por sus amigos –tus fiestas ya eran de por si difíciles de soportar, pero esto se ha salido de control- termino mirándole con mucha seriedad.

Kushina lee miro un momento, antes de suspirar cansamente y pisar con sus tacos rojos el pie de su hijo, haciendo que gritara de dolor. En ese mismo momento, ella le toma por la oreja haciendo que se agache hasta sus ojos, encorvándolo mucho por la diferencia de tamaños.

-ahora vas a escucharme, mi hijo querido- dijo con una voz casi amenazante, pero todo con una linda sonrisa – soy tu madre, ¿no es si?- pregunto mientras tomaba con más fuerza la oreja, haciendo que el rubio asintiera con rapidez –por lo que me debes la vida, ¿no es así?- repitió haciendo que asintiera con mucha intensidad –por lo que me debes muchos favores, ¿o me equivoco?- Naruto seguía asintiendo al sentir el dolor en su oreja –entonces sacate la camisa, muéstrate en la sala y divierte a mis amigas, ahora- ordeno con seriedad, dejándolo en libertad.

- ¡hai! ¡okaa-sama! – grito Naruto mientras se sacaba la camisa dejando semidesnudo, mostrando su fornido torso, sus anchos hombros y sus grandes abdominales dignos de un fisicoculturista. Aun con todo ese aspecto rudo que tenía, no dudo en hacer caso a su madre y abrió la puerta obedeciendo sus órdenes. Con la luz bañándolo mientras se retiraba, todos vieron que traía un par de pantalones vaqueros.

- y tu Sasuke-kun- dijo la madre del rubio acercándose a los últimos dos, quienes sudaron frio al verla ahí –tu madre me conto que te encontró en una situación poco…modesta- el pelinegro se sonrojo profundamente al recordar que esa mañana que su madre le entrego el traje, estaba durmiendo con otra mujer en su cama –creo que sería una desgracia que llegara a los oídos de los demás- dijo con malicia, esperando que su sutil amenaza surtiera efecto.

- ¡voy, Kushina-sama! - grito el pelinegro mientras se sacaba la camisa y corría rápidamente para salir del lugar, obedeciendo ciegamente las ordenes de la mamá de su mejor amigo. Sakura veía con un sudor frio como Sasuke salió rápidamente del lugar, vestido de igual forma que el rubio de antes.

- ¿vienes, Sakura-chan? - pregunto la mujer pelirroja, sonriéndole de manera cálida –hay algunos hombres en el lugar, podrías darle también un buen show- a diferencia de sus compañeros, ella vestía una versión tergiversada de una Vaquera del oeste, pues solo contaba una pequeña falda, un sombrero blanco y una pequeña blusa que dejaba libre su estómago además de una cuerda atada a su cintura.

-c-como guste, Kushina-san- tartamudeo la joven mientras se ponía de pie y caminaba lentamente hasta la puerta, dispuesta a pasar por la misma humillación que sus amigos. Ella paso tras el umbral, aumentando el bullicio del lugar al verla pasar y mostrarte en el poco modesto traje que vestía.

La pelirroja se tomó un tiempo antes de pasar con una sonrisa divertida. Hasta hace poco había tenido quejar de su hijo por sus fiestas infantiles y tenía razón, debía de cambiar. Ahora que hiso algo subido de tono, tampoco querían participar. No tenía una mejor opción que obligarlos.

- ¡Queridos! ¡no olviden agitar las caderas y mostrar el trasero! -


- mi cabeza- susurro Naruto mientras caía rendido sobre su escritorio. A su alrededor, estaban sos otros dos amigos quienes estaban en un estado similar –llamen a Tsunade- dijo medio moribundo mientras intentaba llamar ayudaba para el profundo dolor de cabeza y las grandes ojeras que traía.

-también tiene sus propios problemas- dijo Sakura mostrando grandes ojeras, recordando ese momento en el escritorio donde la rubia mujer de edad estaba desmallada por el alcohol que había ingerido un día antes –tendremos que solucionarlo nosotros mismos.

-creo que puedo abrir los ojos- dijo Sasuke mientras su rostro estaba de cara con su propio escritorio –no, creo que no puedo- termino este mientras que segundos después estaba roncando al igual que sus demás compañeros. Habían tenido una horrible noche en la cual no pudieron dormir bien.

-anno- escucharon una voz en la puerta, la cual logro levantarlos a todos –¿Naruto-sensei? - pregunto una voz muy familiar para él. girando su mirada cansada, vio que se trataba de una chica de cabellos azules que seguían siéndole familiar –etto…Tsunade-sama quiere verle- dijo mientras entraba por completo en la habitación, viendo con cierta dificultad a todos en el salón.

Naruto sintió como sus ojos ardían para ver mejor y cuando lo logro, vio que se trataba de Hinata. Rápidamente el sueño salió de sus ojos con un fuerte restriego de su mano y se levantó como si nada hubiera sucedido - ¡hinata! ¡buenos días! - saludo con una sonrisa haciendo que sus amigos aullaran de dolor por el emotivo saludo.

-o-ho, buenos días- respondió con cierta dificultad, girando su mirada hacia otro lado –podríamos… ¿podríamos hablar un momento a solas? - pregunto con mucha vergüenza, siempre mirando el suelo. Naruto parpadeo mientras miraba como la adolecente salía del lugar, esperando a que le siguiera cosa que hiso sin siquiera saberlo.

Ya cuando estuvieron algo lejos de la sala de profesores, la adolecente giró para verle. El vio que traía mucha vergüenza y pena, como si algo muy malo le hubiera pasado. Fue entonces cuando recordó que el día de ayer pudo ver algo completamente maravilloso y tuvo la mejor vista de su vida. Rápidamente se llenó de una energía que recorría por su cuerpo y se dirigía a su entrepierna.

- ¡lo siento mucho! - grito Naruto mientras se inclinaba, sorprendiendo a la chica de ojos perlas –no debí de haber hecho aquello, fue un idiota y lamento haberte presionado, realmente lo siento- se disculpó sin querer mirarle a los ojos. Lo que hizo fue imperdonable, no era esa clase de persona que fuerza a otra solo porque así lo quiere, de ser así, entonces se estaría convirtiendo en Kurama.

-no estoy enojada por eso- dijo la chica, logrando sorprenderlo mucho –yo…me gustaría conocerlo Naruto-sensei- dijo Hinata mientras dejaba salir un largo suspiro para tomar las fuerzas para decir lo que piensa – ayer me demostró que no lo conozco, que lo único que he logrado saber de usted es solo la punta del iceberg- Naruto seguía ahí, parado sin saber cómo responder – tal vez fue pronto apresurarme, tenía una idea equivocada de usted, por ello quiero saber más, quiero saber quién es Naruto Uzumaki- dijo ella con una pequeña sonrisa y sin querer, haciendo retroceder un par de paso al rubio.

- ¡¿Qué?!- tartamudeo mientras intentaba comprender a lo que se refería –mira, sé que hemos pasado poco tiempo juntos, eso lo entiendo muy bien. Por ello he tratado lo más que he podido de ser franco y actuar como siempre lo he hecho, realmente soy el verdadero yo- aseguro mientras se tocaba el pecho, mirándole seriamente y temiendo profundamente que lo que sucedió aquella vez no la haya reconsiderar la imagen que tenia de él.

-no- negó ella mientras se acercaba un poco más –sé que no está siendo sincero, realmente no tiene que mentir si no me quiere decir- Naruto frunció el ceño sin querer, sintiéndose arrinconado nuevamente –no puedo a forzarle a confiar en mí, pero yo confiare en usted y sé que me dirá la verdad en el momento adecuado- respondió ella con una sonrisa, empezando a retirarse lentamente. Por un momento, Naruto sintió una apuñalada en el corazón. Estaba sucediendo, estaba sucediendo de nuevo.

- ¡espera! - le detuvo el rubio, sujetándola sin querer de la mano. Hinata giro sorprendida por lo sorpresivo del contacto físico -y… ¿y si descubres algo que no te gusta? - pregunto con un tono de miedo en su voz, mirando la mano que tenía sujetada - ¿y si te arrepientes? - pregunto de nuevo, apretando más fuerte su mano –yo simplemente quiero que sigamos siendo amigos- admitió mientras la dejaba ir, esperando una respuesta de su parte.

Hinata simplemente levanto el rostro y le sonrió – Ya lo sabía desde el primer día que lo vi y me salvo la vida- revelo abriendo los ojos de Naruto – y ayer…solo lo hizo más evidente- Naruto se movió incomodo recordando el día anterior – Tal vez el tiempo que hemos pasado ha sido corto, pero solo me ha ayudado a estar segura de mis pensamientos – tomo cierto aire, sabiendo perfectamente que, si no lo decía ahora, nunca sería capaz.

- incluso si lo que este guardando es horrible, yo seguiré aceptándolo…incluso cuando nadie más lo haga- Naruto abrió los ojos sorprendido de una declaración tan osada de su parte, pero al verle a los ojos sabía que no mentía –porque somos amigos, mejores amigos- aclaro con una gran sonrisa, sonrojando profundamente al rubio mayor.

Se quedó petrificado, no podía moverse, no podía moverse incluso cuando la vio salir corriendo con un rostro completamente rojo, simplemente no podía procesar tantas cosas al mismo tiempo. No sabía si reír o llorar por sus palabras. Por una parte, estaba rebosante de euforia por saber que le tenía tanta confianza en él, se sentía…especial. Por otra parte, una parte de su corazón se estremeció cuando escucho esa palabra, mejor amigo.

-mierda- dijo riéndose patéticamente mientras se restregaba los ojos intentando apartar el sueño –creo que realmente estoy enamorado- había estado negándolo un buen tiempo, dejándolo solo como algo de una sola vez que terminaría una vez que saciara su curiosidad con su cuerpo, pues temía que realmente cayera en algo tan problemático como el amor. Mas ahora no podía negar que su corazón latía cada vez con más fuerza, nublando cualquier pensamiento racional.

-…yo seguiré aceptándolo…- repitió sin querer, las palabras de esa adolecente que clavo la última espiga en su pecho, como si de una flecha de cupido se tratara. ¿Cuándo había esperado para escuchar esas palabras? ¿Cuántas veces había soñado con que algún día alguien le dijera esa misma oración? No lo sabía, pero espero tanto que en algún punto de su vida lo dejo como un simple sueño de un niño que deseaba en el fondo de su corazón ser aceptado.

- te vez como un estúpido perro esperando a por su dueño- escuchó a sus espaldas, se trataba de Sasuke quien aún tenía los ojos cerrados, pero los abría por momentos –entonces… ¿qué piensas hacer? - pregunto mientras veía a la chica de ojos perlados desaparecer tras una esquina. Sino fuera porque ya tiene alguien en mente, podría haber ido tras la linda chica.

-yo…- decía mientras seguía viendo la nada misma, como si Hinata todavía estuviera ahí –quiero conocerla- declaro mientras la imagen de su sonrisa se volvía a repetir en su mente –quiero saber quién es Hinata Hyuga, quiero saberlo todo sobre ella- decía mientras dejaba salir un largo suspiro, solo para voltear y sonreír a su amigo –quiero saber cómo es la mujer con quien quiero pasar el resto de mi vida- la sonrisa del rubio incomodo a su amigo, quien simplemente bufo molesto.

-como sea- dijo cansado mientras se apoyaba de las paredes, retirándose lentamente del lugar –luego no te estés quejando de otro divorcio y una denuncia por andar con menores, estúpido idiota enamoradizo- como mujeriego declarado, él sabía lo importante que es tener múltiples parejas y no enamorarte en el proceso, pues lo único que hace es causar daño.

Naruto se quedó un par de minutos más ahí, el cansancio realmente le estaba jugando una muy mala pasada. Recordó entonces que tenía una reunión con la directora del lugar, su tía Tsunade. La mujer no era tan anciana como solía decirle cuando era niño, al igual que su madre, era una bomba de mujer -…literalmente...- pensó riendo entre dientes al recordar la paliza que le dio solo cuando trato de llevarla a su casa luego de una borrachera intensa.

Caminando hacia la sala del director, vio que la puerta estaba abierta, pasando sin ningún problema. sudo ligeramente al verla desmayada sobre su escritorio mientras era ayudada por Shizune, su actual secretaria y posible sucesora del hospital general de la ciudad.

-lo siento Naruto-kun, Tsunade-sama esta fuera por el resto de la mañana- le informo con cierto pesar al ver a la mujer completamente agotada – parece que tuvo una fiesta ayer en la noche, muy intensa al parecer- el rubio simplemente mostro una sonrisa muerta, recordando que ella estuvo en la fiesta de ayer, también fue una de las tantas que seguía colocando dinero en sus pantalones para que bailara de una forma sugerente.

-lo sé- decía el rubio mientras se restregaba los ojos de nuevo, pero se detuvo de golpe cuando recordó algo –espera un minuto- susurro mientras los recuerdos de la noche pasada volvían a su mente - ¡tú estabas con ella! - alzo la voz, logrando despertar ligeramente a la mujer noqueada en el escritorio y volviera a dormir. La joven simplemente se sonrojo dándose la vuelta y ocultando su pena.

Había recuerdos borrosos, pero definitivamente ella estaba con Tsunade, que era raro teniendo en cuenta los gustos. En aquella fiesta estaban mujeres de la edad de su madre y hasta ms jóvenes del vecindario, todas mujeres muy hermosas. Mientras que el con su aspecto rudo y varonil atraía a las mujeres de la edad de su madre, Sasuke atraía a las más jóvenes por su estilo mas juvenil.

A la fiesta también fueron algunos hombres, tal vez acompañando a sus hijas o eran conocidos de su madre, aburridos de ver a hombres más guapos que ellos bailar, no fueron defraudados cuando Sakura entro casi sin nada a mostrar una danza sexi. La chica podrá ser tan plana como una tabla, pero el efecto del alcohol hacia que sus inhibiciones se salieran fuera de control, enseñando su lado más lúdico y sensual.

- Y-yo no sé nada- tartamudeo la secretaria mientras escondía su rostro entre portafolios –no es como si tuviéramos un video o algo así- se rio forzadamente mirando hacia la ventana del lugar. Naruto no tardó en responder y se lanzó al ataque para quitarle el móvil a Shizune, quien se reúso a perder la grabación en su celular.

- ¡SHIZUNE! -

Lo que sucedió aquella noche, nunca jamás debía de salir fuera de su casa

por el bien de sus orgullos


END


Lo sé, un poco corto y todo, pero eso es todo lo que pude escribir hoy (22/02) en tres horas. Realmente lo siento, pero estoy súper enviciado con DARK SOULS, juego que tal vez escribe un FIC si sigue de esta manera. Volviendo al tema, no sé cuándo volverá a sacar otro capítulo, tal vez cuando me aburra de los demás fics o me sienta inspirado, no lo sé realmente, pero de seguro volveré.

PSDT: el capítulo es corto porque borre el LEMON que escribí cuando estaba aburrido (mi prima la del Shoujo me dijo que vaya más despacio con la relación con Hinata y tiene razón), realmente agradezco que no tuvo que borrarlo todo y escribirlo de nuevo como me paso anteriormente. :D

ADIOS Y HASTA LUEGO :D

PROXIMO CAPITULO: CITA DOBLE! TENSIÓN SEXUAL INCREMENTANDO!
¿acaso este será el inicio de una hermosa amistad o de una lujuriosa relación? (leerlo como si se tratara de una de las entradas de Saint Seiya XD)