Disclaimer: Todo el universo de Harry Potter es propiedad de J. K Rowling y compañía.

Palabras: 404.

Variable: Negro (mal)

N/A: No estoy del todo conforme con mi Dark!Drarry, pero es lo que ha salido *se encoge de hombros*.

Imagen de portada: upthehillart.


Este fic participa en el Minireto #1: "Junio Colorido" del foro Un Pequeño Rincón.


juntos en la oscuridad

[draco & harry]

Los remolinos de niebla se extienden por todas partes. Draco los observa con calma. No hay miedo en sus ojos grises, solo curiosidad y aburrimiento. Al fondo, puede reconocer los gritos desesperados y las súplicas de los prisioneros, pero ni siquiera eso supone una diferencia. ¿Qué tienen de especial unos cuantos mortífagos siendo torturados hasta la muerte? Nada.

Es repetitivo y cansino.

—Y por fin te encontré.

Draco giró su rostro. Ahí estaba Harry, su Señor de las Sombras, con las manos manchadas de sangre y con los ojos más letales del universo mágico. Si tenía que ser sincero, lo único que verdaderamente le ponía la piel de gallina era él. Una sonrisa, perezosa al principio y brillante al final, decoró su rostro de porcelana.

—Ya era hora, mi señor.

Harry negó con la cabeza.

—Eres incorregible, Draco. ¿Qué haces en mi trono? ¿Quieres recibir el poder de mi ira?

—Mm, suena tentador… —aclaró, mientras se acomodaba en el trono—. Estoy aburrido, mi señor. Su deber es entretenerme.

—¿Ah, sí? —Su aura gritaba peligro y era embriagadora. En otras circunstancias, Draco habría salido corriendo, porque no estaba en su naturaleza exponerse de esa manera, pero con Harry… Merlín, con Harry valía la pena—. ¿No querías sangre? Allí tienes a unos bebés lloricas suplicando piedad. ¿No querías poder? Mis sombras están a tu servicio.

Era cierto.

Draco lo tenía absolutamente todo.

Harry, ajeno a sus pensamientos, acarició con suma delicadeza su rostro. ¿Cómo iba a temerle? ¿Cómo alguien podría pensar que Harry, al no ser más el niño mimado de los leones, no tenía corazón? Cerró los ojos y disfrutó de las sensaciones, de la cercanía de su señor y de su poder, ese que le volvía loco y que le hacía desear lo imposible. Estaban juntos.

Cuando quiso darse cuenta, Harry estaba besándole.

—El mundo es tuyo, si lo quieres —murmuró contra sus labios—. Solo tienes que pedirlo.

—Te quiero a ti —jadeó y, antes de que Harry pudiera burlarse, le agarró de las solapas de la túnica y tiró de él. Necesitaba saborear la sangre en sus labios, el maldito poder. Le necesitaba a él como el aire para respirar—. Eres todo lo que quiero.

—Ya me tienes —susurró contra sus labios. Las sombras revolotearon entre ellos, y Draco no pudo hacer otra cosa que sonreír extasiado—. Siempre he sido tuyo.

El mundo podría arder ahora mismo, que Draco no soltaría a Harry.

fin.