Capítulo 2
Hermione corría a través de las calles, con los tacones resonando sobre el húmedo pavimento mientras se dirigía hacia la tienda de adultos que quedaba en la otra cuadra.
Se llamaba "La Fuente de Ti", un nombre que ella había confundido con algo relacionado al autodescubrimiento, pero que en realidad se refería al horroroso acto sexual del mismo nombre (*).
No había necesidad de aclarar que más de una persona se quedó mirándola mientras disminuía discretamente su velocidad al llegar a esas pesadas y opacas puertas. Era la mitad de la tarde, lo que significaba que la mayoría de las personas estaban encerradas en sus oficinas trabajando, pero aún se veían algunos dispersos por las calles, lo suficiente como para lograr que el nudo que Hermione tenía en el pecho se apretara más con cada segundo que pasaba.
Todo pasó rápidamente después de eso.
Las puertas rechinaron cuando ingresó, en consonancia con el repiqueteo de la lluvia contra el techo, y los latidos de su corazón.
Dentro se podían observar una enorme cantidad de elementos fálicos, con adornos e incluso algunos verdaderamente aterradores, alineados contra las paredes y en las estanterías. Después de pasar cerca de tres segundos observando sus alrededores, Hermione podía contar con una mano los elementos que todavía no poseía con algunas variaciones.
A pesar de eso, la intranquilidad que tenía en el cuerpo no tenía relación con la lencería comestible o los perversos elementos que había adquirido a lo largo de su sequía de tres años.
No, su intranquilidad tenía que ver con un elemento en particular, oculto en el bolsillo interno de su abrigo, desde donde podía sentirlo presionarse contra su costado, brindándole recuerdos de la noche anterior, cuando la había presionado en otras regiones corporales.
Todo lo que tenía que hacer era cerrar los ojos y esa voz, las iniciales y la lenta y titilante vibración que acompañaba los recuerdos la inundaban. Hermione tragó pesado, dejando que la tensión y las dudas se empujaran hacia abajo por su esófago. Resuelta a manejar sus asuntos y regresar al trabajo en poco tiempo, caminó hacia el recibidor, donde la misma dependienta de hace dos semanas atrás estaba sentada. Una mujer bohemia, de espíritu libre en los mediados de los 50 años, con largo, rizado y rojizo cabello sujeto por palillos, y vestida con una túnica de terciopelo azul eléctrico, que contrastaba claramente contra la tenue iluminación de la tienda.
En otro contexto, Hermione habría catalogado a esta mujer como una artista naturalista, aunque supuso que cualquiera podría argumentar que el sexo era un tipo de arte natural, en cierto modo.
Rhiannon, la dependienta, hizo un gesto con la cabeza y le sonrió a Hermione mientras seguía hablando con alguien a través de un audífono. Le hizo señas de que se acercara.
-Ya me comunicaré con los proveedores – le aseguró Rhiannon a la persona al otro lado de la línea – Sí… estoy de acuerdo.
Hermione dio un paso hacia un lado, girando su cabeza en dirección al resto de la tienda, pretendiendo no oír la conversación. Había una vela de vainilla ardiendo en el mostrador, llenando su nariz con el suave aroma. Era una esencia apropiada para un sex shop, dulce y sugestiva sin las características invasivas de, por ejemplo, la canela o el cardamomo.
-Por supuesto, por supuesto, lo entiendo – siguió Rhiannon – Bien, escucha… te llamaré luego… tengo una cliente aquí… sí, definitivamente… no te preocupes… solo llégate por la tienda y haré que te lo arreglen sin costo…
Armonizada con el aroma y las vibras de la tienda, Hermione volteó nuevamente hacia la dependienta, recibiendo otra sonrisa mientras Rhiannon se quitaba el auricular.
-Lo lamento – se disculpó la bruja mayor, acomodándose un mechón de cabello detrás de su oreja. Si las arrugas por estrés existieran en Rhiannon, su rostro estaría surcado de ellas de este a oeste – Hubo un ligero defecto en la nueva provisión de condones sabor a arándanos, y sin entrar en más detalles, digamos solo que el sabor no era tanto como arándanos, sino más bien…
Hermione volteó junto con Rhiannon al oír el sonido de las puertas, rechinando al abrirse. Otro cliente había ingresado, alto, vestido con un elegante y negro sobretodo, y con el rostro tapado por un paraguas. Cuando lo cerró, quedó tapado por un estante cercano, bloqueado a la vista de Hermione. No lo culpaba. Por lo poco que había logrado ver de él, se veía normal, lo que significaba que estar en una tienda sexual a la mitad del día le resultaba tan vergonzoso como a ella.
-Bueno Hermione – intercedió Rhiannon, volviendo a enfocarse en ella - ¿Qué puedo hacer por ti?
-Eh… - Hermione hizo una pausa, abriendo su boca y volviendo a cerrarla. No se había preparado para tener una audiencia. De hecho, ahora mismo estaba luchando contra la necesidad de salir de la tienda, y simplemente arrojar el aparato a un cesto de asura, en lugar de regresarlo, que había sido el plan original. – Yo… eh, quería averiguar sobre la política de devolución de… eh, de mi última compra.
La mujer suspiró, momentáneamente alicaída, antes de rebuscar entre los papeles que tenía en el mostrador – Bien, ya veo – dijo en voz alta – La "Caricia de dos partes".
El labio inferior de Hermione tembló – Eh… sí, ese mismo.
-¿Acaso tuviste un problema mecánico? – preguntó Rhiannon, confundida – No tuve más que buenas referencias por parte de otras mujeres.
-No, no es un problema mecanico.
-¿Oh?
Nuevamente, volvió a temblarle el labio – Yo solo… eh… no lo utilizo.
Rhiannon asintió – No te preocupes, hay muchos clientes que experimentan la primera vez algo de nerviosismo.
-No es nerviosismo – aclaró Hermione rápidamente.
-Bueno, a menos de que se trate de un problema de funcionamiento, me temo que no puedo darte un reembolso – explicó Rhiannon – Lo siento, es política de la tienda.
Hermione tragó, sin importarle ya el reembolso – No hay problema – dijo abruptamente – Yo solo… se lo daré a una amiga – sin decir nada más, y con el rostro fijo mirando al suelo de madera, se giró en redondo y se apresuró hacia la puerta, con las mejillas y el cuello ardiendo de vergüenza y luego con alarma, al chocarse duro contra un pecho firme, cubierto de un sobretodo.
Rhiannon miró por encima del mostrador, con los ojos bien abiertos mientras observaba la escena.
-Oh, Merlín… Lamento mucho… - Hermione comenzó a disculparse, dando un paso atrás del desconocido y mirando con creciente horror cómo el metálico y largo aparato escapaba de los confines de su abrigo y se precipitaba al suelo con un estruendoso clunk.
Quizás habría sido más sabio traer el aparato en su empaque, pero no pudo encontrarlo en el gigante agujero negro de cosas que tenía en su apartamento.
Y justo entonces, las cosas se volvieron aún más complicadas.
A pesar de la aguda voz en su mente que le exigía que no lo hiciera, Hermione enfocó su atención hacia adelante, a donde el Sr. Sobretodo estaba parado.
En el medio segundo que le llevó a sus rodillas debilitarse, y al calor que sentía en las mejillas y cuello convertirse en un abrasador y consumidor fuego, notó tres cosas sobre él:
Número uno: Era más caliente de lo que recordaba. Cegadoramente caliente.
Número dos: Le estaba sonriendo burlón.
Número tres: ya no era pálido y fantasmal. De hecho, pudo notar una enorme cantidad de color en él, tanto en su cuerpo como en sus ojos, lo que capturó en una sola mirada.
Hermione trastabilló hacia atrás, colisionando con una estantería de lencería comestible, y provocando la caída de varias tangas de caramelo que se mezclaron en el piso con su vibrador, cuyo funcionamiento interno se había encendido por el golpe, y ahora llenaba el ensordecedor silencio con su intenso zumbido.
XXX
En el tiempo que le llevó a la desconcertada bruja recuperar su compostura y salir corriendo de la tienda, él notó tres cosas:
Número uno: ella era más torpe de lo que recordaba.
Número dos: tenía el pecho decorado con una placa de Auror, lo que lo llevaba a imaginar que el Trío Dorado había cumplido con su deber y completado el círculo. Encantador.
Número tres: ella lo sabía.
(*) La fuente de ti: acto sexual en el que el hombre se sienta sobre la cara de la mujer, y mientras ella le practica sexo oral a la región testicular, él se masturba intensamente para luego eyacular sobre el rostro, cuello y senos de ella.
Cortito pero intenso ;)
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