Aclaración:

Ni Charmed ni ninguno de los personajes son de mi propiedad .
Gracias a Aaron Spelling por estos 8 años de Charmed. Y gracias a todos los que lo hicieron posible.

Tips para seguir mejor la historia:
Cursiva entre notas de la autora
En cursiva van los pensamientos

Subrayado las palabras de otras personas


Invocación

Tú que con nosotras vida compartiste
Déjanos verte, Déjanos sentirte
Hazte hermana, presente
Déjanos poder verte


Capitulo 6.-

Sombrío Futuro


Las hechiceras aún están con vida – la escabrosa voz inundó el lugar, el frío e imponente tono, era capaz de hacer temblar al más valiente. Pero al parecer, al extraño hombre frente a él, le pareció como si cualquier persona hubiera susurrado. Con calma y paso lento se acercó al dueño de aquella voz.

Desea que vuelva – adivinando los deseos de su señor, habló.

No me interesa cual de las tres sea o si son las tres de un tiró, solo aniquílalas – sentenció.

A la orden, a los pies del fornido hombre comenzó a formarse un pequeño remolino. Mientras sus largos cabellos grisáceos se mecían. Un pequeño trueno dejó marca en el suelo, como anunciante de la partida de aquel ser.

---------------------------------------------------------------------------------

Con las manos en la cien, y un no muy discreto gesto de dolor; apretaba los ojos, como si eso disminuyera su sufrimiento. Aún tenía puesta su bata de dormir y luchaba por concentrarse. Su cabellos se revolvían con el viento producido por todos los objetos volando a su alrededor.

Esto esta mal – gritó. El ruido del viento apenas podía dejarle escuchar sus propios pensamientos.

Leo dijo que vendría pronto – sujetaba con fuerza su cabello, para evitar que le tapara la vista.

¿Ustedes no pueden hacer algo?, si sigue así se puede hacer daño – abrazaba a la rubia, tras ellos se resguardaba la morena. Todos miraban desde la entrada de la habitación.

Lo haríamos, pero podríamos hacerle más daño – su mente maquino infinidad de hechizos posibles. Pero ya no fueron necesarios. Toda la tempestad en aquel pequeño espacio pareció detenerse.

De rodillas en el suelo, no se movía. Si respiración era pausada incluso parecía trabajosa. Sus manos cayeron pesadamente a la alfombra, su cuerpo les imitó segundos después. Estaba inconsciente.

---------------------------------------------------------------------------------

Entonces nos vemos mañana temprano – guiñó un ojo de forma pícara y tan encantadoramente como se podía. Ella cerró las puerta detrás de el.

Si, ya no veremos mañana – sonrió de oreja a oreja. Tiró su bolsa al sofá, y aventó los zapatos dentro de su habitación – uyyy – se masajeó las manos después de acomodarse en una de las sillas del pequeño comedor de su departamento.

Sabes que sería relajante en este momento, mi querida Paige – hablaba consigo misma – una taza de café.

Una taza dentro de la alacena comenzó a tintinear a convertirse en pequeñas luces.

Se torció un poco a la derecha y su espalda tronó, como acomodándose - Y sería bueno que estuviera caliente, si señor – levantó las manos.

La taza desapareció por completo de la alacena, apareció en la mesa. Miles de luces azules se dejaron caer dentro de la taza y se convirtieron en agua - ¿Cómo? – Parpadeó con gesto de miedo - ¿Qué demonios? – se levantó bruscamente de la mesa, con esto la silla en la que se encontraba terminó en el suelo – Ay!, por Dios. Que esta ocurriendo? – se llevó una mano a la cabeza.

---------------------------------------------------------------------------------

¿Un desequilibrio? – El hombre maduro de cabello castaño asintió – pero…

Ha ocurrido algo inesperado – la paciencia comenzaba a acabarse. Sus "superiores" solo le daban vueltas.

Esperen, yo tengo tres protegidas y creo que lo mínimo que debo saber es que ocurre – durante todo ese tiempo había permanecido con los brazos cruzados, ahora solo los mantenía a sus costados – si confiaron en mí para protegerlas, yo espero que al menos me ayud…

Lo que nosotros protegemos es la magia en sí. No solo a tus brujas o las de los demás guías.

Si, pero… - el gesto de aquel anciano fue de irritación – ellas mantienen el equilibrio de la magia. Si ellas faltan, el otro bando gana.

Nosotros solo buscamos el bien mayor – finalizó. Su cuerpo se convirtió en miles de luces, que pasaron a un costado de él.

¿Qué rayos esta pasando?

Quieres hacer algo bueno por ellas – habló otro anciano – Reúnelas con su pasado.

¿Pasado? – arqueó la ceja sin comprender.

---------------------------------------------------------------------------------

Estoy alucinando – habló temerosa – si eso es. No he dormido bien estos últimos días – caminó hasta las escaleras para llegar a su cama – bien, bien – se sentó – dormiré un poco y… mañana estaré mejor – se deshizo de la blusa, la falda y se puso unos pans y camiseta de pijama.

Iba a sujetarse el cabello con una liga cuando un mareo le hizo perder el control. Sus rodillas toparon con el suelo y trato de agudizar la vista que comenzaba a ponérsele borrosa. Se sujetó de la cama, pero fue inútil cayó desmayada.

Desde la ventana de su habitación un felino vio en silencio toda la escena. Sin emitir sonido alguno se dirigió hacia las calles de la ciudad.

---------------------------------------------------------------------------------

Aún no entiendo que sucede – bebió un poco de té – por que nosotras no tenemos problemas – la rubia se encogió de hombros. Una columna de humo se formo junto a la última.

¿Que paso? – Preguntó con ansiedad – dime…

Te están buscando – soltó.

Afortunadamente pusimos ese hechizo – dejó la taza sobre la mesita – pero eso solo nos dará un poco de tiempo – habló con preocupación.

Será mejor que subamos, para ver si aún duerme – aclaró.

Si estuviera despierta, ya lo sabríamos – movió la cabeza en negación.

Bueno, es que. Estoy preocupada – abrazó al hombre a su lado – y tengo un mal presentimiento de todo esto.

No por favor – casi suplicó – no me des… - movió las manos - … más motivos para preocuparme. Aún nos investigan por lo del doctor, Darril nos ha ayudado mucho, pero…

Oigan. Tranquilícense – besó las manos de la rubia – Leo y yo las protegeremos.

Pero no por mucho tiempo.

Las dos hermanas se miraron. Si una fallaba, las otras dos no tenían muchas oportunidades de salir bien libradas, no con tantos detrás de ellas.

Yo necesito que tú y Prue estén bien – torció la boca – solo así yo estoy bien.

Vamos que dices, tu eres fuerte – cerró los puños y los agitó – solo necesitas convencerte tu misma – le sonrió.

Phoebe. De las tres son tu y Prue las más fuertes, yo… - bajó la cabeza.

Oye no! No me digas eso. No es verdad – consoló – las tres somos fuertes, muy fuertes. Cada una a su manera.

Tengo miedo, si una de ustedes me falta, yo… - pero no pudo terminar. El abrazo que le dio la rubia calló las palabras.

Sin el poder de tres ustedes están indefensas – comentó el hombre que admiraba toda la escena.

A mi no me importa el dichoso poder de tres – dijo aún abrazada a su hermana.

Piper! – reprendió.

Es la verdad – entrecerró los ojos – por culpa de eso estamos así.

Piper – se abrazaron con más fuerza.

---------------------------------------------------------------------------------

El roció de la mañana había cubierto las hojas del árbol frente a la casa. Uno que otro vecino aún paseaba a su mascota con ligera desconfianza en la baqueta que daba a la casa. Sin embargo, parecían olvidar con el pasar de los días.

Buenos días – saludo al recién llegado. No es que le agradara mucho, pero siendo el elegido por su hermana, que remedio. Además tenía que reconocer que había sido de mucha ayuda – café – ofreció.

No gracias, solo vine por un vaso con agua – bebió – ¿aún duerme? – miraba con fingido interés el fondo del vaso.

Sip, aún duerme – limitó su respuesta – y ¿Phoebe? – tomó un pan.

En la ducha – la miró extrañado. Había algo raro en la castaña, preparaba un desayuno con todo y flor – Leo… no ha… vuelto?

No – se estiró – con tu permiso – salió de la cocina con la bandeja en sus manos.

Por eso me agrada ser hijo único – tomó una manzana de la canasta.

---------------------------------------------------------------------------------

Mmmm – gimió. Se llevó las manos al cuello – A-u-ch – se incorporó. Con los nudillos masajeo su espalda, a la altura de la cintura - ¿Qué pasó? – arrugó la nariz. Miró el suelo y asomó los ojos a su cama - ¿Qué… - parpadeó.

---------------------------------------------------------------------------------

Colocó la bandeja sobre la mesa de noche. Y se sentó en la cama, junto a su hermana. La movió con suma delicadeza. Pero no respondía – Prue – intentó llamándola.

Los ojos de aludida se apretaron y movió las manos para frotarse los ojos. Bostezó enormemente. Y como si nada hubiera pasado la noche anterior la miró. Acarició los largos cabellos castaños de la mediana.

¿Tu estas bien? – la castaña arrugó la nariz y frunció el ceño.

¿Te refieres a lo de anoche? – La ojiverde asintió – estoy bien – sonrió. El gesto de la morena se le antojo a pregunta – Phoebe esta bien – soltó antes de que la pregunta pudiera salir de la garganta de la mujer. Ambas sonrieron.

Se sentó y observó con nostalgia la bandeja – y ¿Leo? – preguntó por su guía blanco al tiempo que tomaba el pan tostado.

Se fue desde anoche y aún no vuelve.

Esperó que tenga buenas noticias – la expresión en su rostro dejó ver su preocupación.

Una buena explicación – corrigió la esposa del guía desde la puerta.

¿A donde vas? – ladeó la cabeza.

A decirles que ya despertaste – jaló la puerta detrás de sí, pero sin cerrarla.

Decirles? – arqueó la ceja. Pero su mente fue rápida. Seguramente el novio de su "pequeña hermana" había pasado la noche en la mansión – no importa – susurró – si sirve para protegerlas en mi ausencia – miró hacia la ventana.

Sabía a la perfección que lo que ocurría no podían ser más, que malas noticias, no quería precipitarse, pero algo en su interior se lo decía. Solo esperaba tener tiempo – antes de que algo malo ocurra…

---------------------------------------------------------------------------------

Era ya tarde. Estaba a unas horas de salir de su trabajo y durante todo el día nada extraño sucedió. Comenzaba a pensar que efectivamente había trabajado mucho esos últimos días y que el encuentro con esa familia la había desgastado físicamente – y también emocionalmente.

¿Dijiste algo? – la mujer del escritorio a un lado suyo le habló.

Ah! No, no es nada – sonrió. Miró su reloj, la cantidad de papeles y carpetas en su escritorio era abundante. Suspiró y tomo una de las carpetas más gruesas.

Que desconsideradas – bufó – ni siquiera una cena o unas flores de GRACIAS POR SALVARNOS – pasaba los papeles sin mirarlos realmente.

La mujer volteó a verla extrañada. Lo que vio le provocó una risa tímida. La joven "revisaba" papeles mientras hacía caras y gestos graciosos – Paige – llamó de nuevo.

Eh? – La aludida levantó la cabeza – ¿si?

Nada, será mejor que el jefe no te escuche hablando sola – le guiñó el ojo – o te declarará como enferma mental.

Muy graciosa – arrugó la frente, amenazando a la mujer con su lápiz.

---------------------------------------------------------------------------------

Oye no crees que deberíamos invitar a cenar a esa chica. Ya sabes como agradecimiento – se agachó una bola de fuego paso sobre su cabeza y se estrelló contra un portarretrato.

Oye!!!! – protestó la mediana. Levantó las manos. El brazo del demonio explotó, un gemido de dolor salió de su boca.

Si tal vez – se resguardo en la cocina. Un demonio apareció detrás de ella, pero antes de poder atacarla, fue interrumpida.

Piper cuidado! – fue el grito de la rubia. Se hizo a un lado. Uno de los demonios se estrelló contra la puerta, llevándose con él, al otro; ambos se lamentaron por el impacto. En ese momento ambas aprovecharon para recitar un conjuro. Ambos demonios fueron consumidos por llamas entre gritos de dolor.

Ese hechizo que pusimos esta debilitándose – se dejó caer sobre el sofá.

¿Dónde esta Cole? – se sentó junto a ella.

Con Leo, investigando eso de nuestro pasado – se encogió de hombros.

No lo entiendo – cuestionó – que se supone que no sabemos de nuestro pasado?

Bueno seguramente hay muchas cosas – levantó el dedo índice.

Como lo de nuestros poderes?

Podría ser.

------

Arriba en el ático la ojiverde revisaba hoja por hoja el libro de las sombras – debe haber algo que nos sirva – el sonido de pasos no la inquieto ni un ápice, esos pasos eran harto conocidos para ella.

Has podido encontrar algo – la castaña fue la primera en entrar.

Nada – sus ojos seguían sobre las hojas del libro.

Y con exactitud, hermana¿que es lo que buscas? – se acercó al atril.

No se algún hechizo que nos pueda decir que es aquello que no sabemos – arrugó a nariz.

Tal vez debiéramos preguntarle a mamá – la sugerencia de la castaña fue aceptada. Sus hermanas la miraron sentarse en el viejo sofá - ¿Qué?

Sabes, quizá no sea mala idea – apoyó la mediana.

Entonces ayúdenme con el hechizo – buscó la hoja.

Solo fue una sugerencia.

Pero es lo mejor idea que tenemos hasta el momento, no es así – se acercó a ella y la jaló literalmente hasta el libro.

En ese caso también deberíamos hablar con la abuela – agregó la mayor. Ambas asintieron.

---------------------------------------------------------------------------------

Peleaba cuerpo a cuerpo contra un hombre mucho más alto y fornido que el. Llevaba ventaja, pues había logrado abrirle la cien y tenía herido un brazo – vamos Balthazor – retó – no me digas que es todo lo que puedes hacer – la voz ronca y fuerte con la que hablada la heló la sangre por instantes – cuando acabe contigo iré tras tu brujita.

La mención de su amada, le hizo hervir la sangre. Olvido su miedo y sus heridas, en un acto de valentía dejo a un lado su parte humana, y como Balthazor, el demonio, utilizó todas sus fuerzas para acabar con su enemigo.

Vendrán más – decía al tiempo que trataba de rebotar los ataques del demonio – más por lo mismo.

Para eso estoy – sentenció. El hombre cayó al suelo, no tuvo tiempo de escapar el ataque lo fulminó.

Aspiró profundo y exhaló pesadamente. Era hora de volver a la casa de las hermanas. Al menos no fue inútil, pudo deshacerse de dos demonios – dos menos – pero sin información. Tal vez al guía blanco le había ido mejor.

---------------------------------------------------------------------------------

Orbitó hasta la sala de la casa, ahí había detectado la presencia de su "cuñado" - ¿Cómo te fue? – el hombre frente a él se sorprendió unos segundos, no estaba acostumbrado del todo a las apariciones del angelito.

Nada – se dirigió a la cocina.

¿Y las hermanas? – le siguió.

En el ático – tomó una toalla y la oprimió contra su brazo herido. La sangre aún no dejaba de salir.

Se percató de la herida del brazo, sin duda era mucho más grave que el de la frente. Miró al cielo y con un gesto de resignación se acercó al herido – deja te ayudo – tomó su brazo.

No te he…

Si Phoebe te ve así – sus manos comenzaron a brillar. La luz dorada cubrió la herida y pronto su piel se regenero – seguro se preocupará mucho y de todas formas me pedirá que lo haga. Listo – retiró sus manos.

Revisó bien su brazo el guía había hecho un buen trabajo – oye! – llamó el esposo de la hechicera ya estaba en la puerta – te falta uno! – señaló su cien.

Eso te lo dejó como recuerdito – fue lo que alcanzó a escucharle.

---------------------------------------------------------------------------------

Paige, a donde vas? – un hombre robusto le llamó desde las puertas de una oficina.

A comer! – dijo un poco sarcástica.

Hay muchos papeles que ordenar – indicó.

Y yo tengo que cuidar mi estómago. Además es poco lo que me falta – retomó su camino.

Pero llegarás temprano, o se descontará de tu cheque! – amenazó.

La joven levantó la mano y la movió.

Salió al pequeño estacionamiento frente al edificio donde trabajaba. Sacó las llaves de su coche. Pero recordó que lo había llevado al taller, volvió a guardar las llaves. Un poco de polvo le hizo cosquillas estornudo. Pero no fue un estornudo común tintineó y pareció orbitar como lo hacía Leo. La sensación le quedó después de abrir los ojos.

---------------------------------------------------------------------------------

Entre miles de luces doradas y blancas hicieron su aparición dos figuras semi-transparentes. Ambas apariciones eran mujeres, una mayor por mucho que la otra. Eran Patty y Peny Halliwell, madre y abuela de las elegidas.

Mis niñas – la abuela extendió los brazos. La castaña y la rubia se acercaron.

Querida – llamó Patty – por que nos han llamado?

Tenemos que hablar mamá – habló la mayor. Ambas mujeres intercambiaron miradas de preocupación. El tono serio que había utilizado la mayor de sus hijas la preocupó.

---------------------------------------------------------------------------------

Iba escuchando música en el taxi. Se detuvo en el semáforo en rojo. El chofer revisó las estaciones y buscó unos papeles. El semáforo cambio a verde y un auto atrás de ellos tocó el claxon. Apurado el chofer tomó el volante y continúo.

Entre todos los autos, uno le seguía a una distancia considerable. Dentro del auto iban dos hombres vestidos de traje negro y uno llevaba un arpón, con flechas de ángel negro. El otro era el hombre del hospital con el que la joven había chocado.

El taxi dobló a la derecha. Ellos le imitaron se detuvo de nuevo en un semáforo. Esa era su oportunidad eran los únicos carros ahí. Los hombre se dirigieron miradas – para que son las flechas – habló uno.

Es por si escapa del accidente – habló en susurros. Parecía sisear.

El hombre que habló primero se concentró y en su palma se formó una bola de fuego. La dirigió hacia el auto y con buena puntería le dio al neumático derecho delantero. Segundos después el auto hizo explosión.


Uuuuyy! Actualización continua, la verdad ya era hora de que lo hiciera, había tenido abandonada esta historia hacía ya meses (jejeje, exagero un pokito) pero después de mucho pensar y pensar, al fin me llegó la inspiración y helos aquí.

Además les informó: ULTIMOS CAPITULOS.

No se pierdan el final de esta historia (uuuuyy. Soné a comercial de telenovela) el punto es… este minific esta por llegar a su final y espero que sean generosos y sigan dejando sus reviews.

Recuerden que con ellos ayudan a crecer y mejorar tanto a la historia, como a mí, la autora.

Espero estén pendientes. Y como siempre ARIGATO!!!