Capítulo 3
Demonio de Ensueño
La luz del alba iluminaba débilmente la casa rosa del 1329 de Prescott Street, los pájaros empezaban a cantar temerosamente, todo parecía en paz y calmado y listo para comenzar un nuevo día, pero en la habitación de Penelope Halliwell la perspectiva no era tan buena. Penelope estaba durmiendo, no paraba de moverse sobre la cama, estaba sudando muchísimo, obviamente estaba sufriendo una aparentemente terrible pesadilla.
(Sueño de Penelope)
(Prue, Pam y Penelope están de pie enfrente de la puerta principal, de repente la puerta se abre de un golpe a consecuencia de una bola de energía, Prue es disparada contra las escaleras y cae inconsciente, Pam y Penelope caen al suelo pero se incorporan rápidamente, dos bolas de energía son lanzadas de nuevo por el horrible demonio, Penelope esquiva la suya levitando pero Pam no lo consigue y es lanzada contra la mesa del comedor, Penelope desciende y el demonio desaparece, cuando va a socorrer a sus hermanas, se da cuenta de que están muertas.) En ese momento Penelope se despierta empapada en sudor, tiene la respiración acelerada. Pronto se da cuenta de que fue una pesadilla, miró por la ventana y vio que ya era de día por lo que decidió levantarse ya, mientras se duchaba y vestía no podía parar de pensar en la pesadilla
En la cocina Prue preparaba el desayuno mientras Pam leía el periódico sentada en la mesa.
-Sabes, creo que vamos a ser las mejores embrujadas de la historia.-dijo Pam cerrando el periódico.
-¿Y eso por qué?-contestó Prue medio riéndose.
-Bueno, hemos sobrevivido una semana sin demonios, ¿Te parecerá poco?
-Hablando de eso… ¿no te parece un poco extraño?
-¿El qué?
-Eso, que todavía no se halla presentado ningún demonio. Hemos reconstruido el poder de tres creo que eso se merece un pequeña visita demoníaca, estoy harta de utilizar mi magia solo para cerrar la ventana o acercarme el mando de la tele.
-Curioso…-Pam torció su gesto de modo pensativo
-¿Perdón?
-¿No te acuerdas-Pam ladeo la cabeza- la abuela siempre nos decía que ella siempre había buscado una vida normal, sin magia?
-Si, es verdad… bueno quizás porque ella no conocía su destino, nosotras supimos que seríamos las embrujadas en cuento nació Penelope.
-Puede ser….-en ese momento Penelope entró por la puerta.
-Café…litros…ya-Penelope seguía alterada, entró taciturna y se sentó en la mesa.
-¿Pasa algo?-preguntó Pam mientras Prue le servía una taza de café.
-Si…-Penelope bebió su café del tirón- llevo una semana entera soñando lo mismo, un demonio entra os mata a vosotras dos y se va, estoy algo confusa, puede ser algo…-Penelope midió sus palabras-…algo demoníaco…no se es muy extraño, parece muy real…dios me voy a volver loca.
-Penelope cariño, ¿Pero tú estas bien?-preguntó Pam preocupada.
-No, si no hago algo esto va a acabar conmigo.-a Penelope se le quebraba la voz.
Prue y Pam la abrazaron, Penelope rompió a llorar.
-Bueno, ahora iros, las dos tenéis que trabajar.-Penelope las aparto de ella, secándose las lágrimas.
-No nos iremos, no podemos dejarte sola.- argumentó Pam
-Prue por favor, si cada vez que tenga una pesadilla tenéis que faltar al trabajo pobre de vosotras, además si tengo algún problema llamaré a Frank.
-Si, buena idea, quizás el sepa si es demoníaco.-añadió Prue. Prue y Pam se fueron.
Prue trabajaba en un Pub, Pub Génesis, por la mañana iba a limpiar y prepararlo todo para la noche, también había veces que le tocaba ir de noche. Pam era periodista y trabajaba en el Daily Mirror, había sido recomendado por su tía-abuela Phoebe hacía unos años, cuando aún vivía. Aunque por el contrario que su tía Pam había estudiado la carrera de periodismo, y estaba de redactora. Penelope había estudiado Magisterio Mágico y estaba en oposiciones para entrar en la Escuela de Magia.
Penelope salió de la cocina y se fue a la alacena de la escalera y estaba viendo algunas fotos de sus abuelos y sus tías-abuelas, la nostalgia le embargó, por un instante dejó de ser la egoísta persona que era un mes atrás y pensó que cuantas veces había tenido que pasar por esos sentimientos su abuela. Después de unos minutos de recuerdos, se pasó las manos por el pelo y se dirigió a recoger la cocina, al poner una mano en la barandilla de la escalera, quedó paralizada se le cerraron los ojos, su mente la abandonó, era su primera premonición. En ella veía el demonio de sus pesadillas matando a sus hermanas. Pronto su mete volvió a su cuerpo, y recuperó la movilidad, su corazón se aceleró y amargo cosquilleo le recorrió todo su cuerpo, el periódico que se veía en la premonición era de hoy, y aún era de día, puso la mano en su pecho y empezó a llamar a Frank como una loca, lo llamó tres veces seguidas, y no aparecía, Penelope ya estaba llorando, a la cuarta apareció envuelto en su luz característica Frank.
-¿Qué ocurre?
Penelope vaciló, mientras lo miraba intensamente.
-Algo horrible sucederá hoy antes del atardecer…-el misterio de sus palabras asustó a la misma Penelope- He tenido estos días unos sueños en los que Prue y Pam morían ante un demonio, y ahora tocando el pasamanos de la escalera he tenido una premonición con la misma imagen.-añadió Penelope
-¿Tu estabas en esa premonición?
-Si
-¿Y a ti no te hacía nada?
-No.-Penelope cayó en la cuenta de que algo un cuadraba.- es verdad a mi no me hace nada…¿Qué significa?
-No lo sé, subiré haber si ellos saben algo.- Frank se desvaneció.
-Penelope subió a comprobar el libro de las sombras, no quería llamar a sus hermanas, sabía que al menor problema iban a aparecer allí y no quería que sus trabajos se resintieran.
Horas más tarde Prue y Pam aparecieron por la puerta principal, en la mesa del hall había una nota
Prue, Pam en cuanto lleguéis
subir al ático es importante.
Penelope.
Prue y Pam subieron casi volando las escaleras, al llegar arriba Penelope les contó todo lo acontecido.
-¿Qué? Así que vamos a morir…pero…no…-Prue tartamudeaba inconscientemente. Frank apareció orbitando.
-¿Sabes Algo?-Penelope estaba impaciente
-No…el demonio parece uno normal sin mayor misterio pero que a ti no te mate, ese es el misterio.-El ambiente del ático era de una tensión insoportable. Pam siempre había crecido con su abuela Piper, por ellos era la más preparada en esto de la magia, conocía a muchos demonios y sabía muchas historias, por lo que pronto empezó a atar cabos.
-Ya lo tengo…-Prue, Penelope y Frank miraron perplejos a la mediana.-Si, el demonio no te mata, Penelope, por que el demonio eres…tu.
-¿Qué?-Penelope no daba crédito
-¿Pero qué dices?-Prue parecía ofendida
-Dejarme terminar…, tu has creado al demonio, obviamente no voluntariamente, veras…-Frank cortó a Pam.
-Claro… Pam cortó de la misma forma a Frank
-Perdona, yo he descubierto la solución, no te cuelgues medallas que no te corresponden…-Pam fue tajante y Frank no volvió a intervenir- veras…la abuela me contó hace tiempo que había demonios que se alimentan de los sueños de sus victimas para vivir, solo hay una condición, no puede morir la persona de la cual se alimenta, sino el también morirá, este parece ser uno un poco listo y ha decidido acabar con las embrujadas antes casi de que empiecen a existir.
-Ya pero ¿porqué me escogió a mi? No soy la mas poderosa.- Recordó Penelope
-No pero eres la más compatible, eres la que tienes poderes psíquicos, tu tienes la premonición y dentro de poco empezaras a tener empatía.
-¿Y qué hacemos, como lo destruimos?-preguntó Prue.
-Bueno la única forma de matarle es…………matando…………a Penelope…- Pam pronunció estas palabras con un tono prácticamente inaudible.
-¿Pero qué…?-Prue no pudo terminar.
-No Prue déjalo es la única solución, debo morir, es mejor que muera una bruja a que mueran dos, no?-
Pam pareció tener de nuevo una idea
-Esperar…no creo que sea preciso…que muera Penelope… bueno si tendría que morir pero no para siempre, podríamos resucitarla.
Pam no dejó responder a sus hermanas y se dirigió al libro de las sombras, pronto encontró el hechizo que buscaba, los dispusieron todo y empezaron sus cánticos:
Escucha estas palabras
Escucha este llanto,
Espíritu del otro lado.
Ven a mí, te invoco a ti
Cruza la gran línea divisoria.
En el ático apareció el fantasma de Piper Halliwell, las embrujadas se emocionaron, esperaban a su bisabuela Penny.
-Abuela, ¿Qué haces aquí?-preguntó Prue.
-Bueno ese hechizo, es para traer a la abuela de las embrujadas, y aquí me teneis.-Piper salió del circulo de tiza y se encarnó.
-Oh queridas.-Piper y sus nietas se abrazaron.
-Abuela necesitamos saber si hay algún hechizo o poción para resucitar a un muerto.-preguntó Pam
-¿Quién se ha muerto?-preguntó Piper escandalizada
-Yo.-respondió Penelope sarcástica.-Es para vencer a un demonio.-añadió
-…si, veo que habéis empezado fuertecito, haber hay una poción.
Piper les dio la receta de la poción y se fue.
Prue, Pam y Penelope bajaron a la cocina para preparar la poción, Frank se fue.
Una vez en la cocina entre trastos, probetas y calderos.
-Todas sabemos lo que tenemos que hacer ¿no?-preguntó Prue sin esperar respuesta.
-Rápido chicas está al llegar.-aportó Penelope nerviosa
Las tres salieron al hall, el demonio apareció tal y como se previó, Pam lo congeló antes de que pudiera hacer nada, luego las tres se cogieron de la mano y comenzaron a recitar "El Poder de Tres Nos Hará Libres" el demonio se descongeló y poco a poco se iba debilitando entre alaridos y llamas, pronto fue reducido a cenizas, en ese momento Penelope cayó al suelo acompañada por un golpe seco, Prue y Pam intentaron no pensar en lo que pasaría si la poción no funcionara. Tiraron el frasco en el suelo próximo a su hermana, una gran humareda salió acompañada por una leve explosión, segundos después Penelope resurgía del humo.
-¿Me echabais de menos?-bromeó la hermana pequeña
Todas se abrazaron.
Al día siguiente la misma escena del desayuno solo que con una enorme presión menos, Penelope apareció sonriente por la cocina.
-Buenos días.-dijo alegre
-Vaya mira quien ha dormido bien….-bromeó Prue.
-Si ni demonios; ni muertes; ni nada.-en ese momento sonó el timbre de la puerta
-Voy yo.-gritó Penelope riéndose
Se dirigió a abrir y era el cartero.
-¿Señorita Penelope Halliwell?
-Si soy yo.
-Ha recibido una carta de la Escuela de Magia.-Penelope cayó en la cuenta de que era un cartero mágico.
-Muchas Gracias.-le dio una propina y se despidió
Penelope cerró la puerta sin dejar de mirar el sobre empujándola suavemente con la mano. La abrió. Mientras la leía sus hermanas salían de la cocina.
-¿Quién era?-preguntó Prue.
-ME HAN OFRECIDO UN PUESTO EN LA ESCUELA DE MAGIA
CONTINUARÁ
