Capítulo 4

El Primer Beso

Penelope bajaba las escaleras a saltitos, estaba segura de que este sería un gran día, pues era su primer día como profesora en la Escuela de Magia. Al llegar a la cocina vio que su hermana Pam no estaba:

-¿Dónde está Pam?-preguntó extrañada.

-La han llamado del periódico diciendo que tenía que ir urgentemente.-contestó Prue con un tono algo ofendido.

-Pero ¿Por qué? Pam no entra al trabajo hasta dentro de dos horas.

-Ya lo sé…llevan toda la semana igual, y Pam ya empieza a estar cansada, y yo también, esto puede afectar al poder de tres.

-Pero ¿no habíamos dicho que la magia no se interpondría en nuestro trabajo?

-Si, pero lo que no me esperaba era que fuera el trabajo el que se interpusiese en nuestra magia.

A Penelope le hizo gracia este comentario. Ambas terminaron de desayunar.

-Bueno, creo que me tengo que ir a trabajar, ¡Verdad que suena bien!-Penelope salió de la cocina feliz.

Prue esbozó una pequeña sonrisa. La hermana mayor se dispuso a limpiar la cocina antes de irse a trabajar. Cuándo terminó salió de casa, subió en el coche y se fue, lo que Prue no vio fue esta escena, cuando pasaba con el coche.

Una pareja de adolescentes en callejón están abrazados y sonriéndose.

-¿Sabes?...Te quiero.-dijo el chico con voz acaramelada y cara angelical.

-¿Sabes?...Yo también.-la chica correspondió con su respuesta al muchacho.

Poco a poco sus labios se fueron acercando hasta sucumbir en un dulce y apasionado beso. Durante el beso aparecieron unas lucecitas blancas encima de ellos.

-Nuestro primer beso.-Dijo la chica cuando se separaron.

En ese momento apareció un demonio tras ellos, los jóvenes se separaron más, muy asustados la chica empezó a gritar. El demonio tenía la cara azul y no tenía pelo. Llevaba una gabardina negra hasta las rodillas, la cual dejaba ver sus pantalones, también negros, tenía un aspecto terrorífico, de pronto levantó sus manos y lanzó dos bolas de energía contra los chicos, el chico fue golpeado y murió, la chica estiró el brazo con la palma de la mano extendida hacia arriba, de ella salió un rayo blanco que fulminó la bola de energía, ahora el rayo iba dirigido hacia el demonio, quien desapareció parpadeando, el rayo estalló contra la pared desconchando algunos ladrillo, el demonio volvió a aparecer detrás de la chica, la segunda bola de energía si la alcanzó y también murió.

Penelope cruzó la puerta principal de la Escuela de Magia sonriente, avanzó a través de amplio hall, sus tacones sonaban sobre el frío suelo de mármol, se dirigía a la puerta del director, continuaba estando segura de que ese sería un gran día. La escuela era realmente enorme, no se podía ver el final, la decoración era exquisita con un estilo barroco adornado casualmente con broches de modernidad. Penelope llegó al despacho del director. Llamó a la puerta y entró.

-Hola, soy Penelope Halliwell, la nueva profesora.-dijo Penelope segura.

-Oh, si, adelante, yo soy Lawrence McYoung, director de la escuela.-contestó el hombre amable.

Penelope se sentó en la elegante butaca de terciopelo cruzando las piernas.

-Encantada.-contestó una vez acomodada.

-Veamos,…-prosiguió- Penelope Halliwell…Habakock…Hacrintong…Haley…Halliwell, aquí está. Bien será la profesora de Adivinación, instruirá a brujos con esos poderes, viendo que no tiene experiencia dará clases a primero solamente. ¿De acuerdo?

-Si. ¿Cuándo empiezo?

-Ya.

La cara de Penelope quedó pálida.

-Un momento ¿cómo que ya?-la chica no daba crédito. Descruzó las piernas.

-Si ya, tiene una clase esperándole.-contestó el director ya desde la puerta, Penelope, cogió su bolso y lo siguió.

-Pero, no tengo la clase preparada, ni nada.-Penelope iba casi corriendo, no podía seguir el ritmo del hombre pronto llegaron a la puerta del aula, allí se detuvieron.

-Señorita Halliwell es usted una embrujada, ¿De verdad quiere hacerme creer que le hace falta preparar una clase?

-Soy embrujada desde hace un mes, llevo un mes con mi poder y tan solo he tenido una premonición, soy totalmente una…novata.

-Aunque haga tan solo un mes que es embrujada, se ha criado con una de ellas, Piper.

-Pero…-Sin dejar acabar de hablar a Penelope el hombre abrió la puerta y la presentó a la clase.

-Bien alumnos, esta es la Señorita Halliwell, vuestra profesora de Adivinación.

Pam se encontraba sentada en el escritorio de su despacho, tras una montaña de papeleo y con su ordenador lleno de posits y papeles adhesivos, alguien llamó a su puerta, se trataba de su secretaria.

-Sta. Halliwell, tiene una llamada por la línea dos, ¿Se la pasó?

-No, Wendy, te he dicho que NO ME PASES LLAMADAS.-Pam parecía sacada de quicio.

La secretaria abandonó el despacho inmediatamente. La cara de Pam estaba roja, parecía que de un momento a otro iba a empezar a echar humo. Pam vio una irregularidad en uno de sus papeles y decidió ir a hablar con su superior, al salir a la redacción aquello era un auténtico caos, teléfonos sonando, papeles volando, personas corriendo. Pam estaba empezando a ponerse muy nerviosa. Sus papeles se le cayeron al suelo, en ese momento levantó sus manos y paralizó la sala, cogió sus papeles y se fue al despacho de su jefe, mientras iba andando descongelo la escena con un giro de la muñeca derecha.

Prue aparcó su coche delante del Pub Génesis, abrió el local y entró. Dejó su bolso y comenzó a barrer y a limpiar, una hora mas tarde oyó un fuerte ruido que provenía del callejón contiguo al local, se dirigió a la puerta y asomó la cabeza, en el callejón vio a una chica luchando contra un demonio, mientras un chico estaba tendido en el suelo, malherido. Prue corrió hacia la pelea, movió su brazo derecho, lanzando al demonio contra la pared del callejón, este se desvaneció rápidamente. La chica corrió a socorrer a su novio.

-¿Estas bien?-preguntó Prue. La chica no le contestó.

-Por favor, tienes que hacer algo, mi novio está herido, por favor…-la joven estaba llorando.

-¡Frank, ¡Frank!

Frank apareció orbitando.

-Frank haz algo este chico necesita ayuda, ha sido atacado por un demonio.-dijo Prue rápidamente.

-De acuerdo, pero mejor vamos a casa, aquí pueden vernos.

A Prue le hizo gracia la contestación después de la batalla que acababa de presenciar las paredes de ese callejón pero no tenía tiempo de discutir, en pocos segundos los cuatro se encontraban en el invernadero de la mansión Halliwell.

-Rápido Frank ¡cúrale!-Prue estaba empezando a alterarse.

Frank colocó las manos sobre el chico y salieron unas lucecitas blancas de ellas.

-¿Sabe que eres bruja?-Preguntó Prue a la chica

-Si, pero él no lo es.

-¿Cómo te llamas?

-Carla.-dijo la chica sin mirarla.- ¿Y tu?- preguntó ya mirándola.

-Prue, ¿Cómo se llama tu novio?

-Jairo

Jairo acababa de despertarse.

-¿Qué ha pasado?-preguntó el joven asustado

-Nada cariño un demonio, pero ya está.

-Prue, estaba apunto de visitarte.-dijo Frank dejando a la pareja con un poco de intimidad.

-¿Qué ocurre?

-Hay un demonio, que está atacando a brujas adolescentes en el momento de su primer beso.

-¿Por qué?

-Porque están dispuestos a hacer lo imposible para evitar la felicidad de futuras generaciones de brujas, hijos de…-Carla intervino, terminó la frase con un bufido.

-Carla ven conmigo al ático, miraremos en el libro de las sombras.

Prue y Carla subieron al ático.

Penelope apareció por la puerta principal de la casa.

-Hola, ¿Hay alguien?- Penelope escuchó ruidos en el invernadero. Fue y allí vio a Frank y Jairo.

-Frank, ¿Quién es?

-Hola Penelope, se llama Jairo, el y su novia fueron atacados por un demonio, ella es bruja.-contestó Frank.

Penelope se sentó al lado de Jairo.

-Oh, lo siento.-Penelope tocó el hombro de Jairo para compadecerlo pero tuvo una premonición.

-Acabo de tener una premonición.

-¿Una premonición? ¿Qué has visto?-preguntó Frank.

-No estoy segura, pero nada bueno, ¿Están aquí mis hermanas?

-Si, Prue está en el ático con Carla, su novia.-dijo señalando a Jairo.

Penelope salió corriendo escaleras arriba.

En el ático, Prue y Carla estaban viendo el libro de las sombras.

-Prue, acabo de tener una premonición con ese chico…Jairo.-Penelope levantó la mano a su hermana en señal de que no le interrumpiera.

-En esa premonición un demonio llegaba a casa, mataba a Jairo, a esta chica…-Carla.-añadió la susodicha.-…a Carla, y a ti.-concluyó.

-Necesitaremos a Pam.-aclaró Prue.

-¿Habéis encontrado algo en el libro?-preguntó Penelope.

-Si, Hazmir, demonio del amor, los demonios del amor son los encargados de, conseguir que las brujas buenas no lleguen nunca a encontrar el amor, en el caso de que lo encuentren, este demonio mata al "afortunado".-leyó Carla con especial rintintín en el último adjetivo.

-Genial.-dijo Penelope sarcásticamente.

-Hay un hechizo para vencerle, pero necesitamos el poder de tres.-recordó Prue.

-Iré a llamar a Pam, tú anota el hechizo y bajar al invernadero, rápido.

Unos minutos mas tarde Penelope apareció en el invernadero.

-Frank, puedes ir a avisar a Pam, la necesitamos, la estoy llamando a la oficina pero la secretaria me dice que no quiere que le pasen llamadas.

-Vale.-sin decir más Frank se fue.

En el despacho de Pam apareció Frank.

-¿Tu estás loco? ¿Cómo se te ocurre orbitar aquí? Nunca más lo hagas-Pam se levantó de su escritorio y se dirigió al luz blanca.

-Pam te necesitamos en casa, se trata de un demonio.-dijo Frank haciendo caso omiso a las advertencias de Pam.

-Pero ahora no puedo, estoy trabajando.

-Pam, esto es mucho más importante que el trabajo.

-¿A si?

-Si, se trata de la vida de tres personas, una de ellas tu hermana.

Pam quedó callada.

-De acuerdo.

Pam y Frank se fueron orbitando.

En la casa Prue, Carla, Penelope y Jairo estaban ya en el invernadero.

-Mira cariño este es el hechizo para derrotar a ese cabr…-antes de que terminara llegaron Pam y Frank.

-Está bien, ¿Cuál es el hechizo?-preguntó Pam.

-Es este.-contestó Prue entregándole un papel a Pam.

-Y cuando…-Pam salió disparada contra la cristalera. Hazmir acababa de llegar, se encontraba detrás de ella. El demonio lanzo una bola de energía contra Penelope quien la esquivó levitando, la bola de energía destrozó una mesa de cristal que se encontraba en aquella sala.

-¡FRANK LLÉVATELOS DE AQUÍ!-gritó Prue.

Frank, Carla y Jairo se marcharon levitando al ático.

El demonio lanzó otra bola de energía contra Prue, pero esta con su brazo se la devolvió el demonio recibió su propia bola de energía y chocó contra la alacena de la escalera. Desapareció.

Carla, Jairo y Frank volvieron a aparecer. Prue y Penelope se encontraban socorriendo a su hermana quién se encontraba gravemente herida.

-Frank, cúrala.-ordenó Prue.

-Chicas de verdad, siento estar causándoos tantos problemas.-se disculpó Carla.

-No te disculpes no es culpa tuya es nuestro trabajo.-Penelope sonrió a la chica.

Una vez Pam se hubo incorporado comenzaron otra vez a debatir sobre cómo vencer al demonio.

-Ahora que sabe que somos tres no atacará hasta que estén ellos solos.-Expuso Pam.

-Cierto.-asintió Penelope.

-Bueno…pues entonces lo único que tenemos que hacer es invocarle.

-¿Cómo? No podemos hacerlo mediante un hechizo.

-No pero podéis ponerme a mí de cebo.-intervino Jairo.

Todas las miradas se centraron en el.

-¿Qué? Cariño eso nunca, me oyes, nunca.-protestó Carla.

-Carla, no te ofendas pero es buena idea.-dijo Penelope.

-Si, además si pasa algo vendremos enseguida.-apoyó Prue.

-Esta bien, y ¿cómo va a saber Hazmir que él está solo.-preguntó Carla

-Creo que ahí intervengo yo,…-dijo Frank.-…los demonios del amor tienen un radar para saber si sus víctimas está solas o acompañadas, por eso sólo atacan en callejones oscuros donde nunca pasa nadie.

-Pero no nos podemos ir muy lejos si le pasa algo…-recordó Carla.

-No te preocupes estaremos muy cerca, en órbita. Yo os orbitaré a todas conmigo pero no saldremos de la habitación y si hay algún problema estaremos de vuelta en cero coma.

Carla no parecía muy convencida pero cedió. Se encontraban ya en órbita por el salón. En unos minutos apareció el demonio, Jairo se tiró en plancha detrás de un sofá, el demonio lanzó una bola de energía contra el sofá del cuál salieron muchas plumas, en ese momento orbitaron en la habitación las embrujadas de la mano de Carla y Frank.

Carla y Jairo se colocaron juntos. Pam congeló al sorprendido demonio y las tres juntas comenzaron a recitar el hechizo. Hazmir ardió en llamas.

-Gracias chicas.-dijo Jairo.

-Bueno para eso estamos ¿no?-todos empezaron a reírse.

Ese mismo día por la noche las chicas se encontraban en el Pub Génesis, sentadas en los sofás de una zona VIP.

-Ayudar a esos jóvenes, me ha dado ganas de ser bruja.-comentó Prue.

-Si a mi también.-la apoyó Penelope.

-Lo que no se es la excusa que pondré el lunes en el trabajo, por haberme ido sin avisar.-dijo Pam.

-Dímelo a mi, que me fui dejando las puertas abiertas, de echo…me han despedido.-dijo Prue.

-¿Qué?-se asombró Penelope.

-No te compadezcas por mi Penelope en el fondo lo agradezco, no me gustaba este trabajo, además quiero dedicarme a la magia.-contestó Prue.

-¿Quién se compadece por ti? Lo que de verdad me fastidia es que ahora tendremos que pagar las copas.-las tres comenzaron a reírse.

En ese momento la cortina se abrió y apareció el chico que le había llevado a Penelope la carta de la Escuela de Magia.

-Hola, Penelope Halliwell, te acuerdas de mi.

-Cómo no, es el chico que me trajo la carta de la escuela de magia.-Penelope se levantó y le paso el brazo por el cuello.

-Si, verás, tengo otra carta de la Escuela de Magia para ti.-le dijo el chico pasándole la mano por la cintura.

-¿Y trabajas hasta tan tarde?-preguntó Penelope con tono sexy, percatándose de la mano del cartero.

-No, pero he pensado que quizás, te gustaría leerla mientras tomamos una copa.-dijo el con una sonrisa pícara.

-Está bien.

Mientras salían de la zona VIP, Penelope hizo un cómico gesto con los ojos a sus hermanos.

-Mañana os cuento.-movió los labios sin llegar a soltar un sonido de su boca.

Prue y Pam se rieron

-Chin chin.-Prue y Pam brindaron.

CONTINUARÁ

Porfa dejarme algunos reviews para saber que os parece. Pronto subiré el chapter 5. BSS