Minna Konnichiwa!!!! Aquí estoy de nuevo con mis locuras después de haber desaparecido por tanto tiempo al fin una actualización. Kyaaaaaaaaaa!!!!!!!!! Ya casi había dejado por olvidada esta historia no? Este es un universo alterno y es la primera vez que lo hago, así que denme una oportunidad. No sé en realidad que rumbo tome esta historia ni en qué grado vaya a estar, por eso lo pongo en esta sección. Esta es la única historia para la cual no he escogido un final ni un trama, solamente me dejo llevar por lo que quiero, así que si de pronto hay algunas incoherencias discúlpenme

Aclaración de puntos:

1. -Las acotaciones son estas

//Lo que el personaje piensa//

Hablando el personaje

(Comentario)

--Cuando yo interfiero--

ooooo Cambio de escenario ooooo

2. – Ningún personaje de Beyblade ni la idea original es mío, todo es de su creador Takao no me acuerdo el apellido (creo que es Aoki)

3.- Este va a ser un fic clasificación R, no porque haya mucho lemon pero si un poquito, además no me gustaría alguna demanda por alguien que no aguantó, así que si lo leen es bajo su propio riesgo

4.- Aquí hay yaoi, escucharon bien, es yaoi (¬¬ como si Beyblade no lo fuera siempre)

5.- TT Si no les gusta por fis, primero díganmelo, y no me cancelen el fic, no saben lo ga...ndalla que se siente

6 - ////// Siento mucho lo del título, pero no soy buena para ellos, así que por favor discúlpenme

Dicho lo que se tenía que decir y aclarando los puntos que tenían que ser aclarados, aquí yo doy comienzo y rienda suelta a mi imaginación

FUISTE TÚ

Una tranquila escuela, común e igual a todas las demás del sector, no había nada que la hiciera ver distinta de las demás. Era grande, con una enorme entrada en forma de corredor donde podían poner sus libros y cambiarse los zapatos, además tenía cuatro edificios de cinco pisos cada uno, sin contar un enorme gimnasio, un patio en verdad grande en medio de todos los edificios que hacían de cancha de fútbol (en total había dos), además de una cancha de basketball y alrededor de estas, formaban un campo de atletismo.

Atrás del segundo edificio se encontraba la piscina, la cual por obvias razones solamente se utilizaba en el verano, y detrás del cuarto edificio se encontraban las canchas de tenis. Por último, detrás del tercer edificio estaba un espacio libre para que los equipos que no requerían de equipo practicaran, como por ejemplo las chicas de gimnasia o las porristas

(Por si no entendieron imaginen una entrada a forma de túnel, y atravesándolo se encuentra inmediatamente la puerta del primer edificio, si se quiere pasar al patio se atravesaba a lo largo el edificio hasta una segunda puerta y así se podía ver que los edificios creaban un cuadrado ¿me expliqué? Si no díganme y trataré de escribirlo de nuevo más detalladamente)

Finalmente, la escuela entera estaba rodeada por un muro y en frente de la puerta principal de la escuela se encontraba una enorme reja con el nombre de la escuela en dorado. No era para nada cara la escuela, de hecho tenía programas financieros tan diversos que tanto los ricos como los de clase media podían estudiar ahí, y no había ningún miramiento para con los de una clase social alta, es decir, cualquiera que tuviera el potencial podía estudiar ahí.

Por la entrada iba ingresando una persona de forma lenta, no llevaba prisa a pesar de que llevaba alrededor de veinte o treinta minutos de retraso debido a que se entretuvo en una cuestión más importante: tenía un poco de hambre y decidió comprar algo para comer U. lentamente fue a su casillero para sacar algunos libros y se dirigió a su salón de clases en el tercer poso

El ruido en los pasillos era nulo y ese era una de las cosas que más le gustaba, sin embargo en los salones era otra cosa. Dentro de ellos se impartían toda variedad de materias que pudiese recordar, puesto que al ser una escuela de tan alta calidad, llevaban el doble de las que cualquiera de su edad llevaría. Pronto llegaría a su salón y todo comenzaría de nuevo….

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Estaba nervioso, sentado afuera como si estuviera castigado como un niño pequeño, aunque lo único que hacía era esperar a que el director se desocupara de una llamada que estaba haciendo, miraba de reojo aquella puerta de madera con un cristal con bordos el cual no permitía más que distinguir las siluetas de quienes se encontraban en aquella habitación y, en el mismo vidrio, se encontraba escrito con letras negras "Director S. Dickenson"

La puerta se encontraba frente a él, y a su derecha se encontraba una enorme barra de madera haciendo de separación para una pequeña oficina donde se encontraba la secretaria del director. Era una bella chica, de altura promedio, cuerpo bien formado, ojos azules bondadosos y cabello celeste.

Estaba tan ensimismado en su nerviosismo que no escuchó cuando la joven mujer le llamó ya por tercera vez, así que simplemente se acercó a aquél joven de tan enigmáticos rasgos, porque había de admitir que era muy distinto a cualquier otro chico, aunque si contaba en qué escuela trabajaba, pues no era de extrañarse que vinieran alumnos de todos lados y lo tomó de un hombro haciéndole despertar

¿? - ¿Eh?

Secretaria – Te he estado hablando, parece que estabas sumido en tu mundo – le sonrió de forma amable

¿? – ¿Eso parece verdad? – Le respondió también de forma amable sonrojándose ligeramente por su falta de atención

Secretaria – Te estaba llamando porque el Director ya está listo para recibirte, pasa a su oficina por favor

¿? – Si claro – Se levantó de su asiento e hizo una pequeña reverencia a la joven frene a él al igual que ella le respondía – Muchas gracias – Tomó su mochila que estaba a sus pies y se encaminó a aquella oficina, abrió la puerta y se adentró mientras a su espalda la secretaria le alentaba mudamente. Cerró la puerta y en aquel lugar reinó el silencio

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Ya estaba divisando su salón de clases y, dentro de él, estaba el maestro que más "amaba" con su materia "favorita". La verdad no le daba ni una pizca de emoción llegar – aunque en realidad nada le emocionara -, pero nunca huía de sus responsabilidades. Así pues, aunque esto le costara una semana de castigo o doble tarea, llegaría. Sin embargo, al abrir la puerta, el silencio reinó ante su presencia pero lo que le llamó la atención fue que el maestro no estaba.

Claro está que eso no era algo anormal o algo por el estilo, pero ese hecho si era trascendental ya que ese maestro en particular NUNCA faltaba y NUNCA llegaba tarde pero en ese día sí. Había un enorme silencio, así que sin más, entró en el aula y se dirigió hasta su sitio donde sin mirar a nadie, se sentó, colocó su mochila en su lugar a un lado de la mesa y cruzó sus brazos frente a su pecho.

Lo que más le disgustaba, además de aquella clase, comenzó a suceder: comenzó a escuchar murmullos por todos lados. No necesitaba tener un oído agudo para saber que decían puesto que ya lo sabía, todos los comentarios eran sobre él algo así como: "Míralo que guapo está" o "Está como quiere" o el que le disgustaba más "Quiero llevármelo a la cama"

Claro, esos comentario eran de unos, mientras que otros decían: "Es un antipático" o "Es un antisocial" o inclusive "Ahí viene el engreído". Poco a poco, el ruido comenzó a surgir nuevamente, continuando los alumnos la plática que tenían antes de que él arribara al lugar y como si nada hubiera pasado, todo era normal en el salón de clases y nadie se atrevía a molestarse; sin embargo su cuerpo se tensó al sentir una extraña presencia y no era porque le tuviera miedo o por algo por el estilo sino que, siempre que esa persona se le acercaba… pues traía consigo un dolor de cabeza y no se equivocó.

¿? – ¡¡¡¡PRIVET!!!! – le saludó de forma muy emotiva una persona

Ante el ruido que hacía no tuvo más remedio que abrir sus ojos y verle, puesto que si no lo hacía, serían peores las consecuencias. Frente a él se encontraba un chico con tez blanca, casi como la nieve –(y no es blanca nieves) y con el cabello tan rojo como el fuego, sin embargo lo que más llamaba la atención eran sus ojos color azul como el hielo e igual de fríos con casi todos, excepto con él.

¿? – Haz el favor que hacer menos ruido Ivanov

Tala – Ha – Dijo a forma de decepción – pero si el que debería de estar enojado soy yo y no tu Kai – Le dijo como reprimenda – Mira que dejarme plantado, si mal yo no recuerdo acordamos ayer que vendríamos juntos a la escuela y, por estarte esperando, casi llego tarde y sabes muy bien que con el amargado ese no debemos llegar siquiera un segundo después de él o…

Kai – Yo eso ya lo sé, y si mal YO no recuerdo, el que acordó el venir juntos fuiste tú, yo nunca dije que estaba de acuerdo

Tala – Pero tampoco te negaste – Respondió en forma de reto – Así que yo también tengo la razón. Cambiando de tema – Dijo interrumpiendo las palabras de su amigo que de seguro iban a ser demasiado venenosas, aunque esto no le afectaba en absoluto – Tuviste suerte de que no haya llegado porque sino seguro que te castiga todo el semestre, mira que casi llegaste al final de la primera hora – El silencio se hizo de nuevo al oírse abrir la puerta del salón y todos volvieron a sus lugares de forma instantánea al ver de quién se trataba – Hablando del diablo – Dijo en bajo mientras se dirigía a su lugar

Frente a ellos se presentaba el maestro más odiado por toda la escuela, y eso que no impartía su materia a todos los salones. Era un hombre muy recto, con cara de pocos amigos – y en realidad no los tenía – y frío mirar. Su cabello corto casi a estilo militar, solamente que un poco más largo y de color morado, al igual que sus ojos. Vestía un traje negro con corbata de igual color y una camisa blanca, se veía molesto, y mucho, y de seguro ellos llevarían las consecuencias.

Sin embargo, para suerte de los alumnos, detrás de él entró detrás de él el director. Todos lo conocían por su buen carácter y ser bonachón. Era un alivio en realidad. Así pues se colocó junto al profesor que sólo atinó a dejar caer su portafolio en el escritorio y mirar casi de forma asesina a una alumna en particular que casi sintió las navajas de aquella mirada así que, presurosa, dio la orden.

Alumna – Parados – Todos los alumnos atendieron a su orden levantándose de su lugar para así, saludar tanto a su maestro como a su director. Con los nervios más calmados volvió a dar una orden – Sentados – De nuevo se atendió su mandato

Director – Muy buenos días alumnos

Todos – Buenos días director

Director – Han de disculparme pero tuve que tomar prestado a su maestro durante la hora de clase que les tocaba, seguro no repercutirá en nada en el plan de estudios ¿Cierto Boris? – Dijo a aquel que casi se le podía ver que humeaba de furia

Boris – Es correcto señor Director

Director – Je je – rió de forma pausada – Pues bien, tal vez se estén preguntando el motivo del porqué retrasé a su maestro – Dijo ante la confusión de todos los alumnos – Pues bien, seguramente ya saben o al menos han escuchado algo de que un alumno se integrará a partir de hoy en esta institución. Él proviene de muy lejos, pero su japonés es muy fluido. Eligió estudiar en esta academia debido a su buena reputación y alto grado de aprendizaje, espero que lo traten de la mejor manera posible y que lo hagan sentirse como en casa lo más pronto posible. Pero bueno, dejaré que él mismo se presente. Pasa por favor.

Ante esta orden, se pudo ver a un chico adentrarse al salón, era de mediana estatura y vestía, por supuesto, el uniforme de su escuela, aunque era muy poco común al ser nuevo. El cuchicheo comenzó rápidamente y así de rápido se apagó al ver los ojos furiosos del maestro. Frente a ellos se colocó un joven con rasgos muy peculiares llamando la atención de todos.

¿? – Buenos Días – Dijo con una sonrisa por demás cálida y amable – Mi nombre es Ray Kon, soy de china y espero que seamos buenos compañeros – Se presentó

Su voz era melodiosa y suave, algo extraño en un chico. Su cabello era color negro azabache y largo hasta debajo de las rodillas, sin embargo estaba amarrado por una cintilla color blanco de la raíz hasta casi la punta, dejando solamente un rabillo suelto; sobre su frente llevaba una banda con el ying-yang color rojo para sostener su fleco. Su piel era bronceada y apetecible a la vista y al tacto, y sus labios de un color rosa muy delicioso.

Su aspecto era casi felino, de sus labios sobresalía un colmillo dándole un aspecto gatuno pero, lo que más llamaba la atención, eran sus ojos, tan brillantes y llenos de vida pero, eran de un color dorado muy llamativo y hermoso. Sin embargo solo uno pudo notar algo más en ellos, y eso fue que eran tan transparentes que a través de ellos podías saber qué era lo que estaba sintiendo, y en ese instante era un nerviosismo profundo.

Director – Muy bien entonces… - El sonido del timbre interrumpió sus palabras – Vaya, veo que he ocupado la mitad de tu clase Boris, lamento mucho esto, y también por ustedes chicos, sé cuanto les agrada esta clase – Dijo sin pizca de sarcasmo, aunque no pudo notar las claras caras de incredulidad de todos y una enorme gota que se asomó por la escuela entera (Se imaginan U) Bien no veo por qué no pueda darles una hora más libre para que lo conozcan cierto Boris – Volvió a preguntar al que estaba a su lado viendo solamente un asentimiento de cabeza – Bien pues – Observó alrededor del salón buscando algo – AH, te sentarás ahí – Señaló un banco junto a la ventana y hasta el final – Detrás de Hiwatari

Asintió a la orden del director y, mientras que este y el maestro salían, él se dirigió a su lugar siendo observado por todos y ocasionándole una vergüenza terrible al grado de hacer que sus mejillas se sonrojaran como un par de manzanas. Iba con la cabeza gacha no por timidez, sino que nunca le había gustado ser el blanco de la atención. Al pasar por el lado de aquel chico se detuvo un poco y le sonrió, a pesar de la mirada fría que le dio.

Ray – Discúlpame por lo de esta mañana Hiwatari-kun – Dijo de forma pausada y amable y se dirigió de nuevo a su lugar

Los ojos de Kai se abrieron al punto máximo, él había sido, él le había derribado y hacerlo parecer un idiota. Su corazón se paró un instante y volvió a latir de forma deprisa, como si hubiese corrido una maratón. Qué era eso que sentía, era como un odio profundo pero con mayor intensidad. Se volteó para reclamarle pero casi desde que se sentó todo el salón se colocó a su alrededor para preguntarle cosas.

A su derecha, un par de ojos color azul hielo le veían minuciosamente mientras el otro se levantaba de su lugar hecho una furia a quien sabe donde. Sus ojos volvieron a aquel banco ahora rodeado de chicos y chicas por igual presos de curiosidad. Veía cómo el chino se ruborizaba por tantas preguntas y curiosidades de sus compañeros y contestaba tímidamente

Tala – Con que… Ray Kon – Dijo con detenimiento – Esto se pone interesante

NOTAS DE LA AUTORA

Yahooo!!!!!!!! Qué les pareció el primer capítulo, espero les haya gustado. Creo (porque no estoy segura) que lo empecé el 3 de febrero, aunque para mi que fue desde diciembre U y hasta ahora lo termino. Pero bueno, me gustó como quedó, para no tener idea de qué es lo que quiero con este fic. Bueno recuerden mandarme reviews para saber si les gustó o saber que les hubiera gustado que cambiara. Sé que son menos hojas de las que acostumbro hacer pero creo que quedó bien. Ok mata nee minna