¡Hola, hola! Bueno, como gracias a Dios ya llegaron las vacaciones, ¡les dejo este chap! Disculpen por la tardanza, pero si le sumamos a la ingente cantidad de cosas que hacer una falla técnica… u.uU ¡Ojalá lo disfruten! 

Capítulo 4:

La elfina se dirigió con una inusitada resolución hacia las puertas de la lanzadera, que era el hangar turístico de primera clase, donde su misión la aguardaba. Antes de empujar las puertas para entrar, pudo sentir claramente como su resolución flaqueaba de manera impresionante. "Muy tarde", se dijo con pesar.

Lo primero que vio al entrar fue veinte figuras que voltearon a verla al mismo tiempo y sonrieron de oreja a oreja. Una de ellas, que lucía una banda del Club como si de una medalla de valor se tratara, se adelantó. Tenía piel muy pálida y cabello largo de color azul eléctrico, que sacudió con garbo antes de tenderle la mano a Holly y decir con un para nada disimulable dejo de "papa-en-la-boca":

-Usted debe ser la agente que mandaron para escoltarnos, ¿no es así? Yo soy la señorita Aurora Alexandra Selenia Oberón de la Hiedra y Parra. Un placer.

-Capitana Holly Canija, mucho gusto- dijo ella, tratando de recordar de nuevo el trabalenguas que la peliazul tenía por nombre. Se fijó en un botón dorado que pendía de la banda. Se leía "Presidenta".

-Nos da mucho gusto que nos acompañe, capitana. Verá, entre chicas la cosa es más fácil, ¿verdad? Nos entenderemos mejor- Holly solo forzó una sonrisa mientras pensaba todo lo contrario y Aurora la codeaba con complicidad.

-O sea, no acapares a la chica, Auri- exclamó otra duendecilla de piel verde y cabello rosa fosforescente, que de plano no podía omitir el acento fresa- ¡las demás también tenemos muchísimas ganas de conocerla!

Aurora prácticamente arrastró a Holly de la mano con la que se habían saludado hacia el grupito de elfinas, vestidas con ropa deportiva (bastante cara) y que portaban botones y bandas parecidas a las de su presidenta, que las rodearon como si no hubieran visto mejor cosa en su vida. La del cabello rosa chillón se llamaba Afrodita de la Algo y del No-Sé-que-Más (fue casi imposible entenderle porque hablaba como si la corretearan) y la saludó con una fuerza que no se esperaría de alguien tan bajita, sin parar de hablar ni un momento:

-Como le decía Auri, ¡así o más contentas de que esté aquí! Porque, o sea, va a ser escolta de otro nivel, ¿no? ¡Usted no es plebe! Nos pudieron haber mandado a cualquier otro de la proletarizada, pero usted, ¡hello!, es casi tan cool como si nos hubieran mandado a Lily, ¿no? Y por cierto, capi, ¿por qué no mandaron también a la cabo? O sea, ella es nuestro orgullo, ¿ves? Un icono fashion entre todos los ñeros esos de la PES, ¿no? Claro, sin ofender- y sonrió como edecán. Holly añadió a la sonrisa forzada una risita nasal bastante sobreactuada que las otras no parecieron ni notar que era falsa.

-En verdad es un placer- agregó otra, y luego dijo con aire de confidencialidad- sobre todo…. Porque dicen las malas lenguas que usted… ¡ya ha estado en la mansión Fowl!

A Holly casi le da un infarto cuando, después del comentario de la otra niña rica, todas gritaron a un tiempo:

-¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡ESCÁNDALO!!!!!!!!!!!!

Y soltaron risitas tontas de emoción. La capitana miró asustada a su alrededor, como venado lampareado. Al menos, por la cara de los encargados que también se encontraban ahí, el grito no solo la había espantado a ella. Rayos… apenas cinco minutos ahí y ya estaba planeando echar mano de las aspirinas…

-Ya casi es hora de abordar- observó la Presidenta- Y no queremos perder más tiempo, ¿verdad?- todas sus compinches asintieron entre grititos emocionados, comenzando a dirigirse hacia donde una lanzadera (que era bastante más grande de lo normal por todas las pasajeras que llevaría) muy pulida y brillante aguardaba la erupción de lava.

"No puedo creerlo. Los de Reconocimiento tenemos que usar cacharros inservibles y mira lo que nos dan para este ridículo viaje…" pensó Holly bastante molesta. Pero tuvo que disimular, porque enseguida Aurora la tomó por el brazo y la colocó a su lado al principio de la fila, comenzando a platicar con entusiasmo que, lamentablemente, la capitana no podía compartir.

-Se preguntará por qué hemos elegido un destino tan costoso y con tantos… ejem… tan "polémico", ¿no es así, capitana?- Holly no tuvo más remedio que asentir. Después de todo, sí se lo preguntaba- Es que verá, estaba yo pensando en hacer el nuevo club de fans de Escandorf Hiedra, porque su actuación en "Bajo las rocas" fue ¡así o más genial!, ¿o no?- no aguardó ninguna respuesta y prosiguió- Pero cuando me voy a dar cuenta, o sea… ¡ya había como 5 clubes formados! Y no, si algo me ha enseñado mi papi… digo, mi padre, es que los Oberón siempre debemos ser originales e innovar. Y pues me vengo a encontrar a este humanito taaaaan mono, y me decidí; ¡ese era el club que debía formar!- suspiró con éxtasis- ¡Tan controversial y novedoso! Ha causado furor en nuestro círculo…

Mientras Holly escuchaba, se arrepentía de no haber traído también consigo pastillas para las náuseas. ¿Un humano "taaaan mono"? ¿¡"Mono", Artemis?! Si el mocoso se las había arreglado para causarle más problemas que una manada de trolls… podían ponerle muchos apelativos al irlandés, pero definitivamente "mono" o cualquiera de sus derivados estaría fuera de la lista. Mientras abordaban la lanzadera, Holly se preguntó si habría cometido algún pecado para merecer algo así… Y eso que las complicaciones no habían mas que empezado…

O-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Artemis tuvo que hacer un esfuerzo sobrehumano para no besar el suelo del jardín al bajarse del Bentley. En lugar de eso, se limitó a exteriorizar un suspiro aliviado que hizo sonreír de nuevo a Mayordomo. Ambos entraron después de las comprobaciones de seguridad que el euroasiático hacia por regla, y enseguida echaron de menos a Juliet, que por lo general corría a recibirlos (siempre y cuando estuviera de buenas, claro).

-Creo que me voy a recostar un rato antes de la cena, Mayordomo- comentó el muchacho mientras se dirigía hacia las escaleras con pereza.

-Claro, Artemis- le respondió el otro- ¿Te sientes bien?

-Si, solo estoy algo… hastiado. No te preocupes- y le sonrió con algo de embarazo. Si por lo general aprovecharía cada instante de la ausencia de sus padres para hacer un par de… "transacciones" no del todo legales, en esos momentos solo podía pensar en dormir y descansar un poco; y claro, siendo tan práctico, pensar en cada minuto perdido lo ponía de un pésimo humor. Pero por supuesto estaba consciente de que necesitaba tener la mente descansada para actuar con la genialidad de siempre, así que siguió su camino escaleras arriba. Se detuvo en el cubo de la escalinata, fijándose en el cuadro que estaba colgado ahí. Había comenzado como una falsificación (aunque impecable, claro está) de un cuadro de Pascal Hervé; pero su madre había entrado de repente al estudio y descubrió la pintura. Artemis había tenido que mentirle y decirle que lo había estado ocultando porque quería obsequiárselo como una sorpresa. Así que había tenido que modificarlo, y lo que estaba destinado a ser el prado donde unos Pegasos tomaban agua, había terminado como un iluminado claro en un bosque con un hada al centro. Aunque a Angeline le había encantado y por eso lo hizo colgar ahí, su hijo se perturbaba cada vez que lo veía. Esa hada le traía una especie de punzada en las sienes, como un recuerdo que luchaba por salir a la superficie de su cerebro pero no podía. La miró una vez más antes de continuar su camino. Era un hada delgada, con piel morena y cabello castaño que parecía mirar hacia un punto distante que el cuadro no abarcaba.

O-o-o-o-o-o-o-o-o-o-o

Después de todas las comprobaciones de seguridad necesarias y de que las pasajeras se abrocharan todos los cinturones de seguridad, Holly comenzó a activar los controles. La burlona voz de Potrillo le llegó desde los comunicadores de su casco, indicándole cuando debía despegar y, por supuesto, deseándole "suerte".

-No te olvides de comprarme barniz para pezuñas cuando vayan al mall, muñeca

-Vete al…

-¿Pasa algo, capitana?

-No, nada…- Holly bajó las últimas palancas con furia y se prometió interiormente broncear el equino trasero de Potrillo con su Neutrino al momento de regresar.

-¡Esto será toda una experiencia! ¡Nunca habíamos estado en un despegue con magma antes!- exclamó una elfina con voz chillona, aplaudiendo como si fuera solo se hubieran trepado a una montaña rusa. Holly sonrió.

-Nunca, ¿eh?

En diez minutos ya llegaban al puerto E1 Tara, con un aterrizaje impecable. Los técnicos recibieron la lanzadera y la aseguraron para que veinte aturdidas duendecillas y una sonriente capitana bajaran de ella.

-Por todos los dioses…- murmuró Afrodita, más verde de lo usual y apoyándose en la pared más cercana que pudo encontrar- Eso fue… fue…- por primera vez en toda su vida se había quedado sin palabras.

-¿Cómo puede hacer esto, regularmente, capitana?- preguntó una elfina vestida de púrpura, con la vista ligeramente desviada de la aludida (y es que no sabía a cual de las tres Holly's debía hablarle)

-Tuvieron suerte- se adelantó a contestar uno de los técnicos- La capitana Canija es una de las mejores pilotos de la PES. Vuela tan sutilmente como una pluma.

Holly se abrió la visera y le agradeció al técnico, sonriéndole. El elfo se sonrojó y continuó apuntando en su pantalla electrónica portátil. Ella tuvo que volver a bajar la visera para ocultar su persistente sonrisa, porque estaba más que divertida viendo como sus "protegidas" se habían puesto aún más verdosas al imaginar como sería un vuelo "normal".

Bueno, Holly tenía que admitirlo, se había pasado un poco, porque había decidido que esa era la oportunidad perfecta para practicar maniobras y piruetas nuevas entre el magma y las espirales de hirviente vapor. Se rió ligeramente al pensar que al menos ese viajecito tendría sus compensaciones…

Miró por la pantalla hacia el exterior. Se encontró pensando, no sin cierta nostalgia, en si la Mansión Fowl seguiría igual a como la recordaba.

-----------

Pues espero lo hayan disfrutado, je. Tengo que admitir que ahora si lo hice más largo para compensar mi tardanza… ¿Qué les pareció el largo? ¡Agradezco muchísimo los reviews y la paciencia de Elena, Herm's Granger Potter, Hikari-chan, Sunflower, Anahia, Dana y Rianne! Ojalá hayan disfrutado de este chap Cuídense, gente bonita!!! Matta ne!